Las primeras horas después del nacimiento de tu bebé son mágicas, aunque no todo es idílico. La crianza también tiene partes más mundanas, como la primera caca de tu bebé. Sin embargo, estos instantes también forman parte de este increíble viaje que te espera.
El meconio es la primera deposición de un recién nacido y puede ser distinta a lo que imaginas cuando piensas en la primera caca de tu bebé. Sigue leyendo para saber más sobre el meconio, su origen y cómo lidiar con él.
¿Qué es el síndrome de aspiración de meconio (SAM)?
¿Qué es el Meconio?
Es fácil definir el meconio en pocas palabras: es la primera caca de tu bebé. Para ser más precisos, es una sustancia entre verde y negra, casi sin olor, que se expulsa en las primeras deposiciones del bebé, generalmente durante las primeras 24 horas de vida.
El meconio es muy diferente, en aspecto y olor, a las heces normales del bebé que verás más adelante en los pañales de tu pequeño.
¿Qué contiene el meconio?
Tu bebé apenas ha comido, así que es normal preguntarse qué contiene el meconio.
A partir de la semana 13 de embarazo, tu bebé empieza a ingerir el líquido amniótico que lo rodea en el útero.
Gran parte de este líquido se expulsa a través de la orina, pero el resto se deposita en los intestinos de tu pequeño, junto con células de la piel, restos de lanugo y otras partículas.
Todo esto se acumula en el intestino de tu bebé y forma el meconio pegajoso y oscuro que pronto verás en su pañal.
¿Cuál es el color del meconio?
El color del meconio y su consistencia son lo que diferencia la primera caca de tu bebé de las heces normales que vendrán después.
A diferencia de las heces normales del bebé, que son de un tono mucho más claro, el meconio es de un color verde oscuro, casi negro. Su consistencia es pegajosa y viscosa, lo que le da un aspecto similar al alquitrán.
¿Cuánto dura el meconio en el sistema del bebé?
Pueden pasar unos días hasta que el meconio se expulsa por completo del sistema de su bebé. Lo sabrás porque sus heces adoptarán un color verde amarillento.
Si das el pecho a tu bebé, sus heces irán adquiriendo la consistencia y el color de la mostaza. Si utilizas leche de fórmula, podrían tener un color amarillo oscuro o marrón.
¿Qué hacer con el meconio?
La primera caca de tu bebé suele expulsarse poco después del nacimiento, generalmente en las primeras 24 horas. Esto puede suceder antes o después de ponerle el primer pañal. Según cuándo ocurra, ¡podrías llevarte una sorpresa!
Al ver esa primera caca de meconio, avisa al profesional de la salud. Es una señal de que el sistema digestivo del bebé funciona correctamente.
Las toallitas suaves para bebés son perfectas para limpiarle el meconio. Después, ponle un pañal cómodo y absorbente, ¡y listos!
El meconio se adhiere fácilmente: aunque tengas cuidado podría terminar en tu ropa o en los primeros bodis de tu bebé, sobre todo si estás aprendiendo a cambiar pañales.
Para evitar fugas, asegúrate de que los pañales sean del tamaño adecuado. Si no sabes qué tamaño de pañal elegir para tu bebé, consulta nuestra tabla de tallas.
Este es solo el primero de los muchos cambios de pañal que tienes por delante. Aprovecha y convierte esos pañales en recompensas con la aplicación Dodot VIP.
Romper aguas con meconio: ¿Qué es el líquido amniótico meconial?
A veces, los bebés empiezan a hacer su primera deposición durante el parto o en las últimas semanas del embarazo. El resultado es que parte del meconio se mezcla con el líquido amniótico, lo que le da un color verdoso o marrón. Es lo que se conoce como líquido amniótico meconial.
Generalmente, esta circunstancia no suele causar problemas a largo plazo para el bebé. Sin embargo, para estar tranquilos, el profesional de la salud revisará si hay meconio en el líquido amniótico al nacer tu pequeño y tomará las medidas necesarias para evitar cualquier complicación.
Si notas que has roto aguas y el líquido tiene manchas oscuras o rayas verdes, avisa de inmediato al profesional de la salud. Así podrá las pautas recomendadas durante el nacimiento.
Síndrome de aspiración de meconio
En raras ocasiones, el bebé puede aspirar un poco de líquido amniótico con meconio, lo que puede causar el síndrome de aspiración de meconio cuando el meconio llega a los pulmones.
El equipo de salud estará atento a cualquier señal y sabrá exactamente cómo actuar para que tu bebé reciba un tratamiento rápido y efectivo, que evite o minimice los efectos a largo plazo.
¿Qué secuelas tiene un bebé que traga meconio?
La mayoría de los casos de síndrome de aspiración de meconio no son graves. Si le pasa a tu bebé, puedes tener la tranquilidad que recibirá la mejor atención posible.
La mayoría de los recién nacidos que presentan síntomas del síndrome de aspiración de meconio se recuperan rápidamente y no sufren efectos secundarios a largo plazo.
¿Cuándo comenzará mi bebé a hacer caca normal?
Pueden pasar unos días hasta que el meconio desaparezca por completo del sistema de su bebé. Lo sabrás porque sus heces adoptarán un color verde amarillento.
Si das el pecho a tu bebé, sus heces irán adquiriendo la consistencia y el color de la mostaza. Si utilizas leche de fórmula, podrían tener un color amarillo oscuro o marrón.
Cuándo contactar al profesional de la salud
El meconio es un tipo de deposición especial, pero es absolutamente normal. En contadas ocasiones, puede haber complicaciones, por lo que es importante estar informado por si acaso.
Si te encuentras con alguna de las situaciones siguientes, lo mejor es llamar al profesional de la salud:
- Si tu bebé no hace caca en las primeras 24 horas tras nacer, podría ser por un tapón de meconio, que no es más que un poco de caca atascada. Sin embargo, es crucial descartar una complicación rara llamada íleo meconial, que se produce cuando el meconio es demasiado espeso para pasar, ya que esto podría indicar una afección más grave.
- Si observas que las heces tienen un color rojo, podría ser por sangre tragada durante el parto o al darle el pecho si tienes grietas en los pezones. Sin embargo, es mejor avisar para que lo comprueben por si acaso.
- Si ves que las cacas de tu bebé son blancas o de color arcilla, avisa enseguida al médico para descartar cualquier problema que necesite atención urgente.
Meconio: situaciones de riesgo más frecuentes
El meconio es la primera deposición de un recién nacido. Son heces que se van acumulando durante la vida embrionaria, concretamente a partir de que se forma el aparato digestivo del bebé. Su color suele ser negro y se expulsa normalmente durante los primeros días de vida. ¿Qué situaciones de riesgo pueden darse con relación al meconio? Descúbrelas aquí.
- ¿Qué es el meconio? El meconio es la primera deposición de un recién nacido. Son heces que se van acumulando durante la vida embrionaria, concretamente a partir de que se forma el aparato digestivo del bebé. En torno al cuarto mes de gestación ya se puede apreciar el esbozo del aparato y en el quinto mes el bebé ya tiene su boca, estómago e intestinos formados. El niño, alimentado a través del cordón umbilical, crece en el vientre de la madre, rodeado por líquido amniótico. Este líquido es un fluido acuoso que rodea y amortigua al feto en el interior del saco amniótico (cuando la mujer rompe aguas libera el líquido del saco). A partir del quinto mes, el feto empieza a tragar líquido amniótico durante sus movimientos en el interior del vientre materno. Estas son pequeñas "tragaditas" que el bebé realiza inconscientemente. Se trata de un movimiento natural del bebé como puede ser cerrar y abrir los ojos, no es parte de su alimentación. El aparato digestivo del bebé acumula meconio formado por los desechos y células muertas del líquido amniótico incluido el lanugo (vello muy fino que desprende el bebé); y la bilis que segrega el propio órgano digestivo. Los desechos sólidos son contenidos por el niño hasta que salga del vientre de su madre; los líquidos, son expulsados cuando el feto orina. Aunque parezca que es mucho tiempo de acumulación, lógicamente, se trata de un proceso lento y de unas cantidades muy pequeñas de materia inservible que el bebé acumula y concentra mucho, para que una vez nacido lo expulse en su primera defecación. Su contenido y concentración hacen que el meconio sea de un color más negro que verde, de aspecto tremendamente adherente, muy espeso. Antiguamente, nuestros abuelos decían "la pez" para referirse al meconio, la sustancia negra y pegajosa (parecida al alquitrán) que se empleaba para recubrir la madera de los barcos y así protegerla del agua. Hoy en día, el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua reconoce en el segundo significado de "pez" en femenino: excremento de los niños recién nacidos. Hay dos problemas que pueden surgir con relación al meconio: que el bebé lo libere justo antes o durante el parto; o bien que no lo expulse hasta las 24 ó 48 horas posteriores al nacimiento.
- Liberación prematura del meconio Principalmente, lo más grave es que el meconio sea liberado en el interior del saco amniotico o durante el parto (las dos o tres horas de dilatación más el momento de dar a luz). Si una mujer suelta líquido amniótico turbio los médicos saben que el meconio ha sido expulsado. La liberación del meconio es un síntoma del sufrimiento del feto: el bebé está siendo sometido a estrés debido a las contracciones del útero de la madre que dificultan la respiración del niño y hay falta de oxígeno. La asfixia fetal es una situación de riesgo y un indicador de complicaciones en el parto. Controlando las situaciones de riesgo se vigila la posible liberación del meconio. Es evidente, por tanto, que el objetivo primordial de los médicos es evitar el sufrimiento fetal. Además pueden darse otro tipo de situaciones o factores que podrían "favorecer" la salida prematura del meconio. Por ejemplo, si el niño viene de nalgas, si está enredado con el cordón umbilical o si tiene un nudo verdadero (un nudo en el cordón); también las medidas físicas del bebé y de la pelvis de la madre pueden contribuir a su expulsión antes del nacimiento. Todas estas situaciones o cualquier tipo de cambio en el protocolo normal de un parto son prevenidas por los médicos para no llegar a consecuencias mayores. En ocasiones, aunque se previene y se sigue a una embarazada durante sus nueve meses, puede necesitarse alguna medida de urgencia. En el caso de que el meconio sea liberado dentro de la madre, el parto debe provocarse mediante cesárea. Del mismo modo, si el parto está iniciado, habría que agilizarlo para terminar cuanto antes. De esta forma se intenta evitar la aspiración del meconio. Para prevenir estos riesgos en la etapa final del embarazo, el ginecólogo sigue su evolución durante los nueve meses realizando al menos tres ecografías. Hoy en día en España se sigue un protocolo muy riguroso y, gracias a las nuevas tecnologías y a la mayor preparación profesional, se evitan posibles complicaciones. El médico que sigue a la mujer conoce su historia médica, sabe si tiene alguna enfermedad infecciosa, si existe alguna complicación física para dar a luz, sabe por ejemplo si es hipertensa (esto influye claramente en la vida del feto) o si ha sido madre antes. Además, mediante las ecografías observa posibles malformaciones en el niño y, a través del monitor, sabe si el bebé se encuentra en buen estado o si su posición del feto es la adecuada. En definitiva, los médicos prevén desde el comienzo del embarazo y sobre todo al final las posibles complicaciones que pueden desembocar en estrés y sufrimiento fetal en el momento de dar a luz. Por estos motivos, la mujer es monitorizada incluso en la última visita y, por supuesto, desde que comienza el parto. Un foco del monitor controla el latido del corazón del niño y el otro foco mide las contracciones uterinas. De esta forma se ve cómo reacciona el niño ante la falta de oxígeno provocada por las contracciones. Cuando el sufrimiento comienza, el monitor indica el estado "Dip 1"; si el bebé recupera su ritmo cardiaco normal no ocurre nada, pero si los gráficos forman picos en vez de curvas se llega al estado "Dip 2", en el que las contracciones del útero están asfixiando al niño, baja la frecuencia cardiaca y hay que agilizar o provocar el parto. Además, antes de que se haya llegado a "Dip 2", los médicos pueden realizar una amnioscopia a través del cuello uterino para comprobar el color del líquido amniótico.
- Liberación tardía del meconio En la situación opuesta, el bebé puede contener el meconio en su interior sin expulsarlo. Esto empieza a ser preocupante a partir de las 48 horas. Sin embargo no suele ser grave a no ser que se trate de casos excepcionales: malformaciones en el aparato digestivo o en el propio ano, espina bífida, problemas neurológicos, etc. En caso de que no sean causas físicas, las cuales se pueden comprobar fácilmente e incluso antes de que nazca el niño, se le provoca la expulsión de sus primeras heces. Basta con aplicar un poco del contenido de un supositorio y favorecer la deposición colocando sus nalguitas en posición fetal. Afortunadamente, las situaciones de riesgo y las complicaciones en el parto no son muy habituales, la aspiración del meconio se produce en un porcentaje muy bajo de partos. En general, las madres dan a luz por vía vaginal o por cesárea sin llegar a sufrir complicaciones.
- Liberación precoz del meconio y su tratamiento A pesar de que el parto se agilice o se realice una cesárea, si el bebé ha soltado el meconio en el interior, es probable que el niño lo aspire y pueda sufrir problemas respiratorios y digestivos. Cuando se produce el sufrimiento fetal, el bebé se asfixia y aspira el meconio -con más fuerza puesto que se ahoga-, enviándolo a las vías respiratoria y gástrica. Aunque suelen ser más graves las consecuencias por falta de oxígeno, la aspiración del meconio puede provocar al bebé un distrés respiratorio. Esto conlleva dificultades en la respiración que pueden ser más o menos graves, dependiendo del tiempo de aspiración. Por ello, los riesgos están muy controlados y los médicos están siempre preparados ante una posible cesárea de urgencia. Del mismo modo, la vía gástrica y el estómago pueden estar afectados. Los desechos hacen que el aparato digestivo del bebé se desajuste y no tolere la leche materna, e incluso que el niño vomite cuando coma. En casos extremos de mucha cantidad de meconio aspirado, podría ser necesario un lavado de estómago. No obstante, lo habitual es que el bebé recupere el apetito en unos días. Cuando el líquido amniótico turbio confirma que el meconio ha sido liberado y el bebé lo ha podido aspirar hay que actuar. Lo primero, una vez sacado el niño es estabilizar e incluso, si fuese necesario, reanimarlo. Una vez estabilizadas sus constantes vitales hay que limpiar las vías respiratoria y gástrica mediante la aspiración del meconio (incluso lavado de estómago). Además suelen ser necesarios los antibióticos. El médico le ausculta para observar cómo reacciona y para ver las dificultades respiratorias. Se hace también un examen total para descartar cualquier tipo de lesión, incluso una posible neumonía por aspiración. La liberación del meconio no suele ser muy grave. La aspiración tiene que ser muy larga para que los problemas sean serios. Aunque las patologías pueden ser varias, las consecuencias suelen ser pequeñas y mediante el tratamiento y seguimiento del recién nacido pueden recuperarse los órganos que han sufrido. Desde el momento en el que nace el bebé, el médico puericultor se encarga de su cuidado, busca las causas del estrés del niño que han provocado la liberación del meconio y analiza de qué forma le ha afectado.
Preguntas Frecuentes
¿A veces el bebé expulsa el meconio antes de nacer?
A veces. La mayoría de los bebés hacen su primera caca de meconio durante las primeras 24 horas después de nacer, pero un pequeño porcentaje de recién nacidos expulsa su primer meconio durante el parto, mientras aún están en el útero.
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| ¿Qué es el síndrome de aspiración de meconio (SAM)? | El SAM se define como la presencia de problemas respiratorios en un bebé cuyo líquido amniótico estaba mezclado con meconio y que no pueden ser explicados por otras patologías. |
| ¿Cuáles son los factores de riesgo del síndrome de aspiración de meconio? | Insuficiencia placentaria, hipertensión materna, oligohidramnios, infecciones, abuso de sustancias. |
| ¿Qué síntomas produce el síndrome de aspiración de meconio? | Flacidez, piel azulada (cianosis), respiración acelerada, hiperexpansión de tórax. |
| ¿Cómo se diagnostica y cuál es el tratamiento del síndrome de aspiración de meconio? | Diagnóstico por líquido amniótico teñido de meconio y dificultades para respirar. Tratamiento en la unidad de cuidados intensivos neonatales, soporte respiratorio, surfactante y óxido nítrico inhalado. |
| ¿Es grave el síndrome de aspiración de meconio? | Generalmente tiene buen pronóstico, pero en casos severos puede llevar a la muerte del bebé. |
| ¿Cuáles son las complicaciones del síndrome de aspiración de meconio? | La principal complicación es la hipertensión pulmonar persistente. |
