La alimentación complementaria marca una etapa crucial en el desarrollo infantil. No solo cubre nuevas necesidades nutricionales, sino que también influye en el desarrollo motor oral, emocional y conductual del bebé. En este artículo, vas a explorar todo lo que necesitas saber para introducir alimentos sólidos de manera segura y saludable en la dieta de tu pequeño.
¿Qué es la Alimentación Complementaria?
El término “complementaria” no implica sustituir la leche, sino enriquecer la dieta del bebé de forma progresiva, segura y adaptada a su madurez fisiológica y neurológica. Esto coincide con el momento en que la leche por sí sola ya no cubre las demandas de micronutrientes esenciales como el hierro y el zinc (AAP, 2020). Se denomina alimentación complementaria según la OMS, a todo alimento distinto a la leche que come un bebé.
¿Cuándo empezar con la alimentación complementaria?
A partir de los 6 meses, el bebé puede comenzar a probar una variedad de alimentos ricos en hierro, zinc, vitamina A, C, grasas saludables y proteínas de calidad. En 2002 la OMS actualizó sus recomendaciones sobre la alimentación durante el primer año de vida, al igual que hizo la EFSA en 2019. Baladia lo sintetiza como “lactancia materna exclusiva y a demanda desde la primera hora de vida y hasta los 6 meses (anteriormente era hasta los 4 meses). A esa edad el niño suele haber alcanzado un desarrollo psicomotriz suficiente como para controlar la cabeza, estar sentado sin ayuda y llevarse la comida a la boca.
Baby Led Weaning (BLW)
¿Cómo empezar el método BLW? 🥦ALIMENTACIÓN COMPLEMENTARIA GUIADA POR EL BEBÉ 🍉
El Baby Led Weaning (BLW) es un enfoque cada vez más popular que permite al bebé alimentarse por sí mismo desde el principio, sin papillas ni purés. Esta nueva autogestión de la alimentación se conoce como baby-led-weaning (BLW) o destete dirigido por el bebé. “Consiste en ofrecer la alimentación complementaria dejando que sea el bebé quien dirija el proceso desde el principio”. Este sistema contempla ir adaptando los tamaños y texturas del alimento a la evolución de la motilidad del bebé.
Estudios recientes demuestran que el BLW mejora la relación con la comida, reduce el riesgo de obesidad futura y favorece la autorregulación emocional (Townsend & Pitchford, 2012; Brown & Lee, 2015).
¿Cómo introducir los alimentos?
La introducción de nuevos alimentos se debe realizar poco a poco y dejando días de separación entre la introducción de un nuevo alimento y otro para poder observar la tolerancia de tu bebé hacia cada uno de ellos. Para la introducción de las frutas y verduras, se recomienda que se varíe en la forma de presentación y en la variedad de éstas para ir acostumbrando a tu bebé a diferentes sabores y texturas (puré, grumos, troceado en palitos…) y asegurar una mayor aceptación en el futuro.
Con este nuevo planteamiento el niño puede comer prácticamente de todo.
- Frutas y verduras: se admiten prácticamente todas y a demanda.
- Cereales y derivados. Dar prioridad a los integrales.
- Legumbres.
- Carne y pescado. Se debe dar preferencia a las carnes magras (pollo, pavo, ternera…).
Las nuevas recomendaciones contemplan introducir cereales, frutas, hortalizas, legumbres, carnes y pescados sin un calendario preestablecido y antes de los 12 meses. No te obsesiones con el orden en el que ofrecer los alimentos. Tu pediatra te indicará algunas recomendaciones, pero no pasa nada si no las sigues a rajatabla. Si no le gusta la fruta, prueba con alguna verdura y sino con cereales o lánzate al pollo. Lo importante realmente es ir poco a poco.
Alimentos a evitar
Existen algunos alimentos que deben evitarse o retrasarse en la alimentación complementaria:
- No dar espinacas, acelgas, borraja ni otras verduras de hoja verde hasta el año.
- Zumos: evitarlos.
- Frutos secos enteros: después de los 3 años.
- La miel se desaconseja en los 12 primero meses por el riesgo de botulismo ya que puede contener esporas de Clostridium botulinum, una bacteria que genera una toxina peligrosa para el sistema nervioso.
- Algunos alimentos deberán esperar: el pescado azul, el marisco o la miel no se debe ofrecer antes de los 2 años. Para los frutos secos habrá que esperar a los 4.
Darle a tu bebé ciertos alimentos, como bebidas azucaradas, patatas fritas o galletas, que podrían ser agradables para tu pequeño, pero que nutricionalmente, no aportan mucho. Los bebés necesitan alimentos ricos en nutrientes que les proporcionen nutrientes importantes en relación con la cantidad de calorías adecuada para su edad.
Consejos importantes
Aquí tienes algunos consejos clave para una alimentación complementaria exitosa:
- Sé paciente y observa al bebé: cada niño tiene su ritmo.
- Fomenta un ambiente positivo y sin juicios: los bebés aprenden por imitación.
- Respetar la sensación de hambre del niño.
- Ofrecer solo alimentos que contribuyan a su salud.
- Introducirlos de uno en uno para comprobar si hay alergias. No incorporar uno nuevo hasta pasados tres días.
- Respetar la sensación de hambre del niño.
- No añadas sal ni azúcar en los purés de tu bebé.
- Adapta las texturas a tu bebé. Tu bebé puede comenzar con alimentos hechos puré con consistencia fina, luego puede pasar a texturas más espesas y más adelante podrás darle trocitos blandos de comida. Puedes probar a darle algún trozo de algún alimento, pero siempre bajo tu supervisión.
- Para saber si la consistencia es adecuada para el bebé, intenta aplastar el alimento con los dedos. Si puedes chafarlo, el niño también podrá con sus encías.
Esta presencia del adulto requiere paciencia, ya que nunca debe ser invasiva. “Le dejaremos explorar a su ritmo, sin estar limpiándolo constantemente para no interrumpirlo”, apunta Baladia. Sí, se va a poner perdido.
¿Cómo saber si tu bebé está listo?
En la actualidad, se recomienda no introducir la complementaria hasta que el bebé muestre habilidades como mantenerse sentado y tener coordinación ojo-mano y mano-boca.
Nutrición completa para pequeñas barrigas
Después de los seis meses de edad, los bebés necesitan alimentos adicionales junto con la leche materna para fomentar su crecimiento y desarrollo. Ya que su estómago aún es pequeño, esos alimentos deben contener un alto grado de nutrición. El hierro es uno de los nutrientes importantes que los bebés necesitan a esta edad, por lo que los primeros alimentos que introduzcas deberán ser ricos en hierro. La carne es una fuente magnífica de hierro y se recomienda como uno de los primeros alimentos de tu niño(a).
Los cereales infantiles también ofrecen una nutrición completa para pequeñas barrigas. Están elaborados para brindar nutrientes esenciales en una pequeña porción, lo que es perfecto para una las pequeñas barrigas que no pueden contener mucho alimento a la vez. Los cereales infantiles son fáciles de digerir y están enriquecidos con hierro, lo que los hace una buena opción para las primeras cucharadas de los nuevos alimentos. Comienza con una consistencia más diluida y luego pasa a una textura más espesa conforme tu bebé se acostumbra a comer con una cuchara. Esto te ayuda a seguir el ritmo de sus habilidades alimenticias en desarrollo. Esto le permite tomar la comida y tragarla.
Consejos para introducir cereales infantiles enriquecidos con hierro
- Comienza a introducir cereales sin gluten como el arroz y el maíz. Empieza con una pequeña cantidad y si ves que le sienta bien, ve aumentándola progresivamente .
- A partir de los 6 meses también puedes introducir poco a poco los cereales con gluten como el trigo, avena, cebada. Mézclalos con los cereales sin gluten e introdúcelos en una pequeña cantidad inicialmente y según la tolerancia podrás darle más.
- Cuando comiences a darle cereales, es recomendable prepararlos con la leche que le des habitualmente a tu bebé.
- Prepara las papillas de cereales con una consistencia más espesa una vez que sientas que tu bebé ya está dominando la textura menos espesa.
- Prepara solamente la cantidad que pienses que va a tomar. No guardes la papilla de cereales preparada, ya que hay más riesgo de contaminación.
Tabla de ejemplo de un día en la dieta de tu bebé de 6 a 7 meses de edad
Este día muestra la alimentación para ayudar a satisfacer las necesidades nutricionales de tu bebé de 6 a 7 meses de edad. Tu bebé podría comer más o menos, de modo que siempre debes obedecer a sus señales de hambre y satisfacción.
| Comida | Alimento |
|---|---|
| Desayuno | Cereales infantiles enriquecidos con hierro mezclados con leche materna o fórmula |
| Almuerzo | Puré de verduras (zanahoria, calabacín) |
| Merienda | Puré de fruta (manzana, pera) |
| Cena | Puré de carne (pollo) mezclado con puré de verduras |
La alimentación complementaria es un hito emocionante en el desarrollo de tu bebé. ¡Felicidades por alcanzar este emocionante hito y diviértete dándole a tu bebé sus primeros alimentos!
