Federico García Lorca y el Tango: Un Encuentro Inesperado

La relación entre Federico García Lorca y el tango es un tema fascinante que revela la profunda sensibilidad del poeta granadino hacia las expresiones culturales populares. Durante su estadía en Argentina, Lorca no solo se sumergió en el folclore local, sino que también desarrolló una conexión especial con el tango y el habla orillera.

El encuentro entre Carlos Gardel y Federico García Lorca

Conocemos, gracias al historiador Fermín Chávez, que en su breve discurso de agradecimiento al público de Buenos Aires, el poeta intercaló una alusión al tango y una escenografía de barcos y bandoneones. Su presencia fue inevitable en los sitios de moda de la época: baluartes del tango y del culto a la amistad propios de aquel Buenos Aires de los años de 1930.

Amistad y Subyugación en Buenos Aires

En su estadía argentina, Federico trabó amistad con Carlos de la Púa, máximo exponente del argot porteño. Sin duda se sintió subyugado por la atmósfera que de la Púa creaba en sus poemas donde conviven ladrones y prostitutas, malevos y cafiolos. Aprendió, seguramente, los secretos de la noche tanguera dialogando con músicos, letristas, poetas, autores teatrales y bohemios.

Toda esta experiencia estaba en consonancia con el más profundo sentir lorquiano: «Yo creo que el ser de Granada me inclina a la comprensión simpática de los perseguidos. Del gitano, del negro, del judío... del morisco que todos llevamos adentro.

La Pasión Musical de Lorca

Recordemos que hasta 1916 su vocación por la literatura estaba desplazada por la pasión musical. Si en Impresiones y paisajes menciona a Schumann, Hendel, Mendelssohn y crea una enorme riqueza estilística a partir del vocabulario musical («melodías de terciopelo», «modulaciones mansas», «aire cargado de rasgueos de guitarras», «la música es un jardín al plenilunio», «acorde mayor de plomo derretido», «ritmo rojo», «melodía infinita de la noche», «canto solar») con su visita al Río de la Plata se emocionó al conocer letras como: «Vivimos revolcaos en un merengue y en un mismo lodo todos manoseaos...».

Una Microescena Reveladora: Lorca y "El Ciruja"

De toda esa red de amigos, emociones y tangos tejida entre Buenos Aires y el poeta voy a concentrarme en una microescena. Se trata de una anécdota que pinta al granadino en una imagen que vale mil palabras: la noche en la que sentado al piano toca e interpreta el tango más lunfardo de la historia: «El Ciruja» y recrea -es mi hipótesis- su Bodas de sangre que acababa de ser reestrenada, pero ahora, en clave de tango.

Proviene de una entrevista realizada en España a un grupo de poetas entre los que está Horacio Ferrer (el autor de Balada para un loco). Horacio: Os contaré una anécdota.

Un porteño anti-tango le dijo a Lorca «Federico, ¿y usted qué opina del tango?» El porteño esperaba que dijera «no lo conozco o no me gusta». Y entonces Lorca lo que hizo fue responderle de la siguiente manera. Había un piano abierto en la reunión, se sentó y empezó a tocar «El Ciruja», que es el más lunfardo de todos los tangos. Y cantó «El Ciruja» entero.

Esa escena entrañable recorre la memoria argentina. ¿Por qué y desde cuándo conoce este tango? ¿Cómo es que se anima a cantarlo en rueda de amigos como respuesta ante una imprudente pregunta y fijando su posición al respecto? ¿Qué fascinación especial le produce este texto cuyo significado es un galimatías semántico? ¿Encuentra el poeta en los versos lunfardos alguna conexión con sus tragedias?

Desanudar estos interrogantes y abrir este puente de relación entre el autor de Bodas de sangre y el mundo tanguero, el lunfardo y la psicología de los protagonistas es el motivo de estas páginas.

El Tango: Suburbio de la Literatura Argentina

El tango es el suburbio de la literatura argentina. Podemos aceptar las investigaciones sobre el origen de esta música: la relación con el cante flamenco, la habanera, el tanguillo; mucho se ha escrito al respecto.

Otros protagonistas propios del desencanto de la modernidad en el Río de la Plata se manifiestan en el discurso y estética del tango. Personajes como el «cafisho» o proxeneta, el «nene bien» y las mujeres de mala vida y las minas de buen corazón circulan en un clima social de tensión permanente.

Hasta la creación de «Mi noche triste» por Pascual Contursi -en Montevideo en 1917- las letras eran coplitas y «versos vivarachos». Recién con esa letra donde «la poesía ilumina la melodía» los versos comienzan a contar historias, argumentos.

Si «Mi noche triste» (1917) se considera la primera letra de tango, «El Ciruja» es el emblema del tango lunfardo. «El Ciruja» constituye un hito en la historia del tango, ello no se debe a la anécdota que narra, ni tampoco a la difusión singular que alcanzó -en cinco meses se vendieron 150.000 partituras- se lo considera como el tango lunfardesco por excelencia.

Después de «La cumparsita», es la obra tanguera con más registros fonográficos y ediciones de letra y partituras.

"El Ciruja": Un Análisis Profundo

Vaya una traducción libre del lunfardo: Un hombre -un guapo- al salir de la cárcel luego de purgar un crimen regresa a lo que fue su «bulín», su humilde hogar, y presiente que no va a encontrar nada de su pasado. Se acerca con la mirada esquiva y la expresión hosca y evoca la época en que vivía del juego de las cartas, el hipódromo y los robos de billeteras para darle una buena vida a la mujer que amaba.

Pero ella, ingrata, se lo quitaba todo para entregárselo a su amante, un proxeneta, a quien la mujer mantenía con el dinero que le daba su enamorado. Un día las circunstancias enfrentaron a los dos hombres y el protagonista -diestro con el cuchillo- mató al rufián. Cumplida la pena de cárcel, solo, con la humilde paz de estar al sol, evoca con tristeza a la mala mujer.

En lunfardo significa «el que junta residuos, desperdicios, el que escarba en la basura, el juntahuesos», pero el término proviene del apócope de «cirujano», quien escarba en los cuerpos y anda entre los restos del organismo cuando abre para operar. ¿A qué alude el título? ¿Qué es «ciruja»?

¿"El Ciruja" como Parodia de "Bodas de Sangre"?

La teatralidad minimalista del tango es indiscutible. ¿Puede leerse «El Ciruja» como la parodia, una caricatura de Bodas de sangre? Del tango y la obra teatral puede darse idéntica definición: se trata de una producción poética que expresa un sentimiento trágico en un paisaje -andaluz, porteño- humano y universal: la pasión y la muerte tras una traición.

El puñal, como las navajas y los cuchillos resplandecen con protagonismo en toda la obra lorquiana. Citemos apenas «las navajas de Albacete» (Romancero gitano, «Reyerta») o «están los viejos cuchillos tiritando bajo el polvo» («Prendimiento de Antoñito el Camborio en el camino de Sevilla», también del Romancero gitano). Seguramente este personaje oscuro, compadrito, guapo y violento del Ciruja trajera para Lorca reminiscencias de otros personajes suyos. ¿Por qué, nos preguntamos, esa afinidad por los personajes desclasados?

El Duende y la Muerte: Conexiones Lorquianas

Esta importante reorientación de su poética, en la línea de lo que llama en 1928 «mi nueva manera espiritualista» culmina en Juego y teoría del duende(1933). «Con idea, con sonido o con gesto, el duende gusta de los bordes del pozo en franca lucha con el creador.

Queda dicho con sus palabras y responde mi interrogante: ¿Qué otra conexión me surge para poner a dialogar a Federico con el tango? El poder estético de la muerte. Como afirma Marie Laffranque10, duende es encuentro con el dolor, el peligro, la conciencia hiriente y no resignada del mal o de la desgracia.

Federico llega a la Argentina arropando su impronta más fiel: «Verlo todo, sentirlo todo. En la eternidad tendremos el premio de no haber tenido horizontes», decía el joven poeta de Impresiones y paisajes. Mente abierta -diríamos hoy- y más: espíritu abierto para conectar con lo más esencial del suelo que lo recibía.

Recordemos un testimonio de Gibson11 cuando cita un artículo llamado «Las reglas de la música» publicado en El Diario de Burgos en agosto de 1917, donde Lorca expresa: «Lo incomprensible para muchos de este arte de la música, les impide poder sentir sensaciones que ningún arte da y que sobrepuja al alma misma».

Influencias y Reescrituras: Un Juego de Lecturas

Influencias, motivaciones, reescrituras, efectos de la lectura en los mapas que arma todo lector. ¿Fue un hecho criminal revelado por la prensa para horror de un pueblo la llama de su creatividad en Bodas de sangre? ¿Leyó Federico la novela de una escritora del lugar testimoniando ese horror? ¿Y si fue una letra de tango tan lejana como enigmática en sus giros lunfardos la que despertó su empatía?

Cómo saber cuál es la génesis de una idea, cómo se desarrolla, trasmuta y plasma más allá de las sugerencias o alertas de episodios reales. Los efectos de la lectura permiten estos juegos.


Aspecto Federico García Lorca El Tango
Temas Comunes Pasión, muerte, traición, personajes marginados Desencanto, amor, desilusión, vida en los suburbios
Estilo Poético, trágico, universal Teatral, sentimental, lunfardo
Influencia Folclore andaluz, vanguardismo Cante flamenco, habanera, tanguillo

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