Durante el embarazo, la alimentación juega un papel crucial tanto para la salud de la madre como para el desarrollo del bebé. Es fundamental conocer qué alimentos se deben evitar para prevenir riesgos innecesarios. En este artículo, te ofrecemos una guía detallada sobre los alimentos prohibidos durante el embarazo, las razones detrás de estas restricciones y cómo mantener una dieta segura y nutritiva.
¿Por Qué es Importante Evitar Ciertos Alimentos Durante el Embarazo?
En el embarazo tienes que preocuparte de proporcionar a tu bebé todos los nutrientes necesarios para que pueda crecer bien, y también debes evitar comer aquello que pueda causarle algún daño. Algunos productos alimentarios conllevan riesgos de contaminación por microorganismos, que podrían provocar enfermedades al bebé o abortos espontáneos.
Durante el embarazo, el sistema inmunológico de la madre se ve suprimido para permitir el desarrollo del bebé, lo que la hace más vulnerable a enfermedades transmitidas por alimentos. Por ello, es vital conocer qué alimentos no puede comer una embarazada debido a los riesgos que representan, y conocerlos es vital para cualquier futura madre. La alimentación durante el embarazo no solo debe enfocarse en lo que es beneficioso, sino también en evitar lo que podría ser perjudicial, de ahí la importancia de saber qué alimentos no puede comer una persona embarazada.
Ciertos alimentos, aunque normalmente seguros, pueden ser peligrosos para las mujeres embarazadas debido a la posibilidad de contener bacterias, parásitos o toxinas que pueden aumentar el riesgo de complicaciones. Algunos acumulan en su carne importantes cantidades de mercurio.
Alimentos Crudos o Poco Cocidos
Uno de los primeros grupos de alimentos que no puede comer una embarazada incluye aquellos que están crudos o poco cocidos. Carnes, pescados y mariscos crudos o poco cocinados, así como ahumados, marinados o fermentados (incluyendo comidas como sushi, ceviche, carpaccios o moluscos crudos) deben evitarse.
Carne cruda o poco cocinada
Cuando vayas a comer una hamburguesa y el camarero te pregunte: "¿Al punto o hecha?", responde sin dudar: "Bien hecha". La carne cruda o poco cocinada puede producir toxoplasmosis. Si la infección de toxoplasmosis tiene lugar por primera vez durante la gestación, puede transmitirla al feto a través de la placenta, poniendo en peligro su salud, e incluso su vida", afirma la especialista en Nutrición Marta González Caballero.
Las consecuencias para el feto de que la madre se contagie de toxoplasmosis dependerán de la etapa del embarazo en que se produzca la transmisión: cuanto menos tiempo haya transcurrido desde el comienzo del embarazo, más graves serán los daños. La toxoplasmosis en el embarazo puede provocar retraso en el crecimiento intrauterino (CIR), aborto espontáneo, muerte del feto o afectaciones en cerebro, pulmones, ojos, hígado, músculos, corazón o tubo digestivo del niño.
El jamón serrano y los embutidos, como el chorizo o el salchichón, se elaboran a partir de carne cruda pueden contener el parásito toxoplasma gondii. Además el cerdo es el animal que más lo trasmite. Si no estás inmunizada frente a la toxoplasmosis (consulta a tu médico) evita el consumo de productos cárnicos crudos curados (chorizo, salchichón, salami, jamón curado…).
Precaución: Si no estás inmunizada frente a la toxoplasmosis (consulta a tu médico) evita el consumo de productos cárnicos crudos curados (chorizo, salchichón, salami, jamón curado…).
Para prevenir esta contaminación, los alimentos han de estar totalmente cocinados, especialmente la carne, el pescado y los huevos, y debes pelar o limpiar bien las frutas y verduras crudas.
Pescado crudo
Si te ponen una tapa de boquerones mientras tomas el aperitivo con tus compañeros de trabajo, asegúrate bien que antes se han congelado durante cinco días a -20ºC (y para alcanzar esta temperatura se necesita un frigorífico de al menos tres estrellas). Los pescados crudos pueden contener un parásito llamado anisakis y cuando alguien ingiere uno de esos animales infectados crudos puede provocar fuertes dolores estomacales, vómitos…
El anisakis directamente no causa ningún daño ni al embarazo ni al feto, pero sus síntomas pueden ser verdaderamente molestos e impedir que te alimentes y te nutras bien. "La inactivación de las larvas se puede garantizar por congelación o con la cocción, pero antes hay que lavar bien el pescado y sacar las vísceras tan pronto como sea posible", afirma la nutricionista Marta González Caballero. Esa es la razón de que haya que congelar el pescado cinco días A -20ºC.
¿Eres una amante del sushi? En ese caso, sentimos darte malas noticias porque en los nueve meses de embarazo conviene que elijas pescado ya cocinado. "No es recomendable consumir ningún pescado crudo ya que puede alojar parásitos como el anisakis", afirma la nutricionista Marta González Caballero.
Precaución: La inactivación de las larvas se puede garantizar por congelación o con la cocción, pero antes hay que lavar bien el pescado y sacar las vísceras tan pronto como sea posible. Pescado crudo (tipo “sushi”, “sashimi”, ceviche, carpaccios), pescado ahumado refrigerado o marinado así como ostras, almejas o mejillones crudos.
Quesos No Pasteurizados
¿Una tabla de queso? Si acudes a cenar con amigos y te proponen pedir una, asegúrate que no incluye algunos quesos. En el embarazo no conviene comer quesos brie, cammembert, feta, queso azul o queso fresco sin pasteurizar, a menos que te digan que sí han sufrido este proceso. "Pueden contener bacterias peligrosas como Listeria, responsable de causar listeriosis.
Leche cruda y derivados lácteos no pasteurizados. Se deben evitar los quesos frescos, blandos (como la mozzarella o el brie) y azules en cuya etiqueta no indique de forma específica que están “preparados con leche pasteurizada”.
Precaución: Quesos no pasteurizados. En los quesos producidos con leche cruda (quesos tipo brie o artesanales) puede esconderse la listeria. Quesos frescos o de pasta blanda (Brie, Camembert, tipo Burgos o quesos latinos, mozzarella y quesos azules) si en la etiqueta no dice que estén hechos con leche pasterizada.
Pescados con Alto Contenido de Mercurio
Lo has oído muchas veces: en el embarazo conviene incrementar la ingesta de pescado. ¡Pero cuidado, no de todos! Algunos acumulan en su carne importantes cantidades de mercurio. "Este tipo de pescado grande durante el embarazo puede provocar a la madre daños renales y también puede verse perjudicado el sistema nervioso, pulmones y riñones del bebé. Si las cantidades son demasiado elevadas puede verse afectada la visión y audición", afirma Marta González Caballero.
Pescados de gran tamaño como el tiburón, atún, pez espada, caballa y panga. Aunque bien cocinados, los pescados como el atún, el pez espada, el tiburón, la caballa y otros depredadores almacenan importantes cantidades de mercurio.
Precaución: Grandes peces como el pez espada, el tiburón, el atún rojo o el lucio.
Verduras Crudas No Desinfectadas
Las verduras son sanísimas en el embarazo y crudas mantienen todas sus vitaminas. Pero también pueden "contener virus como la hepatitis, bacterias como la Listeria, salmonella o E. Coli o parásitos como el toxoplasma", como afirma la nutricionista Marta González Caballero. Así que si optas por una buena ensalada, asegúrate de que las hortalizas se han lavado con algún desinfectante para uso alimentario. Como este punto es difícil de averiguar en algunos restaurantes, mejor opta por un plato de verdura cocida.
Vegetales crudos que no estén desinfectados previamente, también las ensaladas preparadas en bolsa. Para limpiarlos, sumérgelos durante 10 minutos en agua con un poco de lejía apta para la desinfección de agua de bebida (1 cucharadita de café por cada litro de agua).
A pesar de lo saludable que son las verduras crudas y las frutas, es recomendable consumirlas solo si estás segura de que han sido lavadas correctamente con el uso de desinfectantes para alimentos. En las verduras y las frutas pueden esconderse varios tipos de bacterias y es mejor no arriesgarse.
Precaución: Frutas y hortalizas crudas que no se hayan pelado o lavado y desinfectado previamente (incluyendo ensaladas embolsadas y las consumidas fuera de casa).
Huevos Crudos
No lo vamos a discutir: la mayonesa casera está mucho más rica que la industrial, pero en el embarazo, no es la más indicada. Los huevos crudos pueden contener una bacteria llamada salmonella. Aunque en general no afecta directamente a la gestación ni pone en peligro al feto,los síntomas de la salmonelosis (fiebre alta, vómitos, diarrea) pueden ser muy molestos, sobre todo en el embarazo. “Existen estudios de casos de bacteria Salmonella que causan una infección del líquido amniótico (el líquido que rodea al bebé durante el embarazo). Si bien es raro, esto puede conducir a un aborto espontáneo”, se afirma en un documento publicado en la Natrional Librery of Medicine.
Los huevos y los productos que contienen huevo crudo, como la salsa holandesa o el aderezo para la ensalada César, se encuentran entre las categorías de alimentos que pueden causar mayor riesgo de salmonelosis. En muchos postres caseros se utiliza huevos crudos, como las cremas para el relleno o el tiramisú, lo que conlleva riesgo de contraer salmonelosis.
Huevos crudos o preparaciones elaboradas con huevo crudo (salsas y mayonesas caseras, mousses, merengues y pasteles caseros, tiramisú, helados caseros, ponches de huevo...)
Alimentos Ahumados y Marinados
La bacteria Listeria se encuentra muy presente en nuestro entorno y que tiene la particularidad de sobrevivir a grandes cambios de temperatura (desde 5ºC hasta 60ºC). Por ello, es un patógeno muy resistente. Los alimentos ahumados y marinados, tanto de pescados como de carne, pueden contenerla intacta, ya que la única forma de destruirla es cocinando bien los alimentos, por encima de esos 60ºC. El proceso de ahumado o marinado no utiliza el calor, por lo que el alimento permanece crudo.
Para evitar la infección por Listeria, se recomienda cocinar muy bien todos los alimentos.
Patés y Foies No Pasteurizados
Los patés y los foies, si no están pasteurizados (lee bien las etiquetas, pero generalmente los que se comercializan sí lo están) son muy peligrosos. Así que rechaza los patés o foies sin pasteurizar. En lo restaurante pregunta al chef por el proceso de pasteurización.
Patés que se vendan refrigerados. Además de ser un alimento poco recomendado por su alto contenido en grasas animales, se elabora con el hígado y si no está pasteurizado puede contener listeria.
Brotes Germinados Crudos
Los brotes germinados crudos son una gran fuente de nutrientes… y de bacterias que no se eliminan con el lavado, como E. Colli y Salmonella. Durante el embarazo debes tener ciertas precauciones y cocinarlos para consumirlos.
Ostras y Mariscos Crudos
Si quieres celebrar por todo lo alto tu embarazo, ten mucho cuidado con lo que pones en la mesa: Algunos alimentos considerados como auténticos manjares no debes ni probarlos, como las ostras. Las ostras, al que se le atribuyen poderes afrodisiacos, contienen dentro de su concha bacterias y gérmenes que normalmente se eliminan con la cocción, pero la gracia de la ostra es comérsela cruda; así que los gérmenes se quedan tan frescos por mucho limón que se le eche.
Alcohol
ALCOHOL DURANTE EL EMBARAZO: CONSECUENCIAS, CUÁNDO DEJAR DE BEBER, ALCOHOL EN LA LACTANCIA...
"Durante el embarazo es recomendable abstenerse de tomar alcohol. Las investigaciones demuestran que tomar alcohol durante el embarazo causa daño al bebé dentro del útero y puede llevar a problemas médicos prolongados en el niño después de su nacimiento", explica la nutricionista Marta González Caballero.
¿Ni una copa? Ni tan siquiera eso. Se sabe que el alcohol afecta a la absorción, metabolismo y excreción de nutrientes como el zinc, el magnesio, el cobre o el hierro, por lo que su consumo puede afectar los niveles de esos elementos en la gestación.
Las bebidas alcohólicas son muy peligrosas para el feto, alteran los mecanismos de absorción de los nutrientes y pueden causar tanto desequilibrios en el desarrollo fetal (síndrome de alcoholismo fetal), como problemas de salud al bebé.
Cafeína
Muchos estudios afirman que el café tomado con moderación no es perjudicial durante el embarazo. Pero "siempre que no haya contraindicaciones como en el caso de la hipertensión arterial o preeclampsia", como señala la experta en Nutrición Marta González Caballero. Puedes tomar 200 mg de cafeína diarios, que equivale a dos tazas de café al día, Pero debes tener en cuenta que otras bebidas también lo contienen, como los refrescos de cola, el té, el chocolate…
Abusar de la cafeína puede provocar aborto y bebés de bajo peso. El consumo excesivo de cafeína se ha relacionado con un mayor riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro.
Modera el consumo de cafeína de cualquier fuente (café, té, bebidas de cola, bebidas “energéticas”, yerba mate...)
Otros Alimentos a Moderar
Además de los alimentos estrictamente prohibidos, existen otros que deben consumirse con moderación durante el embarazo. Estos incluyen:
- Grasas saturadas: Presentes en carnes rojas, productos cárnicos procesados y bollería industrial.
- Azúcar: Aditivo presente en postres, zumos, refrescos y productos procesados.
- Sal: Consumir en cantidades moderadas para evitar la retención de líquidos.
Recomendaciones Adicionales
Además de evitar los alimentos prohibidos, es crucial seguir algunas recomendaciones adicionales para garantizar la seguridad alimentaria durante el embarazo:
- Lava tus manos: Lávate las manos con jabón y agua caliente, al menos durante 20 segundos, antes y después de manipular los alimentos.
- Lava las frutas y verduras: Utiliza agua con lejía apta para desinfección del agua de bebida (consultar la etiqueta), a razón de 4 gotas por litro de agua. Sumerge las frutas y hortalizas durante al menos 10 minutos y después realiza un enjuagado abundante con agua potable.
- Cocina completamente los alimentos: Asegúrate de que la carne y el pescado estén completamente cocidos.
- Refrigera los alimentos: Guarda los alimentos cocinados en el frigorífico el menor tiempo posible y mantenlos en recipientes cerrados.
- Lee las etiquetas: Lee detenidamente el etiquetado de los alimentos, especialmente las advertencias y condiciones de uso.
A continuación, presentamos una tabla resumen con los alimentos prohibidos y las razones para evitarlos:
| Alimento | Razón para Evitar |
|---|---|
| Carne cruda o poco cocida | Riesgo de toxoplasmosis y listeriosis |
| Pescado crudo (sushi, ceviche) | Riesgo de anisakis y otras infecciones |
| Quesos no pasteurizados (brie, camembert) | Riesgo de listeriosis |
| Pescados con alto contenido de mercurio (atún, pez espada) | Posible daño al desarrollo neurológico del feto |
| Verduras crudas no desinfectadas | Riesgo de toxoplasmosis, salmonela y E. Coli |
| Huevos crudos | Riesgo de salmonelosis |
| Alimentos ahumados y marinados | Riesgo de listeriosis |
| Patés y foies no pasteurizados | Riesgo de listeriosis |
| Brotes germinados crudos | Riesgo de E. Coli y salmonela |
| Ostras y mariscos crudos | Presencia de bacterias y gérmenes |
| Alcohol | Daño al desarrollo fetal |
| Exceso de cafeína | Riesgo de aborto y bajo peso al nacer |
Consulta a un Profesional de la Salud
Siempre es recomendable que las mujeres embarazadas consulten con un nutricionista o con su médico antes de realizar cambios significativos en su dieta. Acudir a una nutricionista durante el embarazo es importante porque una alimentación adecuada es esencial para la salud de la madre y el desarrollo del feto. Durante este periodo, el cuerpo de la mujer experimenta cambios significativos, y es importante que la nutrición se adapte a estos cambios para satisfacer las nuevas necesidades nutricionales.
Además, una nutricionista puede ayudar a la madre a manejar problemas de salud relacionados con la nutrición durante el embarazo, como la diabetes gestacional, la presión arterial alta y la anemia. También se encargará de controlar el aumento de peso durante el embarazo, lo que puede ser importante para prevenir complicaciones en el parto y mejorar la salud de la madre después del embarazo.
