Dentro del mundo de la salud y del bienestar, la conexión entre mente y cuerpo parece hacerse cada vez más evidente. Desde hace unos años, diversos estudios han comenzado a dejar claro que los dolores físicos con origen emocional son una realidad. Sin embargo, en ocasiones, todavía no sabemos escuchar a nuestro cuerpo y no somos capaces de reconocer cuando nos está queriendo decir que hay algo, emocionalmente hablando, que no va bien.
Por eso, en este artículo, exploraremos en detalle las distintas fases del ciclo menstrual y cómo cada una de ellas influye en las emociones. Además, abordaremos el persistente estigma social que rodea a la menstruación y cómo podemos combatirlo mediante educación y concienciación.
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DESCODIFICACIÓN DOLOR MENSTRUAL
¿Qué es el Dolor Emocional?
Antes de comenzar a analizar cómo se manifiestan los diferentes tipos de dolor emocional en el cuerpo, debemos aclarar qué es el dolor emocional.
Denominamos dolor emocional al malestar o sufrimiento prolongado en el tiempo que surge como respuesta a experiencias, pensamientos o situaciones negativas. Este desasosiego no tiene por qué presentarse siempre de la misma manera, sino que puede variedad de intensidad o duración. Algunas de las representaciones más comunes del dolor emocional son:
- Tristeza
- Ansiedad
- Ira
- Soledad
- Culpa
- Estrés
- Irritabilidad
Por regla general, este tipo de dolor suele ser la respuesta a eventos traumáticos, pérdidas de seres queridos, conflictos internos o etapas de eventos negativos. Todo esto, provoca una respuesta emocional dolorosa o de sufrimiento que, alargada en el tiempo, es lo que conocemos como dolor emocional.
A diferencia de lo que ocurre con el dolor físico, el dolor emocional es algo que se lleva por dentro, que no se ve. Sin embargo, en ocasiones, el cuerpo puede comenzar a somatizarlo, creando dolencias físicas que nos avisan de que algo va mal.
Entendiendo el Ciclo Menstrual
La menstruación, también conocida comúnmente como "regla", "periodo" o "mes", es un proceso biológico natural que afecta a todas las mujeres en edad fértil. Este ciclo mensual no solo produce cambios físicos notables, sino que también tiene un profundo impacto en el estado emocional y psicológico.
La menstruación o regla consiste en el desprendimiento del endometrio (el revestimiento del útero) que se expulsa a través de la vagina en forma de sangrado. Este proceso marca el inicio del ciclo menstrual y suele aparecer por primera vez durante la pubertad, generalmente entre los 10 y 16 años, aunque 12 años es la edad promedio.
El ciclo menstrual es un indicador clave de salud reproductiva y su regularidad puede verse afectada por diversos factores como el estrés, la alimentación, el ejercicio físico o condiciones médicas específicas. Comprender su funcionamiento es fundamental para que las mujeres puedan interpretar las señales de su cuerpo y cuidar su bienestar integral.
Fases del Ciclo Menstrual
El ciclo menstrual se divide en varias fases, cada una con su propio conjunto de cambios hormonales y síntomas:
- Fase Folicular: Esta fase dura entre 10 y 14 días desde el primer día de menstruación. Durante este periodo, la hormona folículo-estimulante (FSH) promueve el desarrollo de folículos ováricos que producen estradiol. Este estrógeno hace que el endometrio comience a engrosarse, preparándose para una posible implantación.
- Fase Ovulatoria: Ocurre alrededor del día 14 en un ciclo de 28 días. Un pico de hormona luteinizante (LH) desencadena la liberación de un óvulo maduro desde el ovario hacia la trompa de Falopio, donde puede ser fecundado durante aproximadamente 24 horas.
- Fase Lútea: Dura aproximadamente 14 días después de la ovulación. El folículo vacío se transforma en el cuerpo lúteo, que secreta progesterona y estrógeno para mantener el endometrio engrosado.
Estas variaciones pueden manifestarse de diferentes maneras en cada mujer, desde cambios sutiles hasta alteraciones más intensas que requieren atención profesional.
En las diferentes fases del ciclo se pueden presentar algunos o todos de los siguientes síntomas: dolor en la parte baja del vientre, flujo (la sangre) que pude tener más o menos densidad, cambios de humor y/o comportamiento, etc.
Ciclo Menstrual y Salud Mental
Más allá de los síntomas emocionales típicos del síndrome premenstrual, algunas mujeres pueden experimentar cambios más intensos en su estado de ánimo durante el ciclo menstrual.
Las hormonas sexuales femeninas interactúan directamente con neurotransmisores clave como la serotonina, dopamina y GABA, que regulan el estado de ánimo, el sueño y la respuesta al estrés.
La relación entre los niveles de estrógeno y serotonina, un neurotransmisor clave en la regulación del estado de ánimo, sugiere que las mujeres con predisposición a la depresión o ansiedad pueden ser más vulnerables a síntomas psicológicos en la fase lútea (Gingnell et al., 2013).
En estos casos, la terapia psicológica y el acompañamiento profesional pueden ser herramientas clave para mitigar el impacto emocional del ciclo menstrual.
¿Cuáles son las Emociones Más Afectadas Durante el Periodo?
Los cambios emocionales, de humor o comportamiento, durante el ciclo menstrual son completamente normales y varían según la fase en la que nos encontremos. Estas fluctuaciones están directamente relacionadas con los niveles hormonales y su impacto en la química cerebral.
A continuación, vamos a explicar qué emociones son las que más se ven afectadas y en qué fases del periodo ocurre tal afectación:
- Calma y sensación de serenidad: Gracias a la progesterona que se segrega durante la fase folicular, podemos tener la sensación de calma o de serenidad.
- Sensación de bienestar: El estradiol, un estrógeno, estimula la creación de serotonina y dopamina. Ambos neurotransmisores están estrechamente ligados a la sensación de bienestar, placer y felicidad.
- Tensión e irritabilidad: Durante la menstruación los estrógenos bajan y esto hace que también baje la producción de los neurotransmisores que hemos mencionado en el punto anterior. Debido a ello, hay mayor probabilidad de estar en tensión e irritables.
- Síndrome premenstrual: En la fase lútea, antes de la menstruación y después de la ovulación, los niveles de estrógeno y progesterona descienden. Esto puede causar emociones como tristeza, irritabilidad, ansiedad, problemas de sueño y dificultad para concentrarse.
Aunque esto es lo saludable, si se produce la alteración (aumento o déficit) de alguna hormona en alguna de las fases, se pueden llegar a experimentar los siguientes síntomas emocionales de manera intensa: ansiedad, sentimientos de tristeza, cambios bruscos de humor, irritabilidad, problemas para dormir, problemas para mantener la atención, etc.
Es más, en el DSM-5 (APA, 2013) manual diagnóstico de los trastornos mentales, se da a conocer el “trastorno disfórico premenstrual” o conocido también como síndrome premenstrual.
Esto se refiere a síntomas emocionales intensos durante la fase premenstrual. Estos causan problemas graves en en el ámbito familiar, social, laboral o académico.
Si el anterior es tu caso, te recomendamos que te pongas en contacto con un profesional de la salud para que pueda evaluar tu caso.
El Estigma Social de la Menstruación
A pesar de ser un proceso natural que experimenta aproximadamente la mitad de la población mundial en algún momento de sus vidas, la menstruación sigue siendo objeto de tabúes y estigmas profundamente arraigados en muchas culturas.
Estos prejuicios se manifiestan de múltiples formas, desde comentarios despectivos hasta la exclusión de mujeres menstruantes de ciertos espacios o actividades. Este estigma no solo perpetúa la desinformación, sino que puede tener consecuencias graves para la salud mental y la autoestima de las mujeres.
Seguro que alguna vez has escuchado alguna de las siguientes frases:
- “Seguro que estás en esos días”
- “Estás fatal… seguro que te ha bajado la regla”
- “¿Se te ha cortado la mayonesa…? Seguro que tienes la regla”
- “Es normal sentirse sucia cuando se tiene la menstruación”
- “¿Qué te pasa? ¿Tienes la regla?"
- “Normalmente no sacas a relucir tu carácter, seguro que estás en esos días”
- “¿Te quejas porque tienes la regla?”
- “Tú no tienes la menstruación, tienes la monstruación”
Si sientes que la menstruación es algo que tienes que ocultar por vergüenza o por rechazo, te damos algunos consejos para que puedas gestionar el estigma que existe en torno a la menstruación:
- No escondas la regla, no tienes de qué ocultarte es algo totalmente natural y que les pasa a todas las mujeres.
- Si tienes la regla o menstruación y tienes la necesidad de decirlo, nómbralo por su nombre. No intentes utilizar seudónimos o similares, esto solo aumentará el estigma que existe sobre ella.
- En el caso de que tengas que pedir una compresa, un tampón o protege slip, hazlo de forma natural y pide las cosas por su nombre.
- Trata el tema con naturalidad.
- Si alguien te hace algún comentario similar, utiliza las técnicas asertivas para hacerles frente.
La Importancia de la Educación Menstrual
La educación menstrual es fundamental para romper tabúes y estigmas asociados a la menstruación.
A pesar de ser un proceso biológico natural, muchas mujeres y niñas en todo el mundo carecen de información adecuada sobre su ciclo menstrual. Esto puede llevar a malentendidos, inseguridades e incluso a problemas de salud si no se maneja correctamente.
La falta de educación menstrual también contribuye a la perpetuación de mitos y creencias erróneas, como la idea de que la menstruación es algo sucio o vergonzoso.
Por ello, es crucial que tanto en las escuelas como en los hogares se fomente una conversación abierta y sin prejuicios sobre la menstruación.
Programas educativos que incluyan información sobre las fases del ciclo menstrual, los cambios emocionales y físicos, y las opciones de productos de higiene menstrual pueden empoderar a las mujeres para que vivan su menstruación con normalidad y confianza.
Además, la educación menstrual no debería limitarse a las mujeres; los hombres también deben ser partícipes de este conocimiento para fomentar una sociedad más inclusiva y comprensiva.
Biodescodificación y los Ovarios
Muchas mujeres llegan a consulta con un diagnóstico médico: quistes ováricos, reglas irregulares, ovarios poliquísticos, dolores sin una causa clara. Cuando esto ocurre, el cuerpo interpreta esa pérdida como una amenaza a la vida o a la continuidad. Por otro lado, el tejido intersticial, que se encarga de producir las hormonas sexuales, suele estar más relacionado con conflictos de pérdida de la seducción.
Uno de los aspectos más interesantes de la mirada de la biodescodificación es que no vemos la enfermedad como un error, sino como un proceso.
- Fase de reparación: cuando el conflicto se resuelve, el cuerpo comienza con la proliferación celular, lo que puede venir acompañado de inflamación, dolor, cansancio o alteraciones en el ciclo.
- Epicrisis: es el momento más intenso del proceso. Puedes experimentar picos de dolor, sangrados o crisis hormonales.
Lo primero es reconocer que no estás sola.
Ejercicios de Biodescodificación
- Visualización guiada: imagina tus ovarios como flores cerradas. Pregúntales qué necesitan.
- Carta de liberación: escribe todo lo que no pudiste decirle a esa persona o situación que te hizo sentir pérdida, rechazo o abandono.
Tal vez no sea casual que estés leyendo esto. Quizás tus ovarios llevan tiempo intentando que te escuches.
En términos generales, hemos de contemplar el sentido biológico de este síntoma, para poder interpretarlo de manera adecuada. Como seguramente supondrás, la ausencia de menstruación nos remite a la imposibilidad de ser fecundada.
Alteraciones Comunes del Ciclo Menstrual
Existen 3 alteraciones bastante comunes que afectan a las mujeres a cualquier edad y que deben ser vigiladas.
- Amenorrea: Se define como la ausencia de menstruación. Las causas son diversas; las más comunes son: la pérdida de peso, el estrés, el exceso de ejercicio físico, el síndrome de los ovarios poliquísticos o el fallo ovárico prematuro.
- Menorragias: Si las reglas son mucho más abundantes o duraderas de lo normal se denominan menorragias. Estas alteraciones se producen sobre todo en las adolescentes y en la perimenopausia. La falta de ovulación y la consecuente disminución de los niveles de progesterona producen un exceso de estrógenos -hiperestrogenia-. A su vez, esta situación provoca que el endometrio crezca en exceso -hiperplasia endometrial-.
- Alteraciones de la coagulación sanguínea: Estas hacen que cualquier sangrado, por supuesto también el que ocurre durante la menstruación, sea más intenso y prolongado.
Cuando el sangrado no es significativo, se podrá aplicar un tratamiento con hierro y medicación no hormonal, como son los antifibrinolíticos. En los casos más extremos, puede plantearse la necesidad de ingresar a la paciente en el hospital para realizar una transfusión.
Dolor de Ovarios sin Regla
El dolor en los ovarios es una preocupación que afecta a muchas mujeres en diferentes momentos de sus vidas. En CER Santander, nuestra misión es proporcionar información precisa y basada en evidencia sobre la salud reproductiva femenina.
Causas del Dolor de Ovarios sin Regla
Existen varias causas comunes del dolor en ovarios sin menstruación, como el síndrome premenstrual y la ovulación.
- Síndrome Premenstrual: Algunos de los síntomas comunes del síndrome premenstrual incluyen vómitos, mareos, dolor en los senos, dolor de espalda y cambios de humor. Otro signo que puede experimentarse es el dolor en los ovarios, que se produce durante la fase lútea y no está acompañado de la menstruación.
- Dolor Pélvico Intermenstrual: El dolor pélvico intermenstrual es una afección o trastorno que afecta a algunas mujeres durante la fase ovulatoria del ciclo menstrual. Este dolor se experimenta en la zona abdominal, específicamente en el costado donde se encuentra el ovario que está ovulando.
- Otras Causas Posibles: Algunas posibles causas de dolor de ovarios sin regla incluyen quistes ováricos, endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, entre otras.
Además del dolor físico, el dolor de ovarios en ausencia de la menstruación también puede tener repercusiones emocionales y psicológicas en la vida de una mujer. El dolor crónico puede afectar la capacidad de realizar actividades diarias, trabajar y disfrutar de las actividades cotidianas.
Desequilibrios Hormonales y Soluciones
Seguro que más de una vez has culpado a tus hormonas de tener mal humor, cólicos, acné, hinchazón, cansancio, llorar sin saber por qué, montaña rusa emocional, antojos de azúcar o chocolate, dolores menstruales… Pues bien, tienes razón, es por las hormonas. Pero no es por culpa de las hormonas. Ellas solo están haciendo su trabajo.
Como ya vimos, las hormonas son las mensajeras entre tu cerebro y el resto de tu cuerpo. Y si hay algún desequilibrio ellas te lo van a indicar por medio de síntomas. Que para eso están. Todo es cuestión de equilibrio.
El desequilibrio más común es el estrógeno dominante. Todas las personas que menstruamos experimentamos este desequilibrio varias veces en nuestra vida. Unas veces es pasajero y se soluciona solo (bendita homeostasis).
También existe el desequilibrio a la inversa por falta de estrógeno, no es tan común durante los años fértiles, se da sobretodo durante la perimenopausia y la menopausia.
Cuando producimos poca progesterona el cuerpo entiende que tenemos demasiado estrógeno, estrógeno dominante. Y si tenemos suficiente progesterona pero producimos demasiado estrógeno (o no lo eliminamos bien o ambas cosas), tenemos lo mismo: estrógeno dominante.
¿Entonces? ¿qué hacemos?
- Come limpio, comida real y variada:limpia de químicos, si es ecológica y de proximidad ya lo bordas. Cuánto más limpia y cuidada esté la tierra de cualquier cultivo más limpios y nutritivos serán sus frutos. Comida que no esté procesada, que no venga del circuito industrial (agricultura y ganadería intensivas), que parezca comida antes de que tengas que cocinarla. En la variedad está el gusto y la riqueza.
- Duerme:Si tienes que darle prioridad a algo en tu vida que sea a dormir bien. Es más importante que hacer ejercicio y hasta que comer equilibrado. Sin un sueño reparador frecuente tu cuerpo sufre muchísimo. Prácticamente todas las funciones corporales y los órganos se regeneran y reconstruyen durante el sueño.
- Elimina el azúcar, el tabaco y el alcohol:Son tres sustancias que, entre otras muchas cosas feas, provocan inflamación y un gran desequilibrio hormonal. Si no los puedes/quieres eliminar del todo redúcelos al mínimo que te sea posible.
- Relaaaaajate:El estrés malo (distrés), del que tenemos un montón en nuestro día a día es muy pero que muy malo para nuestro equilibrio hormonal. Es uno de los factores principales y más comunes en los problemas hormonales. Aprender a gestionarlo o convertirlo en estrés bueno es muy importante. El ejercicio frecuente (no necesariamente intenso) es una forma muy resultona de soltar estrés.
- Reconecta con tu cuerpo:Recupera esa conexión, aprende a escuchar y a interpretar tus síntomas. Si no sabes interpretar lo que te pasa no será tan fácil que le pongas remedio. Vive más presente, ríete más, baila más, ten más orgasmos… Vívete más. Préstate atención y mímate. Escúchate y date lo que necesitas (no, no necesitas una tarrina de helado, ni fumarte un cigarro, ni quedarte despierta hasta las mil pegada a tu móvil).
| Fase del Ciclo | Hormonas Predominantes | Emociones Comunes |
|---|---|---|
| Folicular | Progesterona | Calma, Serenidad |
| Ovulatoria | Estradiol | Bienestar, Placer, Felicidad |
| Menstruación | Bajos niveles de Estrógenos | Tensión, Irritabilidad |
| Lútea | Descenso de Estrógeno y Progesterona | Tristeza, Irritabilidad, Ansiedad |
