El mundo del diseño está de luto por la muerte de Miguel Milá, quien falleció a los 93 años. Se ha ido con todos los honores, incluido su premio en Madrid Design Festival y su primera gran exposición monográfica en la capital. Miguel Milá ha desempeñado un papel fundamental en la historia contemporánea del diseño español.
Nacido en Barcelona en 1931, Miguel Milá Sagnier provenía de una familia de la alta burguesía catalana con fuertes vínculos con el mundo artístico. En la Barcelona de los años treinta, que en nada se asemejaba a la urbe que hoy conocemos, la familia de Milá daba la bienvenida a su miembro más joven. Y es que de casta le viene al galgo.
Su tío, Pedro Milá y Camps, fue quien encargó a Antoni Gaudí la construcción de la Casa Milá. Su hermano, Alfonso Milá, fue el responsable del estadio olímpico de Barcelona '92. Una familia rebosante de talento y creatividad. También en sus hijos y sobrinos ha calado ese pedigrí y todos desarrollan alguna disciplina artística.
Casa Milá en Barcelona, un legado familiar en la arquitectura.
A mediados de los cincuenta, Miguel Milá abandona sus estudios de arquitectura para centrarse en el trabajo manual, siendo uno de los pocos diseñadores de la primera generación que no es arquitecto. Amante de la artesanía, e impulsado por la escasez de materiales de la España de los cincuenta y el hastío que le profesaba al diseño del mueble tradicional.
Inicios y Trayectoria Profesional
Ante la escasez de objetos, medios y materias primas de la época, pronto empieza a diseñar sus propios muebles y lámparas. De esa época, en la que decide fundar la empresa de diseño y producción TRAMO (junto a sus amigos Francisco Ribas Barangé y Eduardo Pérez Ulibarri), datan sus lámparas TMM (1961) y Cesta (1964), dos iconos que a día de hoy siguen presentes en el imaginario de medio mundo.
Creada en 1962, la lámpara Cesta es reconocida hoy como una de las más admiradas expresiones de la “artesanía industrial” defendida por Miguel Milá. A partir de ese momento, su carrera fue una escalada hacia lo más alto del diseño industrial español, con gran repercusión internacional.
Lámpara Cesta, un diseño icónico de Miguel Milá.
Ya en la década de los sesenta, participa en la creación del ADI FAD junto a André Ricard, Antonio de Moragas, Oriol Bohigas, Alexandre Cirici Pellicer, Manel Cases y Rafael Marquina, entre otros. Durante el postmodernismo, Miguel Milá se centró en el interiorismo, a través de su estudio de diseño e interiorismo, en proyectos de casa particulares, en trabajos de exposiciones y en el diseño de mobiliario urbano.
De esta época son el banco Neoromántico (1995), la lámpara Estadio y el banco Tram, para las Olimpiadas del 92. En el 1995, la División Urbana de Santa & Cole, hoy Urbidermis, le pidió diseñar un banco urbano. De un primer briefing salió el banco Neoromántico (1995) seguido de una familia de bancos que han colonizado las ciudades de todo el mundo por su ergonomía y funcionalidad.
Filosofía de Diseño
Desde sus comienzos, ha practicado una filosofía del diseño basada, sobre todo, en la concepción de objetos para la vida cotidiana. Milá iluminó como nadie el mundo del diseño español con un trabajo limpio, honesto y siempre experimental.
Su brillantez queda reflejada en diseños que ya forman parte de la historia, como la lámpara de sobremesa Cesta (1962) o la de pie TMM (1961). Además de luminarias, su extensa producción abarca el diseño de todo tipo de objetos, desde matamoscas a sillas, sillones, mesas, chimeneas, bancos urbanos, taburetes, escaleras, vagones de metro... No había nada que no llamara su curiosidad y que no fuera digno de su reflexión y de experimentación en su querido taller.
Miguel Milá ha sido también un ecologista y un defensor de lo esencial y de la emoción como elementos decisivos a la hora de diseñar y de vivir. Miguel Milá define su estilo de creación como un proceso de artesanía, basado en “tener una idea e ir quitando lo que sobre”.
Colaboraciones y Legado
Con los años, Miguel colaboró con su hijo, también diseñador industrial, Gonzalo Milá, en el diseño de la familia Harpo (2015), o el Inner (2020). Actualmente mi hijo Gonzalo y yo estamos trabajando en tres proyectos: una grifería, una silla y una maneta.
Durante los casi sesenta años de actividad profesional, este maestro del diseño español ha sido testigo y parte del nacimiento del diseño industrial español a principios de los años 60. Referencia para estudiantes y profesionales del diseño y el interiorismo, que a sus 88 años sigue en activo inventando objetos que «hagan la vida más fácil a mucha gente».
Una trayectoria de la que ahora es posible disfrutar en el documental «Miguel Milá. Diseñador industrial e interiorista. El documental, que salió a la luz en 2017, pretende dar a conocer al personaje y su obra de una forma tan llana y sencilla como el propio protagonista.
En 1987 fue reconocido con la primera edición del Premio Nacional de Diseño, ex aequo con André Ricard, y en 2008 recibió el Compasso D Oro del ADI italiano como reconocimiento a su trayectoria profesional y su contribución a la difusión del diseño español en el extranjero. No cabe mencionar su séxtuplo de reconocimientos por la ADI-FAD.
Lo Esencial: Reflexiones Personales
Apenas se tarda un par de horas en leer Lo esencial. El diseño y otras cosas de la vida, la biografía del diseñador preindustrial Miguel Milá. Lo esencial... es un libro maravilloso en el que se aprende que los objetos han de acompañar y que la estética sin utilidad molesta.
Si como diseñador Milá era excepcional, como persona lo era aún más. Leer este libro, escrito en primera persona, es como estar conversando con un amigo, uno de esos con tanta sensibilidad como sentido común. Con prólogo, epílogo y edición a cargo de la crítica de diseño y arquitectura Anatxu Zabalbeascoa, este libro es un paseo por una de las mentes más lúcidas que ha dado el diseño en nuestro país.
La obra de Milá es mucho más amplia de lo que pudiera parecer, y desde luego, siempre atenta a las necesidades humanas y con un profundo sentido de la funcionalidad y de la estética.
