La retrognatia mandibular, también conocida como retrognatismo mandibular o mandíbula retraída, es una condición en la que la mandíbula inferior se encuentra en una posición más atrás de lo que debería en relación con la mandíbula superior y el resto de la cara. Esta condición puede afectar a personas de todas las edades, incluyendo a bebés. La retrognatia en recién nacidos o bebés es cuando la mandíbula inferior está más atrás de lo que sería normal. Se conoce comúnmente como “mandíbula corta o pequeña”.
Es importante destacar que a menudo la retrognatia es el resultado de una combinación de varios factores. Esta condición puede conllevar también problemas para respirar, especialmente al dormir.
¿Qué Causa la Retrognatia Mandibular en Bebés?
Esta condición puede deberse a factores genéticos o a problemas en el desarrollo de los huesos de la mandíbula durante el crecimiento del bebé. Entre las causas de la retrognatia es la anquiloglosia, cuando el frenillo lingual corto que inmoviliza a la lengua, que es una malformación hereditaria, que afecta a más del 10% de la población.
También, “el abuso del chupete durante la infancia o el hábito de chuparse el dedo. Estos factores pueden inducir un estímulo del crecimiento del maxilar superior y frenar el del inferior”. En otros casos, es debida a la presencia del síndrome de Pierre Robin, una afección en la cual el bebé tiene la mandíbula más pequeña de lo normal, la lengua replegada en la garganta y dificultad para respirar. “La prevalencia de este síndrome se ha estimado en 1 de cada 10.000 nacimientos. Ocurre sin ninguna otra malformación asociada y constituye alrededor del 50% de los casos que se presentan con estas malformaciones orofaciales”.
Factores de Riesgo
- Herencia genética
- Anquiloglosia (frenillo lingual corto)
- Uso prolongado de chupete
- Hábito de chuparse el dedo
- Síndrome de Pierre Robin
- Síndrome de Treacher Collins
Identificación y Diagnóstico
La retrognatia mandibular en bebés puede ser difícil de identificar debido a que los bebés están en constante crecimiento y desarrollo. Sin embargo, algunos signos y síntomas pueden ayudar a los padres y profesionales de la salud a detectar esta condición.
Si tienes sospechas de que tu bebé pueda tener retrognatia mandibular, es importante consultar a un pediatra o un ortodoncista pediátrico. El profesional de la rama de la odontopediatría examinará a tu bebé y puede ordenar radiografías para evaluar la posición de la mandíbula y el desarrollo óseo.
Es importante también controlar la capacidad del bebé para respirar. Se realizan radiografías y estudios del sueño. En niños, si la retrognatia no es grave, no se nota hasta la primera infancia.
Retrognatia y lactancia
El Chupete y la Retrognatia: ¿Existe una Relación?
Existe cierta controversia en cuanto al uso del chupete y la retrognatia mandibular en bebés. Algunos estudios sugieren que el uso prolongado del chupete puede contribuir al desarrollo de esta condición al afectar la posición de la mandíbula y los músculos faciales. Sin embargo, es importante destacar que la influencia del chupete en el desarrollo de la retrognatia mandibular puede variar según el individuo y la frecuencia y duración del uso del chupete.
Tratamiento de la Retrognatia Mandibular en Bebés
El tratamiento de la retrognatia mandibular en bebés depende de la gravedad de la condición y la edad del niño. Es importante recordar que cada caso es único, y el tratamiento adecuado dependerá de la evaluación y recomendaciones de un profesional de la salud.
“La retrognatia suele irse suavizando con el tiempo, y desaparecer en torno a los tres meses. Aunque en los casos más acusados puede persistir más. La mayoría de las veces, los problemas respiratorios y de alimentación se resuelven durante el primer año de vida.
En general, esta condición se soluciona de manera natural antes de los tres primeros meses de vida. Cuando no sea así, se valorará el apoyo de un fisioterapeuta pediátrico.
Opciones de Tratamiento
- Ortopedia dentofacial: a partir de los 6 años, dependiendo de la gravedad de la retrognatia ya se puede empezar con algun tratamiento de ortodoncia, como por ejemplo el uso de aparatos miofuncionales. El aparato más conocido para tratar este tipo de problema es el aparato de avance mandibular que se suele usar cerca del pico de crecimento del paciente. Este dispositivo, que puede ser fijo o removible, promueve el avance del maxilar inferior.
- Ortodoncia: a partir de los 11 o 13 años, de manera aproximada, es la edad más recomendable para empezar un tratamiento de ortodoncia, después del pico de crecimiento del niño.
- Cirugía ortognática: En la mayoría de los casos, cuando no se ha podido rectificar esta condición antes de los 21 años, el tratamiento más adecuado es la cirugía ortognática. En esta cirugía maxilofacial se adelanta el hueso de la mandíbula y se fija en su posición correcta con placas de titanio.
La alternativa a la cirugía cuando se trata de un retrognatismo leve o moderado es la ortodoncia. Es adecuada cuando el objetivo del paciente es solo funcional y no pretende modificar la estética del mentón.
Cuando el paciente padece apnea del sueño a consecuencia de la retracción mandibular, puede optar por una férula nocturna personalizada que adelanta levemente la mandíbula.
Tratamientos sin Cirugía para la Retrognatia Mandibular
El diagnóstico de la mandíbula retraída en niños es crucial para llevar a cabo un tratamiento efectivo con ortodoncia interceptiva y ortopédica sin cirugía.
Dispositivos de Avance Mandibular para Niños
Existen distintos dispositivos de avance mandibular que se pueden usar en niños para impulsar el crecimiento de la mandíbula y solucionar así los problemas de barbilla retraída. La edad ideal para usar este tipo de dispositivos es entre los 6 y los 14 años de edad, mientras el niño se encuentre en fase de crecimiento.
Los aparatos dentales para corregir la mandíbula son dispositivos ortopédicos que ejercen fuerzas sobre los huesos consiguiendo una mejora de la estructura ósea facial.
Tipos de Ortodoncia Interceptiva
- Ortodoncia de anclaje extraoral: El anclaje extraoral es un tratamiento de ortodoncia interceptiva extraoral que frena el crecimiento del hueso maxilar de los niños. Se trata de un arco facial que se sujeta en el cuello.
- Ortodoncia con aparato de Herbst: El aparato de Herbst es otro tipo de tratamiento de ortodoncia interceptiva extraoral que acorta la distancia entre la mandíbula y el maxilar.
- Ortodoncia con Bionator: El Bionator es un aparato funcional de avance mandibular. Se trata de otro tratamiento de ortodoncia interceptiva removible, en este caso intraoral, ideal para corregir la retrognatia mandibular en niños.
Tratamientos Quirúrgicos para la Retrognatia Mandibular
En adultos, la cirugía es el único tratamiento que soluciona la retrognatia mandibular, ya que el desarrollo de los huesos está completado, y, por tanto, no podrán ser alterados con ortodoncia.
Tipos de Cirugía Ortognática
- Cirugía ortognática bimaxilar: el cirujano interviene sobre la mandíbula y el maxilar.
- Cirugía ortognática monomaxilar: solo se actúa sobre la mandíbula o maxilar para avanzarlo. En casos de retrognatismo, la cirugía ortognática clase 2 monomaxilar avanza la mandíbula.
En muchos casos, la cirugía ortognática clase II deberá ir acompañada de un tratamiento de ortodoncia para finalizar el proceso y corregir el problema correctamente.
Mentoplastia o Aumento de Mentón
La mentoplastia mejora la proyección del mentón y la estética del labio inferior mediante la modificación del hueso de la barbilla. El aumento de mentón suele ser complementario a la cirugía ortognática para conseguir un mayor equilibrio facial.
