Es normal que llame tu atención cualquier movimiento o sonido que emita tu bebé, como por ejemplo que saque la lengua. Este comportamiento no acostumbra a ser motivo de preocupación, aunque puede que tu bebé lo haga constantemente y te surja la duda de si debes consultarlo con el pediatra o no. En este artículo te contamos algunos de los motivos por los que tu bebé saca la lengua.
Cuando un bebé saca la lengua se trata de una acción completamente normal. Es importante comprender que los bebés, desde su nacimiento, tienden a succionar para alimentarse, lo que incluye el movimiento de la lengua para no ahogarse, además de para sujetarse al pezón de su madre.
Este puede ser un motivo por el que tu bebé saca la lengua, pero existen otros motivos, que te detallamos a continuación:
Posibles causas por las que un bebé saca la lengua
- Diversión: A veces, para entretener a los bebés y sacarles una sonrisa, los padres tienden a hacer gestos extraños, y uno de ellos puede ser mostrar la lengua. Los bebés lo observan y al poco tiempo terminan imitando esa acción. Si tu bebé saca su lengua es posible que quiera jugar contigo, por el simple hecho de imitarte. Recuerda que los bebés tratan de imitar lo que ven, los gestos y acciones de los adultos son un factor determinante para formar parte de su comportamiento.
- Reflejo de succión: Como hemos dicho, los bebés tienden a succionar la leche materna del pezón de su madre: este es su instinto natural. Y este es un movimiento con importante presencia de su lengua. Este reflejo de succión indica que el bebé puede alimentarse por sí solo, además de permitir estimular la producción de leche. Es importante mencionar que este reflejo tiende a desaparecer a los 6 meses de vida, aunque otros lo mantienen como costumbre porque les resulta un comportamiento familiar.
- Crecimiento de sus dientes: Los primeros dientes de un bebé aparecen a los 6 meses. Una razón por la que tu bebé saca la lengua es porque al rozar sus dientes con la encía le provoca molestia, por lo que prefiere sacar la lengua. En este sentido, existe un periodo en el que los bebés babean de manera excesiva, lo que se debe a que están explorando su cavidad bucal.
- Hambre o saciedad: Otra razón por la que tu bebé saca la lengua es porque necesita mostrar sus necesidades, como indicar que tiene hambre, por ejemplo. De la misma manera, tu bebé puede sacar la lengua para probar que están satisfechos y que ya no desean más alimento. Si esta acción es muy recurrente al terminar de comer, es posible que se trate de regurgitaciones, también conocido como reflujo gastroesofágico, que puede provocar que el bebé vomite leche, por mencionar un ejemplo.
Un gesto común en los bebés.
Otras acciones que hacen los bebés para demostrar que tienen hambre o que están satisfechos son:
- Apretar los puños
- Llevar sus manos a la boca
- Llorar
- Chupar sus labios
- Girar su cabeza
Cuando SE PIERDE el REFLEJO de EXTRUSIÓN | Reflejo de extrusión en bebés | Nutrición infantil
Condiciones físicas que pueden influir
- Tamaño de su lengua o boca: Si tu bebé tiene la lengua más grande de lo habitual, posiblemente se trate de una condición llamada macroglosia, que surge por aspectos genéticos o debido al desarrollo irregular de sus vasos sanguíneos. Esta condición suele presentarse como uno de los síntomas del Síndrome de Down. De la misma manera, algunos bebés pueden nacer con la boca especialmente pequeña, en comparación con la media. A esta condición se le conoce como micrognatia. En la mayoría de los casos se deriva de la afección del paladar hendido, el Síndrome de Turner, entre otros. Recuerda, en ambos casos, la acción de sacar la lengua es una reacción natural de la condición o afección que presenta el bebé. Ante todo, no te asustes y primero consulta con tu pediatra.
- Presencia de gases: El ser humano tiende a hacer caras o gestos cuando padece molestias digestivas o gases, lo que en un bebé es completamente normal. En este caso, la acción de sacar la lengua pretende ser una llamada para que muevan su cuerpo y así pueda expulsar los gases. Ten en cuenta que no siempre los gases provocan que los bebés saquen la lengua y sonrían. A algunos bebés los gases les dan hipo o lloran.
Relación con la alimentación
- Cambio a la alimentación complementaria: Si tu bebé está en la etapa del cambio de alimentación, es posible que no se adapte de manera tan fácil a la comida complementaria debido a la poca o nula coordinación oral. Por ello, tal vez saque la lengua como signo de incomodidad. Como todo, son reacciones que experimenta en alguna zona de su cuerpo, en este caso, la boca.
- Residuos en la boca: En relación con el punto anterior, si los bebés no están listos para dar el cambio hacia la alimentación complementaria esto puede hacer que se les acumulen residuos en su boca, y, para aminorar la molestia, saquen la lengua.
Otros factores
- Respira por la boca: Cuando los bebés presentan congestión nasal o algún problema respiratorio, suelen respirar por la boca para que pueda entrar mayor cantidad de aire a su cuerpo, lo que hace que saquen su lengua. Conforme se desarrollan, este hábito desaparece de forma paulatina.
- Inicio de la fase oral: Es importante destacar que los bebés tienen un periodo en el que todo lo quieren experimentar a través de su boca, llamado fase oral. Esta fase tiene lugar desde los primeros meses de vida hasta los 2 años de edad. Es un periodo que involucra labios y lengua, en el que los bebés tienden a morder sus juguetes, chupar sus manos y saborear alimentos extraños, entre otros. Por ello, si tu bebé saca la lengua también puede deberse a esta fase de experimentación.
¿Qué significa que un bebé saque la lengua?
Como has visto, hay distintas razones por las que tu bebé saca la lengua, y algunas de ellas pueden darse conjuntamente. Somos muchas las madres que alguna vez hemos pensado «mi bebé saca mucho la lengua». Pero en la mayoría de los casos, se trata de un comportamiento común que no debería preocuparnos. Aun así, también es verdad que muchas veces la duda se debe a la falsa creencia de que el bebé saca mucho la lengua porque se encuentra en un desarrollo primitivo del lenguaje.
Uno de los estudios cognitivos más destacados, se publicó en la revista internacional Cognition. Por tanto, científicamente se pudo entender por qué un bebé saca mucho la lengua y si implica un desarrollo del lenguaje atrasado o problemático. Ahora que ya sabemos que existe una relación común entre el bebé que saca la lengua y su actividad cognitiva, podemos afirmar que no implica un subdesarrollo del lenguaje ni un uso de lenguaje primitivo por parte del niño.
Aquellos casos en los que el bebé saca mucho la lengua, en especial cuando el peque se lleva algo a la boca, se debe al reflejo de extrusión. Se trata de una respuesta refleja, automática, en la que el bebé saca la lengua cuando percibe un objeto o alimento sólido. En la mayoría de los casos, el reflejo de extrusión es una reacción hacia la percepción de un alimento no líquido (como un alimento distinto a la leche). Consecuentemente, el bebé saca la lengua como protección, para intentar protegerse.
Es verdad que este punto genera otra duda, pues muchas madres se preguntan «mi bebe de 8 meses saca mucho la lengua» y lo mismo con los de 10 meses. Y es que el reflejo de extrusión suele perderse a los 6 meses, aunque hay bebés que tardan un poco más en terminar esta parte evolutiva, sin que esto signifique un problema cognitivo.
Volviendo al estudio cognitivo sobre el deslizamiento de la lengua, un factor muy importante tiene que ver con los «recursos compartidos» del cerebro. Se refiere a cuando un proceso mental implica varias respuestas físicas debido a un aumento en el procesamiento cognitivo. Es decir, frente a un gran estímulo que implica concentración, varias áreas del cerebro entran en juego e interactúan: sacar la lengua, explorar y sentir curiosidad, estimulación… No es una respuesta de lenguaje primitivo a algo que requiere nuestra atención.
Cuando el bebé o niño está pensando, sacar la lengua forma parte de este proceso cognitivo que implica varias respuestas de tensión y exploración. Aparece una respuesta motora de coordinación, que permite interactuar y establecer una relación. Aunque hasta ahora todo estaba sonando muy científico y profundo, no podemos dejar de lado uno de los motivos más comunes por los que el bebé saca la lengua: ¡tiene hambre! En este caso decimos que el bebé saca la lengua cuando tiene hambre porque responde a la necesidad de succionar.
Si vemos al bebé sacando la lengua en algunas ocasiones concretas y frente algún tipo de situación determinada, puede ser que esté imitando una conducta aprendida. En este caso, los bebés con unos 3 o 4 meses, empiezan a tener una mayor percepción de su entorno. En este caso hablamos de un trastorno de la lengua, que implica un tamaño mayor a lo habitual. Si el bebé de 10 meses saca mucho la lengua, puede ser que aún esté desaprendiendo su reflejo de extrusión, sea una conducta de respuesta a la concentración o la utilice para interactuar con el entorno.
Como hemos visto al principio, sacar la lengua muchas veces forma parte de un mecanismo mental que implica varias zonas y estímulos. Además, la lengua se mantiene como un órgano lleno de terminaciones nerviosas, muy sensible al entorno y su percepción. Por tanto, la lengua envía e interactúa con los estímulos cerebrales, con lo que el niño puede ponerla entre sus dientes para evitar la sensibilidad nerviosa de esta.
Ha habido cierta creencia popular, falsa, que decía que sacar la lengua era un uso incorrecto de la lengua cuando el niño quería hablar o producir un sonido, expresando una falta de conexión entre lo que piensa y hace el niño. A nivel cognitivo, con el paso del tiempo los adultos vamos perdiendo el hábito de sacar la lengua. Esto se debe al desarrollo del cerebro y su estado evolutivo, pues se ve modificada su actividad.
Macroglosia: Cuando la lengua es más grande de lo normal
La macroglosia es un trastorno que provoca un aumento en la cantidad de tejido de la lengua. Esta alteración suele diagnosticarse en la infancia y puede ser más o menos acusada. En función de cómo de desproporcionado sea el tamaño de la lengua, los inconvenientes que provoca la macroglosia a los niños que la padecen también pueden variar sustancialmente.
Generalmente, la macroglosia está provocada por causas hereditarias o congénitas (presentes al nacer). La macroglosia es un trastorno que de la lengua que hace que tenga un mayor tamaño de lo normal en relación a las demás estructuras de la cavidad oral. Esto significa que en estado de reposo sale más allá del reborde alveolar. La macroglosia puede ser provocada por muchos factores pero en la mayoría de casos suele ir acompañada de trastornos hereditarios o adquiridos como el hipotiroidismo, la diabetes, el síndrome de Down, el linfagioma u otras patologías.
Un paciente con macroglosia debe ser evaluado por un especialista que estudie su caso a fondo para establecer cuál es la mejor opción de tratamiento. A partir de toda esta información se decidirá si es necesario someterle a una cirugía de reducción de la lengua o, si al contrario, no está justificada la cirugía. En caso que se aplique una cirugía de reducción se conseguirá disminuir el tamaño de la lengua para que sea capaz de descansar detrás de los dientes delanteros. La cirugía no siempre es una buena opción, ya que en ocasiones la macroglosia no es lo suficientemente importante como para justificarla.
Problemas asociados a la macroglosia
- Respiración problemática: En casos severos, un tamaño desproporcionado de la lengua puede impedir una correcta respiración.
- Alimentación: La macroglosia también se manifiesta con problemas al masticar o al tragar los alimentos y bebidas.
Macroglosia: lengua de tamaño superior al normal.
Causas de la macroglosia
- Acromegalia: la acromegalia es una patología endocrina crónica y muy poco frecuente.
- Hipotiroidismo de origen congénito: el hipotiroidismo implica una baja producción de la hormona tiroidea.
Tratamiento de la macroglosia
En casos muy severos, en los que este trastorno afecta de forma relevante a la vida del paciente, la glosectomía es una buena opción. La glosectomía consiste en una intervención quirúrgica mediante la cual se reduce el tamaño de la lengua. La glosectomía está indicada entre los cuatro y siete años de vida. Sin embargo, no siempre la intervención quirúrgica es el tratamiento más oportuno.
Dicho esto, es necesario recalcar que, aunque se realice una glosectomía, también será necesario que el niño acuda al logopeda tras la cirugía.
Protrusión lingual: Un movimiento anómalo
La protrusión lingual implica un movimiento anómalo de la lengua, ya sea al hablar, al tragar o incluso estando en reposo. Es un trastorno que afecta a niños y, si no se aborda en edades tempranas, acarrea consecuencias en su desarrollo bucodental y fonético.
Al hablar del origen de la protrusión lingual debemos diferenciar dos aspectos: fisiológicos y no fisiológicos. El factor genético hace que una persona sea más o menos propensa a padecer ciertas enfermedades o a tener un desarrollo inadecuado. En este sentido, existe una enorme incidencia de protrusión lingual en niños con síndrome de Down, dado que una de las consecuencias es tener una lengua mayor de lo habitual. Esta característica, conocida como macroglosia, contribuye al empuje de la lengua contra los dientes. Aun así, la protrusión lingual se explica también por otra serie de factores físicos y del propio desarrollo del niño.
Estudios que han observado la prevalencia de este trastorno en niños han concluido que son los hábitos no fisiológicos aquellos que son responsables de la mayoría de maloclusiones bucodentales. De ahí la importancia de una detección temprana para enseñar al niño a dejar dichas prácticas.
Consecuencias de la protrusión lingual
Las consecuencias de este trastorno afectan directamente al desarrollo del sistema orofacial. Por tanto, las anomalías que perjudican a dicho sistema son también responsables del mal desarrollo bucodental, con los problemas que implican para el día a día: complicaciones para hablar, no poder tragar correctamente y aparición de maloclusiones.
La mordida abierta es la consecuencia más habitual si hablamos de maloclusiones. Si, además, la protrusión lingual viene acompañada de la succión del pulgar, el niño también tendrá problemas de paladar ojival o estrecho.
Este trastorno requiere de la acción conjunta de un dentista y de un logopeda.
Frenillo lingual corto (Anquiloglosia)
El frenillo lingual es una pequeña banda de tejido que conecta la lengua con el suelo de la boca. En algunos bebés, este tejido es más corto de lo normal, lo que puede limitar el movimiento de la lengua. A esta condición se le conoce como anquiloglosia, o más comúnmente, frenillo corto.
El frenillo lingual corto es una condición congénita, lo que significa que está presente desde el nacimiento.
Signos y síntomas del frenillo corto
Los síntomas del frenillo corto son muy claros, por lo que es relativamente sencillo diagnosticar si el bebé padece anquiloglosia.
- Dificultad para agarrar el pecho en la lactancia.
- Chasquidos al succionar.
- Bajo aumento de peso.
- Irritabilidad durante la lactancia.
- Dificultad para mover la lengua.
Consecuencias del frenillo corto
Si el frenillo corto no se corrige en los primeros meses de vida, pueden aparecer problemas en etapas posteriores del desarrollo. En etapas más avanzadas, la consecuencia más evidente son los problemas en el habla.
La anquiloglosia afecta en muchas ocasiones la emisión de diferentes sonidos, entre los que podemos encontrar el de las letras L, D, R, S ó Z, por ejemplo.
Además, puede causar problemas durante el amamantamiento. Cuando el bebé mama debe mantener la lengua sobre la encía inferior para poder succionar; si el movimiento de la lengua es mermado o limitado debido al frenillo no podrá succionar e intentará “masticar” lo que causará molestias muy significativas en la madre; además, al no poder sacar la leche esto podrá redundar en una deficiente alimentación y a su vez el crecimiento también se puede ver afectado.
Esta anomalía afecta a la hora de comer un helado o chupar una piruleta, también dificulta chuparse los labios (que es una manera natural de lubricarlos) e incluso llega a hacer muy difícil tocar un instrumento musical de viento.
En los niños ya mayores o en personas adultas podemos ver que la lengua anclada debido al tamaño del frenillo hace que la limpieza dental sea mas complicada y por lo tanto eliminar los restos de alimentos que quedan entre los dientes, contribuyendo así a la aparición de caries o a padecer problemas periodontales como la gingivitis.
Diagnóstico y tratamiento del frenillo corto
El diagnóstico del frenillo corto lo realiza un pediatra o un odontopediatra mediante una evaluación física de la boca del bebé. Si el frenillo restringe significativamente el movimiento de la lengua y afecta la alimentación o el desarrollo del bebé, se puede realizar una frenotomía. Es un procedimiento sencillo y rápido en el que se corta el frenillo con una pequeña tijera estéril o con láser.
No es posible prevenir la aparición del frenillo corto, ya que es una condición congénita. Si notas que tu bebé tiene dificultades para alimentarse o muestra signos de anquiloglosia, consulta con nosotras.
Consideraciones finales
Como ves, que un bebé saque la lengua es absolutamente normal. Si hay un exceso de saliva, puedes ponerle un pequeño babero para recogerla y evitar que le moje la ropa. Si te preguntabas porqué los bebes sacan la lengua, ya tienes la respuesta.
Recuerda, en la mayoría de los casos, la acción de sacar la lengua es un comportamiento común que no debería preocuparnos. Aun así, siempre es recomendable consultar con el pediatra si tienes dudas o si observas otros síntomas que te preocupen.
