El desarrollo de los bebés es un mundo fascinante, lleno de momentos únicos y diferentes. Observar a nuestros bebés de cerca y ver cada hito del desarrollo nos llena de ternura y orgullo. Celebramos su primera risa y su primera carcajada por todo lo alto. Antes aprenden a sentarse sin apoyos, a darse la vuelta, a deslizarse y a arrastrarse.
En este artículo, exploraremos en detalle el desarrollo del gateo en los bebés, sus hitos, cómo estimularlo y qué hacer si tu bebé no gatea.
CLAVES para que mi BEBÉ GATEE
Hitos Clave Antes del Gateo
Antes de que un bebé comience a gatear, debe alcanzar ciertos hitos importantes en su desarrollo motor. Estos hitos son fundamentales para construir la fuerza y la coordinación necesarias para el gateo.
- Control de la cabeza: Antes de gatear, un bebé debe ser capaz de mantener la cabeza erguida de manera firme y constante.
- Fuerza en el tronco: El bebé debería tener suficiente fuerza en los músculos del tronco y la espalda para mantener la postura de «tumbado boca abajo» sin problemas.
- Empujarse con las manos y las rodillas: Si el bebé comienza a balancearse hacia adelante y hacia atrás mientras está en posición de manos y rodillas, es una señal de que está practicando para gatear.
- Intentos de arrastrarse o deslizarse: Algunos bebés comienzan arrastrándose con el vientre pegado al suelo antes de pasar a gatear sobre las manos y las rodillas.
Uno de los hitos temprano más importantes en el desarrollo motor del bebé es el control de la cabeza. Al nacer, los músculos del cuello son aún muy débiles, por lo que no pueden sostener la cabeza por sí mismos; necesitan que un adulto los sujete cuando se les toma en brazos o los cambiamos de postura. Por lo general, hacia los 2 meses de edad, muchos bebés comienzan a levantarla brevemente cuando están boca abajo, o a mantenerla algo erguida cuando los sostenemos contra nuestro pecho. Hacia los 3-4 meses, ese control se vuelve más firme: ya la sostienen mejor, pueden levantar la cabeza junto con la parte superior del pecho al estar boca abajo, y mantenerla estable cuando los cargamos.
¿Cuándo Empiezan a Gatear los Bebés?
La habilidad para gatear en los bebés aparece entre los 6 y los 10 meses de edad, generalmente. Es una horquilla amplia, lo que demuestra que cada bebé crece y se desarrolla de manera diferente. Gatear generalmente se desarrolla después de que el bebé ha aprendido a sentarse de forma estable, aproximadamente entre los 6 y 10 meses, ya que requiere más fuerza y coordinación en brazos, piernas y abdomen. Sin embargo, algunos bebés pueden saltarse el gateo y pasar directamente a caminar.
Si tu bebé empieza a gatear a los 6 meses, ¡es completamente normal y positivo! Lo importante es asegurarte de que el espacio sea seguro: protege enchufes, retira objetos pequeños o peligrosos y crea un área donde pueda moverse libremente.
Si tu bebé de 7 meses aún no gatea, no hay motivo de preocupación inmediata, ya que cada bebé se desarrolla a su propio ritmo. Es importante observar si tu bebé muestra otras señales de desarrollo motor, como controlar bien su cabeza, girar sobre sí mismo, empujarse con las manos o las piernas, o intentar mantenerse sentado sin apoyo. Para estimularlo, puedes animarlo colocando juguetes fuera de su alcance, fomentando el tiempo boca abajo y permitiéndole moverse libremente en el suelo.
Recuerda que cada bebé tiene su propio ritmo de desarrollo, y algunos pueden gatear antes o después que otros. En el desarrollo típico de un bebé, sentarse suele ocurrir antes de gatear. Los bebés empiezan a sentarse con apoyo entre los 4 y 7 meses, y logran hacerlo sin ayuda alrededor de los 7 a 9 meses.
Con un mes y medio de vida, acercándose ya a los dos meses, todavía es pronto para que puedan gatear los bebés. Sin embargo, ya puede haber algunos avances. Los pequeños intentarán levantar la cabeza y mantenerla en alto y erguida. Un poco más adelante, en torno al medio año de vida, el bebé ya podrá mover las piernas y los brazos hacia delante, pero sin alzar su barriga. De los 6 a los 10 meses es cuando gatean los bebés por primera vez, generalmente. Es en este periodo, y en concreto hacia los ocho meses, cuando pueden sostenerse sobre manos y pies y comienzan a arrastrarse con cierta habilidad. Al cumplir un año de edad, muchos bebés son ya “gateadores” experimentados. De hecho, algunos comienzan a caminar al poco de haber cumplido un año de vida. Los avances en estas semanas se reflejan en sus intentos por levantarse con la ayuda de apoyos.
Tipos de Gateo
Al igual que no hay un momento exacto en el que los bebés comienzan a gatear, tampoco hay un movimiento que sea igual en todos los pequeños.
- Gateo clásico o cruzado: Es el tipo de gateo más común, donde el bebé mueve un brazo y la pierna opuesta al mismo tiempo.
- Gateo de oso: Es similar al gateo clásico, pero con brazos y piernas totalmente estiradas, sin apoyar las rodillas.
- Gateo sobre el vientre: El bebé se arrastra con el vientre pegado al suelo.
- Gateo sentado: Parecido al anterior, pero en lugar de apoyar el vientre, lo que queda sobre el suelo es el trasero. Para desplazarse, van flexionando las piernas y estirándolas. Al avanzar, se ayudan de las manos y se impulsan hacia adelante.
- Gateo de cangrejo: El bebé se desplaza hacia los lados.
- Rodar: El bebé se desplaza rodando por el suelo.
¿Cómo Estimular el Gateo?
Una vez el bebé haya comenzado a gatear, puedes estimular esa capacidad y reforzarla para que adquiera una mayor habilidad. Es algo que el propio pequeño demandará, pues una vez que gana destreza en sus movimientos, querrá seguir avanzando.
- Coloca sus juguetes y objetos favoritos fuera de su alcance, para que tenga que desplazarse.
- Sitúa pequeños obstáculos, como almohadas, cajas y otros juguetes, para que sepa cómo apartarlos de su camino.
- Gatea junto a tu bebé para que simule tus movimientos.
Podemos estimular el gateo del bebé a través del juego, nunca forzando al bebé, ya que con varios minutos al día pueden ser suficientes para practicar alguna de las actividades. A los bebés les gusta que les hablen y les muestren sus juguetes, sobre todo si son de colores vivos o si hacen ruidos, podemos enseñar a gatear al bebé haciendo que siga sus juguetes con la vista, acercándole y alejándole los juguetes, o jugar a escondérselos, es muy útil jugar al cucú, llamar por su nombre al bebé y decirle que venga hacia nosotros con las manos, ponerle boca abajo y que vaya reptando para coger algún juguete.
¿Qué Ocurre si Mi Bebé No Gatea?
El gateo suele aparecer entre los 6 y los 10 meses de edad, aunque hay bastante variabilidad en el desarrollo de cada bebé. No todos los niños gatean, y algunos pasan directamente a sentarse, a arrastrarse o incluso a caminar. Observa si hay otras formas de desplazamiento: algunos bebés se arrastran, ruedan o se impulsan sentados.
Generalmente, no existe ningún motivo de preocupación si alcanza estas edades sin gatear, siempre que el pequeño de muestras de que coordina bien piernas y manos. En algunos casos los bebés comienzan a gatear de manera tardía, pero apenas hay transición hasta que comienzan a caminar y lo hacen pronto. Por lo tanto, aunque existe un periodo orientativo que marca cuando gatean los bebés, se trata de un indicador que no es definitivo o absoluto.
No es obligado gatear para aprender a ponerse de pie ni para iniciar la marcha, algunos niños se ponen de pie y caminan sin pasar por el gateo y puede ser totalmente normal. Puede ponerse de pie tomando un punto de apoyo y aunque al principio suele caerse rápidamente, va manteniendo el equilibrio durante unos segundos. Durante los próximos meses continuará mejorando el equilibrio poco a poco.
La forma en la que el bebé empieza a caminar es muy variable pudiendo reptar, gatear o rodar sobre sí mismo, desplazarse sobre las nalgas o lateralmente apoyándose en los muebles que encuentra a su paso, y todas se consideran normales.
El Gateo y la Madurez Neuropsicológica
La conducta de gateo es el primer movimiento armónico en el cual el bebé hace uso de su cabeza y de sus extremidades. Dicha conducta permite el establecimiento de conexiones entre los hemisferios cerebrales que dan lugar a la intercomunicación que simplifica el trabajo del cerebro y favorece la maduración de las funciones cognitivas.
Un estudio comparó la madurez neuropsicológica en niños de 5 y 6 años de edad que presentaron la conducta de gateo con niños que no la presentaron. Se concluyó que la escala de psicomotricidad, posiblemente, depende del gateo. Con respecto al rendimiento, se evidenciaron mejores resultados en 9 escalas del grupo formado por los que presentaron la conducta de gateo.
En sí, el gateo es el resultado de una evolución en el control del cuerpo; es un movimiento que, además de armónico, es sistemático y coordinado, proporciona un rápido y efectivo alivio a la columna del bebé desde los primeros momentos de ejercicio. Existen bebés que empiezan a gatear hacia los 8 o 9 meses, otros quizá alrededor de un año o incluso hay unos que empiezan a los 6 meses, mientras que hay otros que aprenden a caminar sin haber gateado jamás; esto depende, por lo general, de la estimulación que reciba de su entorno.
Además de ayudar a fortalecer y desarrollar los músculos de brazos, piernas, espalda y cuello, así como las articulaciones de todo el cuerpo del bebé, el gateo también fomenta la independencia y la capacidad de toma de decisiones. Es decir, un bebé que gatea muy probablemente tiene la oportunidad de desarrollar más rápidamente sus sentidos y su autonomía, ya que, al abandonar la quietud, el bebé inicia un proceso de tomar decisiones respecto a dónde quiere ir y por dónde moverse. Conjuntamente, contribuye al desarrollo del sistema vestibular, importante para la activación de aquellas emisiones de señales desde los laberintos del oído hasta el cerebelo y, con ello, propicia que el bebé desarrolle su percepción con respecto a la ubicación de todos y cada uno de los puntos de su propio cuerpo.
Precauciones de Seguridad al Comenzar a Gatear
A partir de esta etapa, cuando empieza a gatear un bebé, es muy importante extremar las precauciones de seguridad en casa. Se lo llevará todo a la boca, con lo que es muy importante no dejar a su alcance piezas pequeñas que pueda tragarse, medicamentos, productos de limpieza, etc. Al mismo tiempo al comenzar a gatear es necesario proteger las esquinas de los muebles, o fijarlos a la pared, proteger el acceso a cajones, las escaleras, los enchufes etc.
