Impacto de la Pandemia en el Desarrollo de Bebés Nacidos Durante el Aislamiento

La pandemia de COVID-19 trajo consigo cambios drásticos en la vida social, limitando el contacto interpersonal y alterando las interacciones sociales. Esta situación afectó especialmente a los grupos vulnerables, como los niños pequeños. El período preescolar, que abarca los primeros cinco años de vida, es crucial para el desarrollo cognitivo, social, psicomotor y del lenguaje.

Un estudio de metaanálisis publicado en la revista JAMA Network Open reveló que los niños nacidos durante la pandemia presentan alteraciones en el desarrollo de la comunicación al cumplir un año de vida, aunque no se observaron diferencias significativas en otras áreas del neurodesarrollo.

Este artículo incluye una revisión sistemática y un metaanálisis, por tanto, ha hecho una revisión de los estudios previos que han analizado el riego de tener alteraciones en el neurodesarrollo tanto en los niños cuyas madres se infectaron del SARS-CoV-2 durante la gestación como de los bebés nacidos durante la pandemia.

Hallazgos Clave Sobre el Desarrollo Infantil y la Pandemia

Los resultados muestran que, al año de vida, los niños criados en la pandemia presentan una mayor probabilidad de tener problemas de comunicación. El artículo revisa estudios en los que se evaluó el desarrollo de los niños a la edad de 12 meses mediante la prueba Cuestionarios de Edades y Etapas ASQ-3.

Un estudio realizado por científicas de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y publicado en la Revista de Logopedia, Foniatría y Audiología evalúa el nivel de vocabulario y morfosintáctico en una muestra de niños y niñas de 18 a 31 meses.

Como parte de su estudio, el equipo examinó datos de desarrollo tanto del vocabulario como de la morfosintaxis -la habilidad para producir frases cada vez más complejas- de 153 infantes. Compararon datos de dos grupos igualados en edad, en el nivel educativo de las madres y pertenecientes a escuelas infantiles similares: el grupo PRE, compuesto por niños nacidos y evaluados antes de la pandemia, y el grupo POST, constituido por niños nacidos entre octubre de 2019 y diciembre de 2020.

“Las restricciones surgidas por la pandemia han limitado las interacciones sociales y contextos de relación de los niños del grupo POST”, explican las autoras. “La detección temprana de cualquier dificultad en el desarrollo comunicativo y lingüístico facilita una intervención precoz, mejorando así el pronóstico”, agrega la investigadora. “Además, esta detección temprana también ayuda a reducir los costes sociales de las intervenciones a medio y largo plazo”.

La excepcionalidad de la situación generada por la pandemia ha provocado efectos indirectos a medio y largo plazo que ahora debemos afrontar.

El Impacto del COVID-19 Durante el Embarazo

La semana 20 del embarazo es un periodo fundamental en la formación de la corteza cerebral y clave para el posterior proceso de aprendizaje de las personas. Que una mujer gestante padeciese la COVID-19 sin vacuna pudo tener consecuencias a nivel neurológico para el bebé, principalmente en los campos del aprendizaje y la memoria, según un estudio del Instituto de Neurociencias (CSIC). "Los fetos que estuvieron expuestos durante el embarazo de sus madres a la COVID-19 tienen 10 veces más posibilidades de desarrollar retrasos en el desarrollo o ser diagnosticados de discapacidad en el desarrollo intelectual", señala Salvador Martínez, del Instituto de Neurociencias.

Los casos en infantes de cinco años que contrajeron el virus de la COVID-19 mientras se gestaban durante la pandemia aumentaron un 10%, tal y como contabilizó el grupo de Neurobiología de Enfermedades Mentales del centro mixto de investigación del CSIC y la Universidad Miguel Hernández.

La explicación a este fenómeno reside en que las neuronas que se generan y migran al cerebro durante el desarrollo utilizan la misma proteína que el coronavirus para mejorar el flujo de oxígeno, dejando entrar al SARS-CoV-2 en unas neuronas aún inmaduras. Por ello, la infección pudo provocar alteraciones que estarían implicadas en el desarrollo de trastornos neurológicos.

En varios estudios epidemiológicos publicados recientemente se ha observado un aumento 10% del déficit cognitivo del desarrollo intelectual, comparado con datos de bebés nacidos antes y después "en los mismos lugares y en condiciones similares", según Martínez. Las niñas y niños de cinco años de edad que contrajeron el virus de la Covid-19 en el embarazo de sus madres (de forma congénita) y antes de las primeras vacunas de la pandemia presentan un aumento del 10% en los casos de retraso del desarrollo cognitivo, principalmente en los campos del aprendizaje y la memoria.

La migración de neuronas y el flujo de oxígeno en esta fase crucial para el cerebro corresponde a la proteína ACE2, que a su vez se ha demostrado receptor del coronavirus, dejando entrar al SARS-CoV-2 en unas neuronas aún inmaduras porque carecen de la barrera protectora hematoencefálica, ya presente en la etapa posterior.

Al analizar varios cerebros humanos de fetos de 20 semanas de gestación donados anónimamente tras un aborto espontáneo en 2020, se ha observado que la presencia del virus de la pandemia tiene efectos "de forma muy particular y localizada en unas células de la región embrionaria del hipocampo: La parte del cerebro que se dedica a la memoria". De esta forma, cuando hubo infección congénita de SARS-CoV-2 y la madre tuvo que ser hospitalizada (los casos con más carga viral) se elevó la probabilidad de alteración del desarrollo cerebral, lo que puede asociarse a la aparición de trastornos del espectro autista (TEA), déficit de atención, hiperactividad y otras problemáticas del aprendizaje no asociados a un síndrome o casuística concreta, lo que se conoce como discapacidad intelectual no sindrómica.

En varios estudios epidemiológicos publicados recientemente se ha observado un aumento del diez por ciento del déficit cognitivo del desarrollo intelectual, comparado con datos de bebés nacidos antes y después "en los mismos lugares y en condiciones similares", según Martínez, quien ha aclarado que esos retrasos cognitivos cayeron en los hijos de las madres ya vacunadas, por la menor carga viral.

Estos estudios amplían el conocimiento de los efectos de un SARS-CoV-2 que "infectó a toda la sociedad" sin ser tan virulento como otros virus anteriores como el de la viruela, y reflejan que en los casos en los que llegó al cerebro del feto para infectar a las células en desarrollo "se podría predecir o anticipar un aumento de la discapacidad intelectual, del retraso del desarrollo cerebral". "Eso es lo que ahora se puede empezar a comprobar porque esos niños tienen más de cinco años y es cuando esa región del cerebro es necesaria para que aprendan adecuadamente", ha añadido el científico del Neurociencias.

Autismo y la Pandemia: ¿Existe una Relación?

Los niños nacidos durante el primer año de la pandemia, incluidos los que estuvieron expuestos al covid en el útero, no tienen más probabilidades de dar positivo en la prueba del autismo que los niños que no estuvieron expuestos o los que nacieron antes de la pandemia.

Es la conclusión principal de un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia (Estados Unidos), que publican las conclusiones de su trabajo en la revista Jama Network Open. Conscientes de que las infecciones y las situaciones de estrés durante el embarazo aumentan el riesgo de autismo, los investigadores y pediatras temieron que la pandemia provocara un aumento de las tasas de autismo, pero los científicos han comprobado que no ha sido así y, aunque han incidido en que puede ser todavía pronto para contar con cifras definitivas sobre el diagnóstico sí, han asegurado que se trata de un primer atisbo.

Los niños que estaban en el útero durante las primeras fases de la pandemia están ahora alcanzando la edad en la que podrían surgir indicadores tempranos de riesgo de autismo, y sin embargo no se ha detectado un aumento de esa tasa.

Efectos de la pandemia en el desarrollo infantil

Estudio en Aragón: Trastornos del Neurodesarrollo

Se llevó a cabo un estudio de cohorte que incluyó a todos los niños nacidos en los años 2017 y 2020 en la Comunidad Autónoma de Aragón (España), con una muestra de 21 484 pacientes, comparando los diagnósticos de trastornos del neurodesarrollo codificados en dos grupos de pacientes (nacidos antes y después de la pandemia).

La muestra incluyó a 11 979 niños nacidos en 2017 y 9505 nacidos en 2020, para un total de 21 484 nacimientos en estos dos años en la Comunidad Autónoma de Aragón, que fueron posteriormente registrados en el sistema de salud pública de la región. Para la cohorte de niños nacidos en 2017, se incluyeron todos los diagnósticos codificados registrados hasta diciembre de 2019; y para la cohorte de niños nacidos en 2020, los códigos registrados hasta diciembre de 2022. Durante estos períodos, se documentaron un total de 1162 casos de retraso o trastorno del neurodesarrollo en la base de datos de registros de salud de atención primaria.

Se clasificaron los diagnósticos codificados en 4 áreas: lenguaje, habilidades motoras, comportamiento y aprendizaje (Tabla 1). En la cohorte prepandémica, la prevalencia general de trastornos del neurodesarrollo en cualquier área del desarrollo codificada en los registros de salud fue del 4.6%, en comparación con el 6.3% en la cohorte pandémica. También se encontró una mayor prevalencia en niños nacidos en 2020 cuando se clasificaron los códigos de diagnóstico por área de desarrollo: la prevalencia de trastornos del lenguaje aumentó del 2.2% en niños nacidos en 2017 al 3.4% en niños nacidos en 2020; la prevalencia de trastornos de las habilidades motoras fue muy similar, del 1.7% y 2%, respectivamente, y la prevalencia de trastornos del comportamiento también aumentó, del 0.5% al 0.9%. No hubo diferencias en los trastornos del aprendizaje, para los cuales solo se encontró un diagnóstico en cada cohorte documentado en los registros de salud durante los períodos de seguimiento establecidos.

En consonancia con la bibliografía revisada, los datos de nuestra población muestran un mayor riesgo de trastorno del desarrollo en los niños nacidos en 2020, durante la pandemia de COVID-19, en comparación con los niños nacidos en 2017. Este aumento del riesgo es más pronunciado y estadísticamente significativo en las áreas del lenguaje y el comportamiento, una vez más en consonancia con la bibliografía anterior. La incidencia de trastornos del aprendizaje fue casi insignificante en los niños de nuestra muestra, lo que puede explicarse por la edad temprana a la que analizamos los códigos de diagnóstico documentados en la muestra, una edad a la que, por lo general, los trastornos del aprendizaje aún no se han diagnosticado.

La pandemia de COVID-19 motivó cambios en las costumbres sociales. Hubo un cambio repentino e inesperado hacia el aislamiento social acompañado de incertidumbre y temor al contagio, la enfermedad y la muerte. Esta situación llevó a un aumento de los trastornos de salud mental, como la ansiedad o la depresión, como lo demuestran múltiples estudios. Además del confinamiento en el hogar, la pandemia de COVID-19 trajo consigo inestabilidad laboral, una disminución de la interacción social y aislamiento social y familiar, entre muchas otras cuestiones. Todos estos cambios en el estilo de vida y la vida social afectaron con mayor fuerza a los grupos vulnerables, especialmente a los niños y los ancianos.

La disminución de la interacción social, ya sea en casa, en la escuela o en entornos recreativos, supuso una disminución de los estímulos que promueven un desarrollo neurológico saludable en los niños. Las interacciones en un entorno restringido, sin círculos sociales extendidos, pueden conducir a trastornos del comportamiento, que se observaron en nuestro estudio. Además, el uso de mascarillas y la disminución de los contactos sociales pueden retrasar el desarrollo del lenguaje en los niños pequeños y en edad preescolar, lo que también se reflejó en nuestra muestra.

Tabla 1: Prevalencia de Trastornos del Neurodesarrollo

Área de Desarrollo Prevalencia en 2017 (%) Prevalencia en 2020 (%)
Lenguaje 2.2 3.4
Habilidades Motoras 1.7 2.0
Comportamiento 0.5 0.9
Aprendizaje 0.1 0.1

Tabla 2: Riesgos Relativos

Área de Desarrollo Riesgo Relativo (2020 vs 2017) Intervalo de Confianza (95%) Valor p
Neurodesarrollo General 1.369 1.224-1.531 <0.001
Lenguaje 1.437 1.228-1.680 <0.001
Comportamiento 1.797 1.297-2.489 <0.001
Habilidades Motoras 1.152 0.948-1.399 0.155

Intervención Temprana y Apoyo

La detección temprana de cualquier dificultad en el desarrollo comunicativo y lingüístico facilita una intervención precoz, mejorando así el pronóstico. Además, esta detección temprana también ayuda a reducir los costes sociales de las intervenciones a medio y largo plazo.

Por lo tanto, es crucial que los padres y cuidadores estén atentos a los hitos del desarrollo infantil y busquen ayuda profesional si tienen alguna preocupación. La intervención temprana puede marcar una gran diferencia en el desarrollo de los niños afectados por las circunstancias únicas de la pandemia.

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