Los abortos espontáneos suelen ocurrir antes de la semana 20 de gestación. Entre un 8% y un 15% de los embarazos que se detectan terminan de esta manera. Son muchos los que se preguntan cuáles son las principales causas por las que se produce esta pérdida gestacional temprana. Sin embargo, es importante definir bien el concepto de aborto espontáneo y entenderlo.
Se considera aborto espontáneo la pérdida de la gestación antes de que el feto esté en condiciones de sobrevivir con garantías fuera del útero materno. El aborto espontáneo es también conocido como aborto natural o aborto involuntario. Esta pérdida gestacional suele ocurrir antes de la semana 20 de embarazo. La pérdida del embarazo a partir de esta semana sería considerado como una muerte fetal intrauterina.
Por desgracia, existe la posibilidad de sufrir un aborto espontáneo durante las primeras semanas o incluso los primeros meses del embarazo. Es por lo que muchas veces los médicos aconsejan esperar unas semanas antes de anunciar el embarazo a familiares o amigos. El aborto espontáneo se trata de la pérdida natural del feto o embrión antes de la semana 20 de embarazo. La mayor parte de abortos espontáneos suelen ocurrir durante el primer trimestre de embarazo y se vuelven menos probables a medida que el embarazo avanza.
El aborto espontáneo suele ser un tema tabú para muchas personas, entre el 10 y el 20 por ciento de los embarazos conocidos terminan en un aborto espontáneo. Un porcentaje que probablemente sea mayor, ya que, muchos casos de abortos espontáneos ocurren en una etapa del embarazo tan temprana que la mujer gestante no llega a saber que estaba embarazada.
Si estás leyendo esto porque te ha ocurrido o porque temes que pueda pasarte, quiero que sepas algo importante desde el principio: No es tu culpa. Y aunque el dolor que sientes es absolutamente válido, también quiero que sepas que no estás sola. El aborto espontáneo de primer trimestre es una de las complicaciones más frecuentes del embarazo, y sin embargo, seguimos hablando de ello en susurros, como si fuera algo de lo que avergonzarse.
Hay que romper el silencio, estoy contigo. El aborto espontáneo, se define como la pérdida de un embarazo antes de las 12-13 semanas de gestación. Es la complicación más común del embarazo temprano.
Los números hablan por sí solos:
- Entre el 10% y el 20% de los embarazos clínicamente reconocidos terminan en aborto espontáneo.
- El 80% de estas pérdidas ocurren durante el primer trimestre.
- Si incluimos los embarazos bioquímicos (aquellos que se pierden antes de que la mujer sepa que está embarazada), la cifra puede llegar hasta el 50%.
Esto significa que, estadísticamente, una de cada cuatro o cinco mujeres que han estado embarazadas ha experimentado una pérdida. Si te ha pasado, no eres una excepción: eres parte de una realidad que, lamentablemente, es mucho más común de lo que parece.
¿Por qué se producen los abortos espontáneos?
Las causas por las que se producen los abortos espontáneos no se conocen con exactitud, pero se dividen en causas fetales y causas maternas. En el caso del feto, los motivos por los que se para el embarazo son alteraciones a nivel cromosómico que impide el desarrollo fetal. En cambio, las causas maternales de aborto espontáneo suelen estar relacionadas con problemas autoinmunes, endocrinos, infecciones o alteraciones a nivel anatómico.
Hablar sobre unas causas concretas que producen abortos espontáneos es muy complicado. Las actividades del día a día como hacer deporte, trabajar, mantener relaciones sexuales, tomar medicamentos… no contribuyen a que ocurra un aborto espontáneo.
Esta es probablemente la pregunta que más atormenta a las mujeres que han perdido un embarazo. Y la respuesta más importante es esta: en la gran mayoría de los casos, no hay nada que pudieras haber hecho para evitarlo.
La causa principal: anomalías cromosómicas Entre el 50% y el 80% de los abortos espontáneos del primer trimestre se deben a alteraciones cromosómicas en el embrión. Esto ocurre cuando, durante la fecundación o las primeras divisiones celulares, algo sale mal en la distribución del material genético.
El resultado es un embrión que tiene demasiados o muy pocos cromosomas, lo que le impide desarrollarse correctamente. No es que tu cuerpo "rechace" al embarazo: es que la propia naturaleza tiene mecanismos para detener gestaciones que no serían viables.
Estas anomalías ocurren al aza, no se pueden predecir ni prevenir y en la mayoría de los casos, no volverán a repetirse.
Aunque en muchos casos no se sabe, la causa más frecuente es que el embrión tiene defectos genéticos. La mayoría de estos defectos en los embriones se debe a que el óvulo o el espermatozoide que lo fecundó tenían alguna deficiencia. Esto no es raro ni infrecuente, sobre todo si se tiene en cuenta que una mujer en edad fértil puede tener 500.000 óvulos y que en cada eyaculación conviven unos 300.000.000 espermatozoides. Y ni todos los óvulos ni todos los espermatozoides son perfectos. Y en esa fecundación frustrada se tuvo la mala suerte de que el óvulo o el espermatozoide no era el mejor.
Hay otros motivos del aborto espontáneo, algo menos frecuentes, como causas hormonales, infecciosas, malformaciones uterinas, incompetencia cervical o incluso el estrés.
Causas genéticas en el feto
Las anomalías cromosómicas en el feto son muy frecuentes, por lo que más del 50% de los abortos espontáneos que tienen lugar durante el primer trimestre de embarazo se originan por problemas cromosómicos del feto.
Los cromosomas son las estructuras celulares diminutas con forma de filamento donde se encuentran los genes. Cada persona tiene 23 pares de cromosomas, o lo que es lo mismo, 46 cromosomas en total. De cada par, un cromosoma proviene del padre y el otro de la madre.
Una gran parte de estas anomalías cromosómicas son el resultado de un óvulo o espermatozoide defectuoso que tiene cromosomas de más o de menos. El embrión resultante tiene una cantidad incorrecta de cromosomas, lo que suele llevar a un aborto espontáneo puesto que no es capaz de continuar con su desarrollo.
Las anomalías cromosómicas se vuelven más comunes a medida que aumenta la edad de la mujer, igual que el riesgo de aborto espontáneo. La mayoría de estas alteraciones cromosómicas son numéricas, fundamentalmente trisomías y, en menor grado, triploidías.
Este tipo de alteraciones genéticas en el feto suelen ocasionar huevos hueros y abortos muy precoces antes de la octava semana de embarazo.
Causas maternas de aborto espontáneo
Otro de los motivos por los que puede ocurrir un aborto espontáneo en el primer trimestre del embarazo son las causas maternas, ya sea por alteraciones a nivel inmunológico, anatómico, fisiológico o incluso infecciones. En los siguientes apartados se detallan cada una de ellas.
Causas inmunológicas
Se trata de la causas más frecuentes de abortos de repetición. En la mayoría de los casos es debido a una incompatibilidad de la madre y el embrión por semejanzas inmunológicas entre la pareja. Esto provoca un rechazo por parte de la madre hacia el embrión.
También puede suceder que la madre genere anticuerpos contra su propio organismo y cause trombosis u oclusiones vasculares placentarias que pueden conducir a abortos espontáneos.
Causas anatómicas
Entre las causas anatómicas más frecuentes que llevan a abortos espontáneos se encuentran las anomalías congénitas del útero y la incompetencia cervical.
En el caso de las anomalías congénitas del útero, se asocian con los problemas presentes desde el nacimiento. Esto es lo que ocurre en mujeres que tienen el útero tabicado o el denominado "útero doble".
En cambio, la incompetencia cervical se produce cuando el orificio interno del cuello uterino está dilatado e impide retener el embrión. La dilatación del cérvix es el motivo más habitual de aborto espontáneo debido a una causa materna. Únicamente con una radiografía uterina puede conocerse el estado del cuello y así poder tomar las precauciones durante el embarazo, por lo que tiene buen pronóstico.
Causas fisiológicas o endocrinas
La causas fisiológicas de los abortos espontáneos están relacionadas con la llamada insuficiencia de progesterona o insuficiencia del cuerpo lúteo.
El mantenimiento de la gestación hasta la semana 8-9 de embarazo depende de la producción adecuada de progesterona por el cuerpo lúteo. Así, si esta hormona disminuye, se puede producir una inhibición del correcto anidamiento del embrión.
En este grupo podemos incluir aquellos abortos que se producen por una diabetes mal controlada, por alguna alteración tiroidea o por padecer síndrome de ovario poliquístico.
Las 7 etapas necesarias para superar un aborto.
Infecciones y otras causas
Algunas de las infecciones que pueden ser causa de aborto esporádico son las infecciones agudas por citomegalovirus, chlamydias, micoplasmas, etc. Las infecciones específicas por sífilis, listeriosis y similares también pueden provocar abortos espontáneos.
Por otra parte, el uso de dispositivos intrauterinos (DIU) como método anticonceptivo, en muchos casos, puede provocar infecciones uterinas difíciles de controlar.
Además de estos factores clínicos, el riesgo de sufrir un aborto espontáneo está también influenciado por el estilo de vida de la madre. Así, las mujeres que beben alcohol, fuman o consumen drogas pueden correr un riesgo mayor de tener un aborto espontáneo. El sobrepeso en la madre también afecta negativamente en la correcta evolución del embarazo.
Por todo ello, es de vital importancia que la mujer se cuide desde el momento en que tiene intención de quedarse embarazada y así muchos de los problemas, incluso en la calidad de su óvulo, quedarán reducidos.
Cabe destacar que la pareja, que aporta la mitad de la carga genética, también debe cuidarse antes del embarazo evitando tabaco, drogas o alcohol y llevando unos hábitos de vida saludables.
Tipos de aborto espontáneo
En función del momento en el que se suele producir el aborto y la forma en la que se produce podemos encontrar diferentes tipos de abortos espontáneos.
- Amenaza de aborto espontáneo: se trata de un sangrado vaginal, en los casos en los que el sangrado se detiene, el embarazo puede evolucionar de forma normal.
- Aborto espontáneo inevitable: ocurre cuando se da una hemorragia que va aumentando y el cuello uterino se abre.
- Aborto espontáneo incompleto: parte del tejido del feto o embrión sale del útero, mientras que otra parte queda dentro.
- Aborto espontáneo retenido: se trata de un aborto ocasionado porque el ultrasonido indica que el embrión no cuenta con latido fetal cardíaco, así como la posibilidad de indicar un saco gestacional totalmente vacío sin el embrión. Este tipo de abortos, no suelen ocasionar dolores ni sangrados.
- Aborto espontáneo tardío: se conoce como el aborto natural que tiene lugar con 12 o más semanas de gestación.
- Aborto precoz.
- Aborto completo.
Síntomas del aborto espontáneo
Los síntomas más comunes que se experimentan en un aborto espontáneo son el manchado o el sangrado vaginal. Así como los dolores o calambres en el abdomen o en la parte inferior de la espalda. Los fluidos vaginales o incluso los tejidos también se tratan de unos de los síntomas más usuales.
La mayoría de los síntomas de un aborto espontáneo se producen antes de la semana 12 del embarazo.
El aborto espontáneo se caracteriza por el sangrado en cantidad variable. En la mayoría de los casos, el sangrado se acompaña de dolor en la zona baja del abdomen entre el pubis y el ombligo o en la región lumbar.
- Sangrado vaginal: El sangrado es el síntoma más común y puede presentarse en diferentes intensidades. Puede comenzar como un manchado leve y progresar hasta convertirse en un sangrado abundante, similar al de una menstruación intensa. En algunos casos, el sangrado puede contener coágulos o fragmentos de tejido gestacional, lo cual indica que se está expulsando parte del contenido uterino.
- Dolor abdominal y cólicos: Los cólicos abdominales, que suelen ser similares a los de la menstruación, pueden variar en intensidad, desde molestias leves hasta dolor severo. Este dolor generalmente se localiza en la parte baja del abdomen o en la región pélvica, y puede irradiarse hacia la espalda o las piernas.
- Expulsión de tejido o líquido: La expulsión de líquido amniótico o de fragmentos de tejido gestacional a través de la vagina es otro signo claro de aborto espontáneo. Este tejido puede incluir restos del saco gestacional o del feto, dependiendo del momento del embarazo.
- Dolor en la parte baja de la espalda: Algunas mujeres experimentan dolor en la zona lumbar, especialmente si el aborto se encuentra en curso o es inminente.
- Disminución o desaparición de los síntomas del embarazo: En algunos casos, las mujeres pueden notar una disminución repentina en los síntomas típicos del embarazo, como náuseas, sensibilidad en los pechos y fatiga.
- Aceleración del ritmo cardíaco o sensación de mareos: En casos de aborto espontáneo cuando se produce una hemorragia masiva, es posible que se experimenten síntomas como palpitaciones, mareos o desmayos. Estos síntomas suelen estar asociados con la pérdida de sangre y, en situaciones graves, pueden requerir atención médica urgente.
- Fiebre y escalofríos: Aunque menos frecuente, la fiebre puede ser un síntoma de una infección asociada al aborto, especialmente en casos de aborto incompleto o séptico.
- Fatiga extrema o debilidad: La fatiga y la debilidad también pueden aparecer durante un aborto espontáneo, especialmente si se produce un sangrado en cantidad muy abundante.
¿Cómo prevenir los abortos espontáneos?
Como hemos comentado el aborto espontáneo se produce por causas internas o difíciles de manejar, y no hay nada que puedas hacer para prevenir un aborto.
En la mayoría de ocasiones no existe ninguna forma de prevenir esta pérdida gestacional. Simplemente es necesario prestar especial atención tanto a la salud de la madre como a la del bebé. Por ello, será fundamental acudir regularmente a las revisiones de control del embarazo. Además, siempre se recomienda evitar fumar y beber alcohol, junto con la limitación del consumo de cafeína.
A veces los especialistas aconsejan la ingesta de algún complejo vitamínico al inicio de la gestación en función de cada situación. También es una buena práctica intentar reducir los niveles de estrés y seguir una alimentación rica en calcio.
Aunque no siempre es posible prevenir un aborto espontáneo, hay medidas que pueden reducir el riesgo. Estas incluyen mantener un estilo de vida saludable, seguir las indicaciones médicas y evitar el consumo de sustancias nocivas como el alcohol y el tabaco. También es recomendable acudir a controles prenatales regulares y tratar de forma adecuada cualquier enfermedad preexistente.
Opciones de manejo tras un aborto espontáneo
Asimismo, hay que tener en cuenta que cuando se sufre un aborto espontáneo es necesario recibir un tratamiento por parte del médico o la matrona. En el caso de sufrir abortos de repetición, o ya has sufrido algún aborto con anterioridad, conocerás los pasos a seguir.
Una vez confirmado el diagnóstico de aborto espontáneo, existen tres opciones de manejo. Ninguna es mejor que otra de forma universal: la mejor opción es la que se adapte a ti, a tus circunstancias y a tus preferencias.
- Manejo expectante (esperar): Consiste en esperar a que el cuerpo expulse el tejido gestacional de forma natural.
- Manejo médico (con medicación): Se utilizan fármacos para facilitar la expulsión del tejido gestacional.
- Manejo quirúrgico (aspiración): Evacuación del contenido uterino mediante aspiración, generalmente con anestesia.
Importante: Tu preferencia cuenta. Las tres opciones son válidas y seguras en la mayoría de los casos. Habla con tu ginecólogo/a sobre cuál se adapta mejor a tu situación.
Apoyo emocional tras un aborto espontáneo
Ante un aborto espontáneo es importante que acudas a tu médico para asegurarte que no queden restos de tejido fetal en tu interior. Así pues, este proceso suele ser emocionalmente doloroso para la mujer y/o la pareja. Por eso es recomendable acudir a un especialista que evalúe la situación emocional y valore la necesidad de recibir apoyo terapéutico. Sobre todo es importante entender que se trata de un proceso natural, que ocurre en muchas ocasiones y del que no podemos culpabilizarnos.
La recuperación emocional tras un aborto espontáneo es un proceso complicado. Es fundamental contar con apoyo emocional y no dudar en buscar ayuda psicológica cuando sea necesario.
Perder un embarazo, por temprano que sea, es perder un proyecto de vida, una ilusión, un futuro que ya habías empezado a imaginar. Tu dolor es real y merece ser reconocido.No hay una forma correcta de sentirse. Puedes sentir tristeza profunda, rabia, culpa, alivio (especialmente si el embarazo no era buscado), vacío, o todas estas emociones a la vez. Todas son normales.No hay un tiempo establecido para el duelo. Algunas mujeres se recuperan en semanas, otras necesitan meses. Tu proceso es tuyo y solo tuyo.Buscar ayuda no es debilidad, es cuidarte. Si sientes que no puedes manejar las emociones, que interfieren con tu vida diaria, o que el dolor no disminuye con el tiempo, habla con un profesional de salud mental especializado en duelo perinatal.
Mirando adelante
Después de un aborto espontáneo, muchas mujeres se preguntan si podrán volver a quedarse embarazadas. La respuesta, en la mayoría de los casos, es sí.
Haber tenido un aborto espontáneo no significa que tendrás otro. La mayoría de las mujeres que han tenido una pérdida tienen embarazos posteriores exitosos. Generalmente se recomienda esperar al menos un ciclo menstrual antes de intentar un nuevo embarazo, principalmente para facilitar la datación. Si has tenido dos o más pérdidas consecutivas, tu ginecólogo/a puede recomendar estudios adicionales.
Lo más importante: asegúrate de estar emocionalmente preparada, no solo físicamente. Un nuevo embarazo no borra el duelo del anterior.
