El embarazo es un estado fisiológico en la mujer que no tiene por qué causar ningún problema para su salud y la del futuro bebé que está esperando. El periodo de gestación abarca 9 meses, que se dividen en 3 trimestres o 41 semanas. A continuación, encontrarás información clave sobre las transformaciones que tienen lugar durante las distintas etapas del embarazo.
El seguimiento del embarazo dependerá del momento y de las semanas de gestación. Lo importante es detectar cualquier alteración o trastorno a tiempo. Las embarazadas deberán acudir a las revisiones médicas durante la gestación y realizarse las pruebas oportunas que le indique su médico. Tener un correcto control durante el embarazo es fundamental para evitar poner en peligro la salud de la madre y/o del bebé.
Nuestro calendario del embarazo te acercará a este tema. La información que contiene te permitirá estar al día de la actualidad y prepararte conscientemente para el parto y posterior cuidado de tu pequeño.
¿Cómo calcular las semanas de embarazo?
La Fecha de Última Menstruación (FUM) es crucial para calcular las semanas de embarazo. Este método se utiliza ampliamente porque ofrece una referencia clara y objetiva desde la cual comenzar el conteo. Los ginecólogos prefieren este método porque permite una uniformidad en las evaluaciones y es fácilmente comprensible para las futuras madres. La FUM marca el inicio del ciclo menstrual en el que se produjo la concepción, y aunque no coincide exactamente con el momento de la fecundación, es una herramienta útil para establecer una cronología del embarazo.
Contar el embarazo a partir de la FUM puede parecer confuso para algunas mujeres, especialmente porque no refleja el momento exacto de la concepción. Sin embargo, este sistema es el estándar en la práctica médica porque la mayoría de las mujeres pueden recordar la fecha de su última menstruación con mayor precisión que el día exacto de la concepción.
Una de las confusiones más comunes entre las futuras madres es la diferencia entre contar las semanas de embarazo desde la fecundación y desde la FUM. La fecundación ocurre aproximadamente dos semanas después del primer día de la última menstruación, lo que significa que cuando se dice que una mujer está embarazada de cuatro semanas según la FUM, el embrión tiene realmente solo dos semanas. El cálculo desde la FUM es el más utilizado porque proporciona un marco temporal más amplio para evaluar el desarrollo del embarazo. Es importante aclarar que, aunque ambos métodos son válidos, el estándar médico se basa en la FUM debido a su consistencia y aplicabilidad en la práctica clínica.
El Papel de las Ecografías en el Cálculo Preciso
Las ecografías juegan un papel fundamental en la determinación precisa de las semanas de embarazo. Aunque el cálculo inicial se basa en la FUM, las ecografías permiten ajustar esta estimación mediante la medición del tamaño del embrión o feto. Durante las primeras semanas de embarazo, las ecografías son especialmente útiles para establecer la viabilidad del embarazo y para detectar posibles complicaciones tempranas.
A medida que avanza el embarazo, las ecografías continúan siendo una herramienta valiosa para monitorear el crecimiento del feto y asegurarse de que se está desarrollando de acuerdo con las expectativas. Esto es crucial, ya que cualquier discrepancia en el tamaño fetal puede indicar la necesidad de un monitoreo más cercano o de intervenciones médicas.
¿CUANTOS MESES TENGO DE EMBARAZO? ¿COMO CALCULAR SEMANAS?. POR GINECÓLOGA DIANA ALVAREZ
Semanas, Meses y Trimestres del Embarazo
Es frecuente que, cuando nos preguntan de cuántos meses estamos, no coincida lo que pensamos con realmente de lo que estamos. Siempre hay mucha dudas sobre las semanas o los meses de embarazo. De toda la vida hemos creído que los embarazos duran 40 semanas, pero cuando empezamos a llevar el seguimiento del embarazo, no siempre coinciden las fechas.
Lo que clásicamente decíamos de “9 meses”, no equivale realmente a 40 semanas. Lo mejor es aclararlo de una vez por todas. Las fechas son aproximadas, pero 280 días es la cifra más ajustada a la duración del embarazo del ser humano. Las dudas surgen porque no es lo mismo calcular desde la fecundación del óvulo que desde la fecha de la última menstruación. En el primer caso, son 38 semanas, y 40 en el segundo. Se trata de dos semanas menos porque la fecundación se produce generalmente en el periodo de ovulación, que ocurre alrededor del día 14-15 de ciclo.
Los ginecólogos utilizan el segundo parámetro, la fecha de la última menstruación (FUM) para hacer el seguimiento del embarazo, y es por eso la medición más extendida, pero conviene saber la diferencia para que no haya confusiones entre ambas.
La tabla de semanas y meses que se presenta en este artículo es una herramienta útil para las mujeres embarazadas que desean comprender mejor su progreso. Al proporcionar una guía visual, esta tabla facilita la conversión entre semanas y meses, ayudando a las futuras madres a seguir el desarrollo de su embarazo de manera más intuitiva y menos confusa.
El embarazo se divide convencionalmente en tres trimestres, cada uno con características y desarrollos específicos:
- Primer Trimestre (Semanas 1-13): Un período crítico donde se forma la mayoría de los órganos del bebé. Durante este tiempo, las mujeres pueden experimentar síntomas como náuseas, fatiga y cambios hormonales significativos.
- Segundo Trimestre (Semanas 14-27): Considerado el más cómodo para muchas mujeres. Los síntomas del primer trimestre suelen disminuir y el crecimiento del bebé se hace más evidente. Las mujeres pueden comenzar a sentir los movimientos fetales y experimentar un aumento de energía.
- Tercer Trimestre (Semanas 28 hasta el parto): Se centra en el crecimiento y la preparación para el nacimiento. Durante este tiempo, el bebé gana peso rápidamente y se prepara para la vida fuera del útero. Las mujeres pueden experimentar incomodidades físicas debido al tamaño del bebé y la presión sobre los órganos internos.
| Trimestre | Mes | Semanas |
|---|---|---|
| Primero | 1 | 1 - 4 |
| Primero | 2 | 5 - 8 |
| Primero | 3 | 9 - 13 |
| Segundo | 4 | 14 - 17 |
| Segundo | 5 | 18 - 22 |
| Segundo | 6 | 23 - 27 |
| Tercero | 7 | 28 - 31 |
| Tercero | 8 | 32 - 35 |
| Tercero | 9 | 36 - 40 |
Duración y Seguimiento del Embarazo
Es importante que las futuras madres comprendan que, aunque el embarazo se considera de 40 semanas, no todas las mujeres dan a luz exactamente en ese momento. La variabilidad en la duración del embarazo es normal, y cada embarazo es único. Por ello, es esencial seguir las recomendaciones médicas y asistir a las citas prenatales para monitorear el bienestar del bebé y la madre durante estas semanas cruciales.
Embarazo a Término: de la Semana 39 a la 41
Un embarazo a término se considera cuando el parto ocurre entre las semanas 39 y 41. Este período es crucial porque es cuando el bebé está completamente desarrollado y listo para nacer. Los ginecólogos consideran que un parto durante estas semanas es ideal, ya que reduce el riesgo de complicaciones tanto para la madre como para el bebé.
Durante este período, es fundamental que las mujeres estén atentas a los signos de parto y se preparen para la llegada del bebé. La educación prenatal y la planificación para el parto son componentes clave para asegurar una experiencia de nacimiento positiva. Las mujeres deben sentirse empoderadas y bien informadas sobre lo que pueden esperar durante el parto y cómo pueden participar activamente en el proceso.
La Primera Visita o Visita de Captación
Tan pronto la mujer descubra que está embarazada, deberá pedir cita en el ginecólogo para iniciar el control prenatal. En la primera visita, llamada visita de captación, se abrirá la historia clínica de la paciente, que debe incluir toda esta información:
- Historia familiar y de la pareja lo más detallada posible.
- Antecedentes médicos y posibles patologías que pueden agravarse.
- Antecedentes obstétricos: embarazos previos, abortos espontáneos, interrupción del embarazo, partos, etc.
- Características del ciclo menstrual, cirugías previas, toma de anticonceptivos, etc.
- Fecha de la última regla (FUR) para calcular las semanas de embarazo.
A continuación, el ginecólogo hará una exploración física a la paciente, que se basa en la palpación de los genitales y las mamas, la medida del peso y la estatura para calcular el IMC, la toma de la tensión arterial, etc.
Otras pruebas complementarias posibles son las siguientes:
- Test de Coombs: compatibilidad de grupo sanguíneo de la madre y el feto.
- Análisis de orina: leucocitos, glucosa, albúmina, etc.
- Análisis de sangre: hemograma, glucemia, TSH, colesterol, hierro, etc.
- Serologías: rubéola, sífilis, toxoplasmosis, hepatitis B y VIH.
- Citología
En función de todos los resultados obtenidos, el ginecólogo dará a la mujer todas las recomendaciones nutricionales y cuidados que sean necesarios para el correcto desarrollo del embarazo.
Primera visita de captación en el ginecólogo.
Primer Trimestre de Embarazo
En todas las siguientes revisiones médicas del embarazo, el ginecólogo hará una exploración física y tomará las medidas del peso y la presión arterial.
La ecografía del primer trimestre, que en muchos casos es la primera ecografía de la mujer, debe hacerse entre las semanas 11 y 13 de gestación, y suele ser por vía vaginal. Los objetivos de esta ecografía son los siguientes:
- Identificar el número de embriones y sacos gestacionales.
- Escuchar el latido cardiaco del embrión.
- Tomar las medidas del embrión para estimar las semanas de embarazo junto a la FUR.
- Medir la translucencia nucal.
- Observar la morfología del embrión.
- Observar el útero y estructuras anejas.
Pruebas Diagnósticas en el Primer Trimestre
A continuación, vamos a hablar de las pruebas diagnósticas que pueden hacerse para comprobar que el feto está sano y que no presenta anomalías cromosómicas.
Test Prenatal No Invasivo
Esta prueba consiste en analizar el ADN del feto obtenido a partir de una simple muestra de sangre de la madre. El test prenatal no invasivo puede realizarse a partir de la semana 9 de embarazo y cuenta con múltiples ventajas.
Las alteraciones genéticas que pueden detectarse en el ADN fetal son aquellas que afectan al número de cromosomas: síndrome de Down, síndrome de Edwards, síndrome de Patau y las relacionadas con los cromosomas sexuales.
Este test no invasivo está siendo cada vez más utilizado debido a su sencillez y ausencia de riesgos tanto para el feto como para la madre. Además, se ha conseguido reducir en gran medida el número de pruebas invasivas realizadas, como la amniocentesis.
No obstante, cabe destacar que la prueba de ADN fetal en sangre materna no está cubierta por la Seguridad Social ni por los seguros de salud privados. Por tanto, las mujeres que deseen hacerla tendrán que pagar su precio.
Triple Screening
El cribado combinado del primer trimestre, también conocido como triple screening, es una prueba bioquímica que hoy en día se hace de forma rutinaria a todas las embarazadas para determinar el riesgo de que el bebé tenga alteraciones congénitas.
Esta estimación se hace a partir de los siguientes parámetros que el ginecólogo obtiene del análisis de sangre y la ecografía del primer trimestre:
- El pliegue o translucencia nucal.
- Marcadores bioquímicos: proteína placentaria asociada al embarazo (PAPP-A) y beta-hCG libre.
- Edad de la madre, peso, número de fetos, etc.
Los valores obtenidos se comparan con unas tablas realizadas de acuerdo a un patrón de normalidad en relación con la semana de embarazo.
En función del índice de riesgo (IR) obtenido en el triple screening, será necesario o no hacer otras pruebas diagnósticas invasivas con el objetivo de descartar alteraciones cromosómicas.
- IR ≥ 1 en 50: hay riesgo de sufrir cromosomopatías. Habrá que hacer una amniocentesis o biopsia corial para confirmar el resultado.
- IR 1 en 50 ‐ 1 en 250: riesgo medio. Se recomienda hacer un test de ADN fetal en sangre materna y, en función del resultado, hacer pruebas prenatales invasivas o no.
- IR < 1 en 250: el riesgo es muy bajo.
Una vez pasada la prueba del triple screening y superar las 12 semanas de embarazo, el riesgo de aborto es mucho menor y la mujer se siente más relajada.
Segundo Trimestre de Embarazo
A partir de la semana 15 de embarazo, se determinan los valores de la alfa fetoproteína (AFP), la beta-hCG y el estriol (E3) en la sangre materna para hacer un cribado bioquímico doble o triple.
Estos parámetros son indicadores de posibles anomalías estructurales en el feto, especialmente defectos del cierre del tubo neural:
- Valores elevados de AFP: indican embarazo múltiple o presencia de espina bífida o anencefalia en el feto.
- Valores bajos de AFP: son indicativos de trisomías en los cromosomas 21 o 18.
- Valores bajos de estriol libre o no conjugado: hacen sospechar de la presencia de alteraciones en los cromosomas 13, 18 o 21.
Para generalizar las unidades de estas medidas y evitar variaciones en función de la edad gestacional, se mide en MoM (múltiplos de la mediana). Se considera un resultado normal cuando los valores están entre 0,5 y 2,5 MoM. El valor normal es de 1 MoM, por lo que a mayor distancia de este valor, peor resultado.
Se sospechan problemas en el desarrollo fetal cuando el valor de la AFP y el de la beta-hCG es menor a 0,4 o mayor a 2,5, y el valor del estriol es menor a 0,5.
Ecografía Morfológica
La ecografía del segundo trimestre, también conocida como ecografía morfológica, debe hacerse entre las semanas 18 y 22 de embarazo.
Es una de las ecografías más importantes de todo el embarazo y sus objetivos son los siguientes:
- Hacer un examen morfológico completo del feto.
- Determinar el sexo masculino o femenino.
- Hacer la biometría: medir la cabeza, el abdomen y el fémur, etc. para comprobar el correcto desarrollo fetal.
- Estudio de la placenta, el cordón umbilical y el líquido amniótico.
- Estudio del corazón y la circulación a través de las arterias uterinas.
Con los resultados de esta ecografía y el cribado bioquímico, el ginecólogo determinará la necesidad de hacer más pruebas prenatales como las que se comentan a continuación.
Biopsia Corial
La biopsia de corion consiste en la obtención de vellosidades coriónicas de la placenta por vía vaginal o transabdominal con el objetivo de hacer un cariotipo de las células fetales.
Es una prueba prenatal invasiva, pero sirve para confirmar el diagnóstico de los cribados bioquímicos o del test de ADN fetal. También se han podido identificar falsos positivos o negativos de las pruebas anteriores.
La ventaja de la biopsia de corion es que puede realizarse antes de la amniocentesis, entre la semana 10 y 14 de gestación. No obstante, es una técnica más dificultosa que comporta más riesgos.
Amniocentesis
La amniocentesis es una prueba prenatal invasiva que consiste en la extracción de una muestra de líquido amniótico atravesando la pared abdominal de la madre mediante una fina aguja y control ecográfico.
El líquido amniótico contiene células fetales, las cuales pueden analizarse al igual que al hacer la biopsia corial e identificar posibles alteraciones genéticas.
La amniocentesis se realiza generalmente entre las semanas 15 y 20 de gestación en mujeres de edad materna avanzada, con antecedentes de hijos con cromosomopatías, con riesgo de transmitir enfermedades genéticas hereditarias o cuando los valores del triple screening han salido alterados.
Tercer Trimestre de Embarazo
Entre las semanas 34 y 36 de embarazo, la mujer tendrá que hacerse la ecografía del tercer trimestre para comprobar los siguientes parámetros:
- Identificar la vitalidad y la estática fetal.
- Comprobar el crecimiento del feto y su posición.
- Determinar el volumen de líquido amniótico y diagnosticar posibles alteraciones.
- Visualizar la placenta y comprobar su localización.
- Observar el cordón umbilical y comprobar que no rodea el cuello del bebé.
Esta ecografía puede aportar información relativa al parto: cuándo será, cómo será, las precauciones que debe tener la mujer, etc.
Test de O’Sullivan
El test de O’Sullivan es una prueba para determinar el nivel de glucosa en sangre y diagnosticar si la mujer sufre diabetes gestacional.
Se hace en todas las mujeres embarazadas entre las 24 y 28 semanas de gestación, aunque si existen factores de riesgo deberá hacerse antes.
En caso de obtener un resultado positivo (glucosa ≥ 140 mg/dl o 7,8 mmol/L), la mujer tendrá que hacerse una segunda prueba de sobrecarga de glucosa para confirmar el diagnóstico.
Monitorización Fetal
Tres o cuatro semanas antes de la fecha prevista de parto, la mujer tendrá que acudir semanalmente a consulta para controlar el bienestar fetal.
Esto es lo que se conoce como monitorización fetal anteparto (MFA) y consiste en registrar los latidos cardiacos del feto, y el ritmo y la intensidad de las contracciones de la madre.
Una vez llegado a las 40 semanas de gestación, si el parto no se mueve de forma natural, el médico indicará si es necesario inducirlo o programar una cesárea en la fecha más adecuada.
