Las Mejores Opciones de Botellas para Guardar Leche Materna

Si das el pecho, existen muchas razones para conservar la leche materna. Por ejemplo, puedes extraerla mientras trabajas y almacenarla para dársela al bebé más tarde. Para ello, es fundamental contar con los recipientes adecuados. Muchas madres se preguntan dónde almacenar la leche extraída y qué recipientes son aptos para este fin. A continuación, te explicamos cuáles son los recipientes que se pueden utilizar para la conservación de la leche materna.

Tipos de Recipientes para Conservar la Leche Materna

Cuando las madres se tienen que extraer leche para ofrecérsela al bebé en otro momento, necesitarán recipientes adecuados para guardar y conservar la leche materna. Actualmente, existen en el mercado varios tipos de recipientes que son específicos para guardar y conservar la leche materna, como pueden ser los botes de plástico para almacenaje o las bolsas para leche materna. Sin embargo, también podemos encontrar otros que, aunque no hayan sido pensados para este fin, son aptos para conservar la leche materna.

Recipientes Específicos para Guardar y Conservar la Leche Materna

Estos recipientes han sido diseñados específicamente para contener leche materna, por lo que cumplen con los requisitos de calidad. Podemos encontrar infinidad de marcas que fabrican bolsas y botes para almacenar la leche materna.

Bolsas para Leche Materna

Las bolsas para leche materna son bastante fiables a la hora de asegurarnos un correcto almacenaje. Contienen un apartado para indicar la fecha de extracción. Las bolsas son de un solo uso, por lo que tendrás que ir comprando a medida que las vayas gastando. De las preferidas entre las madres suelen ser las de la marca Medela y Phillips Avent.

Resultan versátiles para extraer la leche directamente en la bolsa. Existen bolsas especialmente diseñadas para congelar la leche de manera fácil y segura.

Botes para Leche Materna

La mayoría de los botes para leche materna se adaptan al sacaleches de la misma marca, lo que permite refrigerar o congelar la leche de manera muy rápida y sencilla, sin necesidad de pasar el alimento de un envase a otro. Son reciclables y fáciles de enroscar para evitar que se derrame la leche, ofreciendo un almacenaje óptimo. Hay que tener en cuenta la marca de sacaleches que tenemos para comprar los botes de la misma marca, ya que la gran mayoría solo permite utilizar los del mismo fabricante.

Estos recipientes específicos para la lactancia materna suelen ser más caros que otros que, aunque no sean específicos para esta finalidad, también pueden servir.

Otros Recipientes para Guardar y Conservar la Leche Materna

Podemos encontrar otros recipientes que, aunque no hayan sido pensados para conservar y guardar la leche materna, pueden servir perfectamente para este uso. Hay que tener en cuenta que estos recipientes tienen que cumplir con una serie de requisitos para que sean aptos a la hora de conservar la leche materna.

Recipientes de Plástico

Deben ser de uso alimentario. Todo recipiente de plástico que sea apto para alimentos debe llevar el símbolo que indica “apto para uso alimentario”. Este símbolo es el de la copa y el tenedor que viene siempre en el propio recipiente. Indica que el plástico que se ha usado para la fabricación es seguro y está libre de Bisfenol A (BPA) y de otros tóxicos. Si un recipiente de plástico no contiene este símbolo, no se debe usar para este fin.

Es importante que, a la hora de elegir recipientes plásticos, no contengan BPA (Bisfenol) ya que esta sustancia es liberada cuando se lavan los frascos a altas temperaturas y se ha comprobado que es dañina para la salud.

Tarros de Cristal y Vidrio

Los tarros de vidrio y cristal se pueden utilizar para uso alimentario. Son reutilizables y se pueden esterilizar. Se pueden almacenar fácilmente en el congelador rotulando siempre, en una etiqueta, la fecha de extracción.

Esta alternativa también resulta segura, práctica y versátil debido a que los frascos de cristal no son porosos y evitan que se pierdan los componentes saludables de la leche. Son altamente duraderos, sin embargo, resultan delicados de manipular y requieren de cuidado para que no se quiebren.

Lo que sí hay que tener en cuenta es la tapa de estos tarros, ya que, en la gran mayoría, la tapa es metálica y con el tiempo puede oxidarse. Lo ideal es que cualquier recipiente apto que vayamos a usar sea de boca ancha, para facilitar la limpieza y evitar que queden restos de leche que puedan ser fuente de contaminación. No es necesario esterilizarlos cada vez que vayamos a usarlos. Lavándolos con agua y jabón es más que suficiente.

Como almacenar Leche Materna

Los Botes de Orina No Son una Alternativa

Todavía hay madres que piensan que pueden guardar leche materna en botes de orina, pero no es así. Sigue siendo un gran mito a día de hoy.

Por el tamaño y el precio que presentan estos botes, resultan agradables para pensar que pueden utilizarse para la leche materna, pero, si nos fijamos detenidamente, estos botes no contienen el símbolo que nos dice que es apto para uso alimentario, por lo que está totalmente contraindicado.

Instrucciones de Higiene para Extraer Leche Materna

Puedes hacer varias cosas para evitar la transmisión de bacterias a la leche materna y a tu bebé. Antes de usar el extractor de leche por primera vez, esteriliza todas las piezas, incluidas las tetinas, los biberones y cualquier parte que entre en contacto con tus pechos o la leche.

Para ello, hierve las piezas de 5 a 10 minutos. Consulta las instrucciones del fabricante y respeta el tiempo de ebullición recomendado en caso de que difiera. Cada vez que utilices el extractor, lávate bien las manos. Cuando termines con él, lava las piezas con agua caliente y jabón o mételas en el lavavajillas si son aptas para ello.

Instrucciones para la Conservación de Leche Materna

La leche materna extraída se puede guardar de varias maneras. Echa un vistazo a esta tabla para saber cuánto tiempo puedes almacenarla en el frigorífico o el congelador:

Lugar de almacenamiento Tiempo de almacenamiento
A temperatura ambiente (aproximadamente 25 °C) Hasta 4 horas
Nevera portátil Hasta 24 horas
Frigorífico a menos de 4 °C Hasta 3 días
Congelador a -17 °C o menos Hasta 6 meses
Congelador a -20 °C Hasta 12 meses

Si sobra leche de una toma anterior, no la guardes. Consúmela en dos horas o tírala.

La leche materna descongelada puede conservarse a temperatura ambiente una o dos horas antes de usarla. Si la metes al frigorífico, este tiempo se amplía a 24 horas. No vuelvas a congelarla en ningún caso.

¿Cómo Descongelar la Leche Materna?

Sigue estos consejos para descongelar la leche materna:

  • Descongela la leche dejando el recipiente bajo un chorro de agua fría. Cuando empiece a descongelarse, cambia a agua tibia.
  • También puedes dejar que se descongele en el frigorífico, lo que suele tardar unas 24 horas.
  • Una vez que la leche se haya descongelado, dásela a tu bebé durante las 24 horas posteriores.
  • No descongeles la leche materna congelada a temperatura ambiente.
  • No vuelvas a congelarla en ningún caso.

¿Se Puede Calentar la Leche Materna Congelada?

La leche materna que se ha guardado en el frigorífico, independientemente de que se haya congelado antes o no, puede calentarse. No obstante, no hay necesidad de que los bebés tomen leche materna tibia. Está bien dársela fría o a temperatura ambiente.

Si deseas calentar la leche materna después de guardarla en el frigorífico, sigue estos pasos:

  • Sumerge el biberón en agua tibia. Usa una cacerola o un recipiente con agua tibia para calentar el biberón. También puedes emplear un calentador de biberones.
  • No calientes los biberones en los fogones ni en el microondas. Las altas temperaturas pueden matar los anticuerpos de la leche que combaten las enfermedades, así como crear puntos calientes que pueden quemar la boca de tu hijo.
  • Comprueba que la leche no esté demasiado caliente. Antes de alimentar a tu bebé, comprueba la temperatura de la leche. Para ello, rocíala en el interior de la muñeca. Debe estar caliente, pero no en exceso.
  • No esperes demasiado para dar la leche. Una vez que hayas calentado la leche, debes usarla durante las dos horas posteriores.

¿La Leche Materna Conservada es Diferente de la Fresca?

La leche materna que ha estado guardada, ya sea en el frigorífico o en el congelador, puede tener un aspecto diferente al de la leche materna extraída. Incluso puede separarse en una capa cremosa y otra lechosa. Esto es completamente normal; agítala suavemente para volver a mezclarla.

La leche descongelada también puede oler o tener un sabor diferente debido a la descomposición de las grasas de la leche. A pesar de ello, sigue siendo segura para tu bebé, y lo más seguro es que no note la diferencia.

Puedes mezclar la leche materna previamente enfriada con leche materna fresca en una proporción de 1:1. Es mejor que las dos leches tengan una temperatura similar cuando hagas esto.

Si tu peque no se termina el biberón de leche conservada, la cantidad sobrante se puede usar durante las dos horas posteriores. De lo contrario, tendrás que tirarla.

Si has sacado la leche del frigorífico después de un tiempo, cuando alcance la temperatura ambiente puede conservarse a 25 °C hasta cuatro horas.

Estas son las opciones de almacenamiento de leche materna y algunas recomendaciones útiles para conservarla.

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