La primera sensación que tiene una mamá al observar a su recién nacido es la de tener delante a un ser pequeño y vulnerable. No en vano, una de las primeras cosas que las enfermeras de neonatos enseñan a las mamás en el hospital es a coger a su bebé sujetando siempre su cabecita. La zona del cuello es muy delicada.
El control de la cabeza es una premisa fundamental para adquirir la sedestación, es decir, la capacidad de permanecer sentado sin apoyo, así como de darse la vuelta y, en consecuencia, aprender a gatear. Uno de los primeros logros importantes del bebé es el control de la cabeza. Le llevará un tiempo conseguirlo si no hay problemas, y un poco más si tiene dificultades de algún tipo. Cuando el pequeño mantenga la cabeza erguida, un mundo de sensaciones y estímulos muy importante se abrirá ante él.
El proceso de adquisición de control cefálico dura, aproximadamente, 4 meses. Afortunadamente, todo comienza a cambiar alrededor de los 3 meses de edad, cuando la mayoría de los bebés desarrollan la fuerza suficiente. Eso sí, algunos bebés tienen cuellos más fuertes desde el principio, mientras que otros se toman su tiempo para desarrollar los músculos necesarios para ver bien el mundo.
¿Cuándo Empiezan los Bebés a Sujetar el Cuello?
Algunos bebés comienzan a levantar la cabeza algo cuando cumplen un mes de vida. Hasta el mes no será capaz de levantar la cabeza él solito. Hacia el final del primer mes de vida podrá levantar ligeramente la cabeza desde una posición horizontal (tumbado boca arriba).
Boca abajo, comenzará a hacer esfuerzos por erguirla, moviéndola un poquito de un lado para otro hasta que consiga levantarla por un breve instante (esto no suele suceder hasta las 6 - 8 semanas). Da mucha ternura verle, ¡está ejercitando los músculos! Cuando cumpla los tres meses ya controlará el cuello mejor y podrá levantar la cabecita durante más tiempo cuando esté tumbado boca abajo.
Entre el primer y el tercer mes de edad, un bebé generalmente comienza a levantar la cabeza con más frecuencia y dominando un ángulo de 45 grados. Al término del primer trimestre, el pequeño debería ser capaz de levantar la cabecita. Al final del cuarto mes del bebé, en posición prona (boca abajo), será capaz de elevar el tronco con la fuerza de los brazos. Los pequeños más fuertes ya podrán permanecer sentaditos, con la ayuda de un apoyo.
¿Cómo ayudar a mi bebé a fortalecer su cabeza? | "En rollito con toquecitos" | Sistema Tool-be®
Hitos del Desarrollo Motor Relacionados con el Control de la Cabeza
A continuación se expone el progreso, que de una forma más o menos generalizada sigue el desarrollo psicomotor en los niños:
- 1 MES: El niño pasa casi todo el día durmiendo plácidamente, se tranquiliza al oír la voz de su madre y esboza sonrisas espontáneas cuando se encuentra relajado, dormido o satisfecho.
- 3 MESES: Puede sostener la cabeza erguida al menos unos segundos cuando se le coge en brazos y, boca abajo, se sostiene sobre sus brazos y levanta la cabeza.
- 6 MESES: Puede coger fácilmente los juguetes que se le dan y se agarra a sus pies. Puede sentarse con apoyo y sostener rectas la cabeza y la espalda. Boca abajo levanta la cabeza y el pecho apoyado sobre sus manos. Se lleva objetos a la boca.
- 9 MESES: Estira los brazos para que se le coja, puede palmotear y decir adiós con la mano. Puede gatear y mantenerse de pie unos momentos si encuentra apoyo.
- 12 MESES: Puede introducir unos cubos en otros, puede hacer torres grandes, abrir cajones y recorre la casa gateando o agarrándose a los muebles o paredes.
Ejercicios y Actividades para Fomentar el Control Cefálico
Si el bebé necesita un poco de ayuda para desarrollar el control de la cabeza, hay algunas actividades que puede incluir en su rutina diaria para alentarlo a seguir desarrollando esos músculos, como poniéndolo en el regazo o apoyado en una almohada de lactancia. Se pueden añadir algunos incentivos al tiempo de juego del bebé colocando un juguete u otro objeto que le guste fuera de su alcance.
En esta etapa, para reforzar los músculos del cuello, los papás pueden poner al bebé boca abajo durante unos minutos (para que no se canse demasiado) y sobre superficies blanditas, como la cama o un gimnasio para bebés. Un ejercicio útil consiste en tumbarle de espaldas y agarrarle de las manitas, o bien dejar que sea él quien se agarre de un dedo de nuestra mano. Automáticamente, intentará hacer fuerza para incorporarse, como si estuviese haciendo abdominales.
Tal como explica el Dr., el recién nacido muestra de forma innata una gran curiosidad, que va a ser una gran aliada para el control cefálico. Basta con hacer ruidos con sonajeros o con cualquier otro objeto o dar palmas para captar su atención. Otro ejercicio que se puede realizar para fomentar el control cefálico del bebé, tal como aconseja el Dr., es sentarle en el suelo, sujetándole con nuestras manos. No hay que forzar y, una vez que esté sentado, hay que llevarlo muy suavemente a la posición inicial de la misma forma.
Otras Posiciones y Cuidados
Tan pequeñito, puedes trasladarle apoyado sobre tu antebrazo boca abajo. La mano del adulto sujeta su culito y la carita se queda apoyada en el codo. Esta postura gusta mucho a los bebés porque les relaja y funciona muy bien para calmar los cólicos. También puedes apoyarle en tu antebrazo, pero esta vez mirando hacia arriba, mirándote a ti.
A la hora de dormir, asegúrate que está boca arriba, la posición recomendada para evitar el SMSL (Síndrome de Muerte Súbita del Lactante). Obsérvale y gírale la cabecita hacia el lado contrario de vez en cuando, ya que podría - a causa de su peso sobre el colchón - aplanarse un poco en la zona en la que se apoya. La plagiocefalia posicional es un “defecto” que tiende a corregirse espontáneamente a medida que el niño crece, puesto que los huesos del cráneo todavía son muy blanditos.
Importancia del Control Cefálico
El control cefálico es el inicio del control del resto del cuerpo. Cuando el control cefálico no está ahí, el resto de acontecimientos de su desarrollo es difícil que se produzcan. Por otro lado, los órganos sensoriales del sistema visual (ojos) junto al sistema vestibular (aparato vestibular y oído) se ubican en la cabeza, por lo que la falta de control cefálico adecuado tiene repercusiones en el desarrollo visual, la orientación y el equilibrio.
En el momento de nacer, pasa a estar en un ambiente en el que hay una nueva fuerza que hasta el momento no había experimentado, la gravedad. Por todo ello, el niño necesita ir ganando fuerza durante los primeros meses, lo cual puede conseguir de forma más efectiva si lo en decúbito prono.
Es importante recordar que cada bebé tiene su propio ritmo de desarrollo. Sin embargo, si notas que no sostiene la cabeza, no sonríe o no reacciona a sonidos, puede ser una señal a observar. En Neural Kids te acompañamos a dar ese primer paso. Puedes hacer nuestros tests de señales de alarma del desarrollo para orientarte con claridad. Detectar a tiempo marca la diferencia.
