¿Podré amamantar a mi bebé? Consejos y guía completa para una lactancia exitosa

Muchas futuras mamás se preocupan sobre si podrán amamantar a sus hijos. La lactancia materna es la alimentación más segura, limpia y beneficiosa para los bebés, proporcionando energía, anticuerpos y nutrientes esenciales para su desarrollo.

Es importante saber que, siempre que una mama contenga tejido glandular y presente pezones, la lactancia será posible, independientemente del tamaño y la forma que tengan. Los pechos están formados principalmente por tejido graso y glandular, y la areola, con sus glándulas de Montgomery, juega un papel crucial en la lubricación y protección durante la lactancia.

A continuación, abordaremos dudas comunes y ofreceremos consejos prácticos para una lactancia materna exitosa.

La cercanía y el contacto piel con piel son cruciales en la lactancia.

Preparación para la lactancia

¿Tengo que preparar mis pechos de algún modo?

No es necesario realizar preparaciones especiales en los pechos. El cuerpo de la madre se prepara durante la gestación, desarrollando las glándulas, los conductos y acumulando grasa como reserva de energía. La areola se oscurece para facilitar la visión del bebé, y las glándulas alrededor de la areola se desarrollan para protegerla.

No es necesario darse masajes, ni endurecer o intentar alargar los pezones, ni ponerse cremas en el pecho.

¿Cuándo debo poner el bebé al pecho la primera vez?

Lo mejor es en las primeras dos horas de vida. En la actualidad, se favorece que madre y bebé estén en contacto piel con piel nada más nacer, momento en el que el bebé se coge mejor al pecho.

¿Cómo lograr un buen agarre al pecho? Asesora en lactancia te guía

¿Cómo se hace? ¿Sabré ponerle yo sola?

Hoy en día, pocas mujeres han visto a otra dar el pecho. Antes, cuando las familias eran numerosas, era normal ver dar el pecho. Las mujeres aprendían unas de otras sin darse cuenta.

Las mujeres hoy en día tienen que aprender algunas “técnicas”, pero por suerte el bebé nace con un montón de reflejos e instintos que le ayudan en el amamantamiento.

¿Qué sabe hacer el bebé?

Desde que nace, el bebé sabe “trepar” o “gatear” sobre el cuerpo de su madre, gracias a unos reflejos de sus manos y pies. Sabe oler la secreción de la areola y el calostro. Puede ver que hay una zona más oscura. Puede tantear con las manos y notar que el pezón está un poco más duro.

Solo hace falta sujetarle un poco y maravillarse de cómo sabe llegar al pecho sin ayuda. Al tropezar con el pezón empieza a “dar cabezazos” mientras abre la boca, y con mucha facilidad el pezón entra en ella.

Cuando lo tenga dentro, iniciará movimientos instintivos de succión. El pecho se adaptará a su boca. La lengua hará movimientos de delante hacia atrás mientras esas arrugas que hay en el paladar colaboran en el “ordeño” de la leche.

¿Qué tiene que hacer la madre?

Ponerse cómoda. Observar lo que hace el bebé. Ayudar. Confiar. Pedir ayuda o consejo a alguien con experiencia.

Es importante la comodidad cuando se da el pecho. Sobre todo al principio. Se puede hacer tumbada en la cama o reclinada en un sillón. Hay muchas posturas posibles. Con el tiempo, cuando ya se tiene experiencia, cada mujer usa la postura que más le gusta o la que le va mejor en ese momento. Lo hace sin pensar, de forma automática, con total normalidad.

¿Cómo sé si el bebé está listo para comer o tiene hambre?

Basta con observar al bebé. Los primeros indicios de que tiene hambre es que empieza a salir del sueño y a mover la boca. Luego gira un poco la cabeza a los lados o mueve los labios. En ese momento es muy fácil que se coja bien al pecho.

Si tiene más hambre se lleva las manos a la boca. Mueve más la cabeza.

Cuando se espera a que llore, suele ser difícil que se coja bien al pecho, pues se agita y se mueve de forma menos coordinada.

¿Seguro que tendré suficiente leche?

Sí. Para tener mucha leche hay que poner al bebé al pecho muy a menudo. Si el bebé succiona estimula la producción de leche. Si se le hace esperar a que sea “su hora” o se le dan biberones de agua, infusiones o leche… la producción de leche de la madre baja.

En caso de duda: ¡dar el pecho más veces!

Es bueno que vacíe bien un pecho cada vez. La leche que sale al final tiene más grasa y le ayuda a dormir y a engordar. Si quiere del otro lado puede tomar también, pero es mejor concentrarse primero en uno de los pechos.

¿Tengo que tomar algún alimento o suplementos para tener leche?

No. Basta con dar el pecho cada vez que el bebé tenga hambre. Sobre todo al principio, al menos 10-12 veces al día.

La dieta de la madre debe ser normal, variada y sana. Es normal tener un poco más de sed.

¿Me dolerá?

Amamantar no debe doler. Incluso puede ser muy placentero y agradable. Si Vd. siente dolor, pida ayuda a alguien con experiencia. Hay grupos de apoyo a la lactancia en casi todas las provincias. Suele ser una pequeña dificultad para que el bebé se agarre al pecho. En cuanto se corrige, todo es más fácil.

¿A quién pedir ayuda?

  • A una consejera de lactancia. Busque en su zona algún grupo de apoyo. Es gratis. Tienen experiencia propia. Además se forman para ayudar a otras mujeres, incluso por teléfono.
  • A algún profesional sanitario con experiencia en lactancia materna.
  • A mujeres que Vd. conozca que hayan dado de mamar con éxito.
  • En internet, al Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría.
Existen diversas posturas para amamantar, elige la que te resulte más cómoda.

Problemas comunes durante la lactancia

Durante la lactancia, pueden surgir diversos problemas tanto para las madres como para los bebés. A continuación, se describen algunos de los más comunes:

  • Periodos de lactancia muy breves o demasiado largos: Si la sesión de lactancia es menor de 10 minutos o mayor de 50 minutos, puede ser indicador de que el bebé no está tomando la suficiente leche.
  • El recién nacido se salta las tomas de lactancia o duerme toda la noche: Los bebés habitualmente hacen tomas cada 2-3 horas en los 2 primeros meses de vida y cada 3-4 horas hasta los 6 meses. Si el niño no se despierta en estos intervalos de tiempo, es necesario despertarle para que cumpla todos los periodos de lactancia.
  • Bajo peso para su edad: Si tiene bajo peso para su edad y no lo aumenta con el paso de los días, puede ser un indicador de que no está tomando la cantidad necesaria de leche.
  • Congestión en los pechos: Si el pecho está demasiado duro, hará que el niño no se agarre adecuadamente y esté provocando que no haya una correcta lactancia.
  • Dolor en el pezón: En ocasiones, la mama puede presentar sensibilidad y molestias durante la primera semana.
  • Insuficiencia de leche: Aunque lo normal es que las mujeres produzcan una cantidad adecuada de leche, hay algunas que no llegan al objetivo.
  • Obstrucción del conducto mamario: Esta obstrucción puede provocar mayor sensibilidad, calor y enrojecimiento o que aparezca una protuberancia en la zona del pecho.
  • Mastitis: La mastitis o inflamación de la mama puede provocar dolor en los músculos, rojez, calor en la zona del pecho y mayor sensibilidad.
  • Candidiasis bucal: Estos hongos pueden pasar de la madre al bebé durante la lactancia.

Crisis de Lactancia

Durante el transcurso de la lactancia, tu bebé pasará por situaciones en las que las tomas no sean ni tan regulares ni tan tranquilas como de costumbre. Es lo que llamamos crisis de la lactancia. Suelen ocurrir cuando el bebé se está desarrollando, por esto hablamos también de brotes de crecimiento, y hay una mayor demanda de leche materna.

Las crisis de lactancia son situaciones en las que el comportamiento de tu bebé al pecho cambia. Puede que esté más inquieto, que quiera mamar continuamente, que llore más, que duerma menos, que se distraiga con cualquier ruido, que se agarre al pecho y lo estire, que lo suelte... Nada más lejos de la realidad. Lo que ocurre es totalmente normal. La causa es que hay un desajuste entre la leche que tu bebé quiere tomar y la que estás produciendo. Algo normal si tu bebé está creciendo y desarrollándose correctamente.

Cada bebé es diferente y puede que no pase por ninguna crisis de lactancia o por varias. Suelen haber tres crisis durante la etapa de la lactancia que podremos identificar con facilidad, pues coinciden con las etapas por las que, normalmente, pasan todos los bebés.

  • La primera crisis llega a los 15 o 20 días. Tu bebé ha crecido y como cualquier bebé cuando crece, necesita comer más. Por eso, aumenta su demanda de leche materna de manera que, o bien no quiere soltar el pecho, o bien quiere mamar cada media hora. Solo está tranquilo mamando. Se pegará literalmente a tu pecho durante 3-4 días, hasta que consiga la cantidad que le deje satisfecho. Después, volverán a realizar las mismas tomas antes de la crisis.
  • La segunda crisis llega al mes y medio. Tu bebé parece que está incómodo con tu pecho: lo agarra, lo estira, lo suelta, arquea la espalda, estira las piernas… El sistema digestivo de tu bebé ha madurado y tu leche materna cambia para adaptarse, pero al hacerlo cambia de sabor y eso es lo que hace que algunos bebes se comporten así. Acostumbrarse al nuevo sabor le llevará unos 3-4 días, igual que en la primera crisis.
  • La tercera crisis se produce a los tres meses. Tu bebé comienza hacer tomas bastante más cortas de lo habitual, suelta el pecho con cualquier ruido o movimiento, se enfada si se lo ofreces muy a menudo... Todo es debido a que tiene mucha más fuerza y destreza para succionar, por lo que en muy pocos minutos es capaz de vaciar el pecho. Come más cantidad pero en menos tiempo. También, coincide con el desarrollo de su capacidad auditiva y visual, que hace que todo lo que se mueva o suene le llame poderosamente la atención. Esta crisis suele ser más larga que las anteriores, pudiendo durar hasta 3 o 4 semanas.

La cosa más importante que puedes hacer es tener paciencia y dar de mamar cuando el bebé tenga hambre.

Es posible que tu bebé presente lo que se conoce como una falsa crisis de lactancia.

  • Cuando alcance los 4 meses de edad es posible que los despertares nocturnos sean más frecuentes y en las tomas se muestren más inquietos. No es que tengan hambre, es porque su cuerpo se está adaptando a las nuevas fases de sueño como parte de la evolución fisiológica normal. Conviene saber que no por darle suplementos o biberones vayan a dormir de forma más regular.
  • A los 8 o 9 meses también pueden presentar una de estas falsas crisis. Como ya son más conscientes del entorno que les rodea, pueden pasar por una fase de apego hacia su mamá en la que lloren desconsolados si la pierden de vista, algo conocido como angustia por separación. Pueden mostrarse huidizos con las personas con las que antes estaban en brazos sin problemas para buscar a sus padres. Por el día suelen hacer las tomas de forma normal, pero por la noche pueden mostrarse más ansiosos y demandar más leche.

Deja a tu bebé que mame todo el tiempo que quiera, sin miedo.

Pezones Invertidos

El pezón invertido es aquel que se encuentra adherido de forma más o menos intensa al tejido que discurre por debajo de la piel de la mama. Lo principal es conocer que un pezón invertido no impide la lactancia, incluso en situaciones de fijación severas.

En caso de pezones invertidos o planos se recomienda una pequeña succión mediante algún instrumento (por ejemplo, una jeringa sin aguja) previo al amamantamiento para facilitar la succión del recién nacido.

Los pezones planos o invertidos no impiden la lactancia.

¿Cómo saber si mi bebé está bien alimentado?

Sabremos que un bebé come lo suficiente si:

  • Aumenta de peso.
  • Moja los pañales unas cinco veces al día.
  • Hace un mínimo de 3 ó 4 deposiciones por semana, aunque suelen ser mucho más frecuentes durante los primeros 2 meses.
  • Realiza al menos 6 tomas diarias.
  • Los pechos aparecen más vacíos después de las tomas, quedando más blandos que al iniciarla.

Medicamentos y lactancia

Varios medicamentos actúan estimulando la producción de leche, se les llama galactogogos. Los más utilizados son: el Sulpiride, la Metoclopramida y la Domperidona. Cualquiera de ellos es efectivo, pero no deben usarse más que cuando los métodos naturales se han agotado: puestas al pecho frecuentes, con el niño bien cogido en una postura correcta, asegurar un correcto descanso de la madre y que beba lo que la sed le pide.

Suplementos vitamínicos

Los lactantes menores de un año alimentados al pecho deben recibir un suplemento de 400 UI/día de vitamina D. Estos suplementos se deben iniciar en los primeros días de vida y se mantendrán hasta que, después del destete, el niño tome 1 litro diario de fórmula adaptada enriquecida en vitamina D. Todos los lactantes menores de un año alimentados con sucedáneo de leche humana que ingieren menos de 1 litro diario de fórmula también han de recibir un suplemento de 400 UI/día.

Las madres vegetarianas deben tomar un suplemento de vitamina B12.

Se recomienda que todas las madres que viven en España tomen un suplemento de yodo durante la gestación y el periodo de lactancia.

¿Hay que darle agua al bebé que toma el pecho?

Si el bebé tiene menos de 6 meses y toma el pecho "a demanda", es decir siempre que lo solicita, NO necesita ningún otro líquido, ni agua, ni infusiones. Ni siquiera en los meses de mucho calor, ni siquiera si lo llevan de vacaciones a la India en agosto.Si el bebé tiene más de 6 meses y ya come otros alimentos después de las tomas de pecho, de vez en cuando se le puede ofrecer agua.

En resumen:

  • Antes de los 6 meses, el bebé que toma sólo leche materna y a demanda, NO precisa agua ni otros líquidos.
  • Después de los 6 meses, cuando toma otros alimentos además del pecho, es bueno ofrecerle agua EN VASO de vez en cuando. NO necesita biberones.

Beneficios de la lactancia materna

Amamantar tiene muchas ventajas para la salud de la madre y del bebé.

  • Los bebés que toman el pecho enferman menos.
  • Menos casos de diabetes y de obesidad.
  • Menos riesgo de tener que ir a un hospital.
  • Desarrollo de la inteligencia.
  • Menos sangrado tras el parto.
  • Recuperación más rápida.
  • Adelgazamiento sin esfuerzo.

Posturas para amamantar

Para conseguir que la lactancia funcione correctamente, se recomienda buscar una postura cómoda. Algunas posturas comunes son:

  • Posición sentada (o posición de cuna): El bebé se coloca enfrente y pegado a la madre. La madre lo sujeta con la mano en su espalda y el niño apoya la cabeza en el antebrazo.
  • Posición acostada: La madre se sitúa acostada de lado y con el bebé también de lado. Al abrir la boca el bebé, la madre puede acercarle al pecho para facilitar el agarre.
  • Posición de crianza biológica: La madre se recuesta entre 15 y 65º boca arriba y el hijo boca abajo.
  • Posición balón de rugby o invertida: Se coloca al bebé por debajo de la axila de la madre con las piernas hacia atrás y la cabeza a nivel del pecho, quedando el pezón a la altura de la nariz.
  • Posición de caballito: El niño se sienta sobre una de las piernas de la madre, con el abdomen pegado y apoyado sobre el pecho.

Tabla resumen de crisis de lactancia

Crisis Edad del bebé Características Duración
Primera 15-20 días Aumento de la demanda, mamar cada media hora. 3-4 días
Segunda 1.5 meses Incomodidad con el pecho, cambios en el sabor de la leche. 3-4 días
Tercera 3 meses Tomas más cortas, se distrae fácilmente. 3-4 semanas

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