La lactancia materna es un proceso natural, pero puede verse afectado por diversos factores. A continuación, exploraremos las causas más comunes que pueden alterar la producción y calidad de la leche materna, así como las posibles soluciones.
Causas Comunes que Afectan la Lactancia Materna
Factores Emocionales y Físicos
Los períodos de crisis, ya sean emocionales o físicas, pueden producir una reducción temporal en la producción de leche. El exceso de adrenalina bloquea la producción de las hormonas que controlan el reflejo de eyección y la producción de leche. Será importante validar en las madres estos sentimientos y darles a conocer la causa.
Además, el tabaco y el alcohol pueden influir negativamente en la lactancia.
Flujo Excesivo de Leche
En los casos en que la eyección de la leche se produce con mucha potencia, algunos bebés logran adaptarse pronto a este flujo rápido de leche tragando al ritmo requerido, o retirándose del pecho. Sin embargo, otros bebés presentan dificultades para lidiar con un flujo excesivo, esto irrita al bebé y puede hacer que se atraganten con facilidad o que regurgiten la leche.
Causas Preglandulares: Factores Hormonales
Causas Hormonales
Las causas preglandulares se relacionan principalmente con factores hormonales que pueden afectar la producción de leche:
- Retención de placenta: Se asocia a fallo en la lactogénesis primaria.
- Embarazo.
- Síndrome de Sheehan: Una hemorragia severa puede producir una lesión en la hipófisis en la que fallan todas las hormonas de la hipófisis y del eje hipotálamo-hipofisario.
- Ovarios poliquísticos: Se produce una hipogalactia debida al aumento de andrógenos. Suelen haber trastornos menstruales y dificultad para el embarazo. Se asocia a intolerancia a la glucosa y resistencia a la insulina.
- Medicamentos: Algunos medicamentos que inhiben la lactancia como la bromocriptina y la cabergolina, así como los anticonceptivos hormonales con estrógenos, suponen un riesgo de fallo prematuro de la lactancia materna.
Otros Factores
- Hipoplasia mamaria primaria o tejido glandular insuficiente: Aunque esto no se relaciona con el tamaño, las mamas hipoplásicas suelen tener un aspecto característico de mamas tubulares.
- Cirugía mamaria o torácica previa.
- Abscesos.
- Separación madre-bebé.
- Retraso en el inicio de la lactancia.
- Tomas poco frecuentes y horarios rígidos.
- Uso de tetinas y chupetes: Estudios observacionales sugieren que el chupete duplica el riesgo de abandono de la lactancia.
- Vaciado insuficiente: Postura, posición y agarre incorrectos que provocan una mala transferencia de leche. Es importante utilizar las herramientas para valorar la postura, posición y agarre.
- Hipotonía o hipertonía: Traumas o lesiones durante el parto que van a producir tensión en las fascias cérvico-cráneo-mandibular y problemas musculoesqueléticos o de irritación de los pares craneales.
Estrategias para Aumentar la Producción de Leche
Número de Tomas y Estímulo Frecuente
Para estimular la producción de leche, se recomienda:
- Realizar entre 7 a 10 extracciones al día, de una duración de entre 5 a 20 minutos.
- Asegurar un extractor adaptado, con embudo del tamaño adecuado y succión correcta.
- Considerar el uso de galactogogos.
Galactogogos: Fármacos y Remedios Naturales
Los fármacos galactogogos son antagonistas de la dopamina, como la metoclopramida y la domperidona. La secreción de prolactina funciona dentro de un sistema de retroalimentación negativa en la cual la dopamina actúa como inhibidor. Aunque los galactogogos aumentan la secreción de prolactina, es discutido que exista una correlación directa entre los niveles de prolactina y la síntesis de leche.
A lo largo de la historia, en diferentes culturas, ha sido común el uso de remedios naturales para aumentar el suministro de leche. Algunas de estas hierbas son: el fenogreco, el cardo mariano, la ruda, el diente de león, la avena, el mijo, el anís, la albahaca, la alfalfa, el cardo bendito, el hinojo o la cebada. Se desconoce el mecanismo de acción de muchas de estas hierbas.
Como aumentar la producción de leche materna
Hiperestimulación del Pecho
Consiste en hiperestimular el pecho con sacaleches. Es importante cuidar que la copa del extractor utilizado se adapte perfectamente al pecho materno. Para ello es preciso elegir una talla de copa adecuada.
Se propone generalmente realizar extracciones con una duración de 10 minutos en total (5 en cada pecho) cada 45-60 minutos, durante al menos 24 horas, y dejando un descanso nocturno no mayor de 4 horas. Antes de las 48 horas se obtienen resultados, las cantidades suelen doblarse cada día, si no es así, podemos estar ante una hipogalactia real. Pero en realidad existen diferentes propuestas para realizar la hiperestimulación, la madre debe realizar la que se adapte a sus posibilidades y preferencias.
Propuesta 1: una hora una vez al día, realizar extracciones de 10-12 minutos seguidos de una pausa de la misma duración hasta completar una hora. Esta técnica necesita de mucho apoyo familiar, pues puede llegar a ser agotadora.
Técnica de Compresión Mamaria
La técnica de la compresión mamaria o compresión del pecho se trata de una técnica para optimizar las tomas y conseguir así que el bebé ingiera más cantidad de leche en menos tiempo. Se realiza cuando el bebé realiza una succión no nutritiva, cuando la succión es superficial y menos activa, y no cuando deglute activamente.
La madre sostiene el pecho con una mano lo más alejada posible de la areola. El pulgar a un lado y los cuatro dedos restantes al otro en forma de C, para así comprimir el pecho con firmeza. Los dedos no se desplazan ni se aproximan. Cuando notemos que el bebé succiona profundamente, mantenemos la compresión mientras siga succionando.
Sobreproducción de Leche (Hipergalactia)
La sobreproducción de leche también puede llegar a ser un problema. Hablamos de hipergalactia cuando el flujo o goteo de leche es constante y abundante, especialmente cuando se está alimentando al bebé. Hay madres que naturalmente producen más leche de la que su bebé necesita. Otras son hipersensibles a la estimulación.
Inconvenientes de la Hipergalactia
El principal inconveniente de este exceso es el dolor, sobre todo si no se extrae frecuentemente. Cuando el pecho está tan a menudo lleno, existe mayor riesgo de que se produzca una infección o mastitis. El goteo constante puede llegar a ser muy incómodo, especialmente en momentos inoportunos.
Técnica para Manejar la Hipergalactia
La técnica consiste en un vaciado lo más completo posible de ambos pechos, a ser posible con extractor eléctrico doble. Una vez se ha vaciado todo lo posible, se ofrecen los dos pechos al bebé, que muy probablemente se quedará dormido enseguida, satisfecho por haber tomado la leche con mayor contenido graso.
Cuando el bebé quiere mamar se le ofrece un pecho, siempre el mismo, durante ese bloque horario, independientemente del número de tomas que realice y de la duración de las mismas. La duración de los bloques de amamantamiento se irá alargando progresivamente, a 4, 6, 8, y llegando a 12 horas por bloque. Es muy importante cuidar la posición y el agarre desde el primer momento, para asegurar una transferencia y vaciado correcto.
Mastitis y Abscesos Mamarios
Mastitis
La mastitis es una inflamación de la mama que puede acompañarse o no de infección. Hay diversas causas de mastitis, la mayoría de las cuales son benignas. Su causa es una infección causada por bacterias que se encuentran en la piel en condiciones normales y que entran en el tejido mamario a través de la piel o del pezón. Algunas mastitis inflamatorias no son causadas por agentes infecciosos.
Tipos de Mastitis:
- Mastitis subclínica: Es la que no presenta signos ni síntomas.
- Mastitis aguda: Es una inflamación aguda de la mama que suele ser intensa y de corta duración.
- Mastitis crónica: Es una mastitis duradera, que suele ser de menor intensidad, pero de larga evolución.
Abscesos Mamarios
Los abscesos mamarios son colecciones de pus que se localizan en el espesor de la mama. Los abscesos mamarios se diagnostican mediante la inspección y palpación de la mama y la realización de una ecografía mamaria. Los abscesos en el tejido de la mama pueden estar, o no, relacionados con el embarazo y la lactancia.
Tipos de Abscesos:
- Abscesos mamarios no puerperales: No guardan relación con la lactancia. Se tratan inicialmente con antibióticos y se controla la respuesta al tratamiento mediante la ecografía mamaria.
Si el absceso de la mama no responde a ninguno de los tratamientos realizados, hay que realizar una mamografía y una biopsia con aguja gruesa BAG guiada mediante ecografía mamaria.
Fístula Mamaria y Galactocele Infectado
- Fístula mamaria: Es una comunicación anormal de un conducto mamario o de un absceso directamente hacia la piel. Puede producirse de modo espontaneo, o ser provocada por realizar un drenaje o una cirugía.
- Galactocele infectado: Sucede durante la lactancia, por infección de un quiste lácteo.
Si padeces algunos de los síntomas de mastitis, lo mejor es acudir a una consulta con el ginecólogo, especialmente si tienes dificultades o trastornos en la lactancia que se acompañan de signos inflamatorios o tienes sospecha de iniciar una mastitis de la lactancia. Con la mastitis simple, el tratamiento será mas sencillo y efectivo. Por el contrario, si la mastitis se presenta con complicaciones, es frecuente precisar cirugía y tratamiento medicamentoso adicional.
Grietas en el Pezón
Una de las principales causas por las cuales las madres deciden abandonar la lactancia es el dolor durante la misma. Las grietas son heridas de mayor o menor tamaño y profundidad en el pezón, la areola o en ambos.
Estadios de las Grietas
- Estadio I: Grietas superficiales, la piel está intacta o presenta una leve rozadura, no hay sangrado.
- Estadio II: Grieta más profunda que la anterior, y que puede involucrar la capa interna de la piel del pezón. Pueden haber pequeñas cantidades de sangrado.
- Estadio III: Grietas profundas que afectan tanto la capa externa como interna de la piel del pezón. Puede existir un sangrado significativo, la piel afectada puede verse amarillenta o con pequeños “hilos” blancos, indicando posible infección.
- Estadio IV: Grietas de mayor profundidad, pueden ocupar la cara del pezón o los laterales. En ocasiones son tan profundas que la pérdida de tejido es más que evidente.
Tratamiento de las Grietas
Lo primero que hay que hacer es solucionar qué está causando la grieta. Normalmente los responsables habituales de su aparición son una colocación del bebé al pecho mejorable o una dificultad en la anatomía oral del bebé; sea un paladar alto o un frenillo lingual corto.
Una vez localizada y mejorada la causa podemos ir a la curación de las mismas. En este caso la recomendación es mantener una higiene de la grieta. Esto implica limpiar con agua y jabón neutro la herida 3-4 veces al día, y secar al aire dando toques.
Si puedes, que el pecho esté lo más aireado posible, evitando tapar las grietas y favoreciendo que sequen al aire. Usar conchas protectoras te ayudará a evitar que la ropa roce la zona afectada, que se mantenga seca y que no tengas que quitar los protectores, que suelen “arrancar” pequeñas partes de tejido, lo que resulta extremadamente doloroso.
Estas grietas al ser más profundas, necesitan probablemente además de mantener una higiene en la zona tratamiento antibiótico tópico y/o oral; o quizá ambos en las de más complejidad.
Cerramos esta entrada recordando que no debemos tomar las grietas como algo normal en la lactancia, cuando aparecen, nos indica que hay aspectos que hay que mejorar.
Persistencia de la Leche Después del Destete
Un día, meses o incluso años después de haber dado el pecho tal vez te de por apretar el pezón y veas que aparecen gotas de algo similar a la leche. Cuando una lactancia termina, hay que valorar qué hacer. Si ha sido un destete pausado y que ha durado semanas o meses, lo más probable es que la madre no sienta ninguna molestia, que no note el pecho lleno, ni le duela y, por tanto, se puede dar por terminada la lactancia. Pero también se puede dar el caso que haya sido un destete abrupto y la madre sí sienta el pecho inflamado e incluso le resulte doloroso.
En este caso, hay que vaciar el pecho a mano o con sacaleches e ir sacando cada día un poco menos de leche, o sacarla solo cuando se noten molestias. Es importante subrayar que en una lactancia que ya está instaurada nunca es necesario tomar medicación para “cortar” la leche.
Si has destetado hace mucho y has observado leche o un líquido transparente cuando manipulas tus pezones, no te asustes. Es más habitual de lo que piensas. Si la leche o el líquido no sale de manera espontánea, no debes preocuparte. En el caso de que salga de manera espontánea y no estés embarazada, debes consultar al ginecólogo para valorar la idoneidad de hacer una analítica para verificar los valores de prolactina en sangre.
Si piensas en volver a quedarte embarazada, tampoco te debes preocupar. El problema principal reside en lo poco que conocemos y exploramos nuestro cuerpo.
