La mascletà, tal como la conocemos hoy en día, es un espectáculo de pólvora, ritmo y un final apoteósico marcado por el "terratrèmol" (temblor de tierra). Es un evento pirotécnico de composición ruidosa y rítmica, realizada en festividades en plazas y calles.
Sin embargo, no siempre fue así. Para entender su evolución, debemos remontarnos a sus orígenes y comprender cómo ha llegado a ser una parte esencial de la cultura valenciana, especialmente en Paterna.
Orígenes de la Mascletà
Hay muchos datos históricos que nos ayudan a determinar el verdadero origen de la mascletà. Anteriormente las personas no fungían como simples espectadores, sino que formaban parte en este espectáculo. Antes de la conocida mascletá existieron las tracas. Las tracas corridas de aquella época consistían en caminar bajo fuego o correr de él.
La traca valenciana se originó mucho tiempo atrás, en el siglo XVIII en la población de Almansa. A partir de esta fecha, después de todas las misas mayores de las fiestas patronales de todos los pueblos valencianos, a las puertas de las iglesias y de las ermitas, se plantaban en el suelo las tracas que se podían permitir en pago en dinero, para ser disparadas en Toc Deu y el resto cuando la misa mayor terminara. Desde esta fecha todas las misas culminaban con las explosiones de las tracas.
Hay cuadros muy conocidos sobre tracas como el de Salvador Constantino Gómez que fue realizado a finales del siglo XIX donde se puede apreciar una Mascletá Engraella. El gran atractivo de la traca que luego evolucionó hasta convertirse en la mascletá era recorrer muchos kilómetros a través de las calles de la población, no se realizaba en un punto fijo como ahora.
El origen de las fallas está cargado de historia, existen muchas versiones distintas y que al final pueden coincidir con el verdadero origen. Y por último se cree que las fallas provienen del pelele satírico que se tira a la hoguera, esta es una vieja tradición valenciana que responde a colgar monigotes gigantes y quemarlos sobre todo en Cuaresma. Por estas épocas se elige a la belleza fallera, se realizan las conocidas corridas de toro que estaban muy relacionadas con las festividades. El fuego siempre ha sido el elemento principal de las fallas.
Fue entonces cuando nació una creencia valenciana conocida cono Stot que significa “palo” y que tiene que ver con la creación de algo parecido a un espantapájaro con el cual se hacía un rito para pedir justicia o la maldición de algún político o persona. Por esto a mitad del siglo XIX las fallas u hogueras que se realizaban tienen en común los muñecos satíricos o Stot que se puede afirmar fue lo que produjo el verdadero origen de las fallas.
Evolución de la Mascletà
A raíz de todos estos cambios se empezó a perfeccionar el uso de los artefactos artificiales para muchos mascletá, para otros es solo pirotecnia en general. Este libro posee los ritos y creencias valencianas es una obra de S.O Andrés Castellano Martí. Según Castellano Martí la mascletá es un rito valenciano que posee un fin específico y debe poseer una composición musical. El objetivo de esta es acompañar alguna ceremonia religiosa.
En la historia han surgido otros tipos de mascletá como la Engraella, es una forma antigua de realizar estas fiestas. También ofrece un festín espectacular y lleno de muchos efectos. En principio como los castillos de fuegos artificiales solo se utilizaban los sábados y domingos del mes de marzo. Y en la conocida semana fallera.
La semana fallera tiene sus inicios en el año 1932 y estuvo a cargo del Ayuntamiento de Valencia su organización. En el año 1931 se eligió por primera vez a una representante de las fallas a través de un certamen. En 1934 se le dio el nombre de la Fallera Mayor de Valencia con el cual se reconoció en su momento a Doña Amparito Albors. Bono en 1929 fue Miss España y las reinas que ganaban esta distinción tenían la responsabilidad de encargarse de representar las fiestas falleras de ese año.
Según todos los datos arrojados la primera mascletá se realizó en el año 1945 porque esto aparece oficialmente en el programa de dicha actividad en ese año. Para ser más específicos la primera mascletá fue lanzada el 11 de marzo de 1945 a las 13:00 horas en la Plaza de Caudillo por Antonio Caballer. Es importante que se sepa que hay dos comunidades que fueron pioneras en mascletá y son Godella y Moncada. La realización de la mascletá se regó rápidamente a otras poblaciones, una de ellas fue Cap i Sal donde al principio de los años 50 se llevó esta práctica.
Es completamente conocido que todos los días del 1 y hasta el 19 de marzo se realiza la mascletá cada día, pero esto no siempre fue así. Anteriormente solo se realizaba durante la semana fallera.
El «Tro» de Mecha es conocido como las diferentes formas de disparos de la mascletá. Actualmente todavía se conservan algunas imágenes de mascletá y se puede percibir a las personas corriendo debajo del humo intenso o quedándose simplemente a ver o a escuchar todo. Había algunas señas que se realizaban para marcar el inicio y también el fin de la mascletá. Uno de ellos era el avís o aviso, se trata de tres disparos que se realizaban justo antes de comenzar la mascletá para avisar a los participantes.
En aquella época no era nada común, ni bien visto silbar para apurar al mestre traca ya que era muy respetado entre los valenciano. Hay mucha diferencia entre lo que se hacía en Valencia hace tantos años a lo que se realiza en la actualidad. Todo esto debido a los avances tecnológicos y a preservar la seguridad de los asistentes.
La Mascletá original se realizó oficialmente en el año 1945, antes de eso se realizaban las conocidas “corre traca” que luego fue considerada como una parte de la mascletá o lo que marcó el inicio de esta. Las tracas tienen su origen en el siglo XVIII en Almansa donde fruto al castigo de los Borbones entraron a Valencia. Y como vimos anteriormente a Canterella tiene diferentes denominaciones dependiendo de la persona que la opere y de allí nació lo que hoy conocemos como Mascletá.
Aunque todo esto ha ido evolucionando, es increíble conocer que por las calles de estas poblaciones se realizaban estas largas jornadas de explosiones, humos y personas corriendo quienes festejaban de forma muy peculiar. A partir de allí podemos entender que lo que hoy se hace tiene realmente un basamento histórico, aunque puede que haya perdido su espiritualidad.
La Mascletà en Paterna
La villa de Paterna se encuentra íntimamente ligada al mundo pirotécnico y de la pólvora. Documentos municipales refieren la existencia de industria pirotécnica en Paterna a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. El ancestral amor por la Cordà y la pólvora se evidencia notoriamente cuando Paterna se convierte en adalid de algunos retos recientes referidos a la cultura del fuego.
Su lugar de celebración desde tiempo inmemorial es el tramo del Carrer Major comprendido entre la Plaça Major y el Carrer Sant Antoni. El desarrollo de la Cordà ocupa un marco de carácter estático en el Carrer Major. Al ser un espectáculo pirotécnico, la organización de la Cordà requiere de una delimitación de espacios. En el recinto de disparo solo se permite la presencia de los tiradores y los efectivos de seguridad previamente autorizados.
Tradicionalmente fueron las Clavarías que se formaban cada año las encargadas de organizar la Cordà, así como el resto de actos festivos. A partir de 2001 todo ello cambia, pues desaparecen los clavarios y toma el relevo el Ayuntamiento con la creación de una serie de órganos en los que se integran las distintas asociaciones culturales, sociales, festivas y religiosas.
El Carrer Major como elemento simbólico y representativo del entramado urbano e histórico de la localidad conforma el lugar donde se desarrolla nuestra tradicional Cordà y, en este sentido posee de todo tipo de protección por parte del Ayuntamiento de Paterna con el objetivo de preservar dicho patrimonio.
La fiesta de la pólvora en Paterna tendría como punto de partida la concepción antropológica del fuego y el simbolismo que conlleva. Desde la antigüedad el hombre buscó su domesticación y se sirvió de él tanto en aspectos puramente materiales como espirituales. La Cordà de Paterna se enmarca en este contexto antropológico y, en ese sentido, ha adquirido a lo largo de su existencia una serie de ritos que la definen.
El Consejo Sectorial de la Cordà trabaja durante todo el año para que, cuando llegue la semana del fuego en Paterna, todo esté preparado y coordinado para un correcto funcionamiento. Y no podemos olvidar que el principio básico de actuación es el soporte y pervivencia de la tradición y los ancestrales rituales que se utilizan alrededor de nuestra rica cultura festiva del fuego, tratando de mantener las tradiciones de nuestros antepasados.
Elementos clave de la Mascletà
- Pólvora: El elemento principal y esencial de la mascletà.
- Ritmo: La secuencia y combinación de explosiones que crean una "melodía" pirotécnica.
- Terratrèmol: El final apoteósico que hace vibrar el suelo y emociona a los espectadores.
- Mestre Traca: La persona encargada de diseñar y ejecutar la mascletà, armonizando los elementos pirotécnicos.
La mascletà es un símbolo de identidad y orgullo para los valencianos, una tradición que ha evolucionado a lo largo de los siglos y que sigue emocionando a miles de personas cada año. Su historia y significado están profundamente arraigados en la cultura valenciana, y su futuro está asegurado por la pasión y el compromiso de quienes la mantienen viva.
