Fertilidad después de los 35 años: Consejos y tratamientos

Embarazarse a partir de los 35 años es cada vez más frecuente y son muchas las mujeres que a esta edad se preguntan sobre su fertilidad y el tiempo que tardarán en concebir. La mayor parte de las mujeres en esta franja de edad pueden conseguir embarazos sanos siempre y cuando tengan hábitos saludables y buen control médico. Sin embargo, hay que tener en cuenta algunas consideraciones.

Factores que influyen en la fertilidad

La edad no es el único factor que influye en la fertilidad. Hay otros factores que pueden acelerar o ralentizar el proceso de lograr un embarazo:

  • Edad y Reserva ovárica: A medida que pasan los años, disminuye la cantidad y calidad de los óvulos disponibles ya que cada mujer nace con una reserva de óvulos que irá disminuyendo con los años. Por ejemplo, a los 30 años solo queda un 12% de los folículos iniciales y a los 40, apenas un 3%.
  • Calidad ovocitaria y riesgo genético: Con la edad son más frecuentes los defectos en las divisiones celulares de los óvulos aumentando así el riesgo de alteraciones cromosómicas en los embriones.
  • Cambios hormonales: Los niveles hormonales varían de forma natural con la edad, lo que puede afectar a la regularidad del ciclo menstrual y la ovulación, dificultando la concepción.
  • Problemas médicos: Problemas médicos como diabetes, hipotiroidismo y otros trastornos pueden interferir en el tiempo de concepción.
  • Problemas ginecológicos: Problemas ginecológicos como endometriosis, miomas o trastornos hormonales pueden afectar la fertilidad, siendo más frecuentes conforme avanza la edad de la mujer.
  • Estilo de vida: El estrés, el tabaquismo o el consumo excesivo de alcohol también influyen negativamente.

La edad es un factor clave en la fertilidad humana, especialmente en el caso de las mujeres. La mujer nace con un número concreto de óvulos y no produce otros nuevos a lo largo de su vida, por lo que su reserva ovárica es limitada y se va agotando con el tiempo. Biológicamente, la fertilidad femenina alcanza su punto máximo a los 20 años, estableciéndose la mejor etapa reproductiva de una mujer entre los 20 y los 30. A partir de aquí, la fertilidad disminuye gradualmente, siendo este descenso más acelerado a partir de los 35 años. A partir de entonces, la fertilidad femenina desciende de forma más rápida, debido a que la calidad de los óvulos es menor y el riesgo de aneuploidías (alteración en el número de cromosomas), mayor.

La disminución de la fertilidad en las mujeres a partir de los 30 años y, especialmente, después de los 35 años, se debe principalmente a la disminución natural tanto en la cantidad como en la calidad de los óvulos. Además, se ha descubierto que los defectos en la división celular de los óvulos se vuelven más comunes con el paso del tiempo, lo que lleva a errores en el intercambio de cromosomas y aumenta el riesgo de anomalías cromosómicas en los bebés.

En este momento, la posibilidad de embarazo por ciclo menstrual es de aproximadamente del 20-25 % y la probabilidad de concebir a lo largo de un año en torno al 60-68%. En el caso de mujeres a partir de los 40 años esta probabilidad se sitúa alrededor del 5-10 % por ciclo.

Si tras un año intentándolo, el embarazo no llega de forma natural, se aconseja visitar a un especialista. Los especialistas en fertilidad recomiendan concertar una visita con un experto si no se ha conseguido gestación tras un año de relaciones regulares o 6 meses para mujeres de 35 años o más.

Fertilidad masculina y la edad

En cuanto a la fertilidad masculina, también disminuye con la edad, aunque el patrón no es tan pronunciado como en las mujeres, ya que el periodo fértil de los hombres es mucho más largo y estable. Concretamente, la fertilidad masculina merma a partir de los 45 años y no se convierte en un problema hasta después de los 60 años. Algunos de los factores que contribuyen a la disminución de la fertilidad son la reducción en la calidad y cantidad del esperma, cambios en la función sexual y problemas de salud que se vuelven más comunes con la edad.

La capacidad reproductiva tanto de hombres como mujeres va cambiando a lo largo de la vida. La sociedad occidental actual, por diversos motivos, ha incrementado considerablemente la edad a la que se inicia el deseo genésico, siendo uno de los principales motivos de infertilidad en nuestro medio. Este compromiso de la fertilidad se explica porque a medida que avanza la edad, se produce una disminución en la cantidad y calidad de los ovocitos y, como si de un frutero se tratara, a lo largo de los años, las frutas (ovocitos) van siendo menos (reserva ovárica) y van estropeándose (calidad ovocitaria).

Sin embargo, cuando hablamos de fertilidad y edad en varones, las cosas son diferentes, puesto que los hombres pueden producir espermatozoides útiles a lo largo de toda su vida. Su capacidad fecundante se deteriora discretamente a edades más avanzadas (55-60 años), y esto es fundamentalmente por oxidación espermática. Aun así, hoy en día todavía existe controversia sobre si los varones más añosos pueden transmitir más cromosomopatías a su descendencia.

Consejos para un embarazo saludable después de los 35 años

  • Consulta preconcepcional: Visitar a un ginecólogo o especialista en fertilidad para conocer el estado de salud reproductiva y detectar posibles obstáculos.
  • Estilo de vida saludable: Mantener una dieta equilibrada, hacer ejercicio moderado, y evitar el tabaco y el alcohol.
  • Suplementos recomendados: El ácido fólico es fundamental antes y durante el embarazo. En algunos casos, también se recomiendan antioxidantes o vitaminas específicas.
  • Dieta y suplementos: Mantener una dieta equilibrada, rica en vitaminas (como B6 y C), y baja en carbohidratos y grasas trans. Se recomienda incluir granos enteros, verduras de hoja verde, frutas, y proteínas tanto animales como vegetales.
  • Control del estrés y técnicas de relajación: Reducir el estrés mediante técnicas como la meditación, el ejercicio y tener un buen soporte emocional.

Siguiendo estos pasos con un asesoramiento profesional se pueden aumentar las posibilidades de concebir de forma natural después de los 35 años. Es importante en la transmisión de la información a las mujeres, que comprendan que la menopausia (cese completo de la función ovárica (tanto de las menstruaciones como de la fertilidad) y el fin de la fertilidad son conceptos complementarios, pero distintos.

¿Es posible el embarazo a los 35 años?

Elegir una u otra técnica de reproducción asistida para conseguir el embarazo a partir de los 35 años depende de la causa de la infertilidad. Por norma general, en primer lugar se recurre a la inseminación artificial (IA), tanto con semen de la pareja (IAH), como con semen de donante anónimo (IAD) en caso de que la pareja presente algún problema de fertilidad. Así mismo, se puede optar por la FIV (fecundación in vitro), también con semen de la pareja o de un donante, o a la ICSI (FIV con microinyección espermática).

Por último, cabe comentar que muchas mujeres que desean postergar su maternidad y su embarazo más allá de los 35 años, tienen la opción de preservar su fertilidad a través de la vitrificación de óvulos. En estos casos es necesario llevar a cabo una estimulación ovárica y la posterior aspiración de ovocitos mediante punción ovárica. Lo aconsejable es someterse a una de estas técnicas de preservación de la fertilidad hasta los 35 años, ya que a esa edad la mujer todavía presenta buena reserva ovárica, buena calidad ovocitaria y menor número de aneuploidías.

Igualmente, el embarazo a los 35 años, o a partir de dicha edad, tiene algunas ventajas. Por norma general, las mujeres que tienen un hijo lo hacen con mayor convicción y, por tanto, son más consecuentes con su decisión.

Embarazarse a partir de los 35 años es cada vez más frecuente y son muchas las mujeres que a esta edad se preguntan sobre su fertilidad y el tiempo que tardarán en concebir. La mayor parte de las mujeres en esta franja de edad pueden conseguir embarazos sanos siempre y cuando tengan hábitos saludables y buen control médico. Sin embargo, hay que tener en cuenta algunas consideraciones.

En nuestras clínicas de fertilidad Easyfiv IMF contamos con un programa de 90 días para impulsar la mejora de la fertilidad masculina y femenina. Lo hacemos posible mediante metodologías de fertilidad naturales y productos naturales como Homme Force (mejora la calidad espermática) y Femme Force (mejora la calidad de los ovocitos).

Tratamientos de reproducción asistida

El problema de la infertilidad por edad fértil avanzada se puede abordar a través de la reproducción asistida mediante varios de los tratamientos que ofrecemos en las clínicas de fertilidad.

La fecundación in vitro (FIV) es uno de los tratamientos de reproducción asistida más conocidos y utilizados. Consiste en extraer óvulos de los ovarios de la mujer y fecundarlos con espermatozoides (de la pareja o de un donante anónimo) en un laboratorio. Una vez que los óvulos son fecundados y comienzan a desarrollarse, se implantan en el útero. La FIV es particularmente útil para las madres de edad avanzada, ya que permite la selección de los embriones más saludables para su implantación en el útero de la mujer.

Para mujeres mayores de 35 años, especialmente aquellas cercanas a los 40 o más, la donación de óvulos puede ser una opción efectiva. Los óvulos donados, generalmente de mujeres más jóvenes, tienen una mayor probabilidad de fecundación y de un correcto desarrollo embrionario.

La transferencia de embriones criopreservados, también conocida como embriodonación, es una técnica relacionada con la fecundación in vitro (FIV). En este procedimiento, los embriones que han sido previamente congelados son transferidos al útero de la receptora.

El proceso de vitrificación de ovocitos implica una estimulación ovárica controlada para producir una cantidad significativa de óvulos maduros. Los óvulos se vitrifican y se almacenan en nitrógeno líquido.

La elección del tratamiento de fertilidad más adecuado depende de factores como la edad de la mujer, la calidad de los óvulos, la salud general de la mujer y su pareja, en el caso de tenerla, y la causa específica de la infertilidad.

Factores adicionales y consideraciones

Más allá de todos estos aspectos ligados directamente con la edad, que son fáciles de prever, hay otras consecuencias del paso del tiempo más complicadas de detectar. A medida que la mujer cumple años también aumenta el riesgo de algunos problemas que pueden agudizar los problemas de fertilidad.

Para empezar, se incrementan las probabilidades de alteraciones cromosómicas que pueden provocar que el futuro bebé tenga afecciones como el síndrome de Down. Si bien es cierto que el porcentaje de casos tampoco es importante, hay más riesgo de que suceda una alteración de este tipo. Estas alteraciones también pueden ser la causa de abortos espontáneos o de que el desarrollo embrionario no sea correcto y se interrumpa el embarazo antes de finalizar.

Los fibromas uterinos también son más comunes a medida que la mujer se hace mayor, aunque esté en edad fértil. Son tumores no cancerosos formados por células musculares lisas, fibroblastos y otros materiales que crecen dentro o sobre la pared del útero o la matriz. Lo mismo pasa con las afectaciones relacionadas con las Trompas de Falopio, básicas en el proceso de ovulación y en el transporte de los espermatozoides hasta la fecundación.

La endometriosis es otra enfermedad que se agudiza con el paso del tiempo y que dificulta el objetivo de ser madre. Esta afectación provoca la creación de un tejido muy parecido al del revestimiento del útero en otras zonas del cuerpo.

En conclusión, la edad en la fertilidad de la mujer es un aspecto muy determinante. Esta es la principal conclusión que se puede sacar de todo lo que hemos explicado. Aunque también es cierto que está en las manos de la mujer minimizar los posibles efectos adversos del paso del tiempo. La previsión es una variable muy importante, que puede facilitar mucho la futura fertilidad.

Si una mujer tiene previsto retrasar el proyecto de la maternidad, lo mejor que puede hacer es vitrificar sus óvulos. De esta manera puede conservar la calidad de sus óvulos en su mejor momento, pudiéndolos usar posteriormente con un tratamiento de fertilidad, multiplicando las opciones de éxito.

La disminución de la capacidad fértil de la mujer a partir de los 35 años es constante, y como más tiempo pase las posibilidades de quedarse embrazada de manera natural se minimizan. Tanto es así que, a partir de esta edad se reduce a la mitad el tiempo que los médicos dan de margen para intentar conseguir el embarazo de manera natural.

A partir de cierta edad también se añade el riesgo de poder sufrir menopausia precoz (antes de los 45 años), que todavía dificulta más el proceso del embarazo. En este momento desaparece el período menstrual de la mujer y la producción de estrógenos experimenta un descenso importante. Hay varios síntomas que pueden servir de alerta, como ciertos cambios en el período, tanto de periodicidad como en el sangrado, calores y sofoques, dificultades para descansar, cambios de humor bruscos i alteración en la salud vaginal.

A todas estas complicaciones provocadas por el paso del tiempo hay que añadir la agudización de otros problemas que ya pueden estar presentes pero que aumentan exponencialmente su impacto.

Como resumen, la fertilidad a los 35 años disminuye en comparación con edades más jóvenes, pero sigue siendo posible lograr un embarazo: La clave está en informarse, buscar ayuda médica si es necesario y mantener hábitos saludables para maximizar las probabilidades de éxito.

Recuerda, si estás intentando quedarte embarazada después de cumplir los 35, puedes aumentar tus probabilidades de concebir al saber cuándo ovulas, que es cuando tus ovarios liberan un óvulo. Un motivo por el que muchas parejas tienen problemas para concebir es que una de cada dos intenta concebir en el momento equivocado del mes.4 Hay muy pocos días en el ciclo menstrual en el que puedes quedarte embarazada y los días fértiles pueden variar entre los ciclos. Si sabes cuándo son tus días fértiles, esta información puede ayudarte a quedarte embarazada más rápido.

También puedes involucrar a tu pareja. Hacen falta dos personas para tener un bebé, por lo que tu pareja también puede tomar ciertas medidas para aumentar las probabilidades de concepción. Mantenerse sano y en forma, reducir el consumo de alcohol y dejar de fumar pueden ayudarle a producir un esperma más sano. También debería llevar ropa interior holgada y evitar los baños con agua caliente: mantener los testículos a una temperatura baja contribuye a la calidad del esperma.

Aunque la fertilidad empieza a reducirse a partir de los 35, sigue siendo posible quedarse embarazada y tener un embarazo sano. Por supuesto, también hay otras opciones para quedarse embarazada, como la donación de óvulos o congelar los suyos. También puedes usar FIV (fecundación in vitro), método que une un espermatozoide con un óvulo en un laboratorio y con el que el embrión se congela para transferirlo al útero cuando estés preparada. No obstante, los tratamientos de fertilidad dependen de muchos factores como tu salud, tu edad y si el embrión se congeló.

España destaca por ser el país en Europa con más bebés nacidos de madres por encima de los 40 años y cada vez es más común encontrar mujeres que posponen la maternidad. Una mujer que piense en prepararse para el embarazo a los 35 años no debería estar especialmente preocupada.

Lo más importante es que la embarazada tenga un buen estado de salud. La tensión arterial normal va a ayudar a mantener tu cuerpo sano. Las subidas de tensión vienen determinadas sobre todo por tres factores: la dieta, el estrés y el estilo de vida. Si mantienes un peso adecuado, haces deporte y comes sano (una dieta rica en verdura, fruta, cereales integrales y proteínas magras, con poco consumo de sodio) es más fácil mantener niveles de tensión normales.

Complementos vitamínicos como el ácido fólico ayudan a prevenir defectos en el feto, y otros complementos como el hierro, el yodo y la colina son substancias que ayudan a mejorar su bienestar y salud. También es importante que conozcas tus ciclos. La probabilidad de embarazo a los 35 años es del 58%.

Por otra parte, la calidad del esperma de la pareja también influye en dicha probabilidad. Los espermatozoides van perdiendo movilidad y calidad con los años, aunque esta no cae abruptamente hasta los 60. Por eso, si tienes más de 35 años y llevas unos seis meses intentando concebir sin resultado, no dudes en buscar ayuda profesional.

Por otra parte, a partir de los 35 años la probabilidad de sufrir un aborto espontáneo aumenta considerablemente. De casi un 40% frente al 15% de una mujer de 20 años.

En cualquier caso, la edad de la mujer no es una contraindicación para el embarazo. El embarazo a edad avanzada se asocia con un mayor riesgo de desarrollar padecimientos propios de esta condición.

Las pautas han cambiado en los últimos años y, con los avances de la obstetricia y una evaluación de riesgos personalizada, podríamos decir que no hay una respuesta única para todas las embarazadas a partir de los 35 años. El límite de 35 años se puso entonces por ser la edad a partir de la cual la fertilidad de la mujer va disminuyendo notablemente y el riesgo de complicaciones durante en el embarazo era mayor.

Para diagnosticar posibles alteraciones en los cromosomas en edad reproductivamente avanzada, se recomendaba realizar una amniocentesis a la mujer que tenía hijos por encima de esta edad.

EMBARAZO DESPUES de los 35 AÑOS, ¡CUIDADOS Y RIESGOS! por GINECOLOGA DIANA ALVAREZ

Publicaciones populares: