Cayetana Cabezas, nacida en Madrid y criada en Ourense, ha dejado una huella significativa en el mundo del arte y la actuación en España. Su carrera abarca desde la arquitectura hasta la interpretación, destacándose por su versatilidad y compromiso con temas sociales relevantes.
De la Arquitectura a la Actuación
Inicialmente formada como arquitecta, profesión que ejerció durante varios años, Cayetana Cabezas redirigió su camino hacia la actuación. Esta transición le permitió explorar su creatividad y conectar con el público a través de personajes diversos y complejos.
Éxito en 'Machos Alfa'
Los Lunes Seriéfilos - Entrevista a Cayetana Cabezas | #ServirYProteger
En ‘Machos Alfa’, al igual que en ‘Anclados’ o en ‘Mira lo que has hecho’ interpretas papeles cómicos, mientras que en ‘Servir y Proteger’, ‘Brigada Costa del Sol’ o ‘El Secreto de Puente Viejo’ tus personajes son más serios o dramáticos.
Aunque ‘Machos Alfa’ es una serie en clave de humor, aborda un tema muy serio como es el machismo. El humor creo que puede y debe usarse siempre.
Otros Roles Notables
Antes de su éxito en 'Machos Alfa', Cayetana interpretó a Eva Velasco durante dos temporadas en ‘Servir y Proteger’, desde septiembre de 2020 hasta julio de 2021. Este papel demostró su capacidad para abordar personajes serios y dramáticos.
La Colección de Muñecas de María Emilia Lira: Un Reflejo de la Historia
La Colección de Muñecas de María Emilia Lira es una de las más importantes de España y contiene un indudable eco internacional. No solo por su amplitud -reúne más de 700 piezas originales entre muñecas, juguetes y casas de muñecas- sino también por su rareza. Está formada por un tipo de muñeca y un periodo histórico muy preciso: la muñeca de «cartón piedra» y peluca fabricada entre 1930 y 1950.
Es una colección creada para «el estudio de la muñeca de la primera mitad del siglo XX», como la describe la propia María Emilia C. Lira (Constantina, Sevilla, 1947). Incluye, además, unas singulares reproducciones de muñecas de porcelana de los más destacados fabricantes franceses y alemanes del siglo XIX, así como algunas modernas. Fuera del contexto histórico, sobresale el reconocimiento a un gran creador en porcelana de la década de 1980: Ramón Inglés Capella (Bétera, Valencia, 1932-1997).
La tarea investigadora y coleccionista de María Emilia C. Lira reivindica, ante todo, la calidad de la muñeca española creada durante estas décadas -con Gisela, Mariquita Pérez, Cayetana o Maricela como principales exponentes-, en las que Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana fueron los vértices de su producción. La colección, no obstante, se extiende a otros países, desde Francia y Alemania a Estados Unidos y Argentina, lo cual permite comparar la misma época y tipología. «Quise dedicarme a las muñecas de mi infancia», afirma.
La Evolución de las Muñecas de Cartón Piedra
La muñeca de cartón -junto a otros materiales-, estucada y pintada, nos adentra en la historia social de España y supone el origen de la muñeca concebida como juguete. Hasta los años 30 y 40, estas muñecas eran verdaderos artículos de lujo -más todavía las de porcelana-, y tenerlas todo un símbolo de clase. Más que muñecas para jugar, eran pequeñas obras de arte que servían para «ser enseñadas» y que se guardaban después con especial mimo. Por ello, muchas de ellas, y casi un siglo después, presentan un buen estado de conservación.
De aquí que la propia María Emilia defina esta colección como «un conjunto de sueños, ya que en todas y en cada una se guarda el sueño de muchas niñas que las pudieron tener o solo desear». Su evolución permitió modelos más asequibles. Aun así, una de estas muñecas de «cartón piedra» -las primeras Mariquita Pérez y Gisela, de excelente calidad- podía costar el salario de un mes. Significaron ilusión, fantasía, imaginación para las niñas que crecieron en una España extraordinariamente gris.
El «cartón piedra» supuso nuevos diseños y el inicio de una popularidad que culminó con la incorporación de nuevos materiales -el plástico y sus derivados- que en la España de la posguerra no irrumpió hasta los primeros años de la década de 1950, cuando además el pelo ya no es una peluca, si no que se fabrica con fibras y se implanta. Los costes se redujeron y las muñecas se hicieron accesibles al gran público, dando lugar a una nueva industria.
Al final de esta década -con el «cartón piedra» ya descartado por los fabricantes- es, precisamente, cuando se detiene esta extraordinaria colección, donada por María Emilia C. Lira y Roberto Figueiras Méndez a la ciudad de Chiclana, en la que residen desde hace más de veinte años. Este espacio expositivo, creado por el Ayuntamiento de Chiclana, quiere narrar su historia, contagiar su pasión y agradecer su generosidad.
Salas de la Colección
- SALA 1: El sueño de una niña
Esta colección representa todo un «sueño», el de María Emilia Cabrera Lira. De niña, María quiso que sus padres le compraran una Gisela -creación de Carmen Cervera, a quien se homenajea en esta sala-, pero su elevado precio no lo hizo posible. Siempre persiguió, sin embargo, ese «sueño».
- SALA 2: Muñecas en «cartón piedra», la gran revolución de la primera mitad del siglo XX
La muñeca de cartón piedra surgió a finales de la década de 1920 para cubrir la demanda de un público que no podía adquirir las de porcelana, que habían sido el eje de la industria del juguete en toda Europa, particularmente en Francia. Aun así, los «cartoncitos» -como se les conoce- fueron muñecas que gozaron de una gran popularidad, si bien su precio seguía siendo prohibitivo para muchas familias.
- SALA 3: Las muñecas de porcelana, origen de la Colección
El primer intento coleccionista de María Emilia C. Lira fue la muñeca de porcelana, fundamental en la industria del juguete entre finales del siglo XIX y principios del XX. En este periodo -acotado entre 1870 y 1930- tiene lugar la llamada «edad de oro de las muñecas», que pasan de ser un fenómeno artesanal a una verdadera industria, básicamente en Francia, Alemania e Inglaterra.
Reflexiones sobre el Feminismo y la Sociedad
Cayetana Cabezas ha demostrado un compromiso con el feminismo y la representación de la mujer en la sociedad. En sus roles y en sus declaraciones, ha abordado temas como el machismo y la necesidad de un despertar social.
Cayetana Cabezas: Yo diría que es más una cuestión de despertar, de desanestesiarse y vivir. Recuperar el disfrute, tomarse la vida un poco más como la gozadera que puede ser, transformar un problema en un cambio.
