Dolor Muscular y Mastitis Durante la Lactancia: Causas, Prevención y Tratamientos

El embarazo produce cambios significativos en la anatomía y fisiología de la mujer, adaptándola para el desarrollo fetal, el parto y la lactancia. La fusión entre la mama y la gestación es evidente en los cambios que las mujeres experimentan en sus pechos durante este período.

Muchas madres eligen amamantar a sus hijos, informándose sobre los beneficios que esto conlleva. Sin embargo, el dolor en los senos puede ser una causa para que algunas mujeres decidan dejar de amamantar antes de lo previsto. Aunque es común experimentar dolor inicial durante los primeros segundos de la toma, un dolor persistente no es normal. A continuación, exploraremos las causas del dolor en los senos durante la lactancia, cómo prevenirlo y cómo aliviarlo.

Causas del Dolor en los Senos Durante la Lactancia

La causa principal del dolor en los pechos durante la lactancia es la incorrecta colocación del bebé en el mismo. Si el bebé no se agarra correctamente al pezón, puede que no esté tomando la cantidad de leche correspondiente.

Aparte de un mal agarre al pecho por parte del bebé, existen otras posibles causas del dolor durante la lactancia:

  • Sequedad del pezón: Debido a un cuidado inadecuado, al uso de ciertos jabones o por la humedad debida al uso de sostenes confeccionados con telas sintéticas que pueden aumentar la sudoración y disminuir la evaporación.
  • Herida causada por el uso incorrecto del extractor de leche: Por un tamaño de la copa extractora inadecuado o por los dientes del bebé en caso de que ya tenga.
  • Infecciones por hongos: Especialmente por candidiasis. En estos casos, lo mejor será acudir al médico lo antes posible.
  • Bebé con frenillo corto: Que impedirá el movimiento completo de la lengua.
  • Obstrucción del conducto: Provocando dificultad para la salida de la leche. Esto va a generar inflamación localizada y tensión.
  • Vasoespasmo en el pezón: En caso de que el pezón se vea pálido, duela al acabar de amamantar y después vuelva a su color normal. Esto sucede porque la sangre no puede pasar debido a una lesión en el pezón por un mordisco, grietas o una infección.
  • Ingurgitación mamaria: Si no se produce un vaciado adecuado tras la subida de leche durante los primeros días de vida del bebé, entonces tendrá lugar un fenómeno conocido como ingurgitación mamaria. Como consecuencia de ello, el pecho tendrá un elevado tamaño, estará endurecido y rojo, pudiendo desencadenarse una mastitis o inflamación del tejido mamario.

Prevención del Dolor en los Senos

Uno de los consejos para prevenir este tipo de molestias durante la lactancia es optar por prendas de telas transpirables y naturales, evitando el uso de almohadillas protectoras. En caso de experimentar sequedad o grietas en los pezones, el uso de aceite de oliva, leche exprimida y aceites con lanolina pueden proporcionar alivio.

En el caso de que el bebé tenga dientes, se recomienda darle algo frío y húmedo para que mastique unos minutos antes de amamantar.

Si el motivo del dolor en los senos durante la lactancia es una mala colocación del bebé en el pecho, entonces deberá de colocarse de forma que no tenga que voltear la cabeza para agarrarse a él y su boquita deberá cubrir la mayor cantidad posible de la areola. Si al parar la toma el pezón queda con forma de lápiz labial nuevo o si hay una raya o borde que cruza el pezón por en medio, eso significará que el bebé necesitará agarrar una parte todavía más grande de la areola.

Para comprobar que la cantidad de leche ingerida es la adecuada, se realizarán controles de peso de manera regular.

Lo ideal es que la madre permanezca sentada cómodamente transmitiendo confianza y firmeza para que el bebé se concentre en amamantar y no en mantenerse estable. Es importante no retirar al bebé del pecho sin antes haber estimulado la bajada de la leche masajeándose suavemente los pechos. Además, antes de interrumpir la succión, se debe colocar la punta del dedo en la comisura de su boquita del bebé y poco a poco alejarla del pezón.

En caso de que el dolor en los senos dure más de 15 segundos, lo aconsejable sería romper la succión y volver a colocar al bebé. Es fundamental ofrecer en primer lugar el pecho que menos duela y no esperar a que el bebé llore para amamantarlo.

Alivio del Dolor de Senos Durante la Lactancia

Si la madre decide optar por la lactancia materna, entonces este momento debe ser mágico y hay que evitar sufrir durante el mismo. A continuación, se enumeran algunas recomendaciones para reducir las molestias en los pezones mientras se está amamantando:

  • Utilizar conchas mamarias que se colocan dentro del sujetador cuando no se está amamantando. Esto evita que la tela del sujetador roce contra los pezones a la vez que permiten que circule el aire.
  • Rociar con la propia leche los pezones y dejar que se sequen al aire libre.
  • Aplicar gasas de hidrogel y compresas de agua con sal.
  • Extender un poquito de aceite de oliva en los pezones y en la areola antes de empezar a sacar leche. Esto ayudará a que los pezones se deslicen con mayor facilidad durante la extracción a la vez que ayuda a que se curen.
  • Colocar un chorro o un paño de agua caliente para desobstruir el conducto de la leche.

Si, pese a aplicar todos estos consejos, el dolor en los senos continúa, lo mejor será consultar con un especialista y seguir todas sus indicaciones.

Remedios Caseros para el Dolor de los Pechos Durante la Lactancia

Si el dolor en los senos durante la lactancia es debido a que los pezones están agrietados, algunas recomendaciones serían las siguientes:

  • Repartir una pequeña cantidad de leche materna sobre el pezón después de cada toma.
  • Lavar el pecho con agua caliente tras cada toma y secar bien.
  • Aplicar aceite de oliva sobre el pezón mediante masajes circulares.
  • Usar una infusión de manzanilla o aloe vera sobre el pezón.

Si el motivo de las molestias durante la lactancia es un mal agarre del bebé, lo recomendable sería cambiar la postura para amamantar. Las hojas de repollo también pueden ser útiles para aliviar los síntomas durante la lactancia, ya que reduce el dolor y la inflamación de los senos.

Dolor en los Senos Durante las Relaciones Sexuales

A lo largo del periodo de lactancia materna, la sensibilidad de los pechos aumenta. Por ello, es normal sentir molestias en los senos si se mantienen relaciones sexuales y se ejerce presión sobre los mismos. Sin embargo, no hay ningún inconveniente para mantener relaciones sexuales durante la lactancia si se evita que los pechos sean comprimidos.

Mastitis: Inflamación de la Glándula Mamaria

La mastitis es una inflamación de la glándula mamaria que se manifiesta como dolor en una zona de la mama, generalmente acompañado de aumento de calor local, empastamiento y enrojecimiento. Puede haber una masa mamaria palpable y, muchas veces, aparece fiebre de más de 38 grados y malestar general.

Las mastitis son, en su gran mayoría, secundarias a una infección por un microorganismo, generalmente de la piel (S. aureus), o por infección de la mama por un germen de la piel, que puede alcanzar la misma por una herida o por una grieta en el pezón. También puede ocurrir sin que haya gérmenes asociados.

Tipos de Mastitis

  • Mastitis no infecciosas: Suelen ocurrir por un vaciado del pecho insuficiente y producen inflamación y dolor. Es un tipo de mastitis sin fiebre en la cual parte del pecho puede estar rojo, endurecido o hinchado.
  • Mastitis infecciosas:
    • Mastitis agudas: Son las clásicas que producen inflamación local (con dolor, enrojecimiento, etc.) acompañada de síntomas de gripe (cansancio, dolor muscular, escalofríos, malestar general o incluso fiebre). Este tipo es el más conocido, por tanto, es bastante sencillo de diagnosticar. Esta clase tiene un tratamiento con antiinflamatorios y/o antibióticos.
    • Mastitis subagudas: Son las más frecuentes y sin embargo las menos diagnosticadas. Este tipo cursa con dolor, inflamación local (pero sin enrojecimiento), sensación de pinchazos en una mama o de escozor, sin síntomas de gripe y normalmente es otro tipo de mastitis sin fiebre. A veces no tiene ningún signo externo visible y esto dificulta su detección y otras veces la madre tiene un dolor moderado pero constante.

Tratamiento de la Mastitis Durante la Lactancia

El tratamiento precoz de la ingurgitación mamaria es crucial, ya que la gran mayoría de las veces ocurre por una técnica incorrecta de succión por parte del bebé. Es importante que ante cualquier síntoma busquemos asesoramiento.

El tratamiento de la mastitis incluye:

  • Amamantar de forma correcta: La posición adecuada en el momento de amamantar al bebé es primordial. Se debe colocar al bebé tripa con tripa con su boca a la altura del pezón.
  • Tratamiento médico: Con antibióticos para la infección, antitérmicos para la fiebre y antiinflamatorios.
  • Tratamiento de las grietas del pezón: Si existen, con pomada de lanolina. No es necesario dejar de dar el pecho habitualmente.
  • Tratamiento de soporte no médico: Puede ayudar administrar calor local antes de las tomas en ocasiones acompañado de masaje para poder vaciar bien la mama, y frío local entre tomas.

Ingurgitación Mamaria

La ingurgitación mamaria puede aparecer a los dos o tres días del parto en ambos pechos, que se ponen tensos, hinchados y calientes. Suele generar mucha preocupación, porque los pechos están hinchados y doloridos, el bebé tiene dificultad para agarrarse y la madre se siente impotente al intentar vaciar el pecho sin conseguirlo.

En realidad, la ingurgitación no se debe a un acúmulo de leche, sino a la congestión de la glándula mamaria, es decir, a la inflamación debida a la dilatación vascular producida en la glándula que se está preparando para la lactancia.

Si tuvieras una ingurgitación, es importante relajarse antes de la toma. Para ello puedes darte un baño o una ducha caliente, recibir un masaje agradable en hombros o espalda, oír música, etc. Unos minutos antes de poner al bebé al pecho realiza contacto piel con piel con tu bebé y aplica calor local para favorecer la salida de la leche.

Dolor Muscular: Contracturas, Rigidez y Tensión

Contracturas, rigidez, tensión muscular y dolor de cuello son comunes en todas las madres durante el periodo de lactancia. Una madre coge a su bebé como mínimo cada dos horas, ya sea para dar el pecho, cambiar el pañal, evitar el llanto o transportarle.

La espalda debe de estar recta y relajada. Es recomendable descansar los brazos para no soportar el peso del bebé. El bebé debe estar a la altura del pecho, no el pecho a la altura del bebé.

Ejercicio para aliviar dolor de cuello espalda y brazos durante la lactancia 👩‍🍼 #maternidadreal

Además del dolor muscular general, las madres lactantes también pueden experimentar:

  • Dolor en la rodilla.
  • Síndrome del túnel carpiano.

Fisioterapia en Lactancia Materna

La Fisioterapia en Lactancia Materna es una rama de la fisioterapia que pretende ayudar a madres y a bebés a conseguir una lactancia materna feliz. Detecta y soluciona problemas en lactancia materna cuyo origen o uno de los factores principales tienen que ver con disfunciones del aparto musculoesquelético.

Un bebé tiene que hacer un gran trabajo muscular a la hora de tomar el pecho. En el caso del biberón no tienen que hacer ningún esfuerzo y sobre todo de la manera que se les suele dar que es con el bebé tumbado.

Una sesión en Fisioterapia en Lactancia Materna conlleva una serie de pautas y mecanismos para ayudar a conseguir la demanda de la madre: lograr dar el pecho a su hijo. Tratamos a nivel mecánico el cuerpo del bebé gracias a la terapia manual.

El éxito de la Fisioterapia en Lactancia Materna no radica tanto en el porcentaje de madres que consiguen una lactancia materna exclusiva. El éxito es que esa madre disfrute de la lactancia, ya sea exclusiva, mixta o artificial.

Tabla Resumen: Causas, Prevención y Tratamiento del Dolor en la Lactancia

Causa Prevención Tratamiento
Mala colocación del bebé Asegurar un agarre correcto, cubrir la mayor parte de la areola Corregir la postura, romper la succión si hay dolor
Sequedad del pezón Usar prendas de telas transpirables y naturales Aplicar aceite de oliva, leche exprimida o aceites con lanolina
Obstrucción del conducto Vaciado frecuente y completo del pecho Calor local antes de las tomas, masaje
Ingurgitación mamaria Relajación antes de la toma, contacto piel con piel Ducha caliente, masaje suave
Mastitis Técnica correcta de succión Antibióticos, antitérmicos, antiinflamatorios, amamantar correctamente

Con el apoyo adecuado y el tratamiento oportuno, la lactancia puede ser una experiencia gratificante y placentera para la madre y el bebé.

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