Agua y Producción de Leche Materna: Una Guía Completa

La relación entre el agua y la maternidad es un asunto crucial, especialmente durante la lactancia. Nunca se insistirá demasiado en la importancia de la hidratación en la familia. La leche materna está compuesta por hasta un 90% de agua, lo que subraya la necesidad de que la madre aumente su consumo de agua al dar el pecho. Durante la lactancia, el bebé depende por completo de la madre para hidratarse, y el volumen consumido por el pequeño influirá en la deshidratación de la madre.

La hidratación adecuada es esencial para una lactancia exitosa.

Características Fisiológicas de la Madre Tras el Parto

El cuerpo de la mujer experimenta varios cambios durante los meses previos a dar a luz, y tras el parto, necesitará varias semanas para recuperarse. Después del parto, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios como:

  • Pechos sensibles y dolorosos al tacto (efecto de la subida de la leche)
  • Episiotomía (si hubo desgarro del perineo)
  • Sofocos y escalofríos (debido a las nuevas concentraciones hormonales y a nuevos niveles de flujo sanguíneo)
  • Incontinencia urinaria y/o fecal (por la distensión de los músculos durante el parto)
  • Entuertos (debido a la contracción del útero tras el parto)
  • Loquios (secreción vaginal más abundante que la menstruación, con presencia de coágulos de sangre)
  • Variación de peso (perderá entre 5 o 6kg tras el parto: es el peso del bebé, de la placenta y del líquido amniótico). El peso adicional en agua irá disminuyendo durante la primera semana.
  • Estreñimiento: tras el parto es posible que se retrase la defecación; unas posibles hemorroides sensibles, la cicatriz de la episiotomía y posiblemente los músculos perineales doloridos provoquen que la defecación sea dolorosa (contribuyendo al estreñimiento).

El 17% de las mujeres debutan con estreñimiento en las primeras seis semanas posparto. Los suplementos de hierro tomados por vía oral durante el embarazo pueden contribuir también a ese estreñimiento. Los tratamientos recomendados para tratar el estreñimiento incluyen una mayor ingesta de agua y fibra.

El período posparto, conocido también como cuarto trimestre, engloba las 12 semanas posteriores a dar a luz y es un período crítico para la vida de la madre y el bebé. El riesgo de mortalidad materna es más alto en esos 42 días posparto, y representa el 45% de la mortalidad materna total.

Necesidades de Agua en la Madre Lactante

El profesional de la salud debe saber que hay escasos datos publicados en relación con las recomendaciones de ingesta de agua en la lactancia, frente a la cantidad de información que existe respecto a las calorías y nutrientes. Aproximadamente un 87-90% de la composición de la leche materna es agua y se calcula que cada día la madre lactante produce un volumen de entre 750 y 850 ml de leche. Así que es importantísimo mantener una ingesta de agua adecuada para obtener una leche materna de calidad y con suficiente cantidad para el bebé. Pero por desgracia, hay muy pocos estudios que recojan la ingesta hídrica real de las madres lactantes.

Con relación a las recomendaciones de agua en la mujer lactante, la EFSA diferencia el requerimiento de ingesta de agua para la madre lactante y para la que opta por lactancia artificial. La ingesta de agua durante la lactancia materna debe compensar la pérdida de agua a través de la producción de leche, por lo que la ingesta de agua debe ser al menos tan alta como la de las mujeres de la misma edad que no están amamantando, más el contenido de agua de la leche producida (88% de 750 a 850 ml), es decir que deben añadir a su ingesta de agua diaria unos 600 a 700 mL/día, que representaría un total de 2,7L/día.

Los Ingesta Adecuada (AI) incluye el agua de bebidas de todo tipo (el agua potable y mineral) y el agua contenida en los alimentos; es la conocida como agua total.

Por otro lado, si la mujer lactante practica deporte o se halla en zonas de ambiente cálido y seco, estos requerimientos de agua deberán aumentar con una ingesta adicional de 400-500ml por cada grado de temperatura superior a 38ºC o en ambientes con una humidad relativa mayor al 50%.

Evolución de las recomendaciones de ingesta hídrica a lo largo de la vida de una mujer (Fuente: EFSA).

En esta gráfica se ve claramente la evolución de las recomendaciones de ingesta hídrica a lo largo de la vida de una mujer. La recomendación más alta es para mujeres lactantes, incluso por encima de los requerimientos de los hombres adultos.

Posibles Causas de Deshidratación en la Madre Lactante

Entre el primer y sexto mes de vida, el bebé lactante ingiere una media de 750ml de leche al día. Las madres lactantes pierden una cantidad importante de líquido mientras dura la lactancia esos primeros meses, así que es necesario que aumente la ingesta de líquidos de forma saludable. La deshidratación leve no afecta la producción de leche materna, pero cuando la deshidratación es moderada o grave sí puede tener efectos negativos: cambios en la composición de la leche y reducción del volumen de esta.

Es primordial prestar especial cuidado durante esos meses tan delicados para la madre y el bebé. Un leve pérdida de agua corporal puede causar mareos, nauseas, debilidad, desvanecimientos, temblores y otros síntomas cada vez más perjudiciales. También se produce pérdida de capacidades cognitivas como memoria, reflejos, agilidad mental, concentración y pensamiento lógico. Todas esas consecuencias se podrían sumar a las consecuencias propias de la maternidad, como cansancio extremo, falta de sueño, alteraciones del apetito, etc. Es una mezcla que conviene evitar. Por lo tanto, el principal beneficio de beber más agua cuando se da el pecho es alejar esos peligros y mantener la salud en cada momento del día.

LACTANCIA MATERNA y la IMPORTANCIA de la ALIMENTACIÓN | Reina Madre

Fuentes de Aporte Hídrico para la Madre Lactante

Para mantener una hidratación adecuada, las madres lactantes pueden recurrir a diversas fuentes:

  • Aguas minerales naturales: Proceden directamente de la naturaleza, no están sometidas a ningún proceso químico y tienen composición constante. El agua mineral, como Agua Doy, es una gran aliada para las madres. Al ser de mineralización débil, ayuda a limpiar mejor el organismo. Su composición es conocida y estable, a diferencia del agua corriente. Además, su presentación en formatos cómodos de transportar asegura que la madre pueda hidratarse allá donde vaya.
  • Otras bebidas saludables: Leche, bebidas vegetales, infusiones.
  • Alimentos líquidos: Sopas, consomés.
  • Alimentos semisólidos: Cremas de verduras, gazpachos y similares.
  • Sólidos: Frutas ricas en agua, verduras. Por ejemplo: el pepino, la escarola, el apio, la berenjena, el tomate o el pimiento tienen más de un 90% de agua.

Alimentos con alto contenido de agua para una hidratación óptima.

Mitos Comunes sobre la Lactancia

La lactancia está llena de mitos y de consejos erróneos que en vez de ayudar ponen trabas a las madres que desean amamantar. Te hacemos una lista de los que nos hemos encontrado:

  • Amamantar con horarios.
  • Los bebés lloran siempre por hambre.
  • Amamantar debe doler.
  • No es necesario despertar al bebé para que mame.
  • El bebé usa el pecho como chupete.
  • Si estás amamantando, no te puedes enfermar.
  • Los bebés tienen que recuperar el peso del nacimiento a partir del quinto día de vida.
  • La cantidad que sacas con el sacaleches es indicativo de la cantidad de leche que produces.
  • La madre lactante debe seguir una dieta estricta.
  • Hay alimentos o bebidas que aumentan la producción de leche.
  • Si bebes agua mientras amamantas, la leche se volverá aguada.
  • El gas está en la sangre de la madre.
  • No deber comer determinados alimentos porque cambia el sabor de la leche o porque al niño le darán gases.
  • Tienes que beber mucha agua, tienes que beber mucha leche, tienes que comer más…
  • La lactancia deforma los pechos.
  • Lo normal es que dar el pecho duela.
  • Se debe dar siempre de los dos pechos en cada toma.
  • Los sustos, disgustos o impresiones fuertes te pueden cortar la leche.
  • Mi leche es aguada, no alimenta.
  • Si no te gotean los pechos entre tomas es que no hay suficiente leche.
  • Si tienes el pecho pequeño, tendrás poca leche.

Consejos para Aumentar la Producción de Leche Materna

Aumentar la producción de leche materna puede ser un desafío, pero con los consejos adecuados y el apoyo pertinente, muchas madres pueden lograr sus objetivos de lactancia:

  • Demanda estimula la producción: Asegúrate de amamantar a tu bebé con frecuencia, al menos cada 2-3 horas.
  • Vaciar el Pecho Completamente: Permite que tu bebé vacíe un pecho antes de cambiar al otro.
  • Bebe suficiente agua: La deshidratación puede afectar la producción de leche.
  • Consume una dieta rica en nutrientes: Alimentos como avena, almendras, espinacas y batatas se consideran beneficiosos para la lactancia.
  • Descanso: Cuando puedas, duerme cuando tu bebé duerme.
  • Masaje en los senos: Un masaje suave en los senos puede estimular el flujo de leche.
  • Usa un sacaleches: Si tu bebé no puede amamantar con frecuencia, usar un sacaleches puede ayudar a estimular la producción.

Cada madre es diferente, pero muchos pueden comenzar a notar un aumento en la producción de leche dentro de unos días de implementar estos cambios.

Cuidar la Dieta en la Lactancia

La alimentación de la mujer durante la lactancia es tan importante como la que tiene lugar durante el embarazo. En la lactancia, la demanda de energía y nutrientes se ve aumentada, ya que algunos de ellos se destinan a la producción de leche. Por esta razón es necesario llevar a cabo una correcta alimentación, además de abandonar algunos hábitos poco saludables como el consumo de tabaco y de alcohol.

Para que se produzca la leche, es necesario que la madre consuma abundantes líquidos y otros alimentos sólidos que contengan suficiente cantidad de agua. La leche materna contiene un 85-90% de agua, por lo que la madre debe ingerir en cantidad suficiente agua u otros líquidos, para asegurar la producción de leche diaria y mantener una buena hidratación. Se aconseja tomar al menos 8 vasos de agua cada día, considerando además que la dieta incluya en cantidad suficiente alimentos como frutas y verduras, ya que también contribuyen a hidratar el organismo. Se puede alternar el consumo de agua como tal con bebidas tipo infusiones, zumos naturales, caldos y sopas.

Durante la lactancia se recupera la sensación de la sed que a veces puede no manifestarse durante el embarazo, lo cual ayuda a que la madre ingiera líquidos. El líquido de preferencia debe ser el agua, pero también ayudan al volumen hídrico el consumo de otras bebidas como la leche, que además aportará nutrientes muy necesarios en esta etapa, zumos de frutas o cerveza sin alcohol. Es preferible evitar el consumo de cualquier bebida alcohólica porque las concentraciones de alcohol en la leche materna se parecen mucho a los de la sangre materna. Si se consumiera, debería esperase un par de horas a que el alcohol se metabolice y desaparezca de la sangre.

Durante la lactancia, se recomienda sumar 700 ml adicionales de agua a los 2 litros diarios recomendados. El motivo es que la leche contiene más de un 85% de agua, por lo que la producción de leche supone una gran pérdida de agua para la mujer. Sin embargo, si la mujer está amamantando a más de un bebé, producirá más leche. Esto significa que la pérdida de agua será mayor y, por tanto, deberá aumentar más el consumo de agua. De igual modo, vivir en un clima cálido o realizar actividad física también aumentan la pérdida de agua.

Es conveniente, cuando se da pecho, tener cerca un vaso de agua, ya que es frecuente que aparezca sensación de sed. Si la orina es oscura y escasa, conviene tomar más líquidos, ya que esos son signos de falta de agua en el organismo.

Publicaciones populares: