Abdomen Pequeño en Fetos: Causas y Manejo del Crecimiento Intrauterino Retardado

Durante las visitas rutinarias de seguimiento del embarazo, se estiman el peso y la medida del feto mediante ultrasonido (ecografía). En ese momento, es habitual que surja la preocupación. Suena técnico, casi clínico, y muchas mujeres lo interpretan como una advertencia.

Si las ecografías muestran que nuestro bebé es pequeño, es necesario diferenciar si su reducido tamaño responde a una causa fisiológica (el feto está sano y es simplemente de talla inferior a la media) o patológica (el feto tiene una restricción de crecimiento debido a que no le están llegando bien los nutrientes). Hablaremos, pues, de bebés PEG (Pequeño para la Edad Gestacional) y CIR (Crecimiento Intrauterino Restringido).

Un bebé es pequeño si se encuentra en el percentil 10 o por debajo y se estima que tendrá un peso al nacer de 2.800 gramos o menos. Gracias a este trabajo sabemos, por ejemplo, que un peso por debajo del percentil 10 puede indicar que el bebé es más pequeño de lo esperado. En la mayoría de los casos, un percentil bajo no es sinónimo de enfermedad.

Muchos bebés crecen más despacio porque tienen una herencia genética distinta: padres menudos, madres delgadas o fetos femeninos, que suelen pesar un poco menos. El RCOG recuerda que el crecimiento fetal depende tanto de la genética como del entorno materno. Los números ayudan a medir, pero no pueden medir la esperanza, el amor ni la fuerza con la que tu bebé crece dentro de ti. Y la ciencia moderna ha aprendido a respetar esos ritmos: cada ecografía, cada latido y cada control forman parte de un acompañamiento que une conocimiento y vida.

Según la SEGO ("Crecimiento intrauterino restringido", Protocolo actualizado en enero 2009), son considerados PEG los fetos con un peso fetal inferior al percentil 10. De estos, en torno al 80-85% son considerados “constitucionales”, es decir, sin ningún tipo de alteración.

Cuando un bebé crece más despacio de lo esperado, los profesionales buscan causas, no culpas. En muchos casos, la razón está en la placenta, que puede no recibir suficiente flujo sanguíneo o tener una estructura menos eficiente. También influyen factores maternos como la hipertensión, la preeclampsia, la anemia, el tabaco, el bajo peso o algunas enfermedades renales. Menos habitualmente, hay causas fetales, como infecciones o alteraciones cromosómicas.

Aun así, las guías de la FIGO (2021) y la ISUOG (2020) subrayan que la mayoría de los bebés con percentil bajo no presentan problemas médicos graves, sino diferencias normales de crecimiento. Tanto la RCOG como la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO, 2021) coinciden en lo esencial: la diferencia entre un bebé pequeño y un bebé con crecimiento restringido marca el rumbo del seguimiento.

El sistema para comprobarlo es mediante ecografía Doppler de la arteria umbilical normal. Si la placenta no está funcionando bien -algo que se detecta con la ecografía Doppler-, hablamos de restricción del crecimiento intrauterino (RCIU).

El percentil fetal se calcula a partir de tres medidas ecográficas: la circunferencia de la cabeza, la circunferencia del abdomen y la longitud del fémur.

Se analizan tres zonas clave: la arteria umbilical, la arteria cerebral media, y el ductus venoso, que permiten ver cómo funciona el corazón fetal y si la placenta sigue trabajando bien. Si los flujos cambian o el crecimiento se detiene, se intensifica la vigilancia o se valora adelantar el parto. Las guías de la SMFM y la ACOG indican que, con un seguimiento correcto, más del 95 % de los bebés con crecimiento lento nacen sin complicaciones en países con atención obstétrica avanzada como España.

Crecimiento Intrauterino Retardado

Tipos de Crecimiento Intrauterino Retardado (CIR)

Existen varios tipos de crecimiento intrauterino retardado. Si se tiene en cuenta el origen del fallo, el retraso en el crecimiento intrauterino puede ser intrínseco o extrínseco. En relación al CIR extrínseco, este puede ser:

  • Simétrico o tipo I: provocado por falta nutricional en la madre. Ocurre entre las 17 y las 32 semanas de gestación.
  • Asimétrico o tipo II: causado por fallos en la placenta y/o patologías maternas.
  • Mixto o tipo III: Además, puede ocurrir un CIR mixto.

Sin embargo, esta clasificación del CIR no se utiliza, sino que se tiene en cuenta los resultados de los controles ecográficos. De este modo, el CRI podría ser de perfil bajo o CIR con aplanamiento tardío en función de cuando se detecte.

CIR y PEG: FISIOPATOLOGÍA. 🚼 CRECIMIENTO INTRAURTERINO👶🏼 RESTRINGIDO. - Ginecología y Obstetricia.

Causas del Crecimiento Intrauterino Retardado

Existen diversos aspectos que pueden provocar un retraso en el crecimiento fetal. Por un lado, una de las razones por las que puede haber un crecimiento intrauterino retardado del feto son las causas placentarias. Se trata del motivo más frecuente de CIR, aunque en muchas ocasiones se desconoce la causa exacta.

Cuando hay un mal desarrollo o envejecimiento prematuro de la placenta, presencia de miomas o cicatrices uterinas, es posible que el feto no reciba la cantidad de nutrientes necesaria y conlleve a un CIR. Además, la altitud y la administración de determinados medicamentos pueden influir en el crecimiento del feto.

A continuación, se detallan los factores maternos y fetales que pueden ser de riesgo para sufrir un crecimiento intrauterino retardado.

Factores Maternos

Algunos de los factores de riesgo en la futura mamá para el CIR son los siguientes:

  • Tabaquismo: los hijos de madres fumadoras pesan entre 100-300 gramos menos que los hijos de las que no fuman. La nicotina disminuye el calibre de los vasos placentarios, por lo que le llega menos sangre al feto. También disminuye los niveles de vitaminas y otras sustancias esenciales para el feto.
  • Alcoholismo: el alcohol provoca en el feto toda una serie de malformaciones y alteraciones conocidas, entre ellas el CIR.
  • Drogadicción: el consumo de drogas también favorece el CIR. No se ha podido comprobar si la aparición de esta anomalía se debe al efecto de la droga en sí, o a las malas condiciones higiénicas y nutricionales que tienen las madres consumidoras de drogas.
  • Nutrición: se ha constatado que bajo condiciones de hambruna, las mujeres que consumen menos de 1.500 kilocalorías/día paren niños con talla y peso menores de lo esperado. Si el incremento de peso es de menos de 6 kilos al final de la gestación, se triplica el riesgo de crecimiento intrauterino retardado. Llevar una dieta sana y equilibrada.
  • Elevado esfuerzo físico: las embarazadas que realizan trabajos que les suponen un gran esfuerzo físico, tienen más riesgo de que sus fetos sufran CIUR. Además, las embarazadas con esta condición requieren un seguimiento más exhaustivo.
  • Cardiopatías: las enfermedades de corazón y de los vasos sanguíneos como la hipertensión, provocan que llegue menos sangre y oxígeno a la placenta lo que afecta al crecimiento del futuro bebé.
  • Enfermedades metabólicas: algunas enfermedades metabólicas disminuyen el nivel de vitaminas y sustancias nutritivas necesarias para el desarrollo normal.
  • Las enfermedades renales o la anemia también incrementan el riesgo de padecer un retraso en el crecimiento fetal.

Factores Fetales

En relación a los factores de riesgo en el feto para presentar un crecimiento retardado durante el embarazo se encuentran:

  • Anomalías cromosómicas: patologías genéticas como el síndrome de Down, el síndrome de Turner, el síndrome de Patau, el síndrome de Edwards, entre otras, provocan por sí mismas un menor crecimiento del feto.
  • Malformaciones congénitas: cuando el feto tiene alguna malformación en un órgano puede ser causa de CIR. Por ejemplo, las malformaciones cardíacas que no distribuyen bien la sangre por el cuerpo del feto sería un motivo de CIR.
  • Infecciones intrauterinas: existen agentes infecciosos que producen infecciones en el feto, afectando a su crecimiento intrauterino. Por ejemplo, si el feto es infectado de rubeola, sífilis, el citomegalovirus o toxoplasmosis podría presentar CIR.
  • El embarazo múltiple también sería un motivo de crecimiento intrauterino retardado. Los fetos tienen menos espacio en el útero para desarrollarse, por lo que se crecen más lentamente.

También, si la placenta se desprende de la pared interna del útero antes del parto, puede quitarle oxígeno y nutrientes al bebé. Se llama así a la condición que se da cuando la placenta cubre parcial o totalmente el cuello del útero (la salida del útero). Esto ocurre cuando, durante el parto, una parte de la placenta, en lugar de desprenderse, queda adherida a la pared del útero. Normalmente, si la placenta no se expulsa hasta 30 minutos después del parto, es porque se ha quedado retenida en el cuello del útero o porque está adherida a la pared del mismo.

Factores de Riesgo para CIR

Diagnóstico del CIR

La forma tradicional de evaluar el tamaño del feto consistía en medir la longitud del útero. Para ello, se tomaba la medida que había entre el pubis y la parte superior del abdomen.

Sin embargo, cada vez es más habitual el diagnóstico del crecimiento intrauterino retardado a través de una ecografía. Gracias a esta prueba de imagen se permite detectar el estado de la placenta, el volumen de líquido amniótico, el peso del feto y el diámetro de la cabeza. Además, la ecografía también permite medir la circunferencia abdominal.

En ocasiones, se recurre a alguna prueba adicional para confirmar el diagnóstico y poder saber si es debido a una infección o a problemas a nivel genético.

Otro método de diagnóstico sería la ecografía Doppler basada en evaluar el flujo sanguíneo, aunque es una medida indirecta al crecimiento fetal intrauterino.

Tratamiento y Expectativas de Vida del CIR

El CIR aumenta el riesgo de aborto. Cuando se detecta, se hace un seguimiento cuidadoso durante el embarazo vigilando el crecimiento, los movimientos, la circulación y el líquido amniótico del bebé mediante una cardiotocografía en reposo, prueba que valora la presencia o ausencia de contracciones uterinas y el grado de bienestar fetal.

Dependiendo de los resultados de estos exámenes puede ser necesario adelantar el parto, y según la causa y gravedad del crecimiento retardado evolucionará el recién nacido. El pronóstico del bebé lo valorarán el obstetra y el pediatra.

Con respecto a la terminación de la gestación, hay que distinguir también entre fetos PEG y fetos con CIR. Si tu bebé presenta un CIR, es necesario realizar controles periódicos durante el embarazo: quincenales, semanales o incluso cada dos días en los casos más severos. Dependiendo del diagnóstico de estos controles y de la edad gestacional puede ser necesaria una inducción del parto, si realmente está comprometido el bienestar materno-fetal (lo que sucede en un reducido porcentaje de casos).

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