El gateo es uno de los hitos más emocionantes en la vida de un bebé y una de las etapas que más ilusión genera en las familias. Ver cómo tu pequeño empieza a moverse de forma autónoma, a explorar el mundo y a ganar confianza en sí mismo es un momento único. Muchos padres se preguntan cuándo empiezan a gatear los bebés, y aunque la edad promedio se sitúa entre los 6 y 10 meses, cada bebé sigue su propio ritmo de desarrollo.
El gateo es mucho más que un simple desplazamiento. Se trata de una fase esencial en el desarrollo psicomotor del bebé que le permite descubrir el entorno, ganar autonomía y fortalecer sus músculos. Es, por tanto, una etapa que combina lo físico, lo cognitivo y lo emocional.
Como hemos mencionado en otras ocasiones, el descanso es la base del desarrollo físico y emocional del bebé.
Lo importante es acompañarles con paciencia, ofrecer un entorno seguro y celebrar cada avance.
No todos los bebés gatean a la misma edad. Aunque la media se sitúa entre los 7 y los 10 meses, no hay una regla fija. Algunos bebés pueden comenzar antes, mientras que otros lo hacen después o incluso otros directamente se saltan esta fase.
El desarrollo psicomotor es el proceso mediante el cual los bebés adquieren habilidades motoras y cognitivas que les permiten interactuar con el mundo que los rodea. Aunque la mayoría lo hace entre los 6 y 10 meses, algunos bebés pueden comenzar antes o después de este rango. Lo más importante es que el bebé continúe progresando en su desarrollo psicomotor, independientemente de cuándo empiece a gatear.
Si te preguntas cuándo empiezan a gatear los bebés y tu hijo no lo ha hecho aún, no te alarmes. Lo importante es que el bebé esté mostrando otros signos de avance en su desarrollo psicomotor, como sentarse, rodar o mantenerse en pie con ayuda.
Es importante recordar que algunos niños se saltan esta etapa y se ponen de pie directamente, listos para empezar a dar sus primeros pasos. Asimismo, hay que señalar que los niños que no gatean no tienen por qué empezar a caminar antes.
En definitiva, no existe una regla válida para todos. En cualquier caso, para favorecer su desarrollo motor en estos meses, es conveniente intentar estimular al niño dejándole sentado o boca abajo sobre una almohada rodeado de algunos juguetes.
Señales de que tu bebé se está preparando para gatear
Antes de que los bebés comiencen a gatear, existen señales de que están listos para dar este gran paso en su desarrollo psicomotor. Antes de lanzarse a gatear, el bebé da pistas claras de que se encuentra preparado.Antes de que el bebé pueda comenzar a gatear, debe desarrollar un conjunto de habilidades complejas para fortalecer los músculos.Estas son algunas de las cosas que podría hacer tu hijo mientras se prepara para gatear:
- Moverse constantemente si está tumbado.
- Arquear el cuello para mirar alrededor cuando está boca abajo.
- Agarrarse los pies cuando está tumbado de espaldas.
- Darse la vuelta cuando está tumbado de espaldas.
- Mecerse sobre manos y rodillas cuando está a cuatro patas.
- Hacer fuerza hacia detrás en lugar de hacia delante cuando está a cuatro patas.
- «Cavar» con las rodillas y lanzarse hacia delante cuando está a cuatro patas.
En este punto del desarrollo del bebé, es posible que comience a gatear, así que no le quites la vista de encima. No le dejes solo a menos que esté en un lugar seguro (por ejemplo, su cuna).Si aún no lo has hecho, es un buen momento para proteger tu casa.
Como parte de este proceso, comprueba que los artículos peligrosos estén bajo llave y fija los muebles que puedan volcarse para que a tu pequeño no le pase nada una vez que pueda moverse de forma independiente.
CLAVES para que mi BEBÉ GATEE
Tipos de Gateo
No todos los bebés gatean de la misma manera, y esto forma parte de la diversidad del desarrollo psicomotor. Al igual que no hay un momento exacto en el que los bebés comienzan a gatear, tampoco hay un movimiento que sea igual en todos los pequeños. Puede que no lo sepas, pero hay muchas formas de gatear.
A continuación, te mostramos algunos de los estilos de gateo más comunes que podría adoptar tu bebé:
- Gateo clásico: La bebé gatea sobre manos y rodillas, moviendo un brazo y la rodilla opuesta hacia adelante simultáneamente. Es el más habitual. También conocido como gateo cruzado.
- Gateo de oso: Tu peque camina sobre manos y pies, manteniendo los codos y las rodillas rectos. Es similar al gateo clásico, pero con brazos y piernas totalmente estiradas, sin apoyar las rodillas.
- Gateo sobre la barriga: El bebé se desliza sobre la barriga mientras avanza.
- Deslizamiento del culito: La bebé se mueve hacia delante con las manos mientras desliza el culito.
- Gateo de cangrejo: Tu pequeño se mueve hacia detrás o hacia los lados con la ayuda de sus manos.
- Rodamiento: El niño empieza a girar sobre sí mismo, como una croqueta, ayudándose con las piernas y los brazos. Muy pronto, se dará cuenta de que es mucho más cómodo y rápido reptar hacia delante. Después de reptar, pasará a gatear a cuatro patas.
- Gateo sentado: Parecido al anterior, pero en lugar de apoyar el vientre, lo que queda sobre el suelo es el trasero. Para desplazarse, van flexionando las piernas y estirándolas. Al avanzar, se ayudan de las manos y se impulsan hacia adelante.
- Gateo tipo peonza: Al principio, con la barriga apoyada en el suelo, desplazan los brazos y, después, las piernas, describiendo una trayectoria circular.
- Gateo Crawl: Cerca del 2% de los niños empiezan a desplazarse arrastrándose sobre la barriga y llevando adelante los brazos primero y las piernas después.
- Gateo tipo serpiente: Como si se tratase de una serpiente, pero con la barriga hacia arriba, se arrastra hacia atrás, haciendo ondear la pelvis y, después, los hombros, describiendo una trayectoria en forma de ese.
¿Cómo puedes enseñar a tu bebé a gatear?
A los bebés les encanta moverse y explorar, por lo que hacen lo necesario para llegar donde quieren ir. No obstante, vale la pena conocer algunas maneras de fomentar el progreso de tu pequeño y enseñarle a gatear.Observar y ayudar al bebé a dominar esta nueva habilidad es uno de los placeres de la paternidad que experimentarás durante el primer año.
Para ayudar a tu bebé a gatear, prueba estas ideas:
- Coloca uno de sus objetos o juguetes favoritos fuera de su alcance cuando esté en el suelo para que comience a gatear hacia él.
- Crea una pista de obstáculos con almohadas, cajas u otros objetos seguros para que practique y desarrolle sus habilidades.
- Anímale a gatear hacia uno de sus objetos favoritos. Muéstrale que lo has escondido detrás de una almohada a poca distancia de donde se encuentra.
El objetivo de estos ejercicios es que tu bebé tenga ganas de gatear y lo vea como una nueva aventura. Si pensáis que está empezando a perder interés o se está frustrando, parad y haced otra cosa.
Vigila siempre a tu bebé cuando esté jugando en el suelo o boca abajo.
Una vez el bebé haya comenzado a gatear, puedes estimular esa capacidad y reforzarla para que adquiera una mayor habilidad. Es algo que el propio pequeño demandará, pues una vez que gana destreza en sus movimientos, querrá seguir avanzando.
- Coloca sus juguetes y objetos favoritos fuera de su alcance, para que tenga que desplazarse.
- Sitúa pequeños obstáculos, como almohadas, cajas y otros juguetes, para que sepa cómo apartarlos de su camino.
- Gatea junto a tu bebé para que simule tus movimientos.
¿Qué pasa si tu bebé no gatea como esperabas?
Al igual que cualquier otro bebé, tu pequeño está creciendo a su propio ritmo. Evita pensar cosas como «debería haber empezado a gatear ya». Además, recuerda que quizás no gatee exactamente como esperas. En su lugar, puede hacerlo otra forma, como deslizando el culito o arrastrándose sobre la barriga. También es posible que omita esta fase.
Por lo general, no hay ningún motivo de preocupación, siempre que tu bebé esté aprendiendo a coordinar sus brazos y piernas. Su objetivo final es aprender a caminar, así que no te centres en su forma de gatear.
Por supuesto, si crees que tu peque no se mueve correctamente, no puede coordinar cada lado de su cuerpo o no usa brazos y piernas por igual, consulta al médico. También debes hablar con él o ella si tienes alguna duda sobre el desarrollo general del bebé.
Beneficios del gateo
El gateo en los bebés es una etapa fundamental del desarrollo motor y tiene importantes beneficios podológicos (relacionados con los pies) y posturales.
Gatear tiene efectos positivos que van mucho más allá del movimiento.
En primer lugar, llegar hasta objetos que están lejos, que pueden ser conocidos o manipulados, con todo lo que eso aporta al aprendizaje y al desarrollo cognitivo. También permite contrastar y confirmar físicamente lo que la visión cuenta del mundo. Así, la percepción espacial y de las distancias pueden ajustarse. De hecho, se ha observado que cuanto más largo es el período de gateo mayor es la habilidad para percibir el espacio y buscar objetos.
Es una etapa fundamental que impulsa el desarrollo motor, cognitivo y emocional del bebé. Al gatear, tu peque no solo fortalece su musculatura y mejora su coordinación, sino que también activa áreas cerebrales clave para la concentración, la percepción espacial y la resolución de problemas.
Al mismo tiempo, mejora la percepción espacial, ya que ayuda a entender y afianzar conceptos como la distancia y la profundidad.
Prevención de alteraciones biomecánicas
El gateo estimula un patrón de movimiento cruzado (brazo derecho con pierna izquierda y viceversa), esencial para el equilibrio y la coordinación. Aunque no todos los bebés gatean (algunos pasan directamente a caminar), desde la podología y la fisioterapia se recomienda fomentar esta etapa mediante juegos en el suelo.
| Hito del Desarrollo | Edad Aproximada |
|---|---|
| Control de la cabeza | 2-4 meses |
| Sentarse con apoyo | 4-7 meses |
| Sentarse sin apoyo | 7-9 meses |
| Gateo | 6-10 meses |
Recomendaciones Adicionales
- Crea un entorno seguro: Asegúrate de que el espacio donde el bebé gatea esté libre de peligros, como objetos pequeños, cables sueltos o bordes afilados.
- Fomenta el tiempo boca abajo: Poner al bebé boca abajo durante períodos cortos y supervisados ayuda a fortalecer los músculos necesarios para gatear.
- Estimula su curiosidad: Coloca juguetes y objetos interesantes fuera de su alcance para motivar al bebé a moverse y explorar.
- Consulta con un profesional: Si tienes preocupaciones sobre el desarrollo motor de tu bebé, no dudes en consultar con un pediatra o fisioterapeuta.
