La leche materna es considerada el alimento fundamental para el recién nacido, adaptándose a sus necesidades nutricionales específicas y contribuyendo al desarrollo de sus sistemas orgánicos. Aparte de su valor nutricional, la leche materna contiene compuestos funcionales esenciales para la modulación de rutas metabólicas, la respuesta inflamatoria y la respuesta inmune. Durante la infancia, la alimentación juega un papel crucial en el crecimiento, la composición corporal y las funciones corporales a corto plazo. Además, influye a largo plazo en procesos fisiológicos y metabólicos, reduciendo la incidencia de enfermedades.
Aunque la leche materna es la mejor opción alimenticia, muchas familias recurren a fórmulas infantiles. Estas fórmulas, definidas por el Codex Alimentarius, buscan sustituir la leche materna y cubrir las necesidades nutricionales de los lactantes. Sin embargo, las fórmulas infantiles suelen ser deficitarias en compuestos bioactivos presentes en la leche materna.
Evolución de la Leche Materna
La leche materna evoluciona a lo largo del período de lactancia, adaptándose a las necesidades del bebé:
- Precalostro: Secreción producida antes de la semana 37 en partos prematuros.
- Calostro: Leche de los primeros días, rica en inmunoglobulinas y esencial para el sistema inmunitario del bebé.
- Leche de transición: Producida después del calostro, más espesa y abundante.
- Leche madura: Producida a partir de los quince o veinte días, perdura hasta el destete.
En el precalostro destacan vitaminas, minerales, proteínas, aminoácidos, sodio y grasas. La leche madura es baja en proteínas y alta en lactosa. Su contenido en grasas varía a lo largo de la toma. Minerales como calcio, potasio, fósforo, magnesio, zinc y hierro también son importantes.
La producción de leche se mantiene mientras hay una extracción regular de leche de los senos. Si se extrae la leche para mantenerla a temperatura ambiente, su período de duración es de entre seis y ocho horas. En caso de querer mantenerla en la nevera, el máximo de tiempo que dura es de tres días, a una temperatura igual o menor a 4 ºC.
Componentes Biológicamente Activos de la Leche Materna
Existen cinco categorías principales de agentes biológicamente activos en la leche humana, que modulan el crecimiento, desarrollo y función del tracto gastrointestinal:
- Proteínas, péptidos y aminoácidos
- Nucleótidos
- Hormonas
- Factores de crecimiento
- Agentes antiinflamatorios e inmunomoduladores
Estos agentes ejercen su acción sobre:
- El epitelio intestinal, modulando la absorción de nutrientes, la permeabilidad de la mucosa, la proliferación celular, la composición de la microbiota intestinal, la inducción de moléculas de superficie y la regulación de la producción de citoquinas.
- El sistema nervioso entérico.
- El sistema inmune de la mucosa.
Dentro de la fracción proteica, las proteínas del suero destacan por su efecto bioactivo, inmunoestimulación directa y funciones en el sistema inmune y digestivo. La posible acción inmunomoduladora se relaciona con el aumento en la concentración de glutatión mediada por las proteínas del suero.
Leches con altos niveles de inmunoglobulinas, como la leche materna, tienen un carácter protector y terapéutico frente a la infección por rotavirus en niños. La leche materna podría tener un efecto tolerogénico, disminuyendo la aloreactividad de los linfocitos T del niño contra los leucocitos de la madre.
En la fracción soluble de las proteínas de la leche también están presentes enzimas que catalizan la destrucción de mediadores de la inflamación y citoquinas antiinflamatorias.
Lactoferrina
La lactoferrina, un componente importante de las proteínas de la leche materna, favorece la absorción del hierro, tiene actividad antimicrobiana, antiviral y antiinflamatoria, es un factor de crecimiento y proliferación de la mucosa intestinal, e inmunomodulante y anticarcinogénica. Su actividad antimicrobiana se ejerce sobre un amplio espectro de patógenos, incluidos hongos, bacterias y virus.
Péptidos Bioactivos
Muchos péptidos liberados durante la digestión enzimática de proteínas actúan positivamente a muchos niveles. En el lactante, la permeabilidad de la mucosa intestinal es mayor que en el adulto siendo a la vez mayor la resistencia de estos péptidos a la acción proteolítica por lo que pueden atravesar la barrera intestinal y alcanzar la circulación sistémica. Los péptidos bioactivos podrían alterar el metabolismo celular y actuar como vasorreguladores, factores de crecimiento, inductores hormonales y neurotransmisores.
La proteína sérica predominante en la leche humana es la a-lactoalbúmina, siendo su concentración en la leche madura (a partir del día 30) de unos 2.44 g/L. A parte de ser una buena fuente de aminoácidos esenciales como el triptófano y la cisteina, presenta actividad prebiótica sobre Bifidobacterium y, una vez que se digiere a nivel intestinal libera péptidos con actividad antimicrobiana, inmunomoduladora y opiode.
De entre todos los péptidos presentes en la leche materna destacan aquellos con actividad opiácea, que ejercen su acción sobre el sistema digestivo. Estos péptidos se unen a sus receptores en el lumen intestinal, ejerciendo un efecto local sin necesidad de absorción sistémica, reduciendo el reflejo peristáltico mediante reducción de la respuesta refleja; de manera que actúan como moduladores exógenos de la motilidad gastrointestinal, de la permeabilidad intestinal y de la liberación de hormonas intestinales.
Además, debido a la mayor permeabilidad de la mucosa intestinal del lactante, estos péptidos podrían alcanzar la circulación sistémica y llegar al cerebro donde van a afectar al comportamiento emocional, van a producir un efecto sedante y van a regular la ingesta. Estos efectos se ven reforzados con la presencia, en la leche materna, de neuropéptidos, entre los que destacan: la neurotensina, la sustancia P, la somatostatina y el péptido vasoactivo.
Otros péptidos biactivos procedentes de las proteínas de la leche presentan actividad antitrombótica, antihipertensiva e inmunomoduladora, incrementan la absorción de minerales.
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Composición Nutricional Detallada
La composición de la leche materna es dinámica y varía según la edad de gestación del hijo, la dieta materna y el tiempo transcurrido desde el parto.
Macronutrientes
- Grasa: Componente más variable, aumenta desde 2 g/100 ml en el calostro hasta 4-4,5 g/100 ml a los 15 días posparto. Proporciona el 40-50% de las calorías totales.
- Hidratos de carbono: Principalmente lactosa, proporciona el 40% de la energía del bebé y favorece la absorción de calcio, hierro y magnesio.
- Proteínas: Bajo contenido (0,9-1,1 g/100 ml) adaptado a la velocidad de crecimiento del bebé.
Micronutrientes
- Minerales: Calcio, potasio, fósforo, magnesio, zinc y hierro.
- Vitaminas: Su concentración varía según la alimentación de la madre.
La leche materna contiene 88 % agua. Por ello estos bebés no necesitan beber agua adicional, incluso en países cálidos.
Estudios sobre la Composición de la Leche Materna
Un estudio realizado en el servicio de atención infantil del Hospital de Salud Infantil y Maternidad de Xiamen examinó muestras de leche de madres de lactantes a término y prematuros. Los resultados mostraron que:
- Los recién nacidos prematuros mostraron mayores ΔWAZ, ΔLAZ y ΔWLZ desde la infancia hasta la niñez para la velocidad de crecimiento físico, en comparación con los recién nacidos a término (P < 0,001).
- Todas las proteínas y los componentes proteicos verdaderos de la leche materna disminuyeron con la edad de los lactantes (P < 0,001).
- El NPN se asoció positivamente con los puntajes Z de peso y longitud, sugiriendo que los aminoácidos y péptidos de la leche materna son beneficiosos para el desarrollo infantil.
Este estudio destaca la importancia del nitrógeno no proteico (NPN) en el crecimiento de los neonatos, sugiriendo que los aminoácidos y péptidos presentes en la leche materna son beneficiosos para el desarrollo infantil.
Variaciones en la Composición a lo Largo de la Lactancia
La composición de la leche materna es dinámica y cambia a lo largo de la toma, del día y de la lactancia. Un estudio sobre leche materna donada encontró que:
- No se encontraron diferencias significativas en el contenido de carbohidratos y lípidos en función del periodo de lactancia.
- El contenido proteico fue significativamente mayor en el periodo de 1-3 meses desde el parto, disminuyendo progresivamente a lo largo del primer año y aumentando a partir de los 12 meses.
Estos hallazgos sugieren que el contenido de proteínas en la leche materna puede aumentar en el segundo año posparto, lo que podría influir en las recomendaciones para la donación de leche materna.
Ventajas de la Lactancia Materna
La leche materna ofrece numerosos beneficios para el niño, incluyendo:
- Óptimo estado nutritivo
- Prevención de alteraciones metabólicas y trastornos digestivos
- Protección antiinfecciosa y antialérgica
- Mejor evolución psicológica
- Menor riesgo de sensibilización alérgica
- Menos enfermedades y menos mortalidad infantil
La leche materna se adapta a los requerimientos nutricionales del lactante, modificando sus características según las demandas del niño, su capacidad para digerir y metabolizar los nutrientes, y su necesidad de protección pasiva.
La leche materna contiene los nutrientes que ayudan a proporcionar a tu bebé la base para una buena salud desde el inicio de la vida. La leche materna es un 87,5% agua y la lactosa es importante para el desarrollo del sistema nervioso y del cerebro.
Podemos imaginar la leche materna como una emulsión especial de composición compleja: Incluye más de más de 200 componentes, carbohidratos principalmente, pero lípidos de alta calidad, proteínas y glóbulos grasos disueltos en una base acuosa. Además, la leche materna contiene normalmente cantidades suficientes de las vitaminas hdrosolubles, es decir, vitaminas del grupo B y vitamina C. La dieta de la madre tiene una influencia limitada en el nivel de minerales y oligoelementos durante los primeros 5 a 6 meses de lactancia. Los minerales importantes para el bebé son el calcio (Ca) y el fósforo (P), ya que ambos son esenciales para la mineralización ósea.
La alimentación de la madre influye en el sabor de la leche. El bebé podrá acceder a nuevos sabores con cada toma y estará habituado a los nuevos alimentos que se introduzcan en su dieta al reconocerlos por su sabor. Por ejemplo, el bebé se adaptará mejor a la toma de diferentes verduras y frutas si la madre ha estado comiéndolas mientras dura la lactancia materna.
Tabla 1: Composición de la Leche Materna en Diferentes Etapas de Lactancia
| Componente | Calostro (Primeros días) | Leche de Transición (Días 5-14) | Leche Madura (Después de 14 días) |
|---|---|---|---|
| Proteínas (g/100 ml) | 2.0 - 2.5 | 1.5 - 2.0 | 0.9 - 1.2 |
| Grasas (g/100 ml) | 2.0 | 3.0 - 3.5 | 3.5 - 4.5 |
| Lactosa (g/100 ml) | 5.0 | 6.5 - 7.0 | 7.0 - 7.5 |
| Calorías (kcal/100 ml) | 55 - 60 | 65 - 70 | 65 - 75 |
