El embarazo es una de las etapas más emocionantes y transformadoras en la vida de una mujer. Desde el momento en que se confirma la noticia, comienza una travesía única que implica cambios físicos, emocionales y hormonales profundos.
El primer trimestre del embarazo comprende las primeras 12 semanas de embarazo, comenzando desde el primer día del último período menstrual. Aunque el bebé aún es muy pequeño, durante estas semanas se forman todos los órganos y sistemas principales.
Cambios en el Cuerpo de la Madre
Desde las primeras semanas de embarazo, el cuerpo de la mujer experimenta una revolución hormonal. Algunos cambios persisten durante semanas o meses; otros duran poco tiempo.
- Cambios Mamarios: El aumento de tamaño de las mamas es uno de los primeros signos del embarazo. Suele acompañarse de un aumento de sensibilidad en los pezones o de un leve dolor en los mismos. Ahora tus mamas de inflamarán aún más porque empieza a desarrollarse los conductos galactóforos por donde discurrirá la leche cuando nazca tu bebé. Además, notarás que la areola se obscurece y aparecen unas venas azuladas, causadas por el aumento de la irrigación sanguínea. Las aréolas (zona pigmentada que rodea el pezón) se hacen más grandes y se oscurecen. Pueden cubrirse de pequeños bultitos de color blanco, llamados tubérculos de Montgomery (glándulas sudoríparas que han aumentado de tamaño).
- Hemorragia vaginal: Aproximadamente un 25 por ciento de mujeres tiene algún sangrado vaginal ligero durante el primer trimestre del embarazo. Al principio del embarazo, “manchar” un poco puede ser un signo de la implantación del embrión en el útero materno sin que ello indique anomalía alguna. De hecho, se llama regla falsa y ocurre cuando el óvulo se implanta en la pared del útero. El sangrado provocado por la implantación es muy ligero y de color rosado o café claro. Es el primer síntoma de embarazo, aunque puede que notes un pequeño manchado que puedes confundir con la regla.
- Frecuencia Urinaria: Aunque tu útero aún es pequeño por su situación, presiona la vejiga y necesitas vaciarla con frecuencia. El continuo crecimiento del útero ejerce una presión sobre la vejiga que aumenta las ganas de orinar. El útero crece y empieza a presionar la vejiga.
- Cansancio: Cambios físicos y hormonales, sumados a la tensión emocional asociada a los primeros meses de embarazo, se cobran su precio en forma de cansancio y somnolencia. Durante el embarazo el cuerpo trabaja de forma extraordinaria para mantener el crecimiento del feto; esto hace que la madre pueda cansarse más de lo habitual. Es normal sentir la necesidad de dormir mucho y es recomendable que el descanso nocturno sea adecuado, e incluso hacer alguna siesta durante el día. Los altos niveles de progesterona producen un profundo sueño. "Es muy común en el primer trimestre de embarazo sufrir hipersomnia, es decir, mucho sueño. Se debe principalmente al aumento de progesterona", nos comentan las matronas de explican la Asociación de Matronas de Castilla-León (ASCALEMA). Intenta descansar siempre que puedas.
- Cambios en el Apetito: Antojos y repulsiones alimentarias. Los cambios en los gustos alimentarios están bien descritos durante el embarazo. Los tienen más de un 60 por ciento de las embarazadas y no es malo permitirse algún capricho, siempre y cuando se consuma comida sana. Lo que no debe consentirse son las picas, que consisten en el ansia de ingerir sustancias que no son alimentos, como arcilla, barro o ropa, que pueden ser peligrosos tanto para la salud de la madre como la del bebé.
- Problemas Gastrointestinales: Ritmo intestinal: el útero en crecimiento presiona el recto y los intestinos, lo que aumenta el riesgo de estreñimiento. El estreñimiento y los gases producen una incómoda sensación de hinchazón que puede aliviarse, en parte, aumentando el contenido de fibra y de líquidos de la dieta, así como aumentando la actividad física. El aumento de los niveles de la hormona progesterona durante el embarazo produce la relajación del músculo que separa el esófago del estómago. Este músculo, en condiciones normales, mantiene en el estómago tanto los ácidos como la comida. Al relajarse durante el embarazo permite el paso de ácidos y comida hacia el esófago lo que se conoce como reflujo gastro-esofágico o acidez de estómago. Para reducir las molestias del reflujo gastro-esofágico se recomienda realizar comidas frecuentes y poco abundantes durante el día, evitar los alimentos grasos, los ácidos, los picantes y las bebidas gaseosas y no comer en posición tumbada.
- Cambios Emocionales: Cambios del estado de ánimo. El cansancio y los cambios hormonales pueden precipitar una sensación de agobio y desdicha.
- Náuseas Matutinas: Náuseas y vómitos: las hormonas necesarias para que el embarazo prosiga normalmente causarán las conocidas náuseas y vómitos típicos del primer trimestre. Las náuseas afectan a un 85 por ciento de las embarazadas; se deben a los cambios hormonales y pueden llegar a durar todo el primer trimestre del embarazo. En general no se acompañan de malestar estomacal o intestinal. En algunas embarazadas las náuseas son leves, mientras que otras ya comienzan el día vomitando. Suelen ser más molestas por la mañana (de ahí el nombre de náuseas matutinas) aunque pueden aparecer en cualquier momento del día. Aunque son más frecuentes por la mañana, pueden presentarse en cualquier momento del día (sobre todo después de varias horas en ayunas). Para aliviarlas puede intentarse ingerir una dieta blanda, en porciones pequeñas y beber a sorbitos, evitando aquellos alimentos que produzcan malestar. Las náuseas no son un problema en sí mismas, pero si son muy intensas pueden afectar la nutrición del bebé.
- Flujo Vaginal: Durante el embarazo es normal descargar un líquido vaginal transparente. Para mayor comodidad puede llevarse puesta una compresa. No se recomienda utilizar tampones ya que pueden introducir gérmenes en la vagina.
Desarrollo Fetal Durante el Primer Trimestre
El desarrollo fetal durante el primer trimestre es impresionante.
- Durante el primer mes se forma el saco amniótico alrededor del embrión. También se forma la placenta, que es un órgano redondeado y plano que sirve para alimentar al bebé y para transferir sus desechos a la madre para que puedan ser eliminados. En este mes empieza a formarse la cara (una cara rudimentaria), con dos círculos oscuros que serán los futuros ojos. La boca, la mandíbula inferior y la garganta empiezan a desarrollarse.
- Durante el segundo mes de la gestación continúa la formación de la cara. Las orejas aparecen como pequeños pliegues de piel a ambos lados de la cabeza. Se forman pequeñas yemas que al crecer darán lugar a los brazos y a las piernas. El cerebro, la médula espinal y otros tejidos neurológicos ya están formados. Comienzan a desarrollarse el tracto digestivo y los órganos de los sentidos. El hueso empieza a sustituir al cartílago. Hacia el final del segundo mes el feto mide unos 2,5 cm y pesa unos 9,5 g.
- En el tercer mes de la gestación el bebé está completamente formado. Tiene brazos, piernas, manos, pies y dedos que se abren y cierran. También tiene boca. Las uñas se están desarrollando y las orejas ya están formadas. Se están formando los cimientos de los dientes. Los órganos de reproducción ya están formados aunque todavía no se puede distinguir el sexo mediante ecografía. La semana 12 de embarazo es la última del tercer mes de gestación. A las 12 semanas de embarazo, el feto tiene prácticamente todos sus miembros y órganos internos ya formados. Su cara tiene un perfil humano, más redondeada, y la barbilla le ha crecido. La medida del feto con 12 semanas es de unos 5-6 cm y su peso alcanza los 8-14 g. En este momento, empieza una etapa caracterizada por un rápido crecimiento y maduración de todos los sistemas. Los intestinos se desplazan a la cavidad abdominal, donde ya hay espacio para ellos. Los riñones empiezan a producir orina que se almacena en la vejiga. Se forman las cuerdas vocales y las uñas de los dedos. La hipófisis del cerebro empieza a segregar muchas hormonas. Aparece el primer vello en el feto. Las orejas casi han alcanzado su posición final a ambos lados de la cara. Además de todo esto, el feto ya puede moverse de forma muy rápida, estira los brazos y las piernas, abre y cierra la boca, estira el cuello, etc. Por otra parte, los genitales del feto ya tienen características masculinas o femeninas en función del sexo establecido, aunque todavía no están desarrollados por completo.
A partir de ahora, la madre empezará a disfrutar más del embarazo, se sentirá más relajada y con menores síntomas molestos. Por otra parte, también irá notando como su barriga y su peso van aumentando a medida que avanza la gestación.
Cuidados y Recomendaciones Durante el Primer Trimestre
Una vez confirmado el embarazo, se debe programar una primera visita prenatal. La primera visita prenatal se debe concertar desde el momento en que se sospeche que se puede estar embarazada. La mayoría de las pruebas de embarazo que se compran en la farmacia pueden detectar si se está o no embarazada desde la primera semana de retraso menstrual. El mejor momento para la primera visita al ginecólogo es a las seis semanas de embarazo, contando desde la última menstruación.
La primera consulta se dice que es la más importante, puesto que va a permitir situar el embarazo en su adecuado nivel de riesgo. Después se programarán visitas cada 4-6 semanas.
En la primera visita prenatal se confirma el embarazo y se determina el estado de salud de la madre.
¿Qué esperar en la primera visita prenatal?
- Determina la fecha probable de parto. Para ello debe conocer la fecha del primer día de la última menstruación y a partir de ahí sumar 40 semanas.
- Realiza la historia clínica de la futura madre. Le pregunta sobre embarazos previos, cirugías, enfermedades y exposición a enfermedades contagiosas. También sobre tratamientos médicos, medicinas y suplementos nutricionales que se hayan tomado desde la última menstruación. Investiga el historial médico de otros miembros de la familia para saber si existen enfermedades crónicas o defectos genéticos en cualquiera de las dos ramas familiares (paterna y materna).
- Examen físico completo. Se pesa a la embarazada y se le determina la presión arterial.
- Examen ginecológico. Se toma una muestra de células del cuello del útero con un bastoncillo de algodón llamado hisopo para saber si hay células anormales que podrían indicar la existencia de un cáncer de cuello de útero y para la detección de enfermedades de transmisión sexual (test de Papanicolau).
- Doppler. Mediante este instrumento se escucha el latido del corazón del bebé.
- Ecografía. La primera ecografía suele realizarse entre las semanas 11 y 14 para ver si hay un solo embrión o más de uno correctamente implantados en el útero, para confirmar el tiempo aproximado de embarazo y para medir el pliegue nucal que, si está aumentado, puede ser indicativo de alteraciones cromosómicas.
- Análisis de sangre y de orina. En los análisis de sangre se solicitará un hemograma (para detectar posibles anomalías en la sangre y anemias), análisis bioquímicos, pruebas para detectar infecciones latentes o pasadas (VIH, sífilis, rubéola, varicela, hepatitis B, hepatitis C, toxoplasma, citomegalovirus, etc.) y el grupo sanguíneo y Rh de los padres.
- Test combinado o cribado (Triple screening). Mediante determinados parámetros ecográficos y pruebas bioquímicas del primer trimestre (gonadotropina corionica y proteína A) se ajusta el riesgo de anomalías cromosomicas con una elevada fiabilidad (85-90 por ciento).
- Advierte sobre los peligros de fumar, beber alcohol y tomar drogas o algunas medicaciones (ver medicaciones prohibidas en para saber más).
Primeras semanas de embarazo | El embarazo semana a semana
Nutrición y Suplementos
Una nutrición adecuada en el primer trimestre del embarazo es fundamental para el desarrollo fetal.
- Ácido fólico: Previene defectos del tubo neural. Si estás pensando quedarte embarazada o ya lo estás, no olvides tomar ácido fólico. En las primeras semanas de embarazo es cuando en tu útero se desarrollan vertiginostamente las células embrionarias, y el ácido fólico es clave en su formación.
- Dieta variada y sana, adaptada a las necesidades específicas de tu embarazo.
Estilo de Vida
La actividad física moderada, como caminar o hacer yoga prenatal, puede ser beneficiosa. El descanso también es esencial.
- Si tu organismo está hidratado, funciona mejor. Durante el embarazo es aconsejable beber más agua, de ocho a diez vasos al día, unos dos litros y medio.
- Cuídese y busque comprensión y apoyo en sus familiares y seres queridos.
Precauciones
- El consumo de bebidas alcohólicas y de cualquier tipo de droga, somníferos y otros fármacos pueden afectar al buen desarrollo de tu bebé que, en estas primeras semanas, es muy vulnerable y está desarrollando el cerebro.
- Dolor abdominal intenso.
- Sangrado vaginal importante (similar a una menstruación).
- Fiebre igual o superior a 38°.
- Dolor de cabeza muy intenso.
Aspectos Emocionales
El primer trimestre del embarazo también es un tiempo de ajustes emocionales. Cada mujer aborda su embarazo según las condiciones de su entorno y sus vivencias. Es normal experimentar sentimientos contradictorios y momentos que se pueden clasificar como “extraños”.
Durante el embarazo las dudas y temores son una constante en la futura madre. El cuerpo es sabio, y sabe lo que debe hacer y la mejor persona para consultar todas estas cuestiones es el ginecólogo. De poco sirve ponerse nerviosa pensando, o leyendo todo tipo de informaciones.
Ecografía de la Semana 12
Aunque es posible que la futura madre ya se haya hecho una ecografía previamente para confirmar el embarazo, la de la semana 12 es la primera ecografía importante en la gestación.
La exploración ecográfica pueden hacerse por vía abdominal o por vía vaginal, según considere el ginecólogo. Esta visualización del útero, y sobre todo del feto, permitirá valorar multitud de parámetros e información referente a:
- Vitalidad del feto: se comprueba que el feto está vivo y que tiene latido cardiaco.
- Número de fetos: se cuentan el número de fetos y, en caso de embarazo gemelar o múltiple, se comprueba si los fetos comparten placenta o bolsa amniótica.
- Semanas de gestación: se mide la longitud cráneo-caudal (CRL), que es la distancia entre la coronilla y el final de la columna vertebral del feto. Con esto, se fija definitivamente la edad gestacional del feto y se calcula la fecha aproximada de parto.
- Anatomía del feto: aunque la sensibilidad para detectar malformaciones fetales es baja, sí que es posible detectar si hay miembros cortos, anomalías cerebrales severas, etc. El estudio detallado de la morfología del feto se realiza en la ecografía de las 20 semanas.
- Riesgo de anomalías cromosómicas: se mide la translucencia nucal y, junto con otros parámetros del análisis de sangre, se realiza el llamado cribado combinado del primer trimestre o triple screening. Éste permite hacer una estimación del riesgo de padecer alteraciones cromosómicas como el síndrome de Down, el síndrome de Edwards o el síndrome de Patau.
- Aparato genital materno: se examina el útero y los ovarios de la madre para descartar la presencia de miomas, quistes o tumores.
- Cribado de preeclampsia: se mide el índice de pulsatilidad en las arterias uterinas para intentar determinar el riesgo de desarrollar hipertensión arterial en la segunda mitad del embarazo.
- Anejos ovulares: se valora la placenta, el cordón umbilical y la cantidad de líquido amniótico para determinar anomalías como la placenta previa, olgohidramnios, rotura de la bolsa, etc.
En Resumen
El primer trimestre del embarazo es una etapa de descubrimientos, adaptación y preparación. Aunque puede ser desafiante por los síntomas físicos y emocionales, también es un período mágico donde la vida comienza a formarse. Con un buen acompañamiento médico, una alimentación balanceada y el apoyo adecuado, esta etapa puede vivirse con plenitud y confianza.
