Canela en la Lactancia Materna: Beneficios y Riesgos

Querer dar el pecho no siempre es suficiente para hacerlo. Son muchas las madres que se enfrentan a diversas dificultades a la hora de amantar a su bebé. Es cierto que en muchas ocasiones se idealiza la lactancia materna, pero por desgracia no es ni mucho menos un camino de rosas, sino que conlleva un gran esfuerzo. Son muchos los retos que es necesario afrontar, aunque por fortuna cuentas con ayuda para hacerlo. En primer lugar, lo más importante si tienes problemas con tu lactancia es que recurras a profesionales que puedan darte el asesoramiento que necesitas.

En principio, los remedios naturales para aumentar la producción de leche materna no conllevan ningún tipo de riesgo, salvo que seas alérgica a alguno de ellos. Eso sí, insistimos en la recomendación de consultar con un profesional lo que te está ocurriendo.

Qué pasa si comes CANELA todos los Días?| Beneficios de la CANELA ¿Un superalimento?

Remedios Naturales para Aumentar la Producción de Leche Materna

Algunos remedios naturales que se utilizan para estimular la producción de leche materna incluyen:

  • Leche de almendras: La leche de almendras es un gran alimento y puedes comprarla con facilidad en cualquier supermercado.
  • Semillas de hinojo: La razón por la que resultan útiles las semillas de hinojo es porque logran aumentar los niveles de estrógenos, una hormona que influye directamente en la producción de leche.
  • Ajo y jengibre: Tanto el ajo como el jengibre son dos ingredientes que tienen muchos beneficios para tu salud, por ejemplo, a nivel inmunológico.
  • Zumo de granada: La granada no es solo una fruta deliciosa, también te puede resultar muy útil para conseguir aumentar la producción de leche.

Ahora ya conoces algunos remedios naturales para aumentar la producción de leche materna. Sin embargo, es crucial informarse sobre el uso de hierbas medicinales durante la lactancia, como se discute en estudios realizados en hospitales universitarios.

Canela y Lactancia: Un Análisis Detallado

La canela suele resultar muy eficaz para estimular la producción de leche. Son muchas las formas en las que puedes consumir la canela. Por ejemplo, puedes añadirla a tu té o café.

Sin embargo, aunque durante mucho tiempo se ha elogiado a la canela por sus propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y su capacidad para ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre, los médicos ahora están advirtiendo sobre posibles riesgos asociados con su consumo.

Uno de los principales motivos que lleva a los profesionales de la salud a desaconsejar el consumo de canela es su contenido de cumarina, un compuesto que puede tener efectos perjudiciales para la salud en ciertas circunstancias. La cumarina, presente en mayor concentración en la variedad de canela conocida como Cassia, se ha relacionado con daño hepático en estudios científicos. Este hallazgo ha llevado a los médicos a advertir especialmente a aquellos que ya tienen problemas hepáticos o están en riesgo de desarrollarlos a limitar o evitar por completo el consumo de canela.

Otro motivo de preocupación es el posible riesgo de cáncer asociado con la cumarina. Aunque la evidencia en humanos es limitada, estudios en animales han sugerido que la cumarina puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer en órganos como los pulmones, el hígado y los riñones. Aunque se necesitan más investigaciones para comprender completamente esta asociación, los médicos están instando a la precaución hasta que se disponga de más información.

Además, la canela también puede presentar riesgos durante el embarazo y la lactancia. Se ha observado que el consumo de canela puede estimular el útero y causar contracciones, lo que podría provocar un parto prematuro o complicaciones en la placenta. También se ha sugerido que la canela puede causar alergias en los bebés lactantes a través de la leche materna, lo que lleva a los médicos a recomendar la precaución en estas etapas de la vida.

Por último, pero no menos importante, el consumo excesivo de canela puede provocar dificultades respiratorias, especialmente cuando se inhala en forma de polvo.

En un estudio realizado en Bogotá, Colombia, se encontró que las mujeres en lactancia utilizaban hierbas para promover la producción de leche. El hinojo fue la hierba más utilizada (65%) con este fin.

Infusiones y Lactancia Materna: ¿Cuáles son Seguras?

Durante el embarazo y la lactancia todas sabemos que es mejor no abusar de la cafeína, por lo que las amantes del café pueden buscar alternativa en las infusiones. Y a parte están las que ya eran amantes de las infusiones previamente. Seguro que todas hemos tomado una manzanilla cuando hemos tenido malestar de estómago, o una tila para calmarnos, o un té verde para depurar nuestro organismo.

Pero ¿son todas las infusiones seguras para nuestro bebé? ¿Podemos tomar cualquier infusión mientras dure nuestra lactancia materna? ¿O existen infusiones prohibidas durante la lactancia?

Aquí te hacemos un resumen de las infusiones más frecuentes y las catalogamos según su efecto en la lactancia. La mayor parte de la información está tomada de la web e-lactancia, donde debes acudir si tienes dudas o quieres ampliar la información.

Denominamos infusión a un tipo de bebida que se obtienen de la introducción de una planta o partes de ella, generalmente hojas, raíces o frutos, en agua hirviendo. Este proceso y la permanencia durante un tiempo de las plantas permite que el agua adquiera parte del sabor y las propiedades del vegetal, al extraerse mediante la cocción parte de los elementos solubles de la hierba, fruto, raíz u hojas infusionadas.

Precauciones al Tomar Infusiones Durante la Lactancia:

  • Asegúrate que son de una fuente fiable, mejor si están envasados.
  • No tomar en exceso; los productos “naturales” no son buenos en cualquier cantidad: las plantas contienen sustancias activas de las que se ha obtenido gran parte de nuestra farmacopea tradicional y pueden provocar intoxicaciones o actuar como disruptores endocrinos (contienen fitoestrógenos: Powers 2015, Zava 1998) si se consumen en cantidad o tiempo exagerados.

Para este post dividiremos a las infusiones en muy bajo, bajo y alto riesgo para la lactancia y siempre siguiendo las precauciones anteriores.

Infusiones Seguras y No Seguras Durante la Lactancia

Durante la lactancia, es importante tener precaución con las infusiones que consume la madre, ya que algunas de sus propiedades pueden transmitirse al bebé a través de la leche materna.

Infusiones con Riesgo Muy Bajo para la Lactancia:

  • Manzanilla: Dada su falta de toxicidad a dosis habituales, el consumo moderado se considera compatible con la lactancia (Briggs 2017, The Royal 2013, Amir 2011).
  • Tomillo: Planta ampliamente utilizada como condimento culinario y en infusión. Se usan las hojas desecadas de la planta herbácea y el aceite esencial que contiene mentol.
  • Tila: Se usan las inflorescencias y brácteas del árbol. Contiene flavonoides, aceites esenciales y taninos. Es una planta ampliamente utilizada, incluso para tratar cólicos infantiles.
  • Jengibre: Se utiliza la raíz de esta planta herbácea. Contiene oleoresina con aceite esencial (con hidrocarburos sesquiterpénicos) y sustancias picantes (gingeroles y sogaoles).
  • Mate: No conviene sobrepasar la cantidad equivalente a 300 mg de cafeína al día (200 cc = 50 a 100 mg) durante la lactancia.
  • Roibos: Arbusto que contiene flavonoides antioxidantes (aspalatina, quercetina, rutina, notofagina, luteolina, orientina, … algunas con propiedades estrogénicas), ácidos fenólicos, poco tanino y ninguna xantina estimulante como la cafeína.

Infusiones con Riesgo Bajo para la Lactancia:

  • Té: Se usan las hojas del arbusto. Contiene xantinas: cafeína (50 a 80 mg por taza de té negro, la mitad si es té verde y la cuarta parte si es té blanco), teofilina y teobromina; taninos, catequinas, flavonoides (quercetina)…
  • Anís: Planta ampliamente utilizada como condimento culinario y en infusión en muchas culturas, incluso durante el embarazo, la lactancia y para calmar (sin datos comprobados) el llanto o cólico de los lactantes (Abdulrazzaq 2009).

Infusiones con Riesgo Alto para la Lactancia:

  • Poleo menta: Dada su toxicidad, fundamentalmente hepática, y su falta de acciones farmacológicas documentadas, es prudente evitarla durante la lactancia o hacer un consumo muy esporádico de la infusión, nunca del aceite esencial.
  • Valeriana: Su consumo muy moderado puede considerarse compatible con la lactancia, pero debido a sus posibles efectos sedantes sobre el lactante conviene evitarla en caso de prematuridad y durante el periodo neonatal.
  • Anís estrellado: Se usan los frutos del árbol. Contiene aceite esencial (rico en trans-anetol, -85%-, anisatina y estragol), flavonoides y taninos (de Groot 2016, Mathon 2013, Alós 2006).
  • Hinojo: Se usan los frutos de la planta. Contiene aceite esencial (70% anetol, 10% estragol, 7% fenchona), cumarinas y flavonoides.

La lactancia es una etapa en la que los cambios fisiológicos son muchos, uno de los más evidentes es que, a través de la placenta, el feto recibe todos los nutrientes que ingiere la mamá y, después, durante la lactancia, ocurre lo mismo a través de la leche materna. Por este motivo, debemos tener especial cuidado con los alimentos y bebidas que consumimos tanto en el embarazo como durante el tiempo que dure la lactancia.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) podemos tomarlos, pero de forma limitada. Se recomienda no superar los 300 mg al día. Las fuentes de cafeína son el café, el té, el chocolate, el mate y ciertos refrescos. Debemos contabilizar según el tipo de alimento o producto la cantidad de cafeína que estamos ingiriendo diariamente e intentar buscar opciones libres de cafeína o que la contengan en menor cantidad.

Durante décadas, las infusiones de hierbas medicinales han sido consideradas un "remedio casero de la abuela" para aliviar diversas dolencias en los lactantes, desde gases e insomnio hasta cólicos. Sin embargo, el consenso actual es desaconsejar su uso en los primeros meses de vida.

Tradicionalmente, las infusiones se han utilizado con diversos fines en los bebés:

  • Dormir mejor: Algunas hierbas, como la manzanilla, se conocen por sus propiedades relajantes y sedantes.
  • Mejorar la digestión: Se creía que ciertas infusiones, como la de hinojo, aliviaban los gases y la hinchazón.
  • Proporcionar un sabor diferente: Simplemente para ofrecer una bebida con un sabor distinto al agua.

Riesgos de las Infusiones en Bebés

A pesar de su uso tradicional, las infusiones en bebés conllevan varios riesgos:

  • Falta de valor nutricional: Las infusiones no aportan ningún valor nutricional significativo para los bebés.
  • Desplazamiento de la leche materna o fórmula: Dar infusiones a los bebés puede reducir la cantidad de leche materna o fórmula que consumen, lo cual es esencial para su crecimiento y desarrollo.
  • Riesgo de botulismo: La preparación inadecuada de las infusiones con agua no hervida o hierbas contaminadas podría suponer el contagio de la bacteria Clostridium botulinum, que causa el botulismo, una enfermedad grave que puede afectar el sistema nervioso del bebé.
  • Efectos a largo plazo desconocidos: No se conoce a ciencia cierta cuáles pueden ser los efectos a largo plazo de consumir infusiones en la salud de los bebés.
  • Reacciones alérgicas o intolerancias: Los bebés son muy sensibles a las hierbas y especias, e incluso pequeñas cantidades pueden tener efectos adversos. Algunas infusiones pueden causar reacciones alérgicas o intolerancias.
  • Problemas renales: Los riñones de los bebés aún no están lo suficientemente desarrollados para procesar grandes cantidades de líquido.

A partir del año de edad, los niños pueden tomar ciertas infusiones específicas para bebés, elaboradas con hierbas suaves y adecuadas para su edad, y que procedan de un laboratorio especializado en estos productos. Las más habituales son la manzanilla, la tila, el hinojo y la melisa.

Agua de Canela: Beneficios y Contraindicaciones

La canela es una especia con muchas cualidades y beneficios para la salud, pero también tiene algunas contraindicaciones que es importante conocer:

Beneficios del Agua de Canela:

  • Aporta ventajas a la mujer, ayudando a regular el ciclo menstrual y estimulando el parto.
  • Depura el organismo gracias a sus propiedades diuréticas y antioxidantes.
  • Ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre y el colesterol alto.
  • Es digestiva, expectorante y antiinflamatoria.
  • Puede ayudar a adelgazar.

Contraindicaciones del Agua de Canela:

  • Embarazo o lactancia: No se debe ingerir durante el embarazo o la lactancia, ya que puede resultar tóxica y nociva para el bebé.
  • Menores de 6 años: No se recomienda su administración en niños menores de 6 años.
  • Problemas hepáticos o renales: Si sufres algún tipo de problema hepático o renal, abstente de tomar esta infusión.
  • Medicamentos para la diabetes: La canela podría interferir negativamente en dichos medicamentos.

Efectos Secundarios del Agua de Canela:

  • Dolor de estómago.
  • Agotamiento.
  • Reacciones alérgicas.

Cómo Preparar Agua de Canela

Si no existen contraindicaciones, puedes preparar agua de canela de la siguiente manera:

  1. Llena un cazo con una taza de agua.
  2. Colócalo al fuego para que el agua entre en ebullición.
  3. Antes de que el agua empiece a hervir, desmenuza una ramita de canela y añádela al cazo con agua.

Tabla de ingredientes:

Ingrediente Cantidad
Ramita de Canela 1
Taza de Agua 1

Alternativas Seguras para Aliviar los Cólicos del Bebé

Si buscas alternativas más seguras y efectivas para aliviar los cólicos de tu bebé, considera las siguientes opciones:

  • Lactancia materna exclusiva: La leche materna es el mejor alimento para el bebé y puede ayudar a prevenir los cólicos.
  • Masajes suaves en el abdomen: Los masajes pueden ayudar a aliviar los gases y la tensión en el abdomen del bebé.
  • Cambios de postura: Colocar al bebé boca abajo sobre tu antebrazo o mecerlo suavemente puede ayudar a calmarlo.
  • Ruido blanco: El ruido blanco, como el de un ventilador o una aspiradora, puede ayudar a relajar al bebé y reducir el llanto.
  • Consultar con el pediatra: Si los cólicos persisten o son muy intensos, consulta con el pediatra para descartar otras causas y recibir recomendaciones específicas para tu bebé.

Recuerda que la información proporcionada en este artículo es meramente informativa y no sustituye el consejo médico profesional.

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