¿Por qué los bebés recién nacidos están arrugados?

¡Felicidades por la llegada de tu bebé! Este periodo es una etapa de descubrimientos y aprendizaje. Comprender las necesidades y comportamientos de tu bebé recién nacido puede parecer un reto, pero con la información adecuada, te sentirás más preparado para disfrutar cada momento. Los bebés recién nacidos tienen particularidades que los hacen únicos.

La piel del recién nacido: adaptación y características

Desde su nacimiento, la piel de los niños se va adaptando a los cambios en su entorno, modificando de esta forma su apariencia y textura. Al nacer, la piel puede tener una coloración púrpura o rojiza, ya que suele oscurecerse durante los primeros respiros. Por su parte, sus extremidades suelen tener una tonalidad diferente, reflejando una coloración morada. Los nacidos de forma prematura pueden tener la piel un poco transparente, permitiendo visualizar fácilmente los vasos sanguíneos.

Es probable que su cabecita tenga una forma algo alargada debido a su paso por el canal del parto, pero volverá a su forma redondeada en pocos días. Sus brazos y piernas estarán flexionados, y sus manos cerradas en un puño. Incluso es normal que sus genitales estén un poco hinchados por efecto de tus hormonas.

En este sentido, aunque la piel puede no ser del todo impecable, no necesariamente todos los cambios en su apariencia son malos.

¿Cómo es la piel de un recién nacido?

Inicialmente, la piel suele estar cubierta por una capa espesa y traslúcida llamada unto sebáceo del recién nacido. Esta sustancia es la que ayuda a proteger al feto durante su desarrollo en el cuerpo de su madre. Por consiguiente, al lavar la piel del recién nacido esta capa se disolverá. Por otra parte, los recién nacidos pueden tener alrededor de su cuerpo un vello delgado, también llamado lanugo, que suele desaparecer en las primeras semanas. Este vello es más común en los nacimientos prematuros, aunque no es algo exclusivo de estos.

Además, suelen tener la piel más delicada, por lo que es necesario sujetarlos y lavarlos con más delicadeza para evitarles molestias.

La piel de un recién nacido que se ha desarrollado durante aproximadamente 9 meses suele ser más seca y pelada en relación con los prematuros. Además, la piel de estos recién nacidos es más gruesa y un poco menos delicada aunque, igualmente, se debe tener cuidado al tocarlos.

No obstante, la piel de un recién nacido suele aclararse progresivamente, pero se enrojecerá de nuevo cuando llore. Además, los cambios de temperatura también pueden oscurecer un poco sus labios y extremidades, haciéndolas tener una coloración morada.

De igual forma, al nacer la piel suele ser suave y delicada, pero después de los primeros días se resecará un poco. Además, es común que después de unos días la piel del recién nacido tenga una apariencia más áspera.

Lanugo: Tres de cada diez niños nacidos a término tienen lanugo. A pesar de que en la mayoría de los casos el lanugo desaparece por completo, o casi por completo, antes del parto, en algunos bebés es visible en el momento del nacimiento. Es más frecuente que esto ocurra en bebés prematuros; a menor edad gestacional, más probabilidad, ya que no les ha dado tiempo a completar dentro del útero el proceso por el cual el lanugo se va desprendiendo. En los bebés que llegan al mundo pasadas las 41 semanas de gestación es muy infrecuente que aparezca el lanugo, aunque sí pueden nacer con la piel más arrugada al haber desparecido este factor protector. El lanugo irá desapareciendo por sí solo para dar paso al vello. Los padres no tienen que hacer nada (ni quitarlo, ni darle importancia), ya que se irá desprendiendo solo sin necesidad de intervenir.

Erupciones, manchas y afecciones comunes

La piel de un recién nacido, al ser más delicada, es más proclive a sufrir de erupciones y manchas que pueden alterar su apariencia. No obstante, en la mayoría de los casos suelen desaparecer, ya que no son perjudiciales.

  • Acné neonatal: Son diminutos granos de color rosado, ocasionados por la exposición a las hormonas de la madre. Sin embargo, estas suelen permanecer en la sangre del recién nacido unas pocas semanas y después desaparecen.
  • Eritema tóxico: Es un sarpullido común en el que aparece una mancha roja en la piel del recién nacido. Además, suele tener bordes levantados y mal definidos, así como puntos de color amarillo o blanco en la parte media. Aparece principalmente en las extremidades y cara durante los primeros días y desaparece al poco tiempo.
  • Milia: La milia son diminutas protuberancias blancas que son causadas por glándulas bloqueadas y suelen aparecer en la cara, especialmente en la nariz. Sin embargo, desaparecen en unos días o incluso semanas.
  • Piel reseca: La piel reseca en recién nacidos es una afección común, especialmente en aquellos que nacen con demora (más de 9 meses). No obstante, las capas internas de la piel suelen permanecer hidratadas y suaves.
  • Lunares o marcas de color: Estas marcas pueden ser ocasionadas por variaciones en diferentes células u hormonas del recién nacido o de la madre, y tienen tonalidades diferentes.
  • Nuevos congénitos: Son marcas cutáneas de color oscuro que pueden presentarse en la piel de un recién nacido y su tamaño, por lo general, varía. No obstante, los lunares más grandes pueden representar un riesgo de cáncer, por lo que deberás evaluar su crecimiento.
  • Megalocitosis congénita: Son marcas planas en la piel, también llamadas manchas mongolas, que tienen una tonalidad azul grisácea y pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo. Son generadas por problemas en la pigmentación de la piel y suelen desaparecer a los años sin representar un riesgo para la salud.
  • Discromía melánica: Son manchas de color marrón o café que pueden presentarse en niños recién nacidos o durante su crecimiento. Estas manchas se deben al aumento de la melanina o de los melanocitos y pueden ser de diferentes tamaños. No obstante, las discromías melánicas más grandes pueden ocasionar neurofibromatosis, por lo que se deben evaluar minuciosamente.
  • Ictericia: Son manchas de color amarillo que pueden afectar tanto a la piel como a los ojos de los recién nacidos. Están causadas por un aumento en el nivel de bilirrubina y, en casos extremos, pueden poner en riesgo la salud del recién niño.
  • Hemangiomas, lunares o manchas rojas: Son marcas de nacimiento que suelen formarse por la agrupación de vasos sanguíneos que, a simple vista, forman una masa densa debajo de la piel. En este sentido, estas neoplasias vasculares tienden a generar marcas de tonalidades rojizas en la piel de un recién nacido.

Estas marcas también son llamadas parches o marcas de salmón. Además, si se encuentran detrás del cuello suelen llamarse «marca de la cigüeña» o, entre los ojos, «beso de ángel».

Recomendaciones para el cuidado de la piel del bebé recién nacido

La piel de un recién nacido suele ser sensible y delicada a los cambios y productos químicos para adultos. Por tal motivo, se deben evaluar todos los cambios en su apariencia o textura y se deben evitar productos con fragancias, colorantes y químicos fuertes, y estar atento a problemas comunes, como la dermatitis de pañal.

De igual forma, se deben evitar los polvos para bebés, ya que pueden resecar la piel o generar erupciones.

El bebé en verano

Si tu pequeño ha decidido nacer en el verano, alégrate. En primer lugar, porque te has librado de pasar los meses de más calor con una enorme barriga y, en segundo lugar, porque ahora te resultará mucho más fácil vestirle y le podrás bañar o dar un masaje sin miedo a que se enfríe. Además, como los días son más largos y la temperatura lo permite, podrás pasear con él por la tarde durante bastante rato o incluso sentarte en una tranquila terraza con tu pareja o amigos.

Es verdad que los bebés regulan muy mal su temperatura corporal y que suelen ser frioleros, pero eso no quiere decir que ahora debas abrigarle en exceso o por el contrario, tenerle medio desnudo. Como siempre, echa mano de tu sentido común. Los bebés regulan su temperatura sudando por la cabeza. Por eso, si notas su nuca sudorosa quiere decir que tu peque está pasando calor, aunque sus manos y pies parezcan fríos (al tratarse de las extremidades es fácil que se encuentren así).

La deshidratación, es decir, la pérdida excesiva de agua corporal por efecto del calor, es el principal riesgo de las altas temperaturas veraniegas o de pasar mucho rato en lugares donde se concentra mucho calor, como en un automóvil o debajo de una sombrilla de la playa. Los síntomas son muy claros: las fontanelas y los ojos aparecen hundidos, los labios están resecos y la piel cuando se pellizca aparece arrugada. Lleva urgentemente a tu hijo a un centro médico y dale una cucharadita de suero oral cada tres minutos.

Pero para prevenir, además de huir de los sitios con mucho calor, es fundamental asegurarse una buena hidratación. Si el bebé se alimenta a pecho no es necesario darle líquido de más. Los bebés que toman leche artificial, si el biberón se prepara respetando las cantidades de líquido y polvo indicadas por el fabricante tampoco suelen necesitar beber agua.

En el verano hay que tener mucho cuidado con las infecciones gastrointestinales, ya que el calor activa las bacterias que las provocan y que uno de sus síntomas, la diarrea o los vómitos, causa una rápida deshidratación. Sin duda, lo mejor es prevenirlas. Si le das el pecho a tu hijo hay menos posibilidades de que sufra estas infecciones, pero no olvides mantener una buena higiene: lávate bien las manos antes de cada toma. Si se alimenta con biberón en estos meses más que nunca te conviene usar agua hervida, y esterilizar el biberón, la tetina, la rosca y la tapa antes de cada toma. Si decides preparar un biberón con antelación guárdalo en el frigorífico hasta que se lo des.

Los médicos suelen aconsejar que no se traslade al recién nacido hasta que no haya cumplido al menos un mes de vida. Respecto al lugar de veraneo podrá ser la montaña, el campo o el mar, según las preferencias de cada familia. Lo fundamental es evitar la deshidratación y no exponer nunca al pequeño al sol. Si vais a la costa, no le lleves a la playa, ni le metas en el agua, porque está muy fría para él y contiene impurezas que le pueden perjudicar.

En los viajes en coche ten mucho cuidado porque a través de los cristales la acción del sol es más potente. Coloca en las ventanas protectores solares, y de nuevo no olvides ponerle su gorrita. Conviene que una persona viaje atrás junto con el bebé para que le pueda atender y saber si el aire está demasiado fuerte o le da el sol.

Las picaduras de los mosquitos pueden ser muy molestas para el bebé. Cubre con una malla el cochecito de paseo (de venta en tiendas especializadas en productos de puericultura). No pulverices su cuarto con insecticidas. En las farmacias encontrarás cremas repelentes específicos para bebés.

En verano podrás salir con tu bebé de paseo, pero no en las horas más calurosas del día. Aprovecha las primeras horas de la mañana, hasta las 12 horas como mucho. Si prefieres las tardes, sal a partir de las seis o siete de la tarde, cuando el sol ya es menos fuerte. Presta atención a su temperatura corporal, aunque vaya destapado, ya que puede sentirse sofocado porque la capota de los cucos concentra mucho calor. Si decides quitarla y poner la sombrilla, no olvides que debe salir a la calle con su gorrito.

Ten en cuenta que en cuanto cambies de dirección, si no lleva gorra, el sol incidirá sobre su cabecita. Además, debes aplicar en su fina piel protector solar pantalla total, que evita la absorción de los rayos ultravioleta. Pónsela siempre que salgas a la calle aunque lo hagas con la sombrilla, pienses pasear en la sombra o el día esté nublado.

Los bebés tienen muchas legañas y es muy frecuente que se despierten con los ojos pegados, completamente sellados por ellas. No es nada importante, pero se deben retirar con mucho cuidado. Y sobre todo nunca intentar abrírselos en seco.

Hay distintos elementos que lo protegen del ruido, del frío e incluso del roce constante del líquido amniótico. Uno de ellos es el lanugo, un vello fino que lo recubre y con el que algunos bebés vienen al mundo, especialmente si nacen antes de tiempo.

¿Cómo cuidar la piel del bebé? ¿Qué cuidados especiales requiere?

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