Nódulos Mamarios Durante la Lactancia: Causas, Tratamiento y Prevención

Durante la lactancia, es común que las mujeres experimenten cambios en sus senos, incluyendo la aparición de nódulos. La mayoría de estos cambios son benignos, pero es importante conocer las causas, síntomas y tratamientos para abordarlos adecuadamente. La lactancia materna es un proceso natural que necesita de acompañamiento y de cierta preparación. Por eso, lo mejor es informarse bien ya durante el embarazo y recurrir a un asesoramiento especializado siempre que sea necesario.

Representación de la obstrucción mamaria durante la lactancia.

Causas de los Nódulos Mamarios Durante la Lactancia

La causa más frecuente de nodularidad durante la lactancia es un vaciado inadecuado de la mama, lo que puede provocar una obstrucción de conductos o mastitis. Sin embargo, existen varios tipos de nódulos que se pueden presentar durante la lactancia, algunos de ellos benignos y de fácil solución, mientras que otros hay que estudiarlos más a fondo y llevar a cabo otras medidas.

😣🔥 MASTITIS en la Lactancia: Qué es y cómo se cura

La mastitis es una inflamación de la mama que puede acompañarse o no de infección. La causa primaria de la mastitis puerperal es la estasis u obstrucción del conducto de la leche. Esta obstrucción se produce cuando la leche no se extrae del pecho eficazmente, lo cual puede ocurrir por:

  • La conocida como ingurgitación o congestión mamaria.
  • Infección provocada por bacterias que se introducen en los conductos mamarios a través de las heridas del pezón.

No obstante, existen otras causas no puerperales que pueden llevar a que las glándulas mamarias se inflamen como, por ejemplo, las alteraciones en el sistema endocrino, el consumo de tabaco, la fricción de los senos, etc.

Factores de Riesgo para la Mastitis

Uno de los principales factores que predispone a las madres a tener mastitis postparto es el agarre al pecho. Si el bebé se agarra mal al pecho durante la toma, puede provocar también la aparición de grietas o fisuras en el pezón. Debido al dolor que estas provocan, muchas mujeres tienden a evitar la alimentación en ese pecho, lo que puede conducir a la mastitis.

Otros factores de riesgo incluyen:

  • Edad: Mujeres de 21 a 35 años son más propensas a desarrollar mastitis.
  • Mastitis previa: Un primer episodio de mastitis predispone a la recurrencia.
  • Nutrición: La falta de antioxidantes como la vitamina E, vitamina A y el Selenio, pueden aumentar el riesgo de inflamación mamaria.
  • Estrés y fatiga.
  • Trabajo fuera de casa: Puede aumentar el tiempo transcurrido entre las tomas.
  • Enfermedades autoinmunes, traumatismos locales o la administración de ciertos fármacos.
Causas comunes de la mastitis puerperal.

¿Cuándo Aparece la Mastitis Puerperal?

La inflamación del tejido mamario puede aparecer en cualquier momento durante el periodo de lactancia, aunque lo más común es que ocurra en el primer trimestre postparto, especialmente en la segunda y tercera semana tras dar a luz.

Entre un 3% y un 33% de las mujeres que deciden dar lactancia materna a sus bebés van a sufrir mastitis según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Complicaciones de la Mastitis

Debido a la inflamación del pecho, se puede producir pus en la mama generándose lo que se denomina absceso mamario. Esta complicación suele presentarse entorno a las primeras 6 semanas después del parto, pero también hay veces que surge después.

Síntomas de la Inflamación Mamaria

Los principales signos y síntomas que hacen sospechar la mastitis son los siguientes:

  • Fiebre.
  • Malestar y dolor general.
  • Endurecimiento y enrojecimiento cuneiforme de la zona del pecho.
  • Inflamación de uno o ambos pechos. Es más común la mastitis unilateral.
  • Aparición de grietas en el pezón debido al drenaje inadecuado.
  • Cansancio y la sensación de calor en el pecho.

¿Se Puede Prevenir la Mastitis Puerperal?

La mastitis y el absceso mamario pueden prevenirse en gran parte, si la lactancia materna se guía adecuadamente desde el principio. Con ello, se pretende evitar situaciones que produzcan estasis de la leche y tratar de forma eficaz los síntomas precoces como la ingurgitación, el conducto bloqueado y el dolor de los pezones.

Generalmente, no se recomienda dejar la lactancia por la aparición de la mastitis, pues el drenado de la leche puede ayudar a reducir los síntomas y evitar la formación de abscesos.

Si se recibe orientación adecuada y apoyo clínico y emocional, debería recuperarse completamente y no experimentar problemas con subsiguientes lactancias. Por tanto, el pronóstico de la mastitis es bastante bueno, siempre y cuando se aplique el tratamiento oportuno. Si, por el contrario, se recibe escasa orientación y apoyo, entonces puede que nunca vuelva a tener la capacidad de amamantar o que conlleve a la inflamación crónica del tejido mamario.

Tratamiento para la Mastitis

Si la mastitis está causada por una infección, lo habitual es optar por antibióticos durante 10 días. Además, el especialista puede recetar ciertos analgésicos como, por ejemplo, paracetamol o ibuprofeno para aliviar las molestias del pecho hinchado.

En el caso de que la mastitis esté provocada por la obstrucción del conducto de la leche, entonces la terapia consistirá en mejorar el vaciado del mismo.

Qué Hacer Ante una Obstrucción Durante la Lactancia

Aunque la obstrucción puede cursar con dolor, la mejor indicación para resolverla es que “el bebé mame con más frecuencia de ese lado”. El objetivo principal es que la acumulación de leche se vaya eliminando.

A su vez, la madre puede hacerse “masajes circulares en la zona para ‘deshacer’ el bulto y así no dejar que vaya a más”. Si las molestias fuesen muy grandes, se pueden tomar analgésicos compatibles con la lactancia.

Pero no hay que olvidar en ningún momento que hay que descubrir la causa de la obstrucción y ponerle remedio.

Otros Tipos de Bultos que se Pueden Presentar en la Lactancia

Además de la obstrucción y de la mastitis, la mujer puede notar un bulto en el pecho durante el destete por leche acumulada; hablamos de un galactocele, que no resulta doloroso. Si hubiera que drenarlo, el ginecólogo puede hacerlo.

Otro tipo de problemas más graves, como un tumor, son mucho más raros. “En cualquier caso, si la mujer nota algo extraño en su pecho lo que debe hacer es acudir al especialista. Puede ir a su consultora IBCLC para tratar los problemas relacionados con la lactancia en sí, corregir el agarre o descartar otras patologías, o si fuera necesario derivar al ginecólogo”, apunta Luisa Fernanda Santos.

Siempre que haya una duda, lo mejor es consultar con el profesional adecuado.

Remedios Caseros para el Dolor de los Pechos Durante la Lactancia

Si el dolor en los senos durante la lactancia es debido a que los pezones están agrietados, algunas recomendaciones serían las siguientes:

  • Repartir una pequeña cantidad de leche materna sobre el pezón después de cada toma.
  • Lavar el pecho con agua caliente tras cada toma y secar bien.
  • Aplicar aceite de oliva sobre el pezón mediante masajes circulares.
  • Usar una infusión de manzanilla o aloe vera sobre el pezón.

Si el motivo de las molestias durante la lactancia es un mal agarre del bebé, lo recomendable sería cambiar la postura para amamantar.

Las hojas de repollo también pueden ser útiles para aliviar los síntomas durante la lactancia, ya que reduce el dolor y la inflamación de los senos.

Tratamientos Adicionales y Consideraciones

Es fundamental una adecuada gestión de la lactancia que permita prevenir y resolver los nódulos debidos al drenaje. El agarre del niño es fundamental, al igual que la posición en la que se le pone a mamar. Si no está bien agarrado, la leche no se extrae bien y se va acumulando en una zona determinada, pudiendo producirse la obstrucción de algún conducto galactóforo, por donde circula la leche materna.

Cuándo Buscar Atención Médica

Cualquier bulto (redondo o irregular) que aparezca en el pecho de una madre lactante y permanezca más de 72 horas sin presentar variaciones debe ser evaluado. Si padeces algunos de los síntomas de mastitis, lo mejor es acudir a una consulta con el ginecólogo. Tienes dificultades o trastornos en la lactancia que se acompañan de signos inflamatorios o tienes sospecha de iniciar una mastitis de la lactancia.

Con la mastitis simple, el tratamiento será mas sencillo y efectivo. Por el contrario, si la mastitis se presenta con complicaciones, es frecuente precisar cirugía y tratamiento medicamentoso adicional.

Aunque la mayoría de los cambios que ocurren en la mama durante el embarazo y después de este son benignos, es importante saber que el cáncer de mama puede aparecer, y de hecho aparece, en mujeres embarazadas y madres recientes. Se debe informar al médico cualquier síntoma inusual, como una zona irritada o un bulto, de inmediato. Siempre es mejor exagerar en la precaución y hacerse examinar.

Si sientes una masa en la mama, es probable que el médico la examine y te indique hacerte una o más pruebas por imágenes. La mamografía con protección abdominal (o una protección especial para resguardar al feto de la exposición a los rayos X) se considera segura. Sin embargo, la ecografía, que utiliza ondas de sonido en lugar de rayos X, es lo que se suele indicar.

Esta prueba puede ayudarle al médico a diferenciar entre un quiste (que tiene líquido en su interior) y un nódulo con alguna parte sólida. Es posible que el quiste deba aspirarse (drenarse con una aguja fina) y que la masa sólida requiera ser analizada mediante una biopsia con aguja gruesa para descartar cáncer.

Tabla comparativa de las diferencias entre mastitis y obstrucción en la lactancia materna.

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