Las probabilidades de tener un embarazo múltiple por concepción natural son bajas: uno de cada 90 casos corresponden a mellizos y uno de cada 250, a gemelos. En cambio, cuando la fecundación se obtiene a través de tratamientos de reproducción asistida, las probabilidades de tener mellizos son mucho mayores. Este artículo explica la diferencia entre mellizos y gemelos, ofrece estadísticas sobre estas gestaciones y enumera los factores que hacen más previsible tener mellizos. Incluye, además, datos que confirman que España es uno de los países europeos con mayor cantidad de embarazos múltiples.
Diferencias entre gemelos y mellizos. El embarazo múltiple
Mellizos y gemelos, ¿son lo mismo?
Si bien en muchas ocasiones los términos «mellizos» y «gemelos» se usan de forma indistinta, existe entre ambos una diferencia importante:
- Mellizos: Son dos niños formados a partir de dos óvulos distintos, cada uno fecundado por un espermatozoide, que dieron lugar a dos cigotos independientes. Por eso, son llamados bicigóticos o bivitelinos. En el caso de los mellizos, el grado de similitud es igual al que puede haber entre hermanos no mellizos.
- Gemelos: Son hermanos procedentes de un mismo óvulo que, tras ser fecundado por el espermatozoide, se divide en dos por «accidente», dando lugar a dos embriones. De ahí que se denominen monocigóticos o univitelinos. En este caso, a diferencia del anterior, la información genética es la misma, por lo cual se habla de «gemelos idénticos».
En términos ginecológicos se habla de gemelos como monocigóticos (un solo cigoto originado de un solo óvulo y espermatozoide que posteriormente se divide en dos) y mellizos como dicigóticos (dos cigotos originados de dos óvulos y espermatozoides diferentes). Independientemente de su origen, los embarazos dobles también se clasifican en función de si cada feto posee o no su propia placenta, amnios (mono o bi amniótica) y corion (mono o bicorial). Las gestaciones de mellizos son bioamnióticas y bicoriales.
Etimológicamente ambos términos (gemelos o mellizos) poseen el mismo origen (latín gemellicium) y se utilizaban indistintamente para hacer referencia a niños nacidos de un mismo parto. La única diferencia era el empleo del término mellizo en el habla popular y el de gemelo en la culta. Sin embargo, la evolución semántica de ambas palabras ha ido acompañada de los numerosos avances en el campo de la genética y el conocimiento del desarrollo del embrión humano. Sin embargo, los gemelos son genéticamente idénticos ya que provienen del mismo óvulo y espermatozoide que, en un estadio muy temprano de su desarrollo, se dividió en dos y originó a dos individuos independientes. En sentido estricto son clones, aunque no debemos olvidar que los efectos que el ambiente produce sobre la expresión de los genes y por tanto el desarrollo de los individuos puede producir que existan diferencias entre los gemelos. De hecho los gemelos poseen huellas dactilares diferentes.
Los gemelos dicigotos son más frecuentes que los monocigotos: la proporción es del 70 por ciento en el primer caso, frente al 30% en el segundo. La incidencia de los gemelos monocigotos permanece estable a lo largo de los años con una incidencia de entre 3 a 5 casos por cada mil partos o 1 de cada 250 partos.
Los gemelos monocigotos son hermanos idénticos tanto genética como fenotípicamente (físicamente) y por ello son del mismo sexo. Los gemelos dicigotos son hermanos distintos tanto genética como físicamente, aunque en ocasiones se parecen mucho, como hermanos que son. Por tanto, los gemelos monocigotos son los que popularmente se conocen como gemelos, mientras que los gemelos dicigotos se conocen como mellizos.
¿Qué probabilidades hay de tener mellizos o gemelos?
Según datos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), las de tener mellizos por concepción natural están en el orden del 1,1%. En concreto, las cifras indican que uno de cada 90 embarazos de este tipo son de mellizos. Las de tener gemelos idénticos, por su parte, son casi tres veces menores: un 0,4%, ya que constituyen una de cada 250 gestaciones.
Los números cambian cuando se habla de mellizos y embarazos que son producto de tratamientos de reproducción asistida. Esto se debe a que, para elevar la tasa de éxito de tales tratamientos, lo normal es implantar dos o tres óvulos fecundados en la matriz de la mujer. A veces, ninguno de ellos prospera y en muchos casos lo hace solo uno. Pero si dos o los tres tienen éxito, el embarazo será, desde luego, múltiple. También los fármacos inductores de la ovulación son responsables de aumentar esta estadística. La SEF explica que, en estos casos, las probabilidades de tener mellizos asciende hasta el 30-35%. Es decir, alrededor de una de cada tres gestaciones por técnicas de reproducción asistida son múltiples.
En relación con los gemelos idénticos, ni las técnicas de fecundación ni los fármacos inductores de la ovulación tienen influencia, ya que la división del cigoto se produce por una especie de «accidente» biológico y las probabilidades son las mismas que en los embarazos espontáneos.
Si el nacimiento de mellizos es infrecuente, lo es todavía mucho más el de trillizos. Según cifras de la SEF, si no se tienen en cuenta los tratamientos de fecundación asistida, solo es de trillizos una de cada 8.100 gestaciones (el 0,012%). En los casos en que sí se realizan esos tratamientos, o cuando se administran inductores de la ovulación, las posibilidades son más, pero siguen siendo bajas: una de cada 700 (0,14%). Engendrar cuatrillizos de forma natural es muy improbable: se estima que hay un caso entre cada 729.000.
Factores que hacen más probable tener mellizos
Uno de cada 90 embarazos por concepción natural son de mellizos, pero no todas las mujeres tienen las mismas probabilidades de vivirlo. Distintos estudios han identificado varios factores de riesgo, que se detallan a continuación:
- La edad de la mujer: A medida que la mujer cumple años su fertilidad se reduce, pero las posibilidades de tener un embarazo múltiple son mayores. Así lo revelan estudios según los cuales las probabilidades de tener más de un bebé a la vez suben a un 4% entre los 30 y los 34 años, a un 5% en el lustro siguiente y que a partir de los 40 se disparan, hasta el grado de que, después de los 45 años de edad, el 70% de las gestaciones son de mellizos. Se debe a causas naturales: con la edad aumenta la producción de la hormona que origina la ovulación, cuyo resultado es ovulación múltiple. Y a esto hay que añadir que los tratamientos de reproducción asistida son más frecuentes en mujeres de edad más avanzada.
- La herencia genética: Las probabilidades de tener mellizos se duplican cuando ha habido mellizos en la familia de la mujer, tal como lo han demostrado diversas investigaciones científicas. Es decir, aunque la familia de un hombre esté llena de pares de mellizos, esto no contribuye a que se incremente la posibilidad de que su pareja pueda tener mellizos. Pero sí influye en la herencia que ese hombre transmita a sus hijas. En resumen: la herencia también pasa a través de la vía paterna, aunque solo se manifiesta en las mujeres, dado que son ellas las que ovulan.
- El peso corporal: Un estudio de la Academia Estadounidense de Ginecología y Obstetricia, publicado en 2005, concluyó que las mujeres con un índice de masa corporal (IMC) superior a 30 muestran una mayor tendencia a la ovulación múltiple y, por lo tanto, a engendrar mellizos (o más). El IMC se calcula dividiendo el peso corporal (expresado en kilogramos) por el cuadrado de la estatura (en metros). Un ejemplo: para que su IMC sea superior a 30, una mujer de 1,65 metros de estatura debe pesar 82 o más kilos.
- La estatura: Según otra investigación, las mujeres más altas también tienen una mayor tendencia a ser madres de mellizos que las más bajas. La hipótesis de los científicos es que las mujeres con sobrepeso y las más altas registran niveles más elevados de factor de crecimiento insulínico, lo cual contribuiría a producir ovulaciones múltiples.
- El grupo étnico: Entre las mujeres negras, el riesgo de experimentar un embarazo de mellizos es algo superior que entre las caucásicas y, en este grupo a su vez, es ligeramente mayor que entre las mujeres latinas y las asiáticas. Así lo afirma un trabajo científico realizado en Estados Unidos.
- Haber tenido mellizos: Si un embarazo anterior, logrado sin tratamientos de fertilización asistida ni sustancias que indujeran una mayor ovulación, ha sido de mellizos, las probabilidades de repetir se multiplican. ¿La causa? Al parecer, la tendencia natural a una ovulación múltiple por parte de la mujer. Si los mellizos anteriores se concibieron mediante reproducción asistida, la estadística para una segunda vez son idénticas que para la primera. Y, en el caso de los gemelos idénticos, debido a que su origen se debe a una suerte de «accidente» biológico, las probabilidades de que se reitere en la misma persona son escasas, según los expertos: una entre 70.000.
España, uno de los países de Europa con más embarazos múltiples
Según el Informe de Salud Perinatal Europeo, realizado por la organización Euro-Peristat, España es uno de los países europeos con mayor índice de nacimientos múltiples. De cada 1.000 embarazos, 20,6 son múltiples (20,2 de dos niños y un 0,4 de trillizos o más). Esta cifra solo es superada por Dinamarca (21), República Checa (21,1) y Chipre (26,5), tres países con un número de habitantes mucho más bajo que el nuestro.
Las causas de este lugar tan alto en la clasificación son variadas, pero se relacionan con el hecho de que las mujeres españolas sean madres cada vez más tardías. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes al primer semestre de 2015, el promedio de edad de las mujeres al momento del parto es de 32,4 años, uno de los más altos del continente. El 37,5% de los partos fue protagonizado por mujeres de 35 o más años de edad y el 7,6%, por mujeres de 40 o más. Las menores de 30, por su parte, tuvieron poco más de uno de cada cuatro partos (el 26,8%).
Tendencias en los partos múltiples en España
Consultando los datos del INE (Instituto Nacional de Estadística) descubrimos que en el año 2010 se produjeron un total de 9.846 partos múltiples, de los cuales 9.653 fueron partos dobles, 193 fueron partos de trillizos y no se produjo ningún parto de cuatrillizos o más. Esto supone un 2,01% de partos dobles y un 0,04% de partos triples.
Otra cuestión interesante es que España tiene el doble de embarazos múltiples que el resto de países de la Unión Europea. Una de las causas parecer ser el aumento de la edad media de las madres españolas, ya que las mujeres mayores de 30 años tienen más probabilidades de tener un parto múltiple. Sin embargo, la causa principal de este fenómeno parece estar estrechamente relacionada con los tratamientos de fertilidad. Así, en la naturaleza sólo el 2% de los embarazos son múltiples, mientras que el 24% de los embarazos logrados mediante reproducción asistida son embarazos múltiples.
Además, España es el tercer país europeo con un mayor número de tratamientos de fertilidad, después de Francia y Alemania. Según datos de la SEF (Sociedad Española de Fertilidad), se calcula que en España se practican al año unos 80.000 tratamientos de reproducción asistida, y en el caso concreto de los tratamientos de fecundación invitro, la transferencia doble de embriones supuso en 2009 el 92,7% de las transferencias electivas. Esto significa que los pacientes suelen elegir en la mayoría de los casos transferirse dos o más embriones con el fin de aumentar las probabilidades de éxito.
Volviendo al tema de los partos múltiples, otra cosa que me ha llamado la atención es que entre 1996 y 2009 la cifra de partos dobles se multiplicó por más de dos, pasando de 4.433 a 9.965 partos. En efecto, es posible apreciar una tendencia claramente ascendente que se ha agudizado durante la última década.
Sin embargo, si nos fijamos en los embarazos triples la tendencia es a la inversa; en el año 2000 se produjeron 267 partos de trillizos, mientras que en el año 2005 descendió a 208 partos y en el año 2010 se produjeron sólo 193. En el caso de los cuatrillizos, se observa esta misma tendencia, con una media de 3 partos al año. Sólo entre los años 1998 y 2002 se produjeron un total de 36 partos de cuatrillizos, mientras que entre el 2003 y el 2010 se produjeron sólo 14 partos.
Por lo que respecta a los quintillizos, parece ser que no se ha producido ningún caso en España desde el año 1993. Asimismo, el único caso documentado de sextillizos en España se produjo en 1996.
