El Aborto: Un Análisis Detallado de Argumentos a Favor y en Contra

El aborto es un tema que genera intensos debates y opiniones encontradas en la sociedad. La noticia de la violación de una niña nicaragüense de nueve años ha causado un gran impacto en la sociedad, haciendo renacer un debate ya planteado anteriormente. Este artículo tiene como objetivo explorar los argumentos a favor y en contra del aborto, examinando las diferentes perspectivas éticas, sociales y legales que influyen en esta controversia.

Marcha por el aborto legal en Argentina

Argumentos a Favor del Aborto

Los defensores del aborto, a menudo denominados "pro-elección", sostienen que la mujer tiene el derecho fundamental de decidir sobre su propio cuerpo y su salud reproductiva. Para los abortistas, durante las primeras semanas del embarazo el embrión o feto no está lo suficientemente desarrollado para equipararlo a una persona. Este argumento se basa en la autonomía personal y la libertad de elección de la mujer.

La decisión de abortar o no, no es algo que se deba tomar a la ligera, pero en casos de violaciones o/y de embarazos no deseados a edades tempranas, debería de estar permitido sin ningún tipo de traba social o moral.

Las organizaciones abortistas señalan que también se trata de una cuestión de salud pública, sobre todo en regiones con altos índices de pobreza. También es una forma de prevenir las consecuencias de los embarazos de menores, que tienen efectos sobre la salud física y mental de las niñas y adolescentes. En otros países, el aborto solo está permitido si existe un riesgo para la salud de la madre, en caso de malformación fetal grave o bien si es producto de una violación.

Además, se argumenta que la penalización del aborto no reduce su incidencia, sino que simplemente lo convierte en una práctica clandestina e insegura. Argentina, como ejemplo de un país latinoamericano, muestra que la cantidad de abortos estimados supera de 3 a 5 veces la incidencia de los países en los que la interrupción es legal.

Los países donde el aborto está despenalizado, no muestran complicaciones en la salud o internaciones por las complicaciones del aborto inseguro y menos aún muertes maternas.

El aborto es un derecho. El despenalizador del aborto ha debido siempre excusarse por su postura. Siempre lo ha hecho. Quien trabaja para la despenalización es y ha sido un defensor de la mujer porque las distintas circunstancias así lo requerían. En este sentido, es iluminador el relato de la filósofa Judith Jarvis Thompson citada anteriormente, quien propone una hipotética situación en la cual una mañana cualquiera, usted se despierta conectado a una persona o, mejor aún, a una personalidad de nuestra sociedad que estará conectada a usted por meses o años y que sin su ayuda, moriría.

Una mujer debe tener el derecho de no tener un hijo o puede rehusarse a continuar un embarazo. Como dice la filósofa del MIT Judith Jarvis Thompson un feto no tiene el derecho de apoderarse del cuerpo de una mujer. ¿Cómo es posible que tengamos que obligar a una mujer que no quiere tener un hijo en ese momento de su vida a que sea rehén de un embarazo?

El aborto es necesario y no es un mal sino un bien social. Aborto y maternidad van de la mano. La libertad de ser madre implica la libertad de no serlo. Legal o ilegal, la mujer apela al aborto cuando no puede seguir adelante con ese embarazo. Por ello el aborto debe ser considerado como una parte importante del cuidado de la salud en general y reproductiva en particular.

Es preciso resaltar las consecuencias de su propia posición, y responsabilizarlos de las consecuencias que implica la penalización del aborto: si el objetivo de someter al aborto a la ilegalidad es defender la vida de los embriones, la penalización del aborto no cumple su objetivo.

Aborto: Los argumentos a favor y en contra

Argumentos en Contra del Aborto

Los opositores al aborto, a menudo denominados "pro-vida", argumentan que la vida humana comienza en el momento de la concepción y, por lo tanto, el aborto es un acto inmoral que equivale a matar a un ser humano inocente. Aun así, hay personas que ven el aborto poco menos que como una práctica «monstruosa» y están en su contra, sea cual sea la situación. Y es que desde el momento mismo de la concepción estamos hablando de una vida.

Con el fin de justificar su postura en contra, se valen también de los médicos que intervienen en las operaciones de este tipo, quienes actúan bajo una serie de principios éticos, según los cuales adoptarán el método de tratamiento más beneficioso para los pacientes, absteniéndose de todo aquello que fuere nocivo y malicioso.

Desde el punto de vista teórico, la posición pro vida es una posición dogmática, deontológica y con un gran componente religioso que se asienta sobre la santidad de la vida, justificada desde la visión ―religiosa― de que la persona comienza desde el momento de la concepción.

Esta tesis muestra una visión sesgada y una manipulación del estatuto del embrión, poniendo a la genética y a los 46 cromosomas en el centro de la escena y desconociendo las distintas visiones que cuestionan el estatus de persona del embrión desde las ciencias, la ética, la filosofía, la filosofía jurídica o incluso desde la religión.

Desde el punto de vista práctico, la posición pro vida es contradictoria. Invierten una enorme cantidad de poder y dinero en demonizar al aborto y a las mujeres que recurren a la interrupción del embarazo y prácticamente no hacen nada o muy poco para prevenir el embarazo no deseado. Así, lejos de contribuir a proteger la vida embrionaria disminuyendo la cantidad de abortos, contribuyen a su alta incidencia.

Implicaciones Éticas y Morales

Uno de los dilemas centrales en el debate sobre el aborto es la cuestión del estatus moral del feto. ¿En qué momento del desarrollo embrionario o fetal se puede considerar que existe una vida humana con derechos? Esta pregunta ha sido objeto de debate filosófico, ético y religioso durante siglos.

Y es aquí donde se plantea el dilema porque… ¿Y si salvamos al niño pero arruinamos la vida de su madre? ¿Estaría justificado el nacimiento de esa criatura no deseada? Es probable, y no sólo en los casos de violaciones en los que el niño es, muchas veces, el recuerdo constante de aquel traumático suceso, que el pequeño acabase viviendo en un ambiente hostil cargado de resentimiento por parte de su madre en el que ni él ni ella llegasen a ser felices.

Muchas personas creen que es triste ver como una institución tan «respetable» como es la Iglesia sigue anclada en la antigüedad, dejando morir a la niña tan solo por salvar la vida de un feto que nunca llegará a nacer. Esto es debido a que se quiere mantener antiguos valores, donde lo más importante es salvar todas las vidas posibles. ¿Cómo se puede permitir que se ponga en peligro la vida de esta niña, que apenas es consciente de lo que le está ocurriendo?¿Cómo se puede decir a unos padres que dejen morir a su hija tranquilamente?

Ética Femenina y Feminista en el Contexto del Aborto

La ética femenina y feminista ofrecen perspectivas únicas sobre el aborto. La ética del cuidado, desarrollada por Carol Gilligan y Nel Noddings, enfatiza la importancia de las relaciones interpersonales y el cuidado mutuo. En este enfoque, la evaluación moral del aborto depende de las circunstancias particulares en que este se dé. Ahora, por ética femenina entenderé básicamente la ética del cuidado, tal como ha sido desarrollada por Carol Gilligan y Nel Noddings.

Según Gilligan, la voz moral de las mujeres se caracteriza por sentimientos de empatía y compasión en mucho mayor medida que la voz masculina. Pero también describe esa voz a partir de otros elementos: es una voz concreta y específica, una voz que no es competitiva o combativa, sino colaborativa, dado que pone más énfasis en las relaciones interpersonales que en la individualidad.

La ética feminista, por otro lado, se centra en los derechos de las mujeres y la lucha contra la injusticia de género. Para el feminismo liberal, una de las funciones principales de la ética en lo que respecta al tema del aborto consiste en la justificación moral de los derechos reproductivos.

Si bien las dos teorías pueden, en principio, llegar a conclusiones similares en cuanto a la consideración moral del aborto, tienen diferencias significativas y, en muchas ocasiones, pueden entrar en conflicto. En un mundo ideal tal vez sí lo sería, pero, en el mundo real donde es tan fácil que las cosas salgan mal, es necesario proteger ese espacio de decisión y libertad a través del lenguaje de los derechos, como lo hace el feminismo liberal.

Protesta sobre el aborto

El Aborto como un Bien Social

Algunos argumentan que el aborto no solo es un derecho individual, sino también un bien social. El aborto forma parte de la medicina reproductiva y no puede ni debe ser su antítesis. Legal o ilegal, la mujer apela al aborto cuando no puede seguir adelante con ese embarazo. Por ello el aborto debe ser considerado como una parte importante del cuidado de la salud en general y reproductiva en particular.

Se analiza al aborto como un bien social examinando las distintas miradas que tiene la sociedad con respecto al aborto y sus leyes. Estos no deberían estar influenciados por sus creencias personales sino por la necesidad de la población y la de políticas públicas.

El Rol de las Creencias Personales y Políticas Públicas

Es fundamental que las políticas públicas sobre el aborto no estén influenciadas por las creencias personales de los funcionarios o grupos sociales influyentes. Sin embargo, debiera ser inadmisible que una política pública, como el acceso al aborto, se encuentre a merced de las creencias personales de los funcionarios o de grupos más o menos mayoritarios de nuestra sociedad.

Todas las creencias y valores son respetables pero las religiones y creencias deben quedar para el seno del hogar de los funcionarios. Toda vez que las políticas públicas afectan a las personas de todas las creencias y religiones, la función pública debe regirse por valores y criterios laicos.

Estigmas y Mitos en Torno al Aborto

Son numerosas las ideas preconcebidas en torno al aborto y las personas que lo practican y/o defienden. Estos estigmas alrededor del aborto producen a su vez un impacto negativo en la forma en que una determinada sociedad percibe la interrupción voluntaria del embarazo y a aquellas mujeres que lo han tenido o lo buscan.

Si bien estudios científico-médicos fiables han negado la existencia de un “síndrome post-aborto”, estos mitos y esta desinformación continúan propagándose. Las consecuencias de estas desinformaciones y distorsiones de la ciencia y las buenas prácticas de salud son claramente perjudiciales para la salud y las vidas de las mujeres.

Derechos Humanos y el Aborto

Los derechos sexuales y reproductivos y la capacidad de las mujeres para controlar su fertilidad y reproducción, también mediante el acceso al aborto, son fundamentales para la realización plena de los demás derechos humanos. Es una gran contradicción que gobiernos como el de Polonia o el de Paraguay, que establecen una política muy restrictiva de aborto, prohíban al mismo tiempo la educación afectivo-sexual en las escuelas.

Cuando la Organización Mundial de la Salud promueve la práctica de abortos seguros, está hablando no solo de la disponibilidad de los servicios para practicarlos, sino también de la forma en que se ofrecen esos servicios, de la confidencialidad y la privacidad en la toma de decisiones de las mujeres, por lo que recomienda, entre otras cuestiones, la señalización discreta de la ubicación de los servicios de aborto.

¿Se vulnera el derecho a la vida cuando se dificulta el derecho al aborto?

Sí, cuando se criminaliza el aborto se puede vulnerar el derecho a la vida de la mujer embarazada. Porque con la prohibición no desaparecen los abortos, sino que se obliga a las mujeres a acudir a métodos inseguros, clandestinos y sin garantías sanitarias. Fue el caso de Savita, una mujer residente en Irlanda, de 31 años y embarazada de 17 semanas, que murió en 2012 de septicemia porque los médicos se negaron a practicarle un aborto pese a que estaba muy enferma y el feto no podría sobrevivir.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos, en una sentencia de 2004 señaló que "el feto no se considera como una persona directamente protegida por el artículo 2 de la Convención” (el referido al derecho a la vida), porque si así fuera, “se limitarían de manera abusiva los derechos establecidos a las personas ya nacidas”.

Desigualdad Económica y Social en el Acceso al Aborto

Está demostrado que son las mujeres con menos recursos y más vulnerables las que se someten a abortos clandestinos, arriesgando incluso su vida y su libertad en los países donde el aborto está prohibido o castigado por el código penal. En las regiones desarrolladas se producen 30 defunciones por cada 100.000 abortos peligrosos, mientras que esta proporción aumenta en las regiones en desarrollo hasta 220 defunciones por cada 100.000 peligrosos.

Las personas que sufren pobreza, marginación social y discriminación de género, se ven afectadas de manera desproporcionada cuando la legislación prohíbe el aborto, pues no tienen medios para recurrir a servicios legales de aborto. Por ejemplo, en Estados Unidos, las mujeres afroamericanas tienen tres o cuatro veces más probabilidades de morir durante el embarazo o el parto que las mujeres blancas, y la tasa de mortalidad materna es mayor en los estados que tienen las leyes de aborto más restrictivas.

Tabla Resumen: Argumentos Clave

Argumento Perspectiva Pro-Elección Perspectiva Pro-Vida
Derecho a la Autonomía La mujer tiene derecho a decidir sobre su cuerpo. La vida humana comienza en la concepción.
Salud Pública Legalizar el aborto reduce los abortos inseguros. El aborto es un acto inmoral que atenta contra la vida.
Estatus del Feto El feto no es una persona con derechos plenos. El feto es un ser humano desde la concepción.
Consecuencias Sociales La penalización del aborto afecta a las mujeres más vulnerables. El aborto debilita el respeto por la vida humana.

Publicaciones populares: