La historia de los bebés prematuros que desafían las probabilidades y conquistan récords es un testimonio de la resiliencia humana y los avances en la medicina neonatal. Dos bebés, Curtis Means y Richard Hutchinson, han capturado la atención mundial por sus extraordinarios nacimientos y luchas por la supervivencia.
Curtis Means, el bebé prematuro de récord Guinness. Fuente: telecinco.es
Curtis Means: Un Milagro de Alabama
El libro Guinness de los Récords ha constatado que Curtis Means, nacido en el hospital UAB Medicine en Estados Unidos, es el niño más prematuro del mundo. Nació a las 21 semanas y un día de gestación en un embarazo gemelar y pesó 420 gramos.
Fue el 4 de julio de 2020 cuando su madre, Michelle Butler, se puso de parto estando embarazada tan sólo de 21 semanas y un día. Los médicos consideraban que los gemelos tenían menos de un 1% de posibilidades de sobrevivir. Rápidamente les conectaron a máquinas respiratorias, pero su hermana gemela falleció un día después debido a complicaciones propias de los bebés tan prematuros. Sin embargo, Curtis luchó por sobrevivir y poco a poco fue mostrando signos de mejora.
Curtis pesó solo 420 gramos cuando nació, aproximadamente una séptima parte del peso de un bebé a término promedio, según ha contado el Guinness World Records. A Curtis le dieron el alta el pasado mes de abril, tras 275 días ingresado.
Según el doctor Brian Sims, profesor de pediatría de la UAB que era el médico de guardia cuando la madre llegó con los gemelos: "Los números muestran que los bebés que nacen tan pequeños tienen pocas o ninguna posibilidad de sobrevivir. Nunca hemos podido traer un bebé tan pequeño a la unidad de cuidados intensivos neonatales, así que [Curtis] fue literalmente el primero de su tipo".
Tras tres meses, los médicos pudieron desconectarlo de un ventilador. Según el doctor Colm Travers, profesor asistente de la División de Neonatología que ayudó a cuidar a Curtis: "Curtis desafió todas las probabilidades científicas. La edad y el peso al nacer son dos predictores clave de si un bebé sobrevivirá. Las probabilidades de supervivencia también aumentan si un bebé es mujer, si el bebé es único o si la madre recibió esteroides para ayudar con el desarrollo pulmonar antes del nacimiento del bebé, todos los criterios que Curtis no cumplió".
"He estado haciendo esto durante casi 20 años, pero nunca había visto a un bebé tan joven tan fuerte como él", ha reconocido el doctor del servicio de neonatólogos Brian Sims. "No sabemos qué le deparará el futuro a Curtis, ya que no hay nadie más como él. Comenzó a escribir su propia historia el día que nació". Curtis es la imagen de la esperanza.
Menos de un 1%. Así de baja era la probabilidad de que Curtis sobreviviese. Su corazón estaba débil, sus pulmones también. Le dieron oxígeno y medicamentos y luchó como un jabato. Y poco a poco fue saliendo adelante. Todos los que veían su lucha por vivir no dejaban de estar en shock. Pasó 275 días en el hospital.
Necesitaba ayuda de los terapeutas para comenzar a usar la boca y comer. Curtis continuó desafiando las probabilidades, para asombro de su familia y del equipo médico. Sobrevivió la primera semana. Luego, el primer mes. Hasta que se fue a casa.
"Poder llevar finalmente a Curtis a casa y sorprender a mis hijos mayores con su hermano menor es un momento que siempre recordaré", dijo en un comunicado la madre Michelle Butler, quien vive en una zona rural de Eutaw, Alabama.
Richard Hutchinson, el bebé prematuro que ostentaba el récord antes de Curtis Means. Fuente: Guinness World Records
Richard Hutchinson: Un Predecesor Inspirador
Hasta entonces, el récord lo tenía el pequeño Richard Hutchinson, que nació a las 21 semanas y dos días y cumplió su primer año de vida el pasado mes de junio. El verano del año pasado, saltó a la luz el caso de Richard Hutchinson, el bebé prematuro que nació solo tras 21 semanas de gestación, casi la mitad de tiempo de un embarazo habitual. Ese día, Hutchinson batió el récord de ser el bebé más prematuro de la historia y gracias a esta hazaña entró en el Libro Guinness de los Récords.
Cuando Richard nació, pesaba como dos manzanas y le quedaban 140 días de gestación. Doce meses después, el pequeño Richard no solo ha sido viable, sino que está celebrando su cumpleaños y tiene un puesto del Libro Guinness de los récords mundiales.
Sin ninguna probabilidad de supervivencia a su nacimiento, Richard Hutchinson celebró su primer año de vida el pasado 6 de junio.
Richard Hutchinson, el día de su nacimiento el año pasado, solo pesaba 340 gramos, menos que una lata de refresco. Su mano era del tamaño de la yema del dedo de su madre, todavía no había abierto los ojos y sus vasos sanguíneos se podían ver tras su piel. Beth Hutchinson, la madre del niño, ha bromeado en la entrevista que cuando Richard nació era tan pequeño que cabía “en la mano de su marido”.
Tras seis meses en el hospital, Richard superó cualquier riesgo y volvió a casa con sus padres, Beth y Rick Hutchinson. Ahora que ha pasado un año, ambos disfrutan de la sana evolución del bebé y ya están experimentando los primeros juegos en su casa de Somerset (Wisconsin, Estados Unidos). “Desde que estamos en casa no ha parado. Nos tiene a los dos envueltos en su dedo, le encanta jugar”, ha desvelado Beth Hutchinson en una entrevista.
Su madre Beth dice que es un niño encantador que crece todos los días, al que “le gusta mucho balbucear y está tratando de gatear”. Su padre, Rick, dice que no puede imaginar lo que le depara la vida a su hijo dada la historia que ya tiene que contar. “Creo que el futuro parece brillante para él y cualquier cosa que decida hacer, dejará una gran huella”.
“Rick y Beth lucharon por Richard día tras día y nunca dejaron de confiar a pesar de todo. Su fuerza y capacidad para mantenerse positivos y esperanzados incluso durante los momentos más difíciles fue inspiradora”, destacó la doctora Kern.
La familia Hutchinson tiene la intención de compartir la historia de su hijo para inspirar a otras personas preocupadas por sus bebés.
“Cuando Rick y Beth recibieron asesoramiento prenatal sobre las expectativas ante un bebé tan prematuro, nuestro equipo de neonatología les dio un 0% de probabilidad de supervivencia", dijo la Dra. Stacy Kern, neonatóloga de Richard en el hospital. “Nos preguntaron si queríamos seguir adelante antes de que falleciera, y después de consultar con el departamento de neonatología, acordaron darle una oportunidad”.
Abraham: Un Guerrero Español
Luis Miguel y Noemí iban a ser padres, lo que no esperaba esta pareja de Vilagarcía, en Pontevedra, es que su bebé se adelantase. Nada menos que cuatro meses. Abraham, como le llamaron, llegó al mundo con un peso de 393 gramos, y un tamaño de 19 centímetros. Incluso, cabía en la palma de una mano. "Era más grande el biberón que el niño, era transparente", comenta a TVE, el padre.
Días después de nacer, el pequeño comenzó a perder aún más peso hasta los 360 gramos. Tampoco en el hospital les daban buenas noticias: bilirrubina muy alta y el hígado inflamado. Les dijeron que era muy probable que su primer hijo no sobreviviese a las primeras 72 horas de vida. "Un guerrero, es un guerrero, un campeón", afirma emocionada su madre.
En su batalla contó con la ayuda del personal sanitario del Clínico de Santiago, quienes recuerdan los momentos críticos por los que pasó el pequeño en la UCI y complicaciones de todo tipo. Abraham ha estado cuatro meses en una incubadora.
"Necesitaba soporte respiratorio desde el principio, también nutricional, prácticamente teníamos que hacer la dieta diariamente, calculando calorías, consiguiendo que el bebé fuese ganando peso poquito a poco...", explica a TVE el pediatra neonatólogo del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), Alejandro Pérez.
Después de todo el esfuerzo, la familia de Abraham solo tiene agradecimientos hacia los profesionales que lograron sacar hacia delante al pequeño. "Es una labor que hay que premiarles porque se lo merecen", comenta el abuelo.
Hace una semana, Abraham ha llegado a su casa y ha empezado a conocer a toda su familia.
Ahora, los padres de Abraham, o Javi, como también le apodan, pelean por inscribirle en el Libro Guinness de los Récords como el bebé más pequeño del mundo y, para ellos, una alegría de un tamaño incalculable.
El Reportero I Los riesgos a largo plazo de los bebés prematuros
Implicaciones Éticas y Legales
Acaba de cumplir un año, y Richard Scott William es uno de los mayores argumentos frente al aborto en la mayoría de países occidentales, que permiten el aborto arbitrariamente en las primeras 22 semanas de gestación, bajo el argumento de la falta de 'viabilidad' fuera del seno materno.
La historia de Richard no es solo de esperanza para muchos padres que enfrentan un alto riesgo de partos prematuros. Podría serlo también para los países que albergan el aborto en sus constituciones, ya que nació en un estado que permite abortar hasta las 20 semanas, dos menos que las 22 que fijan el límite legal en España.
En muchos casos, estos límites se encuentran fijados por la viabilidad extrauterina, doctrina que determina la legalidad o no del aborto en función de si el parto es viable. Actualmente, la Corte Suprema de Estados Unidos se encuentra debatiendo esta doctrina mientras se investiga un caso de prohibición del aborto en Mississippi después de la semana 15 debido a que, desde entonces, el feto puede sentir dolor.
La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), solo considera "aborto" una “expulsión o extracción de la madre de un embrión o de un feto de menos de 500 gramos de peso, que se alcanza aproximadamente a las 22 semanas completas de su embarazo”.
“Más allá de este periodo”, detalla la SEGO, “nos encontraríamos ante la destrucción de un feto que es viable extrauterinamente ya que puede vivir por sí mismo con el apoyo médico correspondiente”. Pero, como demuestra el pequeño Richard, esto puede ser también a las 20 semanas, dos antes de lo que dice la SEGO.
En la misma línea se expresó en 2009 la ministra socialista de Igualdad, Bibiana Aido, impulsando la ley de aborto de Zapatero, al subrayar en 2009 que “desde la viabilidad fetal no cabe la interrupción del embarazo, haya o no haya anomalías”... aunque se incumple sistemáticamente.
Desde hace 11 años se espera que el Tribunal Constitucional español dictamine si esa ley -que ha causado ya un millón de abortos- es constitucional.
Estadísticas de Nacimientos Prematuros
Uno de cada 10 bebés nacidos en el mundo lo hace antes de tiempo y, dentro de ese gran número de bebés, hay unos cuantos que nacen demasiado pronto. Son los conocidos como los prematuros extremos o grandes prematuros, por llegar al mundo entre la semana 22 y 28, cuando un embarazo normalmente cuenta con 40 semanas de gestación.
Hasta ahora, el récord del bebé prematuro con menor peso registrado en España lo ostentaba Melany, nacida en el Hospital Parc Tulí de Sabadell en abril de 2024. Pesó solo 450 gramos al nacer, con 22 semanas de gestación.
| Nombre del Bebé | Fecha de Nacimiento | Semanas de Gestación | Peso al Nacer | Hospital |
|---|---|---|---|---|
| Curtis Means | 4 de julio de 2020 | 21 semanas y 1 día | 420 gramos | UAB Medicine (Estados Unidos) |
| Richard Hutchinson | 5 de junio de 2020 | 21 semanas y 2 días | 340 gramos | Hospital de Minneapolis (Estados Unidos) |
| Abraham | - | - | 393 gramos | Clínico de Santiago (España) |
| Melany | Abril de 2024 | 22 semanas | 450 gramos | Hospital Parc Tulí de Sabadell (España) |
Tabla comparativa de bebés prematuros récord.
Estas historias de bebés prematuros no solo inspiran esperanza, sino que también impulsan la investigación y mejoran la atención médica para los recién nacidos en todo el mundo.
