Abortos por Mala Calidad de Óvulos: Causas, Evaluación y Soluciones

La calidad de los óvulos es un factor crucial en la fertilidad femenina, ya que los óvulos de mala calidad pueden afectar la capacidad de concebir y llevar a término un embarazo. La mala calidad de los óvulos es una causa frecuente de abortos espontáneos, especialmente en las primeras etapas del embarazo.

Identificar la calidad de los óvulos no siempre es sencillo, ya que los síntomas pueden ser sutiles o confundirse con otros problemas de salud reproductiva. Si sospechas que tienes problemas de fertilidad, es crucial consultar con un médico especialista en fertilidad.

Reconocer los síntomas de óvulos de mala calidad y tomar medidas proactivas para mejorar su calidad puede aumentar tus posibilidades de concebir y llevar a término un embarazo saludable. Afortunadamente, hay varias maneras de mejorar la calidad de los óvulos.

Pero ¿qué quiere decir mala calidad de los óvulos? Y, sobre todo, ¿tiene solución lo de tener óvulos de mala calidad?

¿Cómo se forman los óvulos?

La producción de óvulos en la mujer empieza muy temprano. Es alrededor de la semana 9 de la gestación que el feto femenino comienza la fabricación. Durante la infancia este se reduce aún más y las niñas llegan a la pubertad con unos 300.000 óvulos.

Para evaluar la calidad de los óvulos de una mujer el primer paso es realizar las debidas pruebas para conocer sus características. La técnica de fecundación in vitro, por ejemplo, permite a los especialistas observar la morfología de los óvulos. No obstante, existen alteraciones que no se pueden observar al microscopio y exigen realizar diagnósticos genéticos.

Como mejorar o aumentar los óvulos [Baja reserva ovárica, acumulación de ovocitos y fertilidad]

Causas de óvulos de mala calidad

Entre los factores responsables de alterar la calidad de los óvulos de una mujer podría estar la causa del diagnostico de óvulos de mala calidad que has recibido. La calidad de los ovocitos hace referencia a la capacidad que tiene un óvulo para convertirse en un potencial embrión y, por tanto, lograr gestación.

No todos los óvulos son iguales, incluso la misma mujer puede presentar óvulos con características diferentes a lo largo de su vida reproductiva. ¿A qué se deben estas alteraciones en los óvulos de una mujer?

  1. Edad de la mujer: Es la principal causa de tener óvulos de mala calidad. El paso del tiempo, de hecho, es un elemento que afecta a la calidad de los óvulos. Es conocido, que la calidad óvulos disminuye considerablemente a partir de los 35 años. A medida que se incrementa la edad disminuye no sólo la cantidad sino también la calidad de los ovocitos, debido principalmente a un fallo en la meiosis. El particular ciclo celular del óvulo hace que comience su ciclo de división celular y ya en la fase fetal se pare a la espera del estímulo que comienza en cada ciclo con la pubertad. Esta forma de madurar es diferente a la de los espermatozoides que están en división continua y son menos susceptibles a errores. El sistema de fabricación de los óvulos está diseñado evolutivamente para funcionar bien hasta los 35 años. A partir de ahí, el sistema de división del óvulo hace que al estar parado tanto tiempo se produzcan errores que conllevan problemas cromosómicos.
  2. Defectos genéticos: Estas anomalías son menos frecuentes, pero pueden ser muy variadas. Se han descrito mutaciones en los genes que codifican a las proteínas de la capa externa del óvulo, la zona pelúcida, haciéndola más rígida y difícil de fecundar o más débil e incapaz de sustentar al embrión. Hay también multitud de mutaciones descritas que hacen que el óvulo no pueda ser fecundado o que una vez fecundado no se divida correctamente. Estas anomalías en algunos casos no se pueden corregir y según la gravedad, la única alternativa es usar óvulos de donante.
  3. Causas hormonales: Desequilibrios hormonales hacen que los óvulos no puedan madurar de forma normal. El más conocido es el Síndrome de ovarios poliquísticos. Existen protocolos de estimulación que pueden corregir estos problemas. Un aumento de los niveles de prolactina (Hiperprolactinemia) interfiere con las señales hormonales procedentes del hipotálamo que le llegan a la hipófisis, con los que se altera la normal secreción de FSH y LH.
  4. La estimulación de la ovulación: La última parte de la maduración de los óvulos sucede en el tramo final del ciclo ovulatorio, el periodo que va desde la regla hasta la ovulación. La estimulación empleada en los ciclos de reproducción asistida juega un gran papel. El tipo de hormona utilizada y la duración de la estimulación pueden influir en la calidad final del óvulo.
  5. Tratamientos de radio y/o quimioterapia: Se conoce que estos tratamientos pueden producir merma en cantidad y calidad de los óvulos. Hay que evaluar los tratamientos y las dosis recibidas para conocer la afectación.
  6. Endometriosis: La endometriosis es la formación de tejido uterino en el ovario. Esta enfermedad puede causar anomalías en los óvulos. La afectación dependerá de la reserva ovárica.
  7. El Tabaquismo: Fumar empeora la calidad de los óvulos y adelanta la menopausia. Sustancias presentes en el tabaco producen toxicidad en las hormonas implicadas en la ovulación. El tabaquismo genera mala circulación y disfunción en el desarrollo folicular.
  8. La Obesidad: La resistencia a la insulina puede provocar dificultad en el metabolismo de la glucosa a nivel celular y afectar a la calidad ovocitaria. En este tipo de pacientes, muchos estudios han demostrado una mejora significativa en la calidad de los óvulos tras el tratamiento con metformina.

El Factor Masculino y los Abortos de Repetición

Recientes estudios señalan un posible origen de los abortos de repetición en el factor masculino. En los últimos años, el análisis de los cromosomas se ha beneficiado de la aparición de una técnica que combina la citogenética y el estudio molecular, se trata de la Hibridación in situ fluorescente (FISH), en espermatozoides la cual permite caracterizar parte del material genético de los espermatozoides.

En una muestra de semen puede realizarse la FISH de los espermatozoides. Las células somáticas (no reproductivas) tienen 46 cromosomas, es decir, tienen 2 copias de cada cromosoma. Los gametos (espermatozoides y óvulos) cromosómicamente normales deben tener 23 cromosomas, es decir, una única copia de cada cromosoma. La técnica de FISH permite saber cuantas copias de un cromosoma hay en cada espermatozoide.

Un semen con un porcentaje elevado de espermatozoides cromosómicamente alterados, tras fecundar los ovocitos dará lugar a un mayor número de embriones cromosómicamente anormales. En la mayoría de los casos estos embriones o no implantan o dan lugar a un aborto, pero un pequeño porcentaje da lugar a niños nacidos con algún tipo de patología. El resultado de este estudio permite aconsejar a la pareja cual es la técnica de reproducción asistida más adecuada a seguir.

Estos nuevos estudios se centran en el análisis de los espermatozoides sobre la fragmentación y oxidación del ADN y en el análisis de microdelecciones del cromosoma Y. El término fragmentación hace referencia a pequeñas roturas que puede tener el material genético de los espermatozoides, comprometiendo la integridad del ADN.

Las causas que producen esta fragmentación son diversas, puede influir la exposición testicular a altas temperaturas, oxidación del ADN, maduración incompleta de los espermatozoides, tratamientos con radio y quimioterapia, varicocele, factores tóxicos, fiebre alta, etc.

En ocasiones, y dependiendo del tipo de lesiones del ADN, el ovocito es capaz de reparar la fragmentación del ADN espermático. El ADN espermático puede dañarse por oxidación en el camino que recorren los espermatozoides desde los testículos hasta ser eyaculados. Según datos publicados, más del 40% de las muestras seminales de varones infértiles presentan un porcentaje alto de ROS provocando envejecimiento y muerte celular de los espermatozoides.

Se piensa que entre un 10 y un 25% de la infertilidad masculina es debida a defectos o pérdidas en pequeñas regiones (microdelecciones) del cromosoma Y. Aunque se sabe de que forma estas microdelecciones afectan a la fertilidad del varón, la relación que tienen con los abortos de repetición todavía no está del todo clara. En definitiva, el factor masculino puede estar también implicado en los abortos de repetición.

Fallos de Implantación y Abortos de Repetición

Se considera fallo de implantación cuando no se logra el embarazo tras tres transferencias de embriones de buena calidad. Mientras que el aborto de repetición es la pérdida espontánea de dos o más gestaciones consecutivas antes de la semana 20 de gestación.

Un diagnóstico personalizado es clave en el estudio del fallo de implantación y el aborto de repetición. El estudio debe empezar con una recogida de datos clínicos: antecedentes familiares, valoración de la exposición ambiental y laboral a tóxicos, o valoración de los hábitos de vida antes de entrar en aspectos más concretos.

En ocasiones, los trastornos metabólicos, como la diabetes, hipercolesterolemia, hipertensión, problemas de la tiroides y alteraciones del peso corporal, pueden limitar la capacidad reproductiva de algún miembro de la pareja, reduciendo la implantación embrionaria y aumentando el riesgo de aborto.

La mayoría de los fallos de implantación y de los abortos de repetición son debidos a una alteración cromosómica del embrión durante su proceso de formación. En este tipo de trastornos los problemas se producen cuando las células inmunes maternas no cooperan y la unión entre las células maternas y embrionarias no se produce de manera correcta.

Las trombofilias pueden estar implicadas en los fallos de implantación y los abortos de repetición. Existen diferentes causas que pueden explicar por qué suceden fallos de implantación en tratamientos FIV con embriones de buena calidad.

Estudios y Técnicas Recomendadas

  • Estudio del factor masculino (seminograma, estudio del cariotipo, etc.).
  • En casos muy específicos, también haremos estudios genéticos en el semen (FISH en espermatozoides), donde se analiza los cromosomas en los espermatozoides.
  • Estudio endocrinológico (diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, problemas de tiroides, etc.) y el estudio inmunitario (para detectar, por ejemplo, si el organismo de la madre rechaza al embrión).

Una de las técnicas recomendadas es el estudio de compatibilidad entre los receptores uterinos KIR (se realiza en la futura embarazada) (killer inmonoglobulin-like receptors) y las moléculas HLA-C que va a presentar el embrión.

Otra opción que puede resultar favorable consiste en no transferir los embriones en fresco, sino congelarlos para hacerlo más adelante, en otro ciclo. Ante determinados problemas diagnosticados, como pólipos o miomas endometriales podemos realizar una histeroscopia para corregirlo.

¿Cómo se evalúa la calidad de los óvulos?

Debido a que el principal factor de riesgo asociado es la edad, sería aconsejable realizar un tratamiento de preservación de la fertilidad antes de los 35 años, en caso de desear postponer la maternidad. Además, unos hábitos de vida saludables junto a una dieta sana y equilibrada pueden ayudar a mejorar la calidad de los óvulos.

Incrementar el consumo de alimentos que contengan vitamina E, debido a su poder antioxidante.

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