Semanas de Gestación Normal: Desarrollo Fetal Detallado

La aventura más increíble del ser humano se desarrolla a lo largo de aproximadamente 40 semanas, que es la duración promedio de un embarazo. Este período puede extenderse hasta la semana 42, variando significativamente entre mujeres. Durante estas semanas, tanto la madre como el bebé experimentan una transformación asombrosa que culmina con el parto.

De la mano de expertos, exploraremos qué es normal y qué no durante la gestación, cuándo es necesario preocuparse y qué es lo mejor para la salud de ambos.

Fecundación

El embarazo comienza con la fecundación, la unión del óvulo y el espermatozoide. La fecundación ocurre cuando un óvulo se desprende de uno de los ovarios, hacia la mitad del ciclo menstrual, y se encuentra con un espermatozoide en las trompas de Falopio. El zigoto, la célula resultante, contiene toda la información genética necesaria para el desarrollo del bebé.

En la fecundación ya queda determinado el sexo del bebé. El óvulo solo tiene cromosoma X pero el espermatozoide tiene cromosoma X o Y. Dependiendo del cromosoma que aporte el espermatozoide, el bebé será niño o niña:

  • Cromosoma X (óvulo) + Cromosoma X (espermatozoide) = NIÑA
  • Cromosoma X (óvulo) + Cromosoma Y (espermatozoide) = NIÑO

Cada bebé es único, con su propio ADN, que lo forman 46 cromosomas que determinarán la herencia genética del bebé.

Periodo Embrionario (Semanas 4-8)

El período embrionario es la fase en la que se produce la formación de todos los aparatos y sistemas del embrión, es un proceso conocido con el nombre de organogénesis. Esta fase comprende desde la cuarta a la octava semanas.

Primera Semana

El óvulo fecundado se divide por primera vez a las 24h de la concepción, es lo que llamamos zigoto. Durante los días siguientes se sigue dividiendo y forma una bola de células que se llama blastocisto. A los 5 días, las células del blastocito se separan en dos grupos: las que formarán la placenta y las que formarán el embrión (células madre).

Al final de esta primera semana, el óvulo fecundado desciende por las trompas de Falopio para llegar al útero al quinto día. Se ancla en la pared del útero (implantación) al final de la primera semana y allí pasará nueve meses.

El útero de la madre ha cambiado y se ha adaptado para el embarazo. La pared interna de la matriz se ha vuelto mullida y más gruesa para favorecer la implantación del blastocisto, necesaria para que el embrión reciba los nutrientes necesarios para crecer.

Segunda Semana

Se empieza a formar el embrión que mide 0.2 milímetros. En esta etapa, el embrión tiene una forma redondeada y está formado por dos capas: el endodermo y el ectodermo. Las células se van multiplicando muy rápidamente y van adquiriendo una función específica.

  • Del endodermo se formarán: piel, el revestimiento interno del aparato respiratorio y digestivo, la vejiga, tímpano, tiroides, páncreas e hígado.
  • Del ectodermo: sistema nervioso, piel, órganos de los sentidos (ojos, oído, nariz), uñas, esmalte dentario, hipófisis, pelo, glándulas mamarias y sudoríparas.

Tercera Semana

Al embrión le aparece una tercera capa, el mesodermo, de este tejido derivará:

  • El aparato locomotor (huesos, músculos y cartílagos)
  • El sistema vascular (corazón, venas y arterias)
  • Las células de la sangre
  • El sistema genital y urinario (excepto la vejiga)
  • El bazo y glándulas suprarrenales

Se forman las vellosidades coriónicas que conectarán con los vasos sanguíneos de la madre. De este modo, el embrión obtiene el alimento y el oxígeno necesario para crecer. Por otro lado, en el tronco del embrión se va haciendo hueco a órganos como el intestino, hígado, riñones y pulmones.

Cuarta Semana

El embrión crece un milímetro cada día (mide unos 5 milímetros) y se inicia el desarrollo de:

  • Las extremidades (brazos, piernas, músculos y hueso)
  • El corazón del embrión (amasijo de células musculares alargadas) empieza a latir a los 22 días aproximadamente. Este rudimentario corazón será el encargado de distribuir el alimento y el oxígeno a todas las partes del embrión para que pueda crecer. El corazón embrionario late a unas 150 pulsaciones por minuto.
  • El aparato digestivo se va diferenciando en sus diferentes partes (esófago, estómago e intestino).
  • Aparecen los órganos de los sentidos, es decir, se forman las cavidades oculares y las orejas.
  • Se empieza a desarrollar el tubo neural, que se convertirá en el sistema nervioso del bebé (cerebro y médula espinal) y la columna vertebral.

Quinta y Sexta Semana

El embrión va adquiriendo forma humana o de bebé. Crece muy deprisa y ahora tiene el tamaño de un garbanzo (5-6 milímetros). Su cabeza es muy grande respecto al resto del cuerpo y las extremidades muy cortas:

  • En el rostro se distinguen perfectamente los ojos, la nariz, boca y orejas.
  • Los dedos no se distinguen todavía
  • Los brazos y las piernas pueden empezar a moverse al final de la sexta semana.

Séptima Semana

El embrión mide unos 22 milímetros. Los tejidos y los órganos formados en la fase embrionaria maduran:

  • El corazón ya tiene cuatro cavidades
  • Se empiezan a formar el paladar y la lengua
  • La placenta aumenta de tamaño para nutrir bien al bebé
  • El cordón umbilical crece mucho y se ensancha
  • Se forman los pezones y los folículos pilosos
  • Los codos y los dedos ya se pueden ver
  • El sistema digestivo y el aparato urinario del feto (que eran una misma estructura) se separan
  • Se produce la neurogénesis o producción de neuronas.

Al finalizar esta semana el embrión mide ya 1 centímetro y son las semanas más delicadas del bebé porque le pueden afectar algunos medicamentos, alcohol, nicotina, cafeína o radiaciones (como las radiografías).

Octava Semana

Oficialmente termina el periodo embrionario y el el embrión pasa a llamarse feto. Se ha formado el esbozo de todos los órganos del futuro bebé y ya empieza a tener forma humana.

  • El rostro del bebé ya está más definido y tiene párpados, nariz incipiente y labio superior.
  • El cuerpo se va alargando, cada vez con más forma humana y la piel es translúcida, por lo que se puede ver el esqueleto. Pero los huesos no están calcificados, están formados de cartílago, es decir, son blandos.
  • El embrión mide entre 4 y 5 centímetros y pesa 9 gramos.

Periodo Fetal (Semana 9 hasta el Parto)

El período fetal abarca desde la 9ª semana de gestación hasta el final de la misma. Durante esta etapa, los órganos y sistemas del cuerpo maduran y se preparan para la vida fuera del útero.

Durante las 40 semanas de embarazo, el bebé atraviesa distintas etapas de desarrollo, desde la concepción hasta el momento del parto.

  • Semana 8: Comienza la etapa fetal.
  • Semana 12: Se completa la formación de los órganos y empieza su evolución para el desarrollo postnatal.
  • Semana 16: El bebé mide unos 11 cm y pesa entre 80 y 100 g.
  • Semana 20: Se realiza la ecografía morfológica Doppler, la más importante del embarazo, para evaluar el desarrollo de los órganos.
  • Semana 26: Inicio del tercer trimestre.
  • Semana 32: Peso de 2 kg.
  • Semana 36: Peso de 2,5 kg.

Entre las 17 y 20 semanas de embarazo la madre suele notar por primera vez los movimientos del feto.

A las 28 semanas comienza a desarrollarse la grasa subcutánea, ya están presentes las uñas en los dedos de manos y pies, puede abrir los ojos, el pelo está bien desarrollado.

Alrededor de la 32 semana el feto pesa entre 1300 y 1800 gramos.

A las 36 semanas presenta aproximadamente una longitud de 32 cm y un peso de 2500 gramos.

La placenta es un órgano esencial, el intercambio orgánico entre la madre y el hijo. Es indispensable para el mantenimiento del embarazo y para el desarrollo del bebé, sirve a la vez de pulmón, riñón, intestino e hígado.

La placenta sirve de auténtico pulmón al bebé. El oxígeno de la sangre de la madre pasa a través de las paredes de las vellosidades y oxigena la sangre del feto. Esta sangre oxigenada irriga el hígado, el corazón, el cerebro y todos los demás órganos aún no funcionales del feto.

A través de la placenta llegan al bebé, todos los nutrientes de base directamente procedentes de la degradación de los alimentos de la madre. El paso de agua, sales minerales y azúcares se realiza rápidamente. Algunos productos son almacenados para constituir reservas, como el hierro y el calcio, mientras que otros son transformados gracias a una actividad metabólica importante.

Considerada como una verdadera glándula, la placenta segrega sus propias hormonas, necesarias para su buena marcha del embarazo y para el correcto desarrollo del bebé.

La placenta detiene muchas bacterias o sólo las deja pasar más tarde, hacia el final del embarazo, cuando la pared de las vellosidades se vuelve extremadamente fina para aumentar aún más los intercambios entre la sangre materna y la sangre fetal. Los virus, por el contrario, la atraviesan con facilidad hasta la 20ª semana, período durante el que aparecen en el bebé sus propias inmunoglobulinas.

El cordón umbilical una al feto con la placenta. Es una especie de espiral blancuzca de 1 a 2 centímetros de diámetro, constituida a partir de las células del amnios. Flexible y elástico, el cordón difícilmente se comprime, lo que garantiza el transporte sanguíneo.

En los dos últimos meses el feto cambia de aspecto, pues adquiere ya la grasa bajo la piel, y ésta se pone más tensa y de color rosado. A partir de entonces, al piel empieza a ganar grosor y descamarse, y el feto se recubre de una sustancia untuosa blanquecina, principalmente en la espalda y los pliegues de las extremidades.

Otro cambio de la piel es su revestimiento velloso, principalmente a partir del quinto mes. Así, en el séptimo el feto está recubierto de un vello tenue, de color rubio, llamado lanugo.

La gran ambivalencia del embarazo, alegría y temor, va a volver a hacer su aparición, la embarazada se siente cansada y con ganas de que llegue el parto, pero al mismo tiempo teme el enfrentarse a algo que desconoce.

Durante la gestación puede ocurrir que la madre sienta una sacudida, un pequeño tirón, que se repite rítmicamente en el vientre. Este fenómeno es conocido como hipo fetal, y aunque parezca raro en realidad es muy común y no tiene consecuencias sobre la salud del bebé.

Durante el coito, los espermatozoides liberados en el interior de la vagina deberán pasar por el cuello del útero, atravesarlo, y subir por la trompa de Falopio hasta encontrarse con el ovocito.

A medida que se van produciendo las primeras divisiones embrionarias, el ovocito se transforma en blastocisto y desciende por la trompa hacia la cavidad uterina, llega al útero aproximadamente al cuarto día de haber sido fecundado, y entre el séptimo y el 14º día se produce la implantación.

En la séptima semana el embrión ha crecido unas 10.000 veces más que el óvulo fecundado. Ya todos los órganos fetales están prácticamente formados y empiezan a funcionar. A las 9 semanas los brazos y las piernas ya tienen sus tres partes: manos, antebrazo y brazo; y pie, pierna y muslo.

Protege al futuro bebé de golpes y ruidos, formando un almohadón líquido alrededor de él. También lo hace de los gérmenes que podrían llegarle de la vagina. La cavidad amniótica es hermética, y el líquido de su interior es absolutamente estéril. También aporta agua y sales minerales al feto, que las deglute. Ayuda al cuello a dilatarse en el momento del parto.

La cabeza ya se puede distinguir perfectamente bien del tronco; y ya se pueden diferenciar sus ojos, nariz, boca y orejas. El feto empieza a moverse, abrir y cerrar las manos, bostezar...

Se alimenta principalmente mediante la sangre materna que le llega a través del cordón umbilical que lo une con ella a través de la placenta.

En el primer trimestre del embarazo puede ser normal no incrementar o, en ocasiones, incluso puede perderse peso. Es normal que se deforme el ombligo durante el embarazo debido al incremento del volumen abdominal.

La ciencia ha demostrado que la música estimula las zonas creativas y motivadoras del cerebro, se ha comprobado que la música clásica estabiliza el ritmo cardiaco, lo contrario que sucede con la música rock. El feto también es muy sensible a la voz de su madre, especialmente a su timbre emocional.

Excepto el cerebro, la mayoría de órganos están formados “por fuera”. Esto quiere decir que su aspecto ya es casi el mismo que tendrán el resto de su vida, pero en su interior todavía sucederán cambios hasta que estén preparados para funcionar fuera del útero. Por ejemplo, desde las 8 semanas los riñones han iniciado ya la producción propia de orina. Esto es necesario para garantizar el líquido amniótico.

En la semana 20, los principales órganos del feto ya se han desarrollado, y ya puede valorarse por ecografía que la anatomía del bebé sea correcta. El corazón, riñones, hígado, columna, genitales e intestino ya tienen su forma casi final y a partir de ahora crecerán en tamaño y madurarán.

En esta etapa también es habitual sentirse cansada y con mucho sueño. Debido al aumento del volumen sanguíneo y el mayor tamaño del útero, puede ser que aparezcan palpitaciones, sofocos o mareos, sobre todo en situaciones estresantes o al acostarse boca arriba.

Los cambios hormonales junto con el aumento de flujo sanguíneo facilitan este sangrado y también predisponen más a infecciones. Este es el momento ideal para realizar la ecografía morfológica que permitirá valorar toda la anatomía del feto.

Del mismo modo, el cuerpo de la mujer y los síntomas que siente van cambiando a medida que avanzan las semanas de embarazo.

Primer Mes de Embarazo

Si se mantienen varias relaciones sexuales durante los días fértiles de la mujer para buscar el embarazo, es habitual que no se conozca con exactitud cuándo ha ocurrido la concepción y el inicio exacto del embarazo.

Por ello, la FUR es la fecha que se suele tomar como referencia y, por tanto, la primera semana de gestación, en realidad, se corresponde con la semana en la que la mujer tuvo la última menstruación.

Más tarde, en la tercera semana, el óvulo sale del folículo ovárico que lo contenía (el folículo dominante). Esto es lo que conocemos como ovulación. El óvulo es recogido por las trompas de Falopio, donde será fecundado por un espermatozoide y comenzará su desarrollo, ahora ya como cigoto (una célula) y, posteriormente, como embrión.

Segundo Mes de Embarazo

Tras la implantación, se producirá la gastrulación, mediante la cual las células del disco embrionario darán lugar a 3 capas diferenciadas: ectodermo, mesodermo y endodermo. Estas tres capas embrionarias formarán todos los tejidos y órganos del bebé.

Posteriormente, en este segundo mes de embarazo se origina el sistema nervioso central y el corazón primitivos del bebé. También empieza a formarse el intestino, los ojos, las orejas, las piernas y brazos y, en definitiva, la mayoría de órganos primitivos del bebé. Es un mes de mucha evolución en el que el corazón primitivo, incluso, comienza a latir en la semana 6 de gestación.

Tercer Mes de Embarazo

A partir de este mes finaliza el periodo de embrión y comienza el periodo fetal, por lo que el embrión pasa a denominarse feto. En el tercer mes de embarazo, el futuro bebé forma todos sus órganos, aunque, por el momento, no están desarrollados del todo. Falta que maduren y acaben de evolucionar correctamente.

En cuanto a la embarazada, es habitual que ya empiece a coger peso y que la barriga comience a aumentar su tamaño. Además, al finalizar este mes, es habitual que comiencen a reducirse los molestos síntomas causados por la hormona hCG, como las náuseas.

Cuarto Mes de Embarazo

En este cuarto mes de gestación, el feto se cubre de lanugo, un vello muy fino que recubre su piel y que actúa de conservador del calor corporal. Sus ojos son particularmente grandes, aún los mantiene cerrados y están muy separados entre sí. Sin embargo, la forma de la cara ya está definida y se puede distinguir perfectamente el cuello que separa la cabeza del resto del cuerpo.

Los músculos del feto ya son capaces de realizar el movimiento de succionar y, por eso, ya puede comenzar a chuparse el dedo.

Además, en la semana 16 de embarazo, aparecen los pliegues epidérmicos en las palmas de las manos y en los dedos del bebé, lo que serán sus huellas dactilares.

Quinto Mes de Embarazo

Uno de los primeros cambios en este periodo de gestación es la aparición de la vérnix caseosa, una sustancia grasa y blanquecina que protegerá la piel del bebé.

Por otro lado, el feto empieza a percibir sonidos como la voz materna, por lo que puede ser interesante estimular esta capacidad. Además, las 4 cavidades cardíacas (2 aurículas y 2 ventrículos) se delimitan en este mes y el corazón fetal ya late con fuerza.

Séptimo Mes de Embarazo

Empieza el último trimestre de embarazo y el desarrollo fetal es ya avanzado. Por ello, es normal que la mujer sienta mayor cansancio y pesadez. Además, a la embarazada le costará más dormir, hacer ciertos movimientos como atarse los cordones o agacharse a recoger cosas del suelo.

En este periodo de gestación, el esqueleto fetal se hace más consistente. La grasa ya empieza a acumularse debajo de la piel del bebé, lo que le permitirá controlar la temperatura tras el nacimiento.

Octavo Mes de Embarazo

El bebé comienza a perder el lanugo que cubría su cuerpo y sigue aumentando de peso y tamaño, por lo que se siguen limitando sus movimientos y, al mismo tiempo, no deja de presionar, cada vez más, la vejiga materna.

Además, seguramente en este mes de embarazo los movimientos del bebé ya sean visibles por fuera del abdomen materno, lo que será realmente especial.

Noveno Mes de Embarazo

Durante este periodo, el bebé encaja su cabecita en la pelvis materna, preparándose para el parto.

La piel del bebé ya no está arrugada y es más suave, debido a la grasa que se ha ido acumulando debajo de ella y a la desaparición, casi completa, del lanugo. El color de la piel ya no es tan rojo, sino que empieza a sonrojarse y se asemeja más al color definitivo que tendrá en el momento del parto.

Desde hace ya algunas semanas, los movimientos del bebé son menores debido a su aumento de tamaño y de peso, pero esto no significa que la embarazada no sienta la presencia de su futuro hijo. De hecho, no debe pasar ni un solo día en que no se sienta al bebé.

Tabla resumen del desarrollo fetal por trimestre

La siguiente tabla resume los hitos principales del desarrollo fetal en cada trimestre del embarazo:

Trimestre Semanas Desarrollo Fetal Principal Cambios en la Madre
Primero 1-13 Formación de órganos, inicio del latido cardíaco, desarrollo del sistema nervioso. Náuseas, fatiga, cambios en los senos.
Segundo 14-27 Crecimiento rápido, movimientos fetales perceptibles, desarrollo de sentidos. Aumento del apetito, crecimiento del abdomen.
Tercero 28-40 Maduración de órganos, aumento de peso, descenso del feto en la pelvis. Dificultad para dormir, presión en la pelvis, contracciones de Braxton Hicks.

Ecografías durante el Embarazo

La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen basada en la emisión de ultrasonidos por una sonda. Los ultrasonidos penetran en la piel, gracias a la utilización de un gel acuoso, y permiten llegar a la visión del feto, la cual sale reflejada en el ecógrafo.

Existen dos modos de realizar las ecografías:

  • La ecografía transvaginal: se realiza durante el primer trimestre de gestación y, aunque resulta más molesta para la mujer, también permite conseguir imágenes con más detalles.
  • La ecografía abdominal: se realiza en el segundo y tercer trimestres del embarazo. Normalmente, se aconseja acudir a la consulta con la vejiga llena para mayor nitidez de la imagen.

La ecografía permite llevar un exhaustivo control del embarazo, ya que permite conocer parámetros como los siguientes: el sexo masculino o femenino del futuro bebé, la posición en la que se encuentra el feto, la cantidad de líquido amniótico, la evaluación de la placenta, la presencia de anomalías morfológicas, etc.

Rutinariamente se realizan tres ecografías a lo largo del embarazo, una por cada trimestre. En concreto, lo más usual es hacer una ecografía en las semanas 12, 20 y 36. No obstante, es posible hacer más ecografías si así lo desea la mujer o lo indica el médico.

En la actualidad, además de la clásica ecografía en dos dimensiones, existen las ecografías 3D y las ecografías 4D, que permiten obtener una imagen más realista del feto.

Dieta durante el Embarazo

Es fundamental controlar la alimentación durante el embarazo para que el feto reciba los nutrientes necesarios y pueda desarrollarse con normalidad.

La dieta debe ser variada y equilibrada. Además, es aconsejable que incluya alimentos como los siguientes:

  • Leche y productos lácteos para el aporte de calcio.
  • Frutas y verduras, crudas (lavadas previamente) y cocinadas, que aporten vitaminas como el ácido fólico.
  • Pan integral y cereales ricos en fibra.
  • Carnes y pescados con bajo contenido calórico, los cuales aportan hierro, ácidos grasos omega-3, etc.

Además, es recomendable reducir el consumo de productos con elevado contenido en grasas saturadas, bebidas gaseosas y cafeína.

Quedan totalmente prohibidas las bebidas alcohólicas y otras sustancias nocivas como el tabaco, que podrían poner en riesgo el embarazo y/o afectar gravemente a la salud del futuro bebé.

También es muy importante prestar atención a los alimentos que no deben consumirse con el fin de evitar la infección por toxoplasmosis o listerosis. Por tanto, durante el embarazo no será posible tomar carnes, pescados y mariscos crudos, huevos poco cocidos, queso no pasteurizado, etc.

Tomar suplementos con 400 microgramos de ácido fólico todos los días, tres meses antes del embarazo y durante la gestación ayuda a prevenir que el bebé se desarrolle con algunas malformaciones muy graves, como la espina bífida y otros defectos del tubo neural (DTN).

Complicaciones durante el Embarazo

El embarazo es un estado especial del organismo de la mujer, el cual sufre muchos cambios y, por tanto, en ocasiones pueden resultar algunas complicaciones no deseadas que comprometen la gestación.

Los controles ginecológicos pretenden diagnosticar cualquier riesgo en el feto a medida que avanza el embarazo. Sin embargo, no siempre es posible evitar que tenga lugar un aborto u otra alteración en la evolución gestacional normal.

Algunos ejemplos de situaciones complicadas relacionadas con el embarazo son las siguientes:

  • Preeclampsia: alteración caracterizada por la elevada tensión arterial.
  • Placenta previa: hace referencia a la posición baja de la placenta, situada al lado del cuello uterino o cubriéndolo.
  • Problemas con el líquido amniótico: oligohidramnios, polihidramnios o pérdida de líquido amniótico.
  • Parto prematuro: parto antes de la semana 37.
  • Complicaciones en el bebé: bajo peso al nacer, malformaciones en el feto, muerte fetal, etc.

Para evitar en la medida de lo posible estos riesgos, es fundamental seguir las indicaciones del médico en cuanto a los cuidados en el embarazo y estar alerta ante señales como el dolor fuerte o el sangrado abundante.

Embarazo mes a mes [Fecundación y desarrollo de embrión a feto, y a bebé]

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