Las ballenas, majestuosos mamíferos acuáticos, han cautivado la imaginación humana durante siglos. Dentro del orden de los cetáceos y concretamente del de los cetáceos misticetos se encuentran las ballenas, las cuales conforman la familia de los balaénidos o de las ballenas barbadas.
El término ballena ha sido generalizado para hacer referencia a una variedad de los grandes cetáceos marinos, los cuales son animales mamíferos que están adaptados a la vida acuática. Sin embargo, desde el punto de vista taxonómico, esta designación es más reducida, y solo se consideran ballenas a las especies que se encuentran dentro del grupo de los misticetos (ballenas barbadas), animales que carecen de dientes, pero en su lugar poseen barbas, que son estructuras elásticas de queratina, ubicadas en el maxilar superior.
En muchas especies de ballenas, por la dificultad que supone seguirles el rastro, se desconoce su biología reproductiva, por ejemplo, no se conocen muchos datos sobre cómo se reproducen las ballenas azules. Por el contrario, la reproducción de otras especies sí se conoce casi a la perfección.
Las ballenas son generalmente especies migratorias estacionales, ya que suelen definir áreas específicas para la reproducción y otras para la alimentación.
A esta preferencia de los animales por reproducirse o alimentarse en un área particular se le conoce como filopatría, y la misma varía de una especie a otra. En general, las ballenas se trasladan en invierno a aguas más cálidas para realizar su proceso reproductivo, ya que las crías al nacer requieren de un periodo para la termorregulación hasta poder trasladarse a aguas más frías.
Los machos no alcanzan la edad adulta y, por lo tanto, la madurez sexual hasta los 7 o 10 años de edad. Mientras que las hembras son, generalmente, más precoces, alrededor de los 5 o 7 años de edad.
Las gónadas femeninas, como en el resto de mamíferos, se encuentran en el interior del cuerpo de las hembras. Los machos pueden exteriorizarlos, pero cuando nadan (la mayor parte del tiempo), permanecen recogidos dentro de una cavidad especial que tienen.
Cuando llegan a la edad reproductora, las ballenas no se reproducen continuamente, sólo durante una época del año, que dependerá del hemisferio donde vivan. Algunas ballenas viven en grupos familiares, cuyos individuos machos jóvenes, llegada cierta edad, se van para conocer individuos diferentes y así reducir la endogamia. Otras especies de ballenas conviven en grupos monogénero, es decir, grupos de hembras y grupos de machos, que se encuentran exclusivamente para aparearse.
Durante la época reproductiva la tensión aumenta entre todos los miembros de los distintos grupos, es un momento decisivo para el mantenimiento de la especie y todos quieren reproducirse. En estos momentos, pueden ocurrir intercambios de machos y hembras entre grupos, que deciden marchar por ellos mismo.
Cortejo y Fecundación
El cortejo está presente en este grupo de animales, pudiendo durar más de una hora e incluir por parte del macho vocalizaciones o cantos elaborados, nados con ciertos movimientos del cuerpo e incluso roces con la hembra. El cortejo de las ballenas es tranquilo, consiste en mantener un nado conjunto, con suaves roces y toques. Los sonidos que producen también parecen variar.
Los machos en algunos casos pueden competir por las hembras, por lo cual es factible que en algunas especies se den ciertos enfrentamientos para lograr fecundar a la hembra. Por otro lado, puede ocurrir también que en un grupo de ballenas listas para reproducirse estén varios machos pero una sola hembra, y esta copule con todos sin que se desarrolle ningún enfrentamiento. Al final, la hembra quedará embaraza del macho con mayor calidad espermática y, en este sentido, los machos logran producir grandes cantidades de este líquido para procurar garantizar su éxito reproductivo.
Como mamíferos, la fecundación de las ballenas es interna. Durante el coito, el macho saca su pene, que se encuentra dentro de su cuerpo (así como sus testículos) y sale de la hendidura genital solo para introducirlo a la hembra, el cual una vez adentro de esta, deposita el líquido seminal retirándolo rápidamente.
Las ballenas maduran sexualmente entre los 5 y 10 años de edad, pero las hembras lo hacen antes que los machos.
Una vez que la hembra ha sido fecunda, se inicia el periodo de gestación, el cual puede durar entre 10 y 16 meses, dependiendo de la especie de ballena.
Los misticetos, como casi todos los mamíferos, son animales vivíparos, por lo que el embrión crece dentro de la hembra, de la cual depende durante todo este periodo.
Diagrama de una ballena embarazada
Nacimiento y Cuidados del Ballenato
Tras un periodo de gestación que, como vimos, varía según la especie, nace generalmente un único ballenato. Los nacimientos tienen lugar después de una larga migración hacia aguas cálidas. Esto se debe a que los ballenatos nacen con muy poca grasa, por lo que no están protegidos contra las temperaturas gélidas de los océanos.
Como hemos mencionado, generalmente las ballenas realizan largos viajes migratorios, por lo cual el parto puede ocurrir en estos desplazamientos o en sitios diferentes a donde ocurrió la fecundación. Al momento del parto, las ballenas pueden aumentar la velocidad del nado, muestran movimientos enérgicos y, en caso de hacerlo en la superficie, se las observa haciendo soplidos.
Los ballenatos suelen nacer sacando primero la cola, de modo que esto facilita el inicio del nado cuando salen por completo del cuerpo de la madre. Sin embargo, esto no ocurre siempre, también puede acontecer que la cría se haya desarrollado de tal manera que al momento de nacer deba hacerlo por la cabeza.
Al final, la cría nace desarrollada e inicia su proceso de amamantarse de la madre.
Las crías se alimentan de la leche materna durante los primeros meses de vida, de la cual obtienen todos los nutrientes y, sobre todo, grasa. La mayoría de las crías se destetan a los cinco meses de edad.
El periodo de lactancia y cuidados maternos de las ballenas puede durar hasta un año, en el cual la cría se mantendrá con su madre para alimentarse. La leche de las ballenas es una sustancia espesa con alto contenido de grasa y otros nutrientes necesarios para satisfacer los requerimientos del ballenato, quien incrementará su peso y tamaño de manera considerable en poco tiempo.
El cuidado parental es muy diferente entre ballenas con dientes y ballenas con barbas. Las crías de las primeras pasan años con sus familias, aprendiendo a vivir y creando vínculos sociales.
Ballena jorobada con su cría
Ejemplo de Gestación: La Ballena Jorobada
Las ballenas jorobadas son una de las especies más carismáticas y fascinantes del océano y pueden llegar a medir entre 12 a 16 metros y pesar hasta 40 toneladas.
Son mamíferos migratorios, lo que significa que viajan miles de kilómetros entre las zonas de alimentación (en aguas frías, como las del Ártico o la Antártida) y las zonas de cría (en aguas cálidas). En especial, Baja California Sur es un enclave mágico, donde aún es posible vivir un contacto auténtico con la vida silvestre.
Las crías nacen tras un año de gestación, y miden aproximadamente 4 metros al nacer. Las madres son muy protectoras y alimentan a sus crías con leche rica en grasa durante el primer año de vida, cuidándolas durante toda la época de crecimiento para que se conviertan en animales fuertes e independientes.
La gestación de la ballena jorobada dura entre 11 y 12 meses. Al nacer, los ballenatos miden entre 4 y 5 metros y se alimentan de una leche rica en grasas y proteínas durante el primer año.
Cada año, miles de ballenas jorobadas migran a las cálidas costas de México para aparearse y cuidar de sus crías.
La Ballena Azul | Mini Documental
La Ballena Azul: Un Gigante con un Largo Embarazo
La ballena azul o rorcual azul es una especie de cetáceo misticeto, es decir, que no tiene dientes. Esta ballena, que pertenece a la familia de los rorcuales, es el animal más grande que existe.
De cuerpo alargado, las hembras son de mayor tamaño que los machos, al igual que los ejemplares que se encuentran en el hemisferio sur son mayores (27-30 m) que los del norte (23-24,5 m). El ejemplar más grande que se ha registrado fue capturado a mediados del siglo XX, una hembra de 32 m de largo. El peso medio es de 84 toneladas aunque puede llegar a las 150.
Copulan en alta mar, normalmente entre julio y agosto. La gestación dura 11-12 meses tras los que la hembra pare un ballenato de aproximadamente 11 m de longitud. La madre amamanta al hijo durante alrededor de 10 meses a través de las glándulas mamarias, que miden sobre 2 m de largo y 60 cm de ancho. Entre embarazo y embarazo suelen pasar 2 ó 3 años.
Un ballenato ingiere más de 600 l de leche al día y aumenta su peso corporal en unos 90 kg diarios.
Amenazas a las Ballenas
Lamentablemente, la población de ballenas jorobadas en México y el resto del mundo sigue siendo limitada. Las principales amenazas son causadas por el ser humano: caza, sobrepesca, contaminación tóxica y acústica, y el cambio climático.
Las ballenas, debido a su majestuosidad, han causado gran atracción a los seres humanos, ya que incluso tienen tamaños mayores que los mismos dinosaurios. Sin embargo, la historia ha registrado que la caza indiscriminada hacia estas especies ha sido verdaderamente irracional, al punto de ponerlas en peligro de extinción. También el calentamiento global, el impacto a los océanos y la irrupción en los corredores migratorios de estos animales causan daños importantes a sus poblaciones.
