Bolsas de Congelación para Lactancia: Opiniones y Guía Completa

La leche materna extraída es el mejor alimento que puede tomar tu bebé cuando no estás con él. La demanda de las bolsas para la leche materna ha crecido mucho en los últimos años, y eso es una buena señal por varios motivos. El primero, porque esto nos indica que cada vez más mamás deciden dar el pecho a sus bebés y compatibilizar la lactancia materna con otro tipo de alimentación, por lo que necesitan recurrir a las bolsas para congelar leche materna y poder hacer uso de la leche posteriormente. Otro motivo que ha propiciado el auge de las bolsitas para guardar la leche materna es la conciliación de la vida laboral de la madre y compartir las tareas de criar al bebé junto con nuestra pareja.

En la actualidad podemos encontrar fácilmente en las farmacias bolsas para congelar la leche materna. Como decíamos, la demanda de bolsitas para congelar leche materna ha crecido, por lo que no nos será difícil encontrarlas disponibles en la farmacia.

¿Cómo debo conservar y almacenar la leche extraída?

¿Por qué usar bolsas de congelación para leche materna?

Cuando das el pecho y extraes leche para tu bebé, habrá ocasiones en las que necesites almacenarla para usarla posteriormente; por ejemplo, si das el pecho y trabajas a tiempo completo, si sales una noche, o, simplemente, si quieres tener una reserva de leche materna extraída para que otro cuidador pueda alimentar a tu bebé mientras descansas. Además, si tienes un suministro excesivo de leche materna, es recomendable que la guardes de forma segura en lugar de desperdiciarla: la leche materna conserva la mayoría de sus propiedades beneficiosas para la salud, por lo que es mejor para tu bebé que la leche de fórmula.

La leche materna extraída en bolsitas conserva la mayoría de sus beneficios para la salud del bebé, lo que la convierte en su mejor alimento cuando no estáis juntos.

Tabla de conservación de la leche materna

Características importantes de las bolsas para leche materna

Seguro que algunas de las preguntas que primero te surgen al hablar de las bolsitas para guardar leche materna es si son fáciles de usar. En ese aspecto puedes estar tranquila, ya que la utilización de las bolsas de almacenamiento de leche materna es muy sencilla. Estas bolsitas cuentan con una boquilla que permite verter cómodamente la leche desde el biberón y un cierre de zip para abrirlas y cerrarlas con facilidad.

  • Higiene: Las bolsas para almacenar la leche materna están pre-esterilizadas, por lo que no es necesario lavarlas ni hervirlas antes de su utilización.
  • Composición: El material con el que están realizadas es 100% seguro. Las bolsas para congelar o almacenar leche materna están realizadas con polietileno, libre de Bisphenol A (BPA). El BPA es un producto químico que antes se utilizaba en los recipientes y revestimientos de plástico, y que muchos fabricantes están retirando debido a sus dudosos efectos a largo plazo.
  • Control: Las bolsas para el almacenaje de leche materna cuentan con un espacio en el que poder hacer anotaciones y que, además cuenta con una escala de medición que nos ayudará a llevar un control de la fecha de extracción de la leche y la cantidad queda en la bolsita.
  • Almacenaje: Las bolsas para almacenar leche materna disponen de un sistema de protección con autocierre doble que evita las fugas del líquido del interior. Estas bolsas son aptas para guardar en nevera y en el congelador.
Guía visual para el almacenamiento de leche materna.

Cómo almacenar la leche materna de forma segura

Como ya sabes, es posible almacenar, transportar y calentar la leche materna de forma práctica e higiénica. Su almacenamiento en casa es muy sencillo, puedes guardarlas en el frigorífico o en el congelador. Enfría la leche materna lo antes posible tras su extracción. Nada mas extraer la leche materna guárdala en bolsas de almacenamiento y enfríala lo antes posible. Para ello te recomendamos que sitúes la bolsa de leche materna en la parte más fría de tu nevera, la cual suele ser la parte posterior del estante inmediatamente superior al de las verduras. te desaconsejamos que guardes las bolsas de leche en la puerta del frigorífico ya que la temperatura en esta parte es menos consistente.

Si deseas añadir leche a una bolsita en la que todavía queda espacio puedes hacerlo siempre y cuando la leche que se vaya a añadir se haya enfriado previamente en la nevera. No añadas leche a temperatura corporal a leche que ya esté fría. Se pueden añadir pequeñas cantidades de leche extraída al mismo recipiente refrigerado, siempre que la leche que desees añadir se haya enfriado previamente en el frigorífico. No añadas leche a temperatura corporal a leche que ya esté congelada. Se puede añadir leche extraída a la leche materna ya congelada, siempre que la leche que desees añadir se haya enfriado previamente en el frigorífico.

Almacena la leche materna en la parte más fría del frigorífico: en la parte posterior, en el estante situado encima del compartimento de las verduras. No la almacenes en la puerta del frigorífico, donde la temperatura es menos consistente.

Congelación de la leche materna

Si lo que quieres es conservar la leche materna durante más tiempo es importante que la congeles lo antes posible tras su extracción. Para ello utiliza una bolsa para almacenar leche materna y deposítala en la parte trasera del congelador, pero alejada de las paredes en aquellos congeladores con función de autodescongelación. Puedes añadir más leche a la bolsita si aún dispone de mucho espacio libre, pero recuerda que tiene que haber sido enfriada previamente en la nevera.

Para facilitar la descongelación y minimizar las pérdidas, guarda la leche en porciones pequeñas (menos de 60 ml). Estas raciones se pueden combinar después de descongelarlas. Comprueba que tus recipientes de almacenamiento de leche materna se puedan usar en el congelador. Algunos productos (como los biberones de cristal) pueden romperse a temperaturas muy bajas.

No llenes los biberones ni las bolsas más de tres cuartos de su capacidad, ya que la leche materna se expande al congelarse. Almacena la leche materna congelada en la parte posterior del congelador, donde la temperatura es más constante. Mantenla alejada de las paredes de los congeladores con función de autodescongelación.

Si guardas la leche en el frigorífico, a una temperatura de 4 °C o inferior, puedes almacenar la leche hasta tres días.

Descongelación y uso de la leche materna congelada

Para hacer uso de leche materna que hemos congelado hay que seguir una serie de recomendaciones que nos permitan asegurar la calidad e integridad del alimento. Lo mejor es descongelar la leche materna en la nevera. En unas 12 horas estará totalmente descongelada. También puedes poner el biberón o la bolsa de leche congelada bajo agua templada, a un máximo de 37 °C (99 °F).

Cuando se haya descongelado por completo, la leche materna previamente congelada se puede mantener a temperatura ambiente durante un máximo de dos horas, o en el frigorífico durante un máximo de 24 horas. Tu bebé debe consumir la leche materna descongelada y mantenida a temperatura ambiente antes de dos horas; de lo contrario, deberás desecharla. Nunca vuelvas a congelar la leche materna después de descongelarla.

¡Importante! Para calentar la leche materna descongelada o extraída lo mejor es colocar el biberón o la bolsa de leche materna en un recipiente con agua tibia durante unos minutos hasta que adquiera una temperatura similar a la corporal, es decir, unos 37 °C y mueve la leche suavemente para mezclar la grasa y capas de la leche que hayan quedado separadas.

Nunca descongeles ni calientes la leche materna congelada en el microondas ni en agua hirviendo. Esto podría dañar sus propiedades nutritivas y protectoras, y crear puntos calientes que podrían quemar a tu bebé.

Cómo calentar la leche materna almacenada

Los bebés sanos nacidos a término pueden beber la leche materna a temperatura ambiente o calentada a la temperatura corporal. Algunos bebés prefieren una de estas dos opciones, mientras que a otros les es indiferente. También puedes utilizar un calienta biberones.

Consideraciones adicionales

Una higiene adecuada es fundamental para garantizar que tu bebé pueda tomar de forma segura la leche materna extraída. Lávate bien las manos con agua potable y jabón. A continuación, sécalas con una toalla limpia o con una toallita de papel de un solo uso antes de tocar la bolsa de almacenamiento de leche. Intenta no tocar el interior de la bolsa. Debido a cuestiones de higiene, las bolsas de almacenamiento de leche materna solo se deben utilizar una vez. No vuelvas a utilizar la misma bolsa, ya que esto podría provocar contaminación cruzada.

Aunque la leche materna extraída se puede mantener a temperatura ambiente de forma segura durante un máximo de cuatro horas, si tienes que transportarla durante periodos de tiempo más largos, necesitarás poner las bolsas de almacenamiento de leche en una nevera portátil con paquetes de hielo.

Ejemplos de bolsas para leche materna disponibles en el mercado

En Farmacias Carrascosa hemos realizado una selección de las mejores bolsas para guardar leche materna que te serán de gran ayuda:

  • Medela Pump & Save Bolsas Para Leche Materna: Te permite almacenar, conservar y transportar la leche materna de forma segura, higiénica y práctica.
  • Suavinex Bolsas Almacenaje Leche Materna: Ofrecen una solución cómoda y segura para conservar la leche materna recién extraída. Pack de 25 bolsas pre-esterilizadas, herméticas y con cierre zip fácil de usar.
  • Bolsas de almacenamiento de leche materna Easy Pour: Utilice las bolsas de almacenamiento de leche materna Easy Pour para almacenar tu leche materna recién extraída en el congelador o el refrigerador.
  • Bolsas de Lactancia Eco 180 ml de Tigex: Están diseñadas para proporcionar una solución eficiente y segura en el almacenamiento de leche materna, pensando también en la sostenibilidad. Gracias a su diseño ecológico , estas bolsas utilizan un 10% menos de plástico que los modelos anteriores, manteniendo su funcionalidad y seguridad. Cada bolsa está equipada con una triple cremallera antifugas que garantiza la seguridad en el almacenamiento y transporte de la leche, permitiendo que las bolsas se mantengan estables y firmes una vez llenas. Fabricadas en material de uso alimentario libre de BPA y BPS, cuentan con doble cierre zip antigoteo, costuras selladas y base expandible que permite mantenerlas en posición vertical para un llenado estable y un almacenamiento eficiente. Preesterilizadas y de uso único para la máxima higiene, incluyen zona de escritura (fecha/hora/volumen) para un control claro por orden de extracción.
Diferentes marcas de bolsas para congelar leche materna.

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