Guía completa para el almacenamiento seguro de leche materna

Las madres suelen tener muchas preguntas antes de empezar a extraer leche materna. Si estás pensando en hacer un banco de leche materna, pero no sabes ni por dónde empezar, ¡lee con atención este artículo!

¿Qué puedo hacer si todavía estoy amamantando, pero vuelvo a trabajar pronto? ¿Puedo almacenar un poco de leche para mi bebé cuando no esté cerca? ¿Qué puedo hacer para aumentar un poco la producción de leche?

¿Por dónde empezar?

Un banco de leche o las extracciones se puede hacer desde el día que nace el bebé, o incluso antes en aquellas mujeres que tienen una producción de leche antes de dar a luz. “Todas las mujeres somos distintas, así que no hay un mejor momento que aplique a todas. El mejor momento para extraer es aquel donde 1) la mamá pueda hacer su extracción y 2) haya visto que tiene mejores resultados.

Para obtener más cantidad de leche se debe preparar los pechos con masajes y compresas tibias; si se usa extractor, usar una copa adecuada para los pechos, estar tranquila y relajada”, explica la asesora de lactancia Janeth Rivera.

Tipos de extractores de leche

Cómo manejar la situación también depende de la razón por la que estás extrayendo leche.

Bombas manuales vs. eléctricas

Si solo deseas extraer leche materna para tener algo de emergencia en caso de que necesites estar lejos de tu bebé, una bomba manual es suficiente. Las bombas eléctricas, por otro lado, son utilizadas principalmente por las madres que regularmente extraen leche. Vienen con extractores de leche individuales o dobles. Algunas madres prefieren los extractores de leche individuales sobre los extractores de leche dobles, incluso si necesitan extraer leche con más frecuencia porque, por ejemplo, han vuelto al trabajo. Sin embargo, son muy útiles cuando las mamás necesitan extraer leche con frecuencia y durante un período de tiempo más largo, o cuando necesitan estimular la producción de leche.

Los extractores de leche doble a menudo se alquilan en las farmacias y tienden a ser grandes y pesados, pero muy eficaces. En algunos casos, los extractores de leche materna son médicamente necesarios y se pueden alquilar en la farmacia. Dependiendo de la indicación son los ginecólogos o pediatras los que hacen la prescripción. Ésta debe especificar la necesidad de una bomba doble, siempre que sea necesario. El farmacéutico debe darle una breve introducción al funcionamiento y uso del extractor de leche eléctrico y sus diferentes configuraciones. También deben medir sus senos para proporcionarle los adaptadores mamarios correctos.

¿Qué tamaño de embudo necesito?

Todos los modelos de bomba más populares vienen con diferentes tamaños de adaptadores de pecho. El diámetro del adaptador mamario debe ser unos cuatro milímetros más grande que el del pezón. Si tienes que apretar el pezón o si es el ajuste queda demasiado flojo, no serás capaz de extraer la leche con éxito. Muchos fabricantes de bombas ofrecen instrucciones de medición para determinar el tamaño.

¿Cómo extraer leche materna?

Con la preparación correcta y algunos buenos consejos de lactancia materna casi todas las madres pueden extraer leche materna. Hay pocas mujeres que no pueden extraer leche materna. La mayoría de estas mujeres pueden extraer leche a mano.

Cuando hay que cuidar a un bebé, a veces puede ser más fácil decirlo que hacerlo. Sin embargo, cuanto más relajado esté, mejor fluye la leche. Encuentra un lugar cómodo para la extracción, no te apresures y usa una buena bomba.

Comienza con el ajuste más bajo (succión mínima) que tu bomba permita. Repite extracción y pausa tres veces, duración total aprox.

El contacto de la piel con tu bebé ayuda a desencadenar el reflejo de subida. Si es posible sostener a tu bebé y el extractor de leche al mismo tiempo, trata de acomodarte con ambos - p. ¿No es posible en este momento? Para algunas mujeres ya es suficiente con solo mirar a su bebé al extraer leche. Así que en el trabajo, puedes tener una foto o video de tu pequeño contigo (p.

Extraer leche puede ser incómodo para algunas mujeres. Pueden sentirse incómodas con el sonido del bombeo, el flujo de leche o toda la situación. Escuchar un buen audiolibro o ver su programa de televisión favorito mientras se extrae puede proporcionar la distracción necesaria.

Los bebés beben a velocidades muy diferentes en diferentes momentos del día y con diferentes intensidades. Por lo tanto, también debes de vez en cuando usar una configuración diferente, si tu bomba tiene más de una.

Colocar almohadas tibias de hueso de cereza o paños tibios y húmedos en tus pechos justo antes de extraer leche puede estimular el flujo de leche y hacer que la extracción sea más fácil. Un masaje suave también aumenta el flujo de leche. Las bebidas y los snacks también son útiles - no importa si estás extrayendo o amamantando.

¿Qué hacer si duele?

La extracción de leche materna no debería doler. Así que, si sientes dolor, es hora de verificar: ¿Has colocado el protector de pecho correctamente en tus pechos y es el tamaño correcto? ¿El ajuste de succión es demasiado alto? ¿Estás fría o tensa? ¿Tiene alguna lesión o algún tipo de infección como la candidiasis?

Almacenamiento de la leche materna

Cuando decides amamantar a tu bebé, cada gota de leche que produces es valiosa. A veces, por trabajo, salidas o simplemente por comodidad, necesitas extraerla y guardarla. Pero, ¿Cómo asegurarte de que esa leche siga siendo segura y nutritiva para tu peque?

La leche materna contiene anticuerpos, enzimas y nutrientes que ayudan al desarrollo y la inmunidad del bebé. Si no se conserva adecuadamente, puede contaminarse, perder propiedades o incluso causar malestar al niño.

Antes de pensar en cómo conservarla, es fundamental saber cómo extraer la leche materna de manera segura, higiénica y sin molestias. La extracción puede hacerse manualmente o con ayuda de dispositivos como sacaleches o recolectores de leche.

Si prefieres algo más natural y sin ruidos, los recolectores por succión son una excelente alternativa al sacaleches tradicional. Se adhieren al pecho creando un vacío suave que permite recolectar leche mientras amamantas al bebé del otro pecho o simplemente durante las bajadas de leche espontáneas.

Recuerda siempre lavarte bien las manos antes de manipular cualquier utensilio, y esterilizar el recolector o sacaleches antes de cada uso.

La leche materna se debe guardar en recipientes aptos para uso alimentario, libres de bisfenol A. No se deben almacenar en recipientes que no sean para uso alimentario, como los botes para la recogida de orina.

En Suavinex podrás encontrar bolsas para congelar leche materna o guardarla cómo las bolsas de almacenaje para leche materna con tapón con una capacidad de 200 ml pre-esterilizadas. Si lo prefieres, también tenemos bolsas de almacenaje para leche materna con cierre zip con el mismo funcionamiento y con un espacio para poder anotar la fecha de extracción y cantidad extraída. También puedes comprar tarros para almacenar leche materna con tapa hermética anti-fugas. Todos estos productos los podrás encontrar en la sección de Accesorios de Lactancia.

En el mercado hay varios tipos de recipientes que cumplen estos requisitos:

  • Bolsas de congelación de leche materna: Su mayor desventaja es que pueden sufrir pequeñas roturas y contaminar la leche. Por ello, se recomienda guardarlas en un lugar del congelador aislado, para que no se dañen. Su mayor ventaja es que ocupan poco sitio y son más económicas.
  • Botellas de polipropileno rígidas: Son más seguras contra las roturas.
  • Frascos de cristal (pírex): Son una buena opción, ya que se pueden usar de nuevo. No se rompen con facilidad y mantienen bien las propiedades de la leche.
  • Bolsas reutilizables: Son una alternativa ecológica y segura para guardar leche materna. Están hechas de silicona de grado alimentario, se pueden esterilizar y reutilizar muchas veces, reduciendo el gasto y los residuos. Están libres de BPA, PVC y Ftalatos, y después de la lactancia, podrás seguir utilizándolas para purés, papillas o zumos.

Las bolsas desechables son prácticas pero generan más residuos. Otra opción segura son los tarros de vidrio (como los de papillas) o plástico duro sin BPA. Usa envases limpios y secos.

¿Qué cantidad de leche congelo?

Dependerá de cual sea el motivo y el momento de la congelación. Al principio, si aún no sabemos cuanta leche tomará el bebé es mejor congelar recipientes con pequeñas cantidades (por ejemplo, 60ml). Después se podrá congelar lo que el bebé necesite para cada toma.

Se recomienda de 2 a 4 onzas (59 a 118 cc) para evitar que se desperdicie. Cualquier residuo de leche que quede en un biberón después de que su bebé termine con una toma se debe utilizar dentro de las 2 horas o, si se refrigera rápidamente, se puede usar para la siguiente toma.

Al congelarse la leche aumenta de volumen, por lo que se aconseja dejar unos 2 cm. del recipiente vacíos para que no se rompa con la congelación. Por esto también se debe apuntar la cantidad de leche que hay en el recipiente antes de congelarse.

Es importante escribir la fecha de extracción para poder ir consumiendo la leche más antigua primero.

Siempre que transportes leche extraída, etiqueta cada envase con la fecha (y hora, si es posible) de extracción para controlar el orden de uso y evitar desperdicios. Este hábito es especialmente útil cuando se deja leche en el colegio, en casa de los abuelos o cuando alguien más cuida del bebé.

Saber el tiempo de conservación de la leche materna es una de las dudas más frecuentes entre madres lactantes, sobre todo cuando necesitan extraerse leche con frecuencia o volver al trabajo. La leche materna puede durar desde unas pocas horas a temperatura ambiente hasta varios meses si se congela correctamente. Si te preguntas cuánto dura la leche materna congelada, la respuesta dependerá del tipo de congelador, pero en general puede conservarse entre 6 y 12 meses. Sin embargo, para preservar mejor sus propiedades, se recomienda consumirla antes de los 6 meses.

Esta información es clave para planificar la lactancia de forma segura y práctica. Recuerda etiquetar siempre los envases con la fecha de extracción, y usar primero la leche más antigua. Si guardas la leche en la nevera, lo mejor es ponerla en la parte de atrás, donde la temperatura es más constante, nunca la coloques en la puerta.

La forma en que descongelas y usas la leche materna influye directamente en la conservación de sus propiedades y en la seguridad para tu bebé.

Extracción y Conservación de Leche Materna - Chile Crece Contigo

¿Cuánto tiempo dura la leche materna?

El tiempo de almacenaje de la leche materna dependerá del lugar donde la guardes. Puedes optar por dejar la leche materna a temperatura ambiente, en la nevera o en el congelador. En función del sitio, aguantará más o menos.

A temperatura ambiente

La leche materna recién extraída se puede almacenar durante tres o cuatro horas a temperatura ambiente. La leche materna se puede sacar y conservar hasta 8 horas a temperatura ambiente, gracias a que cuenta con factores de defensa contra los gérmenes. Esta regla es válida incluso cuando hace mucho calor, a excepción de que la leche no se deje a luz directa del sol o cerca de una fuente de calor.

A temperatura ambiente (26-32ºC) las bacterias crecen muy rápidamente, por lo que se debe intentar refrigerarla lo antes posible. Unas 4 horas a temperatura ambiente sería el máximo tiempo razonable.

Si no se tiene un frigorífico en el lugar de la extracción se puede meter la leche en una nevera portátil con acumuladores de frío. De esta forma, la leche estaría a unos 15⁰C y podría mantenerse 6-8 horas.

En la nevera

Si lo pones en la parte trasera de tu nevera, puedes guardarlo hasta por cuatro días.

Si optas por guardar los recipientes de leche materna en la nevera, no tardes más de tres días en sacarla para alimentar a tu bebé. Para almacenar la leche materna en la nevera, debes enfriarla lo antes posible tras su extracción. Para una mayor y mejor conservación, te recomendamos que la leche materna esté siempre en la parte más fría de la nevera, en la parte posterior, y nunca en la puerta del frigorífico.

Las neveras domésticas suelen estar a una temperatura que oscila entre los 2⁰C y los 6⁰C. A esta temperatura el crecimiento de las bacterias se para, pero con el paso del tiempo se pueden perder otras propiedades de la leche materna. Por tanto, es mejor que la leche esté en la nevera no más de 72 horas.

La temperatura a la que los alimentos están dentro de la nevera depende de las veces que se abre la puerta y de la cantidad de alimentos nuevos que se introducen. Para evitar cambios en la temperatura, se puede almacenar la leche en la parte más fría de la nevera, al fondo, y nunca en la puerta. También se debe separar de alimentos como el pescado, ya que cogería olor.

En el congelador

La leche materna congelada puede durar hasta seis meses, y nunca deberás almacenarla pasado ese tiempo. Antes de guardar leche materna, comprueba que el recipiente es apto para congelar y que mantiene todas las propiedades del líquido. Te recordamos de nuevo que no debes llenar los envases al máximo, porque una vez se congele la leche, esta aumenta su volumen y se expande bastante. Guarda los recipientes en la parte posterior del congelador, sin que queden pegados a la pared, y controla la fecha de extracción de la leche para que no se te pasen los seis meses.

En las casas, la temperatura de los congeladores suele estar entre -18⁰C y -22⁰C (cuantas más estrellas tenga el congelador más frío consigue). En caso de dudas de la temperatura a la que está el congelador se podría consultar el manual del usuario.

En los que alcanzan temperaturas de -18ºC (los clasificados por el fabricante con tres estrellas) la leche puede guardarse hasta 3 meses.

En aquellos en los que la temperatura alcanza -20ºC (los congeladores industriales) puede estar hasta 6 meses. Algunas guías consideran que la leche que se mantiene a -20ºC se puede consumir hasta 12 meses después de congelarse, pero hay pocos estudios que avalen esto, por lo que parece poco seguro y no se recomienda.

Lo ideal es que la leche esté almacenada en un cajón, separada del resto de alimentos. Pero, si no puede ser, por lo menos debería estar separada del pescado. Si el congelador no tiene cajones se puede poner en las baldas, al fondo del todo.

Método de almacenamiento Tiempo de conservación
Temperatura ambiente (26-32ºC) Máximo 4 horas
Nevera (2-6ºC) No más de 72 horas
Congelador (-18ºC) Hasta 3 meses
Congelador industrial (-20ºC) Hasta 6 meses

Descongelación y uso de la leche materna

Nuestro primer consejo a la hora de descongelar leche materna, es que elijas la leche más antigua primero y sigas el orden que marquen las fechas de extracción. Saca el recipiente del congelador y guárdalo en la nevera el día anterior a su uso o unas 12 horas antes, y así seguirá manteniéndose sin problema para cuando quieras usarla.

Para descongelar la leche materna de forma segura, lo más recomendable es trasladarla del congelador a la nevera y dejarla allí durante varias horas o toda la noche. Este método lento conserva mejor sus nutrientes. Si necesitas usarla con más urgencia, puedes colocar el recipiente sellado bajo un chorro de agua tibia o en un recipiente con agua templada.

Descongela la leche lo más suavemente posible, ya sea poniéndola en el refrigerador durante aprox. 24 horas o bajo agua fría tibia. Asegúrate de no mojar el cierre del recipiente al descongelarlo bajo el agua corriente.

La mejor forma de hacerlo es dejarla en la nevera hasta que se haya descongelado o a temperatura ambiente con vigilancia, para que no se quede mucho tiempo descongelada fuera de la nevera. Si no da tiempo se puede hacer al 'baño María' en agua templada (37-40ºC), no hirviendo. No se debe hacer en el microondas, ya que la distribución del calor es irregular.

Evita calentar la leche materna en el microondas, ya que puede crear zonas de calor que podrían quemar la boca del bebé y destruir componentes beneficiosos como anticuerpos.

La leche materna no necesariamente tiene que calentarse a la temperatura corporal (37°C), la alimentación a temperatura ambiente también es posible - todo depende de lo que tu bebé prefiera. Sin embargo, es importante que la leche no se caliente por encima de 40°C, ya que esto destruiría importantes componentes de la leche sensibles al calor.

Para calentar biberones con leche materna, lo ideal es colocar el recipiente en agua tibia durante unos minutos hasta que llegue a la temperatura de leche materna corporal o que utilices un calientabiberones. Una vez haya alcanzado la temperatura perfecta, debes agitar el recipiente para que la grasa que se ha separado vuelva a mezclarse.

Una vez descongelada, la leche debe consumirse en las siguientes 24 horas y mantenerse en la nevera hasta entonces. Si ha estado a temperatura ambiente más de 2 horas tras descongelarse, es mejor desecharla.

La leche materna descongelada se debe tomar antes de 24 horas tras la descongelación y durante este tiempo debe estar en nevera. No se puede volver a congelar leche que ya ha sido descongelada.

Para darla al bebé se puede atemperar un poco la leche en el mismo 'baño María', bajo el grifo de agua caliente o con las manos, según sus preferencias. Una vez que el niño haya tomado parte de la leche, el resto se puede dejar como máximo 2 horas a temperatura ambiente.

¿Qué hago si la leche descongelada huele mal?

El 'olor a rancio' de la leche descongelada se debe a los cambios en las grasas que se producen durante la congelación.

Si tiene olor agrio, color extraño o el bebé la rechaza, puede haberse estropeado.

RECUERDA… Cada gota cuenta. Guardar la leche materna de forma segura no solo protege la salud de tu bebé, también te da libertad y confianza en tu maternidad.

Ahora que ya sabes cómo guardar la leche materna, te vas a volver una experta alimentando a tu recién nacido con leche materna. Así, podrás retomar tu trabajo o podrás salir de casa sin el miedo a que el bebé pierda la toma por no estar con él dado que a veces es difícil saber si mi bebé tiene hambre o sueño.

Si tienes problemas a la hora de alimentar a tu bebé, puedes probar diferentes tipos de conservación de leche materna para ver cuál encaja mejor. No dudes en acercarte a tu médico si no consigues alimentar a tu peque de ninguna manera.

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