Estreñimiento en Bebés Lactantes: Causas, Alivio y Consejos para Madres

El estreñimiento en los bebés es uno de los grandes dolores de cabeza para los padres. También lo son las dudas sobre cuándo son muchas y cuándo hay pocas deposiciones. En este artículo, abordaremos en detalle el estreñimiento en bebés lactantes, sus causas, síntomas y las mejores formas de aliviarlo.

El sistema digestivo de tu bebé es muy inmaduro cuando nace, por eso su tránsito intestinal es muy diferente al de los niños mayores y al de los adultos. Cada bebé es distinto y la frecuencia y la forma de las deposiciones varía mucho de unos a otros, por eso, para saber si un bebé está estreñido, no hay que fijarse en el número de deposiciones que hace sino en cómo son.

¿Cómo deben ser las heces del bebé?

La defecación en los bebés va cambiando conforme va creciendo. Para determinar si la consistencia, el color, la frecuencia y la cantidad de sus heces es la normal, es importante tener en cuenta diversos factores como la edad o la alimentación, por ejemplo.

Como regla general, es difícil que un bebé alimentado con lactancia materna tenga estreñimiento, algo que suele ser más frecuente en aquellos que toman biberones de fórmula. Los bebés alimentados con lactancia materna comienzan sus deposiciones a partir del tercer o cuarto día de vida, dependiendo de la subida de leche de la madre.

La primera deposición que hará tu bebé se llama meconio y se producirá en las primeras 24 horas. Es de color negruzco-verdosa y su aspecto es espeso y pegajoso. Está formada por los restos del líquido amniótico que ha estado tragando cuando estaba dentro de tu útero. A partir de ahí, sus deposiciones van a ir cambiando de aspecto dependiendo de la alimentación que lleve.

Generalmente, los bebés que se alimentan de leche materna presentan heces bastantes líquidas y de color amarillento. Otra característica de este tipo de heces es su olor ácido.

Lo normal en los dos primeros meses de vida en bebés amamantados es que realicen “de 4 a 6 deposiciones al día. La experta también recuerda que “si bien a partir del primer mes, los bebés pueden dejar de defecar durante varios días, cuando realizan la deposición, esta será más abundante, pero igualmente blanda. La causa de este aparente estreñimiento puede deberse a que la leche materna apenas contiene residuos”.

De hecho, los bebés pueden realizar una deposición líquida tras cada toma (llegando hasta 10-12 deposiciones al día). Pero también puede ser que tengan “una frecuencia deposicional muy baja, realizando deposiciones incluso cada 3 ó 5 días o más, pero de consistencia blanda y que no se acompañan de esfuerzo defecatorio”.

Si está con lactancia materna, sus deposiciones serán muy blandas o líquidas, de color amarillo oro y durante las primeras semanas su frecuencia suele coincidir con cada toma que realizan. Según va creciendo tu bebé el número de deposiciones disminuye. Puede pasar de hacer deposición en cada toma, a hacer una o dos veces al día, incluso que haya días que no haga. Este cambio, te puede hacer pensar equivocadamente que tu bebé se ha estreñido.

Pero aunque tu bebé lleve varios días sin hacer deposición, si no se encuentra molesto, sigue comiendo con normalidad y cuando hace deposición, su consistencia es normal, no está estreñido.

La primera es que su intestino cada vez está más capacitado para absorber casi todo el alimento que toma, por lo que se genera muy poco residuo para expulsar. La segunda es que hay una descoordinación entre el movimiento del intestino y abrir voluntariamente el culete.

Los bebés nacen con lo que se conoce como el reflejo gastrocólico que consiste en que cada vez que come, su intestino se mueve para vaciarse y hacer sitio al nuevo alimento. Al principio es involuntario, ya que no tiene capacidad para controlar ese movimiento ni para cerrar el culete. Pero entre la segunda y la octava semana, tu bebé puede apretar o relajar voluntariamente el esfinter, aunque como es lógico al principio no sabe cómo hacerlo.

Cuando su intestino se mueve, aprieta la tripa pero muchas veces sin éxito. Esto hace que parezca que está molesto. Es normal que puedas interpretar que está estreñido, sin embargo, no es así.

Si tu bebé hace deposición cada varios días, pero no está molesto y cuando hace la consistencia es blanda, no tienes que preocuparte ni hacer nada.

El proceso es muy similar en el caso de bebés alimentados con leche de fórmula: de 4 a 6 deposiciones blandas, más abundantes en el primer mes.

Sin embargo, los bebés que toman alimentos sólidos, expulsarán heces cuyo color dependerá del alimento ingerido. Pese a ello, cabe destacar que cada bebé tiene su ritmo intestinal, pero si surgen dudas, lo mejor será consultar al especialista.

Es importante recordar que las recomendaciones de los profesionales de la salud tienden a tranquilizar a los padres.


El masaje abdominal contribuye a aliviar el estreñimiento del bebé y favorece el apego.

¿Cuáles son las causas del estreñimiento infantil?

El principal motivo del estreñimiento en el bebé está relacionado con el tipo de alimentación. El estreñimiento es un problema bastante frecuente en los primeros meses de vida, pero que suele desaparecer entre el cuarto y el sexto mes cuando comienzan a alimentarse a base de purés o papillas.

La leche materna, además de protegerlo contra infecciones, es más fácil de digerir para el pequeño y como consecuencia, es menos frecuente el estreñimiento. Normalmente, los primeros meses de vida casi cada vez que se alimenta el pequeño defeca, aunque puede ocurrir que, en ocasiones, pueden pasarse varios días sin evacuar.

Uno de los principales problemas de la leche materna con respecto al estreñimiento es que, como no podemos controlar la cantidad de alimento que consume el pequeño, en ocasiones cuando éste no evacua con normalidad puede ser que no se esté alimentando correctamente porque no está comiendo lo suficiente.

Por su parte, la leche artificial suele provocar más problemas de estreñimiento que la leche materna. Con este tipo de alimentación, la frecuencia con la que el bebé defeca no suele superar las dos veces diarias. Para este problema, algunos especialistas recomiendan añadir un poco de agua extra al biberón. Respecto a la lactancia artificial, algunos laboratorios ya han trabajado en leches especiales antiestreñimiento.

Las causas del estreñimiento en bebés son variadas, todo depende de la edad del pequeño y de su alimentación, si es principalmente láctea o no. La leche materna tiene muchas ventajas, una de ellas está relacionada precisamente con el estreñimiento, pues resulta poco frecuente que un lactante se encuentre en esta situación vulnerable.

Las deposiciones irán cambiando a medida que introduzcas una dieta variada al bebé. En estos casos, al ir modificando la dieta, es más habitual que tu pequeño presente estreñimiento temporal.

Existen algunas recomendaciones sanitarias que pueden ayudar, aunque lo más recomendable es que visites al pediatra para tratar esta condición.

Síntomas del estreñimiento en bebés

Como en la mayoría de problemas relacionados con el bebé, la causa de los síntomas casi nunca es fácil de determinar. Algunas de las reacciones que puede tener el bebé ante este problema gastrointestinal son los siguientes:

  • El bebé levanta constantemente las piernas.
  • Su rostro se enrojece.
  • Llora con más frecuencia y con llanto nervioso.
  • El bebé está más irritable.
  • Defecaciones duras, en poca cantidad y con escasa frecuencia.
  • Su estómago se endurece.

En estos casos, los bebés estarán más irritables de lo normal y tenderán a elevar sus piernas de manera constante.

Los padres deben controlar, especialmente en sus primeros meses de vida, la textura y frecuencia de las defecaciones del recién nacido. Ante un caso de estreñimiento, es recomendable acudir cuanto antes al pediatra en aras de evitar que se convierta en un problema crónico o se complique provocando graves molestias al niño o algún tipo de fisura anal.

Recomendaciones para aliviar el estreñimiento

Los especialistas ofrecen a los padres algunos consejos que pueden ayudar al pequeño cuando padece estreñimiento. A continuación, se enumeran algunas de las recomendaciones habituales para afrontar el estreñimiento infantil:

  • Ejercer presión en el abdomen con sus piernas. Hay que tener en cuenta que es más complicado defecar estando la mayor parte del tiempo acostado con lo cual colocarlo en una postura como en cuclillas también puede ayudar.
  • Añadir un poco de agua extra al biberón si se opta por alimentar al bebé con leche artificial.
  • Masajear el abdomen o la espalda.
  • Realizar baños templados.
  • Otro consejo para los bebés estreñidos es dales zumos de frutas, especialmente de manzana, pera o ciruela.
  • En el caso de bebés que comienzan a tomar alimentos sólidos, también estaría indicados purés con pasas, melocotón, etc.

¡Hazle masajes en su barriguita y su tránsito intestinal mejorará! ¿Cómo? El ejercicio también funciona. ¡Mueve sus piernecitas como si estuviera haciendo bici! Si ya sigue una alimentación complementaria a la leche con alimentos sólidos, es necesario que sea variada y con más fibra. ¡Hidrátalo con frecuencia!

Si tu bebé tiene un falso estreñimiento pero está molesto, le puedes ayudar dándole un masajito en la tripa, flexionándole las piernas y levantándolas hacia arriba o pasándole una toallita por el culete para estimularle. Si no es efectivo puedes estimularle con una sonda rectal o un enema de glicerina. Con introducirlo 1 centímetro suavemente será suficiente. Conseguirás aliviar las molestias y a él no le produce ningún daño ni dolor. Si lo tienes que ayudar varias veces, no tengas miedo a estar acostumbrándole a no trabajar a su intestino.

Si tu bebé tiene verdadero estreñimiento y sus caquitas son duras y con dolor debes consultar con tu pediatra sobre todo si tiene menos de cuatro semanas. Tu pediatra te recomendará que debes hacer dependiendo de su edad: introducir más líquido, un laxante osmótico, cambiar de leche, microenemas de glicerina…

Olcina recuerda que “existen fórmulas de preparados lácteos para contrarrestarlo”. En bebés con estreñimiento, tránsito intestinal lento o disposiciones duras, las leches de fórmula antiestreñimiento pueden ser una buena opción al regular el tránsito intestinal gracias a su perfil en minerales y carbohidratos (solo lactosa) específico.

En cualquier caso, es muy importante la visita al médico para evitar que el problema empeore. Tal vez el especialista recomiende usar un supositorio de glicerina para facilitar la defecación al bebé.

Aprovechamos para recordarte que si estás con lactancia materna, tu alimentación no influye para nada sobre su estreñimiento. Pero es importante priorizar vuestro bienestar. Durante el postparto, las madres debéis cuidar especialmente vuestra alimentación y seguir una dieta equilibrada y saludable. En el caso de las madres lactantes, este consejo cobra especial relevancia. No es tanto por el bebé, que salvo en casos de madres con desnutrición severa, seguirá recibiendo una leche con todos los nutrientes necesarios independientemente de la dieta de la madre.

Para facilitar el tránsito intestinal es muy importante seguir las instrucciones del fabricante en cuanto a la cantidad de agua que hay que añadir a la leche de fórmula para asegurarnos de que el bebé está adecuadamente hidratado.

Es posible que durante la lactancia sintáis más hambre, ya que estaréis gastando más calorías. Pero debéis procurar saciaros con alimentos saludables: hidratos de carbono complejos (fruta, verdura, cereales integrales…), proteínas (legumbres, huevos y carnes magras como el pollo, la ternera o el pescado), grasas saludables (aceite de oliva, frutos secos…) calcio (lácteos, tofu, sardinas, verduras de hoja verde…) y fibra (es muy conveniente para prevenir el estreñimiento).

Además, probablemente la matrona os recete un suplemento vitamínico de yodo o hierro. No hay que forzar beber más agua si no tenéis sed. Estar bien hidratadas es importante, además probablemente sintáis más sed de la habitual durante las primeras semanas, pero tampoco os tenéis que obligar a beber más si no queréis.

Si ya sigue una alimentación complementaria a la leche con alimentos sólidos, es necesario que sea variada y con más fibra.

Después de seguir estas últimas recomendaciones, te proponemos que le des una buena sesión de mimos.

Las primeras semanas de un bebé suelen ser un reto para los padres, sobre todo, si son primerizos. Para no olvidar nada en las visitas al pediatra conviene apuntar todas las dudas y acudir a la consulta con todo escrito, incluyendo los días en los que sucede y sintomatología que vemos en el niño.

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