Àlex Brendemühl: Biografía de un Actor Siniestro con Alma Sensible

Àlex Brendemühl, reconocido por su mirada penetrante y sus interpretaciones de personajes inquietantes, es uno de los actores más versátiles y solicitados del cine español. A pesar de su reputación de interpretar roles siniestros, Brendemühl se describe a sí mismo como un "trozo de pan" y un hombre con doble forro: un actor que persigue la vida sencilla y un tipo casero al que le encanta viajar.

Vida Personal y Familiar

Para Àlex Brendemühl, lo más importante es su familia: su pareja, sus dos hijos y un tercero en camino. Se define como un padre de familia encantador a ratos iracundo. Además de su carrera actoral, Brendemühl tiene otras pasiones. Toca el fagot y el saxo, aunque ahora no tiene tiempo para estudiar. También disfruta navegando, actividad que compara con su propia vida: "Parece que no tengo rumbo y siempre voy a algún lado". Su truco para mantenerse a flote es "un buen chaleco salvavidas".

Un Hombre con Múltiples Talentos

Brendemühl domina cinco idiomas, un talento que atribuye a su origen bicultural: padre alemán y madre catalana. De niño hablaba castellano y alemán, aprendió catalán más tarde, su madre es profesora de inglés y estudió francés en el colegio. Su familia se reunía los domingos para interpretar música de cámara, una experiencia que le enseñó a someterse al tono general de un conjunto.

Trayectoria Profesional

Con 40 años, Àlex Brendemühl ha acumulado una filmografía impresionante, tanto en España como en Alemania. Ha interpretado una amplia gama de personajes, desde un neurocirujano con pasado de 'thriller' en 'Insensibles' hasta el sádico-nazi Mengele en 'Wakolda' y el histriónico Amadeo de Saboya en 'Estrella fugaz'. También ha dirigido y guionado dos cortometrajes, demostrando su talento multifacético. Pese a su currículo, él -insiste- es sensible.

Brendemühl comenzó su carrera como figurante en la ópera del Liceu y volvió años después para interpretar a un demonio en 'El cazador furtivo'. Afirma que todos sus personajes tienen algo de él y que todos somos diablillos en potencia. Ha protagonizado melodramas, comedias románticas y 'thrillers', mostrando su versatilidad como actor. En casi todas las películas ha tenido que salir en pelotas. Pero eso no quiere decir que se haya bajado los pantalones. Ha intentado ser muy honesto con lo que le gusta, porque es demasiado transparente.

El actor reconoce que en su profesión "hace falta picar piedra" y que ha tenido que "bajarse los pantalones" en varias ocasiones. Sin embargo, siempre ha intentado ser honesto con lo que le gusta y no rebajarse demasiado. Àlex Brendemühl se describe como un tipo discreto al que no le gusta ser protagonista permanentemente.

'Madre': Un Papel Desafiante

En la película 'Madre', Brendemühl interpreta a Joseba, el marido de Elena (Marta Nieto), una mujer que intenta superar la desaparición de su hijo. La película explora temas como la pérdida, la culpa y la superación, y plantea preguntas incómodas sobre las relaciones humanas. Según Rodrigo Sorogoyen, el director de 'Madre', la película busca incomodar al espectador y preguntarse por qué la relación entre Elena y Jean (Jules Pourier) está mal vista.

Sorogoyen: "Lo que queríamos contar en ‘Madre’ es cómo se supera una pérdida y cómo se expía una culpa. Nos parecía muy bonito que esa historia de amor donde ella vive, ella ama y es feliz le ayuda como vehículo para expiar la culpa. Nos interesaba hacer una película bonita y luminosa".

Marta Nieto, la protagonista de 'Madre', describe su papel como un personaje para desahogarse. Entender el universo de la desaparición es súper oscuro. Entender qué significa que alguien desaparezca pero que no haya muerto... es un limbo. Y se te ocurren miles de ideas macabras y quieres matar la puta esperanza de que esté vivo. La esperanza se convierte en una tortura.

Nieto: "Entender el universo de la desaparición es súper oscuro".

Àlex Brendemühl (Madre, 2019): "Me fascinó por lo atípica que era la historia, por lo sorprendente."

'Petra': Un Drama Trágico

En 'Petra', dirigida por Jaime Rosales, Àlex Brendemühl interpreta a un fotógrafo social, uno de los tres artistas que representan diferentes visiones del arte. La película, descrita como una tragedia griega moderna, explora temas como el amor, el odio, la venganza y el dolor. Rosales adopta la mirada de un dios que desciende a curiosear en las pasiones humanas.

Rosales: "Los personajes, cuanto más persiguen las cosas más se alejan: el destino como algo que se supone fuera de los hombres, una fuerza gigante e increíble, que es sensible. Los dioses griegos son sensibles a los hombres, a veces se casan con ello, tienen hijos, juguetean con ellos de una manera entre amorosa y cruel. Y eso está en la película".

'El Cónsul de Sodoma': Un Biopic Polémico

En 'El cónsul de Sodoma', Àlex Brendemühl interpreta al escritor Juan Marsé, amigo del poeta Jaime Gil de Biedma (Jordi Mollá). La película, basada en la biografía de Miguel Dalmau, explora la vida del poeta, marcada por la homosexualidad, la militancia antifranquista y la pertenencia a la alta burguesía. La cinta fue objeto de fuertes polémicas desde su estreno, tanto por las abundantes escenas de sexo explícito como por el discutible retrato de los distintos personajes, muchos de ellos vivos.

Monleón: "Pienso que Gil de Biedma era un ser completamente insólito en la España de la época. Alguien poseedor de una gran cultura y persona cosmopolita, que por su trabajo en la gran multinacional de Tabacos de Filipinas viajaba por el mundo cuando en este país casi nadie lo hacía. En muchos aspectos, Gil de Biedma era un visionario de lo que iba a ser la evolución de España. Siempre desde un prisma insólito, desde una cierta exclusión. Porque no acababa de encajar en la sociedad, en la familia, en su clase social: la alta burguesía. Siendo antifranquista también fue rechazado por el PC, debido a su condición homosexual".

La relación de Gil de Biedma con Marsé marca el hilo del filme. Fue una gran amistad, aunque pertenecían a culturas muy distintas. La de Jaime pertenecía a la burguesía ilustrada de fin de siglo y Marsé a la cultura obrera de ateneo libertario. La película mostrará cómo Marsé conoce a la que sería su mujer, Joaquina, en una fiesta organizada por Barral. Marsé representa la cultura de los derrotados en la Guerra Civil, aunque entonces fuera un niño, y Gil de Biedma fue un antifranquista que era hijo de los vencedores.

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