El paracetamol y el ibuprofeno son dos de los analgésicos y antipiréticos de venta libre más comunes que se utilizan para aliviar el dolor y reducir la fiebre de los más pequeños. Es fundamental recordar que la administración de medicamentos, incluso aquellos de venta libre como el paracetamol y el ibuprofeno, puede acarrear riesgos si no se realiza de manera adecuada.
Una de las dudas más frecuentes de las familias en consulta es el uso del paracetamol o el ibuprofeno cuando el peque está malito. Depende siempre de lo que necesite en cada caso y las indicaciones de tu pediatra.
En Pasitos sabemos que dar un medicamento a un niño puede suponer una lucha constante. Por eso es importante conocer los sabores de los que disponemos para cada medicamento. Si disponemos de un sabor que le guste a nuestros hijos, nos puede ayudar en la toma del medicamento.
¿Qué es el Ibuprofeno y cómo actúa?
El ibuprofeno es un medicamento antiinflamatorio no esteroideo (AINE) que actúa inhibiendo la producción de prostaglandinas, sustancias que desempeñan un papel clave en la inflamación, el dolor y la fiebre. Funciona de manera similar al paracetamol, pero en este caso sí tiene efectos antiinflamatorios. Es de primera elección y útil especialmente cuando la fiebre se acompaña de inflamación.
Diferencias entre Ibuprofeno y paracetamol
Diferencias entre Paracetamol e Ibuprofeno
En cuanto a las diferencias entre el paracetamol y el ibuprofeno, es importante destacar que el paracetamol actúa principalmente en el cerebro y el centro regulador de la temperatura, mientras que el ibuprofeno ejerce su efecto principalmente a nivel periférico, inhibiendo la producción de prostaglandinas. Además, el ibuprofeno tiene propiedades antiinflamatorias, a diferencia del paracetamol.
El Paracetamol es la primera elección en caso de fiebre, gastroenteritis o malestar general.
- El PARACETAMOL (Apiretal, Febrectal, Efferalgan, Gelocatil) es antitérmico (baja la fiebre) y analgésico (disminuye el dolor).
- El IBUPROFENO (Dalsy, Apirofeno, Junifen, Espidifen) además de ser antitérmico y analgésico, es antiinflamatorio (reduce la inflamación).
Si el peque tiene fiebre o dolor aislado sin inflamación el fármaco de elección es el PARACETAMOL. Si fuera necesario se podría utilizar Paracetamol cada 4-6 horas o Ibuprofeno cada 6-8 horas.
Cuándo usar cada uno:
- El paracetamol es eficaz para tratar la fiebre causada por infecciones virales y bacterianas. Además, es adecuado para aliviar el dolor leve a moderado, como el dolor de cabeza. Es preferible en niños con problemas gastrointestinales, ya que tiene menos probabilidades de causar irritación estomacal. Si el niño tiene alergia a los antiinflamatorios no esteroides (AINE), como el ibuprofeno, el paracetamol es una alternativa segura.
- Por otro lado, el ibuprofeno es ideal para condiciones que involucren inflamación, como lesiones musculares, dolor por esguinces y artritis. En casos de dolor moderado a severo, el ibuprofeno puede ser más efectivo que el paracetamol debido a su acción antiinflamatoria adicional. También puede ser más eficaz para reducir la fiebre alta o persistente, proporcionando un alivio más prolongado. Es particularmente útil en el manejo del dolor postoperatorio y el dolor dental, donde la inflamación puede ser un factor significativo.
¿Cómo se dosifica el Ibuprofeno para niños?
Las dosis de ibuprofeno por vía oral para niños está entre los 20-30 mg/kg/día, aunque el médico puede recetar hasta 40 mg/kg/día según el problema de salud que presente el niño. El médico pone en la receta cuánto ibuprofeno debe tomar el niño y durante cuánto tiempo, por lo que es importante que guardes tu copia de la receta para consultas. Si estás utilizando el ibuprofeno sin haber consultado al médico mira el prospecto del medicamento, pues tiene tablas asociadas a la edad y al peso del niño.
Concentración 20mg/1ml: Dividimos el peso entre 3 y el resultado será los mililitros a administrar cada 6-8 horas. Ejemplo: peso 12 kg: 12/3 = 4 ml en cada toma.
Concentración 40mg/1ml: Dividimos el peso entre 6 y el resultado será los mililitros a administrar cada 6- 8 horas. Ejemplo: peso 12 kg: 12/6= 2 ml en cada toma.
En jarabe hay dos concentraciones: 2% (20mg/ml) y 4% (40mg/ml), aseguraros que la dosis sea la adecuada para la concentración que vayais a utilizar.
¿La dosis recomendada?
- Ibuprofeno al 2%: (20 mg/ml o 100 mg/5 ml): divide el peso del peque entre 3 y dáselo cada 6 horas.
- Ibuprofeno al 4% (40 mg/ml): divide el peso de tu peque entre 6.
Si estás utilizando el ibuprofeno sin haber consultado al médico mira el prospecto del medicamento, pues tiene tablas asociadas a la edad y al peso del niño.
Tabla de dosificación de ibuprofeno para niños:
| Concentración | Fórmula | Ejemplo (Peso: 12 kg) | Frecuencia |
|---|---|---|---|
| 20mg/1ml | Peso (kg) / 3 | 12 kg / 3 = 4 ml | Cada 6-8 horas |
| 40mg/1ml | Peso (kg) / 6 | 12 kg / 6 = 2 ml | Cada 6-8 horas |
¿Por qué la caja pone “para niños mayores de tres meses”?
Porque el cuerpo de los niños pequeños no está preparado aún para metabolizar el ibuprofeno correctamente. El ibuprofeno es transformado por el hígado para luego ser filtrado por el riñón, pero el hígado no puede hacer esto perfectamente desde el nacimiento; esta capacidad transformadora se desarrolla en los primeros meses de vida. A partir de los tres meses y a partir de los 5 kg, si el niño está bien hidratado, el ibuprofeno se considera seguro.
Pero muchos pediatras aún prefieren esperar a los seis meses para recetar ibuprofeno, pues a partir de esa edad el hígado del niño es plenamente capaz de metabolizarlo (antes de los seis meses puede pero “le falta crecer un poco todavía”). Queda a criterio del pediatra, que es el que conoce y ausculta al niño, qué darle antes de los seis meses para dolor y fiebre.
En el caso de neonatos menos de 6 meses es necesario consultar con un pediatra antes de administrar cualquier medicamento, incluido el ibuprofeno, debido a la sensibilidad y fragilidad de los bebés en esta etapa. Su sistema digestivo aún está inmaduro, lo que aumenta su susceptibilidad a los efectos de los fármacos. Además, los bebés más jóvenes tienen un mayor riesgo de experimentar efectos secundarios adversos debido a su inmadurez fisiológica. Esto incluye efectos como irritación gástrica o daño renal, que pueden ser más graves en esta población vulnerable.
¿Puedo darle ibuprofeno al niño sin hablar con el médico?
Algunos prospectos ponen frases del estilo “utilizar bajo control médico en niños menores de dos años”. ¿Por qué? Porque una cosa es la seguridad del medicamento, que ya vimos que es seguro por encima de los tres-seis meses, y otra cosa es la necesidad de diagnosticar lo que le pasa al niño y tratarlo correctamente.
Si un niño de diez años se tropieza jugando con los amigos y se queja de un poquito de dolor en el tobillo podemos aplicarle los primeros auxilios básicos: aplicamos frío, le damos ibuprofeno y si al otro día está adolorido o ha empeorado llamamos al médico. Pero un niño pequeño tiene más dificultad para comunicar lo que le pasa cuando tiene dolor o fiebre y debe ser auscultado por el médico para que diagnostique el problema de salud que tiene.
Riesgos y Precauciones
Aunque el paracetamol y el ibuprofeno son medicamentos comúnmente utilizados y considerados seguros para el alivio del dolor y la fiebre en niños, es importante ser consciente de los posibles riesgos asociados con su uso, especialmente cuando se administran incorrectamente o en dosis inadecuadas.
Posibles riesgos:
- Sobredosis: Tanto el paracetamol como el ibuprofeno pueden ser tóxicos en dosis elevadas.
- Daño hepático: El paracetamol, en dosis elevadas o en casos de sobredosis, puede causar daño hepático grave e incluso ser fatal.
- Problemas gastrointestinales: Tanto el paracetamol como el ibuprofeno pueden causar irritación estomacal y aumentar el riesgo de úlceras gástricas, especialmente cuando se toman en dosis altas o durante un período prolongado de tiempo.
- Reacciones alérgicas: Aunque raras, tanto el paracetamol como el ibuprofeno pueden causar reacciones alérgicas en algunos niños. Es esencial administrarlo con precaución y siguiendo las indicaciones de dosificación adecuadas según el peso y la edad del niño.
¿Puedo tratar la fiebre del niño con ibuprofeno?
El ibuprofeno es un buen antipirético y se puede utilizar para dolor y para fiebre. Pero si no hay malestar, es decir, si el niño tiene fiebre y no ha cambiado su energía, ni su carácter, ni sus reacciones, no se considera imprescindible tratar la fiebre ni con ibuprofeno ni con paracetamol.
Manejo General de la Fiebre en Niños
La fiebre no es una enfermedad en sí, sino un mecanismo de defensa del cuerpo ante determinados agentes externos, como pueden ser las infecciones bacterianas, las infecciones víricas, el estrés etc...
¿Cuándo poner el termómetro a un niño?
- Cuando tenga la piel caliente al tacto
- Cuando un niño activo, deje de moverse y jugar.
- Cuando se presente somnolencia
- Cuando tenga falta de apetito (en un niño que come bien)
- Cuando tenga síntomas de resfriado
- Cuando tenga una sudoración excesiva estando en reposo
- Cuando tenga un enrojecimiento de la piel
- Cuando tenga una respiración agitada.
¿Cómo poner el termómetro?
Temperatura oral o axilar
Este tipo de termómetro tiene la punta delgada y alargada. Si se toma la temperatura en la boca hay que colocarlo debajo de la lengua, diciéndole al niño que no hable ni que lo muerda, durante 3 minutos. En el caso de medir la temperatura axilar hay que colocarlo en el hueco de la axila, sin que entre en contacto con la ropa y mantenerlo durante 5 minutos.
La temperatura oral o axilar normal será hasta 37ªC, entre 37-38º C se denominará febrícula y a partir de 38º C se tratará de fiebre.
Temperatura rectal
Este termómetro tiene la punta más redondeada y más corta. Para que sea algo menos doloroso se puede cubrir la punta del termómetro con vaselina. Coloque al niño de medio lado, con las rodillas flexionadas e inserte suavemente el termómetro en el ano, no más de 2-3 cm. Evite que el niño se mueva sosteniéndolo o con la ayuda de alguien. Mantenga el termómetro durante 1 minuto aproximadamente.
La temperatura rectal es medio grado más que la temperatura medida en boca o axila.
Tratamiento
En primer lugar debe desabrigarlo y dejarlo con la menor ropa posible. Procure que en la habitación no haga excesivo calor. Si el niño tiene temblores y escalofríos se le puede tapar pero con ropa ligera.
Se le pueden poner compresas frías en brazos, piernas y tórax. Haga beber al niño líquidos frescos, en pocas cantidades y frecuentemente.
Si la temperatura es mayor de 38ºC se le debe administrar un antitérmico. Los antitérmicos más utilizados son el paracetamol y el ibuprofeno.
Si la fiebre no cede fácilmente se puede combinar el paracetamol con el ibuprofeno. Cada 3 horas, aproximadamente, se puede alternar la dosis de ambos.
Los antitérmicos alcanzan su máxima eficacia hacia la media hora de su administración.
A la media hora de haberle administrado el antitérmico, si la fiebre es alta, puede darle al niño una ducha o baño con agua tibia (nunca con agua muy fría).
