Los riesgos asociados con el consumo de alcohol durante el embarazo son muy elevados. Muchas mujeres no son plenamente conscientes de los riesgos asociados con el consumo de alcohol durante el embarazo.
Según SOCIDROGALCOHOL, el Síndrome Alcohólico Fetal (SAF) se entiende como un conjunto de graves consecuencias para el bebé si la futura mamá bebe alcohol. En España, este síndrome afecta a 2 de cada 1.000 recién nacidos vivos.
Prevalencia del Consumo de Alcohol en España
Una reciente investigación publicada en la revista ADICCIONES indica aún elevados porcentajes de consumo de alcohol por gestantes, cuando la recomendación es consumo cero.
La investigación "Exposición a tabaco, alcohol y drogas de abuso en gestantes. Estudio de prevalencia en gestantes de Málaga (España)", revela que el 40.7% de las mujeres consume alcohol durante el primer trimestre del embarazo, y el 17.1% continúa consumiendo alcohol durante los últimos tres meses.
Se observa una reducción del consumo de tabaco, que no se hace con el alcohol, y a eso se suma el riesgo teratógeno de tomar alcohol el primer mes, cuando la mujer aún no sabe que está embarazada.
¿Qué son los Trastornos del Espectro Alcohólico Fetal (TEAF)?
Trastornos del espectro alcohólico fetal (Fetal Alcohol Spectrum Disorders, FASD o TEAF) es el término general para los diferentes diagnósticos que incluyen el síndrome de alcoholismo fetal (SAF), síndrome de alcohol fetal parcial, trastorno del neurodesarrollo relacionado con el alcohol, y defectos de nacimiento relacionados con el alcohol.
Cuando una mujer bebe alcohol durante el embarazo, se arriesga a dar a luz a un bebé que pagará las consecuencias -con deficiencias mentales y físicas- el resto de su vida.
La exposición del feto al alcohol se produce cuando una mujer bebe durante el embarazo. El FASD es más común de lo que los investigadores habían pensado, según George F. Koob, PhD, director del Instituto Nacional sobre el Abuso de Alcohol y Alcoholismo.
Algunos estudios llaman la atención sobre el alto volumen de niños afectados en Europa. Según algunos análisis (Epidemiology of FASD in a province in Italy: prevalence and characteristics of children in a random sample of schools realizado por May PA en Alcohol Clin Exp Res.
Daños que el Alcohol Produce en el Bebé
Desde SOCIDROGALCOHOL se asegura que el hecho de que la madre tome alcohol produce daños muy numerosos. Las evidencias indican que el alcohol afecta principalmente al desarrollo del cerebro.
Los principales perjuicios ocasionados al bebé son:
- Anomalías faciales características.
- Anomalías del desarrollo del sistema nervioso central.
- Trastorno del neurodesarrollo relacionado con el alcohol (ARND).
- Defectos de nacimiento relacionados con el alcohol (ARBD).
El consumo de alcohol, aunque de uso extendido, conlleva enormes consecuencias para la salud tanto de la madre como riesgos para el futuro bebé, en el que produce secuelas de las que ya no se recuperará y que incluso pueden llevarle a la muerte.
Un niño afectado por el alcohol en la vida intrauterina tiene más posibilidades de morir y de sufrir malformaciones graves si llega a nacer.
Ruta del Alcohol en el Organismo y sus Efectos en la Madre
Al consumir alcohol, el etanol se absorbe desde la boca, esófago, estómago y sobre todo en la parte proximal del intestino delgado. El 2-10 % se elimina directamente por los pulmones, la orina y el sudor, pero la mayor parte se metaboliza a acetaldehído en el hígado.
Efectos sobre el sistema nervioso:
El etanol es un depresor del sistema nervioso central. Además de los efectos agudos sobre el comportamiento, puede producir amnesia temporal, neuropatía periférica, trastornos amnésicos persistentes e incapacidad para aprender cosas nuevas, fundamentalmente por un déficit de vitamina B1 (tiamina).
La dificultad en mantener posturas y marcha normal se debe a una degeneración cerebelosa, relacionada con déficits nutricionales. Un porcentaje elevado de alcohólicos sufre una demencia crónica. Es frecuente un síndrome psiquiátrico caracterizado por tristeza, ansiedad, alucinaciones y delirios paranoides.
Efectos sobre el sistema digestivo:
El alcohol puede producir esofagitis por reflujo gastroesofágico y gastritis con riesgo de hemorragia gastrointestinal. La hipertensión portal, inducida por la cirrosis, favorece el desarrollo de varices esofágicas. Los alcohólicos suelen padecer alteraciones del páncreas en forma de pancreatitis. El hígado sufre una acumulación grasa, hepatitis y cirrosis.
Efectos sobre el sistema cardiovascular:
El etanol disminuye la contractilidad del corazón y causa vasodilatación periférica. El consumo crónico causa miocardiopatía y arritmias e insuficiencia de una de las válvulas del corazón (la válvula mitral). Existe una asociación entre accidentes cerebrovasculares y alcoholismo.
Efectos sobre la sangre y el sistema inmune:
El riesgo de cáncer es 10 veces mayor en los alcohólicos. La anemia, leucopenia y plaquetopenia así como alteraciones de funciones inmunológicas son frecuentes en los alcohólicos.
Efectos sobre el sistema reproductor:
En el hombre, la concentración moderada de alcoholemia aumenta el impulso sexual, pero al mismo tiempo disminuye la capacidad de erección. El hombre alcohólico crónico presenta atrofia testicular irreversible con disminución o desaparición de los espermatozoides (hipo-anespermia), que se traduce en infertilidad.
En la mujer, el alcoholismo produce amenorrea, reducción del tamaño de los ovarios y ausencia del cuerpo amarillo con infertilidad asociada y abortos espontáneos.
Efectos sobre el estado nutritivo:
El estado nutritivo, global o específico, puede verse seriamente afectado en los alcohólicos. Puede existir déficit de cualquier vitamina absorbida por el intestino delgado mediante transporte activo o almacenada en el hígado.
También son frecuentes las alteraciones de las concentraciones sanguíneas de potasio, magnesio, calcio, cinc y fosfato. Las concentraciones bajas de cinc contribuyen a la disfunción gonadal, a la falta de apetito (anorexia), al retraso de la cicatrización de las heridas y a las inmunodeficiencias en estas personas.
Una dosis abundante de etanol en una persona sana y en ayunas puede producir disminución de azúcar en la sangre (hipoglucemia) transitoria entre 6 y 36 horas después de la ingesta del alcohol.
Efectos del Alcohol en el Futuro Bebé
Tanto el etanol como su metabolito, el acetaldehído, cruzan la placenta y disminuyen la síntesis de ácido desoxirribonucleico, alteran la síntesis de proteínas, y disminuyen el crecimiento, la diferenciación y la migración de las células e inhiben el desarrollo morfogénico, base de las malformaciones embrio-fetales.
En gestantes bebedoras moderadas o importantes, el riesgo de abortos espontáneos está incrementado en 2-4 veces. También está aumentado el riesgo de recién nacidos prematuros y el desprendimiento de placenta con riesgo de que el bebé nazca muerto.
El feto sufrirá malnutrición y un déficit de oxígeno crónico que inevitablemente conducirá a un recién nacido pequeño para la edad de gestación sin posibilidades de recuperación postnatal.
Criterios para Reconocer a un Niño Afectado por el Alcohol
Existen unos criterios específicos por los que el médico reconoce un niño que ha resultado afectado por el alcohol en la vida intrauterina:
- Retraso de crecimiento prenatal y/o postnatal.
- Afectación del sistema nervioso central que incluye alteraciones neurológicas y retraso mental moderado.
- Malformaciones en la cabeza y cara (dismorfia facial) características, como son cabeza pequeña (microcefalia), ojos pequeños (microoftalmia), separación entre boca y nariz menor de lo normal (filtro corto), labio superior fino, y barbilla pequeña (micrognatia).
Factores que Influyen en los Efectos del Alcohol
Los efectos de la bebida dependen en parte de la cantidad de alcohol y del peso corporal. Además de la cantidad de alcohol, existen otros ingredientes de las bebidas alcohólicas (aldehídos, ésteres, histamina, fenoles, taninos, hierro, plomo, cobalto) que pueden contribuir a dañar el organismo.
También depende de los mecanismos metabólicos de eliminación del alcohol.
El Mito de "Una Copita No Hace Daño"
Algunas mujeres embarazadas piensan que este tipo de acciones no implica ninguna consecuencia negativa para el feto, pero nada más lejos. En definitiva, toda mujer en edad fértil y con expectativas de quedar embarazada, debe saber la necesidad de evitar el consumo de alcohol y tabaco, al menos durante todo el periodo gestacional, y así evitar complicaciones en el feto.
Octavio Berbel, pediatra y profesor de la UCV, ha dado una charla en el marco de las Jornadas de Actualización pediátrica de La Salud. Cada copa que bebe una mujer embarazada equivale a 15 para el bebé y los efectos son devastadores a nivel de neurodesarrollo, cardiológico y pulmonar. 4 de cada 10 embarazadas beben durante el primer trimestre, 23 de cada 100 en el segundo y un 17% en el tercero.
ALCOHOL DURANTE EL EMBARAZO: CONSECUENCIAS, CUÁNDO DEJAR DE BEBER, ALCOHOL EN LA LACTANCIA...
“El alcohol es la principal causa prevenible de anomalías congénitas y problemas de neurodesarrollo y la causa más frecuente de fracaso escolar y discapacidad intelectual”. Con estas duras palabras ha argumentado el Dr. Berbel la necesidad de no beber ni una gota de alcohol durante el embarazo.
Las principales consecuencias del consumo de alcohol durante el embarazo son:
- El Síndrome Alcohólico Fetal
- Trastornos congénitos
- Trastornos de neurodesarrollo
Según los principales estudios en nuestro país, 4 de cada 10 mujeres embarazadas beben alcohol durante el primer trimestre, el 23% continua durante el segundo y el 17% durante el tercero. “Tenemos una tolerancia muy grande al consumo en la sociedad- ha asegurado Berbel- y no entendemos que los efectos para los bebés son irreversibles y devastadores. A las dos horas, lo que toma la mamá ya ha pasado al feto, pero mucho peor, porque una copa para ella es como 15 para el bebé”.
Efecto Teratógeno del Alcohol
El principal efecto del alcohol es teratogénico y puede cambiar el ciclo celular produciendo alteraciones en cualquier órgano o sistema como el pulmonar y sistema inmune con mayores problemas respiratorios e infecciones, el corazón como cardiopatías congénitas…etc.
La función neuronal se puede ver alterada provocando efectos morfológicos y estructurales como microcefalias o malformaciones cerebrales, epilepsias…etc o funcionales como problemas de memoria, aprendizaje, socialización…etc. “En muchos casos, los menores pueden parecer normales, pero por el alcohol ingerido por sus madres no llegarán nunca a desarrollar todo su potencial”, asegura Octavio Berbel.
El Papel del Pediatra
El Síndrome Alcohólico Fetal completo es muy fácil de detectar por un pediatra porque se manifiesta en los rasgos faciales característicos (ojos pequeños, labios finos…), en un retraso del crecimiento, en anomalías cerebrales y una alteración del neurodesarrollo con o sin discapacidad intelectual.
Prevención del Consumo de Alcohol Durante el Embarazo
Para prevenir y concienciar de la importancia de beber 0 ya antes del embarazo es importante centrarse, explica el Dr. Un estudio del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt (Nashville, EE.UU), sugiere que el consumo continuado de alcohol durante las primeras semanas de embarazo puede aumentar el riesgo de aborto espontáneo.
Los hallazgos muestran que el 49,7% de las participantes reportaron consumo de bebidas alcohólicas durante el inicio del embarazo y que el 12% sufrieron un aborto espontáneo. El consumo de alcohol entre las semanas 5 y 10 después del último período menstrual se asoció con un aumento del riesgo de aborto espontáneo, siendo el punto más alto del riesgo la semana 9.
También se observó que cada semana consecutiva en la que se consumía algún tipo de bebida alcohólica el riesgo de aborto espontáneo aumentaba un 8% respecto aquellas gestantes que no consumían alcohol. A modo de conclusión, los autores del estudio encontraron que el riesgo de aborto espontáneo se acumula por cada semana consecutiva en la que persiste el consumo de alcohol, incluso cuando el consumo es bajo o no se tienen en cuenta los episodios de embriaguez.
Drogadicción y Embarazo
Aproximadamente la mitad de las mujeres que consumen drogas se encuentran en la edad de procrear (15-44 años). Durante años se mantuvo la idea de que el consumo de drogas de abuso conducía a la esterilidad, pero estudios estadísticos recientes refieren que inicialmente no llegan a causar esterilidad, aunque pueden producir a largo plazo trastornos en la fisiología femenina y alterar así el potencial reproductivo de las mujeres.
Efectos sobre la madre
La consecuencia más importante que el abuso de drogas y fármacos acarrea en el embarazo es un deterioro general de la salud de la madre, por la nutrición inadecuada y la asistencia prenatal deficiente, la incidencia de enfermedades infecciosas severas y las graves tensiones psicosociales.
Efectos sobre el feto
A menudo el feto, con tejidos en rápido crecimiento, mostrará alteraciones celulares tras la exposición al fármaco o droga. El principio fundamental consiste en que la administración afectará al tejido con un máximo índice de crecimiento y menor diferenciación en el momento de la exposición.
Conviene diferenciar tres períodos básicos en el desarrollo del feto: fertilización, embrionario y fetal. Se caracterizan por la aparición de secuelas después de la exposición a un agente químico:
- La interferencia de los fármacos con los procesos de fertilización e implantación (desde el momento de la concepción hasta alrededor el día 17 de gestación) traerá como consecuencia la interrupción de la división celular y la correspondiente muerte fetal.
- El período embrionario (desde el día 18 al día 55 de gestación) se caracteriza por procesos de organogénesis y organización tisular. Durante este proceso tienen lugar la mayoría de los efectos teratogénicos. Estos efectos determinan la aparición de malformaciones morfológicas funcionales unidas a un grado importante de pérdida fetal.
- Durante el período fetal (desde el día 56 hasta el parto) se pueden presentar algunos efectos teratogénicos, pero lo más significativo suele consistir en un retraso del crecimiento intrauterino con aparición de alteraciones morfológicas y fisiológicas menores que pueden manifestarse en una fase tardía y en consecuencia serán difíciles de confirmar.
Consumo de Alcohol y Lactancia Materna
No existe unas cantidades mínimas de alcohol durante el embarazo que sean seguras. Por tanto, no se puede tomar ni una copa de vino ni una cerveza mientras la mujer esté embarazada. Sin embargo, cuanto mayor sea la cantidad de alcohol ingerida, más graves serán los posibles trastornos.
Además, los efectos del alcohol también son perjudiciales durante la lactancia. Si la madre bebe alcohol durante la lactancia, este pasará a través de la leche y, por tanto, llegará al bebé.
Es importante que los ciudadanos conozcan que el conocimiento científico nos informa que el riesgo cero no existe y que progresa en función del nivel de consumo, sin todavía llegarse a consensuar un dintel de validez y aceptación universal.
El alcohol es un tóxico que atraviesa fácilmente la barrera placentaria, afectando al desarrollo del feto de diferentes maneras. El TEAF incluye cuatro posibles manifestaciones clínicas: Síndrome Alcohólico Fetal Completo, Síndrome Alcohólico Fetal Parcial, Trastorno del Neurodesarrollo Relacionado con el Alcohol y Malformaciones Congénitas o Defectos Fetales Relacionados con el Alcohol.
Los niños con TEAF tienen dificultades cognitivas básicas (de atención, de procesamiento de la información, , toma de decisiones, etc.), junto con dificultades para interaccionar socialmente, lo que les hace experimentar con facilidad rechazo social o ser víctimas de acoso y fácilmente vulnerables.
Aunque el TEAF es permanente, es importante que se diagnostique de forma temprana para poder trabajar en la mejora de la calidad de vida de los niños y niñas. El texto aprobado contempla la elaboración de un estudio que ayude a determinar el número de pacientes que deben ser reconocidos con TEAF.
