Enfermedades Comunes que una Madre Puede Transmitir al Feto

El embarazo es un período en la vida de la mujer que requiere un cuidado especial. Durante este tiempo, es crucial estar informada sobre las enfermedades que pueden transmitirse al feto, ya que algunas infecciones pueden producir defectos congénitos graves, especialmente antes de la semana 20 de gestación.

A continuación, exploraremos algunas de las enfermedades más comunes que pueden transmitirse de madre a hijo, así como las medidas preventivas y los tratamientos disponibles.

Las 4 enfermedades más riesgosas que se transmiten de madre a hijo.

El Acrónimo TORCH

TORCH es un acrónimo que agrupa un conjunto de infecciones transmisibles durante el embarazo. Estas infecciones pueden causar defectos congénitos graves si se adquieren durante la gestación, especialmente antes de la semana 20. El acrónimo TORCH incluye:

  • Toxoplasmosis
  • Otros (Sífilis, VIH, Hepatitis B y C, Varicela)
  • Rubéola
  • Citomegalovirus (CMV)
  • Herpes simple (HSV)

Además de estas, existen otras infecciones que también pueden ser transmitidas y causar problemas significativos al feto. Es importante estar protegida contra estas enfermedades y tomar medidas eficaces para evitar el contagio.

Infecciones Transmisibles y sus Efectos

Toxoplasmosis

La toxoplasmosis es una infección causada por el parásito Toxoplasma gondii. La infección se adquiere por la ingestión de carne o productos cárnicos crudos o poco cocinados que tengan quistes. Otra fuente de infección es el agua, los vegetales o la tierra contaminados. El contacto con gatos domésticos se considera un factor de bajo riesgo.

Habitualmente es asintomática en el adulto, y la infección confiere una inmunidad duradera. La transmisión al feto se produce en la infección aguda. En este caso de infecciones transmisibles en el embarazo, el riesgo es mayor conforme avanza la gestación, pero la afectación fetal será menor.

Prevención de la Toxoplasmosis

Medidas profilácticas higiénicas en gestantes seronegativas (limpieza de frutas y verduras, ingesta de carne cocinada o previamente congelada, así como guantes si se manipulan excrementos de gato o tierra de jardín). El cribado rutinario es efectivo, pero la profilaxis básica sigue siendo la mejora de la higiene.

Rubéola

La rubeola es una infección de transmisión respiratoria. Con el programa de vacunación actual, la inmunidad es de por vida en más del 95% de los casos. La afectación fetal es una infección crónica que comporta importantes y graves secuelas que pueden ser de aparición tardía.

Las mujeres gestantes que sufren rubeola tienen un elevado riesgo de que el niño nazca con un defecto congénito (problemas visuales, auditivos, cardiacos y otros). La recomendación actual es 2 dosis de vacuna sarampión-rubéola-parotiditis (triple vírica). La primera a los 12 meses y la segunda a los 2 años, preferentemente.

Citomegalovirus (CMV)

El Citomegalovirus (CMV) es un virus que pertenece a la familia de los herpesvirus. La mayoría de las personas son portadoras del CMV, y la infección generalmente no causa síntomas notables en personas sanas. Sin embargo, en el embarazo, puede transmitirse al feto a través de la placenta lo que puede llevar a problemas de salud graves en el bebé, como daño cerebral, sordera, retraso en el desarrollo y otros trastornos congénitos.

La primoinfección conlleva mayor riesgo de infección congénita (30-40%) que la reactivación (1-3%). El daño fetal es más severo si la infección materna se produce durante la organogénesis fetal; sin embargo, el riesgo de transmisión intraútero es mayor en el tercer trimestre (naciendo sanos los fetos infectados).

Varicela

Enfermedad exantemática que se transmite por vía respiratoria y principalmente a partir de partículas virales de las lesiones cutáneas. La transmisión perinatal cerca del momento del parto puede producir una infección neonatal muy grave.

El síndrome de varicela congénita incluye lesiones cicatriciales cutáneas, musculoesqueléticas, enfermedad ocular y anomalías esfinterianas intestinales y urinarias. Alteraciones en el sistema nervioso central (SNC) como atrofia cortical, retraso mental, convulsiones, con una mortalidad del 30%.

Herpes Simple (HSV)

Es uno de los virus responsables del herpes. La transmisión vertical del virus en el momento del parto puede producir una infección neonatal muy grave. La mayoría de las infecciones se adquieren en el canal del parto a partir de secreciones maternas infectadas.

Infección congénita por HSV (5%): produce mayor riesgo de aborto y de parto prematuro. Infección neonatal por transmisión ascendente durante el trabajo de parto. Infección postnatal: 10%.

Sífilis

Infección sistémica producida por Treponema Pallidum. Puede producirse a partir de la semana 14, y se incrementa conforme avanza la gestación. La sífilis congénita se produce cuando la gestante está infectada y no recibe tratamiento. En un 40% produce aborto espontáneo o muerte perinatal. La sífilis durante el embarazo puede producir abortos, nacimientos prematuros, retrasos en el crecimiento del feto y bajo peso al nacer.

Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH)

El VIH es el virus responsable del SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), otra ETS que se caracteriza por un debilitamiento del sistema inmunitario. Si una mujer embarazada se encuentra infectada (seropositiva) existe el riesgo de transmitir el virus al feto durante el embarazo o bien durante el periodo de lactancia.

En ese caso será necesario tomar una serie de medidas para impedir la transmisión de la enfermedad al feto. Para ello en primer lugar, se administrará medicación antiviral a la madre durante el embarazo, el parto se realizará preferentemente mediante cesárea, se medicará al niño tras nacer y no recibirá lactancia materna.

Hepatitis B y C

Las embarazadas se han de realizar un análisis para conocer la posibilidad de infección con el virus de la hepatitis B. En caso de infección se ha de evitar que se transmita al feto ya que podría provocarle hepatitis crónicas.

En cuanto a la hepatitis C (VHC) solo debe realizarse el cribado en personas de riesgo como infectados por derivados sanguíneos contaminados, drogadictos por vía parenteral, hemodializadas, infectadas por otros virus como el VIH o VHB, antecedentes de piercing o tatuajes, aumento de las transaminasas, personal sanitario que tiene contacto con derivados sanguíneos, zona endémicas por VHC.

Otras Infecciones

  • Infecciones del tracto urinario (ITU): Si no se tratan, las ITU pueden llevar a complicaciones más graves durante el embarazo, como una infección renal (pielonefritis) que puede aumentar el riesgo de parto prematuro o bajo peso al nacer.
  • Infecciones respiratorias: algunas infecciones respiratorias, como la gripe, pueden ser más graves durante el embarazo debido a los cambios en el sistema inmunológico de la mujer.
  • Listeriosis: Las mujeres embarazadas tienen un mayor riesgo de contraer listeriosis, y la infección puede tener consecuencias graves para el feto.

Importancia del Cribado y las Pruebas Prenatales

Para poder prevenir las infecciones susceptibles de afectar al feto o al recién nacido es muy importante que todas las embarazadas se realicen las pruebas de cribado. Por lo general dichas pruebas se efectúan en sangre para detectar, aquellas embarazadas que nunca han padecido la enfermedad y que son susceptibles de contraerla, y las que ya padecen la enfermedad y que necesitarán el tratamiento adecuado para minimizar los efectos de una infección sobre el feto o el recién nacido.

Sería muy interesante que unas semanas antes de quedaros embarazadas os hicierais análisis para descartar posibles infecciones que pudieran afectar a vuestro bebé durante la gestación. Además, el embarazo precisa de un control médico desde los primeros meses de gestación.

Tabla Resumen de Infecciones y Riesgos

Infección Riesgos para el Feto Prevención Tratamiento
Toxoplasmosis Coriorretinitis, calcificaciones intracraneales, hidrocefalia Higiene alimentaria, evitar contacto con heces de gato Espiramicina, pirimetamina, sulfadiacina
Rubéola Cardiopatía, microcefalia, sordera, cataratas Vacunación pre-embarazo No existe tratamiento eficaz
Citomegalovirus (CMV) Prematuridad, CIR, microcefalia, sordera Higiene de manos Ganciclovir (en casos graves)
Sífilis Aborto espontáneo, muerte perinatal, daño cerebral Cribado prenatal, tratamiento con penicilina Penicilina
VIH Infección por VIH Terapia antirretroviral, cesárea, evitar lactancia materna Terapia antirretroviral

A lo largo del embarazo son muchas las infecciones tanto bacterianas como víricas que se pueden adquirir: urinarias, las odontológicas, faríngeas, digestivas... Es fundamental mantener una buena salud y seguir las recomendaciones médicas para minimizar los riesgos.

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