¿Notas que tu bebé está afónico y te preguntas por qué? La afonía en bebés y niños generalmente tiene causas benignas, aunque es importante identificar el origen para aplicar el tratamiento adecuado. Aquí te explicamos las causas más comunes y los remedios caseros que puedes utilizar para aliviar a tu pequeño.
Causas Comunes de la Afonía en Bebés
- Infecciones respiratorias: En la mayoría de los casos, la afonía es causada por virus que inflaman la laringe y las cuerdas vocales, lo que se conoce como laringitis.
- Usos inadecuados de la voz: Gritar demasiado, susurrar prolongadamente o llorar intensamente pueden inflamar las cuerdas vocales.
- Laringitis por alergia: Las alergias también pueden provocar inflamación en la laringe.
- Pólipos o nódulos en las cuerdas vocales: Aunque menos comunes, estas afecciones pueden causar afonía.
- Problemas para tragar o respirar: Si el bebé presenta dificultades para tragar o respirar, es crucial buscar atención médica.
Cuando se trata de afonía en bebés y niños, las causas suelen ser benignas.
La laringitis en los niños ¡síntoma principal y tratamientos!
Remedios Caseros para Calmar la Afonía
Existen numerosos remedios naturales a base de plantas que pueden calmar la afonía, especialmente cuando se debe a la irritación de la garganta. La mayoría de las irritaciones leves desaparecen rápidamente sin necesidad de recurrir a medicamentos o antibióticos.
El objetivo principal de la dietoterapia en la afonía, la ronquera y la irritación de garganta es la selección de alimentos que reúnan propiedades antiinflamatorias, antisépticas y mucilaginosas. El resultado es un alivio del malestar y una mejoría más temprana.
Alimentos Recomendados
Basta con escoger alimentos y plantas que, por su particular composición -riqueza en vitamina A, ácidos grasos omega-3, antocianinas o mucílagos-, ayudan a regenerar las mucosas irritadas y calman las molestias, eliminan los gérmenes causantes de la infección y la irritación y, en definitiva, alivian la tos.
- Efecto antiinflamatorio: Alimentos ricos en vitamina A (zanahoria, calabaza, mandarinas, naranjas) y ácidos grasos omega-3 (pescados azules, nueces) reducen la inflamación.
- Poder antiséptico: La cebolla y los ajos eliminan los gérmenes causantes de la infección y la irritación gracias a sus compuestos azufrados.
- Propiedades mucilaginosas: Verduras como la borraja, el calabacín, la okra, el apio y las judías verdes, así como las semillas de lino, suavizan y regeneran la zona irritada.
Fitoterapia: Plantas Calmantes
La fitoterapia para esta irritación de garganta debe tener los mismos propósitos que la dietoterapia: utilizar plantas antiinflamatorias y antibacterianas e, incluso, con poder antitusígeno, para la tos seca e irritante que degeneraría en ronquera y afonía o las agravaría.
El jengibre, el llantén mayor, la malva, el malvavisco, la agrimonia y el tusílago son útiles por su acción antiinflamatoria y antibacteriana. El jengibre, además de sus cualidades como planta digestiva, destaca por su poder antiséptico y expectorante. Una infusión caliente de jengibre estimula la sudoración y ayuda a eliminar mucosidades y toxinas.
La malva y el malvavisco (ambas de la misma familia), el llantén o el aloe vera son plantas ricas en mucílagos, por lo que su consumo suaviza las mucosas y reduce la inflamación. Se pueden tomar en infusión o hacer gárgaras con ellas.
Remedios Sin Contraindicaciones
En todos los hogares se ponen en práctica remedios caseros para aliviar la irritación de garganta y recuperarse cuanto antes. Se conoce desde la antigüedad el uso de algunas plantas para el tratamiento natural de la afonía, aunque no se sepan a ciencia cierta cuáles son los componentes efectivos ni su mecanismo de acción.
La ventaja de estos remedios caseros es que no tienen efectos secundarios ni contraindicaciones, por lo que conviene probarlos y comprobar si funcionan, antes de recurrir a medicamentos.
- Agua templada con limón y miel: Es posible tomar varias veces al día un vaso de agua templada con limón y miel. La miel ejerce una acción antiséptica y suavizante de las mucosas de las vías respiratorias, mientras que el limón potencia la acción de la vitamina C y tiene un efecto antiséptico y antibacteriano.
- Gárgaras con agua y sal: De igual modo, las gárgaras con agua y sal o con zumo de limón y sal, alivian y mejoran la irritación de garganta.
- Inhalación de esencia de cebolla: Un remedio muy efectivo para calmar la tos es inhalar esencia de cebolla. Para ello, se coloca un plato con trozos de cebolla cruda en la habitación (un buen momento es durante la noche) y, a medida que pasan las horas, el lugar se impregna de su esencia.
Otros Remedios Caseros
- Infusión de cebolla y miel: La cebolla cuenta con propiedades antibióticas y expectorantes que ayudarán a combatir infecciones. Para ello, tan solo deberás preparar una infusión y tomar 2 tazas al día.
- Miel y piña: Aprovechar las propiedades de la miel (antiinflamatorio y humectante natural) junto con las de la piña.
- Jengibre: Es uno de los ingredientes naturales más idóneos para calmar la afonía. El motivo es que este tubérculo cuenta con propiedades medicinales que te ayudarán a calmar la zona y conseguir una gran mejoría.
- Salvia: Es otra de las mejores plantas naturales para la afonía, puesto que cuenta con una gran cantidad de mucílagos, una fibra soluble que ayuda a suavizar la garganta.
- Limón, miel y aceite de oliva: Mezcla repleta de propiedades que nos ayudará a sentirnos mucho mejor.
- Regaliz: Es una planta que cuenta con propiedades antiinflamatorias y expectorantes. Por tanto, nos ayudará a abrir las vías respiratorias y conseguir que nuestra afonía empiece a curarse.
Eucalipto como Tratamiento Natural y Efectivo
El eucalipto puede ser un buen tratamiento para la tos y la afonía debido a sus propiedades:
- Antiinflamatorio: Reduce la inflamación en las cuerdas vocales.
- Antibacteriano y antimicrobiano: Combate infecciones bacterianas en la garganta.
- Expectorante: Ayuda a aflojar la mucosidad en las vías respiratorias.
- Calma la irritación: Proporciona alivio temporal de la afonía.
- Aroma refrescante: Mejora la sensación de respiración.
Formas Comunes de Tomar Eucalipto
- Sprays de eucalipto: Reducen la inflamación y alivian la irritación.
- Pastillas para la garganta: Alivian la irritación al disolverse lentamente en la boca.
- Infusión de eucalipto: Alivia la irritación de la garganta.
- Jarabe de eucalipto: Calma la irritación y reduce la tos.
- Inhalación de vapor: Despeja las vías respiratorias y reduce la irritación.
Es importante seguir las instrucciones de uso recomendadas para cada forma de tomar eucalipto.
¿Cuándo es Preocupante la Afonía?
Es importante señalar que la afonía puede ser temporal y resolverse por sí sola con descanso vocal y cuidado adecuado de la voz. Sin embargo, si la afonía persiste durante más de dos semanas o si se experimenta junto con otros síntomas preocupantes, como dificultad para respirar o dolor al tragar, es importante buscar atención médica para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Tratamientos Médicos
Los tratamientos médicos para la afonía pueden variar según la causa subyacente y la gravedad de los síntomas. Algunos tratamientos médicos comunes que pueden ser recomendados por un profesional de la salud son:
- Corticosteroides: Se utilizan para reducir la inflamación en las cuerdas vocales y aliviar la afonía causada por inflamación.
- Antibióticos: Prescritos en caso de infección bacteriana que causa la afonía, como la faringitis estreptocócica.
- Analgésicos y antiinflamatorios: Ayudan a aliviar el dolor y la inflamación en la garganta asociados con la afonía.
- Terapia vocal: Un patólogo del habla y del lenguaje puede proporcionar terapia vocal para mejorar la técnica vocal y reducir la tensión en las cuerdas vocales.
- Cirugía: Se considera en casos graves o persistentes de afonía debido a problemas estructurales en las cuerdas vocales, como nódulos o pólipos.
- Inyecciones de relleno vocal: Utilizadas para restaurar el volumen y la función vocal en casos de parálisis o atrofia de las cuerdas vocales.
Es importante consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico adecuado y un plan de tratamiento individualizado para la afonía. Cada caso puede ser único y requerir un enfoque específico para abordar eficazmente los síntomas y promover la recuperación vocal.
Consejos y Prevención de la Afonía
Si bien no siempre es posible evitar completamente la afonía, se pueden tomar medidas para reducir el riesgo de desarrollarla. Siguiendo prácticas saludables de cuidado vocal y adoptando hábitos que promuevan la salud de las cuerdas vocales, es posible minimizar la probabilidad de experimentar afonía.
- Hidratación adecuada: Bebe suficiente agua para mantener las cuerdas vocales lubricadas y evitar la sequedad en la garganta.
- Evitar el abuso vocal: Evita gritar, hablar en voz alta o cantar en exceso, especialmente en ambientes ruidosos o con poca acústica.
- Descanso vocal: Descansa la voz cuando sea posible, especialmente si experimentas fatiga vocal o molestias en la garganta.
- Técnica vocal adecuada: Aprende y practica una técnica vocal adecuada para reducir la tensión en las cuerdas vocales y prevenir lesiones.
- Evitar irritantes: Evita la exposición al humo de tabaco, productos químicos irritantes, aire seco y otros irritantes ambientales que pueden irritar las cuerdas vocales.
- Uso de humidificadores: Utiliza un humidificador en casa para mantener la humedad en el aire y evitar la sequedad en la garganta.
- Cuidado de la salud: Mantén un estilo de vida saludable que incluya una dieta equilibrada, ejercicio regular y descanso adecuado para fortalecer el sistema inmunológico y prevenir infecciones respiratorias que puedan causar afonía.
- Protección vocal: Utiliza protección vocal, como usar un micrófono o amplificación de voz en entornos ruidosos para evitar forzar la voz.
Sin embargo, debido a que existen múltiples factores que pueden contribuir a la afonía, como infecciones virales, irritantes ambientales o uso excesivo de la voz, no siempre se puede evitar por completo. En cambio, lo mejor es mantener una buena higiene vocal, tomar medidas preventivas cuando sea posible y buscar tratamiento médico adecuado si la afonía se desarrolla.
