El aborto en adolescentes es un tema complejo y delicado, a menudo rodeado de silencio y estigma. Sin embargo, la literatura, y en particular la poesía, ofrece un espacio para explorar estas experiencias con honestidad y profundidad. A través de versos y metáforas, los poetas pueden dar voz a las emociones, los dilemas y las realidades que enfrentan las jóvenes que se encuentran ante esta decisión.
Voces en Duelo: Poesía y Pérdida
La pérdida de un hijo, ya sea por decisión propia o por circunstancias inesperadas, es una experiencia devastadora que puede encontrar consuelo y expresión en la poesía. Un ejemplo conmovedor es el diálogo poético entre Piedad Bonnett y Chantal Maillard, dos poetas unidas por la pérdida de sus hijos.
Piedad Bonnett recuerda el impacto del mensaje que recibió de Chantal Maillard, destacando que no solo le conmocionó el contenido, sino también la identidad de la remitente: “Conocía perfectamente su obra, durante años trabajé con mis estudiantes su libro La creación por la metáfora. Alguna vez estando en Madrid supe que ella, como yo, había perdido un hijo, y esa tremenda coincidencia me hizo expresar mi deseo de conocerla, aunque considerándola remota”.
Bonnett contó en una entrevista que “lo que Chantal me envió en ese primer mensaje fue un poema muy corto, que era muy similar a un poema mío. No era solo cuestión anecdótica, que era una sorpresiva, sino que también habíamos expresado el dolor desde la poesía y desde una imagen muy similar. Lo que vendría después es una relación que poco a poco se convierte en sincera y profunda amistad entre madres poetas".
Esos versos aislados, ausentes de diálogo, escritos desde la intimidad para ser leídos en la intimidad de los lectores, cogen vuelo en una conversación entre amigos. Se establece un diálogo mágico entre poemas e incluso, en ocasiones, parece que realmente una mirada contesta y atiende a la otra. Leemos los versos de Piedad Bonnett: Dice el psicoanalista que el salto hacia el vacío / es, en forma simbólica, / un regresar al vientre de la madre. / De otro modo me hubieras buscado. / De otro modo habría yo querido recibirte. Llegar / Tarde. / Cuando han entornado los párpados.
El 20 de octubre de 2018 la ciudad de Málaga dejó de respirar unas horas para escuchar el quejido hecho palabra y la contención emocional de las dos titanes de la poesía. “Ellas dos iban de negro. Les acompañaba un paisaje sonoro, una música que arropa. Estaban de perfil, luz picada y una miraba a la otra y la otra miraba a la una. Hablaban en su idioma, en el poético, mientras un silencio absoluto cortaba la sala. Lo que pasó allí fue magia. Nunca he visto nada parecido. La gente no paraba de aplaudir y, cuando bajamos el telón, se quedaron en la puerta esperándolas, y a la salida, como una tormenta emocional volvieron a aplaudirles”. Ángelo Néstore lo recuerda muy orgulloso y emocionado.
Voces en duelo: “En el escenario a oscuras, dos sillas frente a frente. En medio, el abismo. Dos voces trazando puente sobre la nada. Proyectados, la pena es menos pena, el dolor menos propio. Al fin y al cabo ¿no habitamos todas el mismo cuerpo? Y allí donde la mente se resiste, el poema encuentra”.
Daniel. Voces en duelo
Los poemas y fragmentos utilizados en el oficio que llamaron Daniel. Voces en duelo pertenecen a distintos libros de las poetas, tal como se ha editado fue el guion del oficio fúnebre que llevaron a cabo en Irreconciliables.
“Contra el tabú. Por esa libertad. Por el coraje del suicida. Como homenaje”. Esta es la dedicatoria que reza en Daniel. Las casualidades existen y en este libro hay dos historias en una: sus hijos, los dos llamados Daniel, se quitaron la vida de la misma manera un mes de abril. “Me quedé paralizada ante la dedicatoria interior: Para Daniel, in memoriam. Leí los poemas que seguían con los ojos cada vez más desorbitados y un ahogo en la tráquea. Tuve que cerrar el libro. Era mi propia vida lo que allí se decía”.
Los versos de Bonett eran: Quién vio lo que no vi, / a mí me pertenece: / tú como una ave inversa que se entrega, / oscura y sin plumaje, / derrotada. Al leerlos, Chantal sintió que estas palabras iban en busca de sus propios versos: Los ojos en las estrellas.../ ¿había nubes? Tenía que averiguar si aquello era un delirio, un extraño desdoblamiento en el espacio-tiempo o simplemente un ejercicio de una estadística sombría”.
Desde hace cinco años, Ángelo Néstore dirige el Festival Irreconciliables de Málaga junto a la poeta y fotógrafa Violeta Niebla. “Chantal y yo somos amigos. Ha asistido muchas veces como público a Irreconciliables. Me explicó que estaba impresionada y conmocionada por la casualidad con la muerte del hijo de Piedad Bonnett, y propuso, en el marco del festival, y si a Piedad le apetecía venir a Málaga, hacer algo conjunto en honor a los dos.
Mi Madre - Cortometraje animado | CADO
Maternidad y Poesía: Un Encuentro Creativo
La maternidad, con sus desafíos y transformaciones, puede ser una fuente de inspiración para la creación poética. Natalia López (Buenos Aires, 1980), periodista, comunicóloga y madre, es un ejemplo de ello. Sus versos exploran las complejidades del puerperio, la lactancia y la dinámica de pareja tras la llegada de los hijos.
Vengo a ti. Me siento ante esa especie de altar que construí hace ya... ¿cuánto años? En un altillo del ropero, con los pocos objetos personales que me quedaban de ti. Me siento con una taza de té y el cuaderno. Los versos que anteceden a estas letras son obra de Natalia López. Natalia es otra de las mujeres a las que la maternidad ha sugerido palabras, pensamientos y versos. Lo cierto es que la potencia de esta experiencia, lejos de alejarnos de la creación, nos acerca más a ella… siempre que tengamos tiempo para plasmarla. Natalia lo ha conseguido: Mientras dure es su segundo libro de poesía, publicado por editorial Pánico el pánico. En 2018 publicó La suerte en el error (Santos Locos). Además, publicó cuentos en revistas culturales, participó de la antología poética Apología 3 (Letras del Sur), de la edición Federal de Martes Verde (Poetas por el Derecho al Aborto Legal) y de Los peces no conocen el agua (edición especial de Santos Locos para Bukku).
Tras conocer sus poemas, hemos querido saber cómo es la relación entre su experiencia maternal y su poesía. Cómo transita ambos mundos, cómo confluyen en ella. También para saber cuáles son los principales problemas a los que se enfrentan las madres en distintos países. La magia de las redes hace que establezcamos lazos allende los mares y nos ilusiona mucho que cada vez sean más fuertes y nos lleven a lugares que no esperábamos.
Cuando no sos madre -creo que hay un sentimiento común- te sentís omnipotente. Después, te das cuenta de que no podés con todo, de que hay cosas que escapan a tu persona o a lo que vos puedas o quieras darle a tu hijo o a tu hija. Y en ese sentido, una puede ser mucho más empática con las necesidades y problemáticas de las personas, en mi caso del público objetivo con el que trabajo.
Empezó en un taller al que fui para escribir cuentos y terminé escribiendo poesía por contagio. Algunas compañeras escribían y me dieron ganas de probar. Así surgió mi primer libro La suerte en el error, que publiqué con la editorial Santos Locos (2018). Dos años después, tuve la necesidad de escribir este nuevo libro, que editó Pánico el Pánico, en el que me animo a hablar exclusivamente de maternidad, de puerperio, de lactancia y de qué pasa en la pareja cuando ya no son sólo dos en la casa. Mientras dure empezó a gestarse al final de mi embarazo y lo terminé los primeros meses de mi beba. Quise escribirlo en ese momento para no olvidarme de las sensaciones. Una piensa que hay cosas que se va a acordar para siempre, pero después pasan. Y como era mi segunda experiencia como madre, aproveché para dejar registrado sentimientos y vivencias muy difíciles de trasladar. Lo siento como un documento de preparación para cualquiera que vaya a ser madre y también un consuelo para las que ya están transitando esta experiencia que puede ser hermosa, por momentos, y terrible también.
Logo de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito en Argentina.
La Crianza en Argentina
En Argentina, existe un consenso generalizado sobre la necesidad de transformar los métodos de crianza tradicionales, dejando atrás el castigo físico y los malos tratos. Sin embargo, las madres a menudo se enfrentan a la falta de apoyo y a la persistencia de roles de género desiguales en las tareas de cuidado.Es difícil, sin embargo, porque lxs bebés no vienen con un manual de instrucciones y muchas veces en la diaria las madres nos vemos agobiadas. Otro de los problemas es que, históricamente, las tareas de cuidado recaen mucho más en la madre que en el padre (pensando en el caso de una familia así constituida). En el caso de otro tipo de familias, monomarentales tal vez, muchas veces faltan recursos o redes de apoyo; o cuando la madre queda sola a cargo de lxs hijxs, por ejemplo, hay estadísticas que muestran que los padres no pasan o se atrasan en la cuota de alimentos. Y acá vuelvo a lo que decía antes: una cree que va a poder con todo, pero a veces no se puede y, además, una no tiene por qué hacerse cargo de todo.
Estaría buenísimo que la cultura dé un giro hacia una mayor conciencia de los hombres sobre lo que implican las tareas cotidianas de limpieza, escolares, de manutención, etc. para que tener hijxs sea una responsabilidad compartida y agradable, más allá de las dificultades.
El Aborto: Un Tema Tabú en la Literatura
El aborto, ya sea espontáneo o inducido, es una experiencia común pero a menudo silenciada. La literatura ofrece un espacio para romper el tabú y explorar las emociones y los desafíos que rodean esta decisión.Poco se habla de los abortos, una de las experiencias más comunes por la que una mujer embarazada, por decisión propia o no, puede pasar. Mi madre sufrió un aborto en un embarazo bastante avanzado antes de que yo naciera. Así le pasó también a la madre de una de mis mejores amigas: en este caso, parió un feto muerto. Cuando me quedé embarazada por primera vez, dados los antecedentes que me rodeaban, estaba convencida de que cualquier mañana vería sangre correr por mis piernas y que el sueño habría terminado. Me decía a mí misma que cada día que pasaba era un día de vida. Y esa vida, hoy, tiene 9 años. Me pasó esto, pero podría haberme pasado lo contrario, como otras muchas mujeres en mi entorno. Es un momento muy duro emocionalmente que suele ir acompañado de sentimientos de pérdida y duelo. Es un tema que con frecuencia se trata como tabú y del que no se suele hablar, lo que puede añadir una sensación de soledad y desamparo e incluso llegar a sentir que se ha hecho algo mal.
Se estima que entre el 10 y el 25% de los embarazos terminan en aborto espontáneo. Para algunas mujeres el aborto es una desgracia y para otras mujeres es una oportunidad. Las pocas referencias literarias que encontramos, sobre todo, se remontan a épocas en las que la clandestinidad reinaba. No hay demasiadas incursiones literarias sobre aborto, pero las que hay son realmente recomendables.
Obras Literarias que Abordan el Aborto
- La Bastarda de Violette Leduc: Una biografía que aborda el aborto con crudeza y honestidad.
- "Dentelladas de tigre" de Lucia Berlin: Un relato que describe las experiencias de aborto en clínicas clandestinas.
- Diarios de Alejandra Pizarnik: Reflexiones íntimas sobre el miedo y la culpa asociados al aborto.
- La mejor madre del mundo de Agustina Guerrero: Una exploración de la maternidad y la decisión de no tener hijos.
- Roedores de Paula Bonet: Una mirada a la gestación y el aborto espontáneo.
La Bastarda es una biografía vomitada con toda la rabia que cabe en un cuerpo de mujer. Prologada por Simone de Beauvoir, escrita por Violette Leduc, una mujer que es “un desierto que monologa“. Estimulada por su admirada Simone, no se dejó nada en el tintero. Escribió sobre el peso de su bastardía, sobre sus amores imposibles, sobre lesbianismo, sobre su aborto: “La sangre no corrió más. No quería tener el hijo”.
Lucia Berlin, como Violette Leduc, se dejó poco pendiente en el tintero. Este libro no es amable, de hecho, a veces resulta difícil de digerir. Berlin se atreve, como pocas, a hablar del aborto, en el relato “Dentelladas de tigre”. Sin paños calientes, en clínicas clandestinas, en Juárez, en familia, contando con el privilegio de poder someterse al procedimiento. Porque abortar era una suerte. Y hacerlo en buenas condiciones, casi un milagro. Un relato duro, conmovedor.
La reedición de los Diarios de Alejandra Pizarnik nos regalan 600 páginas más de retales de vida de la excéntrica poeta argentina. Pizarnik no escatima en detalles, sobre hechos y sobre sentimientos: “No se trata de abortar o tener un hijo. No me asusta. Aunque esperar un hijo sería quedarse encerrada en un ascensor entre dos pisos, en plena zona de asfixia. Abortar no me da miedo ni culpa. Sí, me da miedo de recibir un castigo no menos asfixiante: prisión a perpetuidad.
“Soy mujer, soy madre, no puedo tener hijos, escribo. No puedo tener hijos, soy madre, escribo, soy mujer. Soy madre, no puedo tener hijos, escribo, soy mujer“. Así comienza La mejor madre del mundo y, tras esta afirmación, unas cuantas verdades más, cortesía de su madre: “Yo nunca he querido tener hijos. No como ahora, quiero decir. Yo me quedé sin darme cuenta, sin buscarlo ni pensarlo. Claro que también tenía otra edad, imagínate, veinticuatro años. De no haber muerto tu padre no hubieras sido hija única, eso seguro. Ahora es otra cosa. Mi ginecólogo me ha dicho que a tus treinta y cinco ya no eres tan joven, que no te quedas porque lo has dejado mucho. Lo que no entiendo es tu empeño. Los hijos llegan cuando llegan, pero si te pones a pensarlo, no los tienes. Yo, desde luego, si lo llego a pensar, no te hubiera tenido. Un escenario de fondo: Japón. El apoyo de Loly, una amiga. El viaje de Agustina Guerrero es un viaje físico y es un viaje emocional. Este libro rompe una lanza a favor de las mujeres para unirse al debate feminista.
Con Roedores, Paula Bonet pretende alumbrar uno de tantos abismos que, durante décadas, las mujeres han ido sorteando entre tinieblas, para dar voz al silencio, para romper tabúes, exponerlos, señalarlos y, en definitiva, normalizar un tema como el de la gestación y el aborto espontáneo, una realidad tan cotidiana como traumática. Roedores. Cuerpo de embarazada sin embrión es todo eso, y también su libro más personal.
Poemas sobre el aborto
1. ¡Déjame vivir! ¡Bastardo! ¿Soy un producto de la inmadurez? mami ¡no! te estoy escuchando ¡No me aborte!
2. ¡Ay! ¡Esto duele! ¡Que pare ya! ¡Mami auxilio! ¡Mami Ten piedad! ¡Mami Dime porqué! Oh ¿qué es esta luz? que se repite y se repite.
