La televisión de la primera década del milenio no se entiende sin Silvia Jato. Con tan solo 17 años ya era Miss nacional y Miss fotogenia. Al año siguiente se alzó con la corona de Miss internacional. Presentadora de programas míticos como 'Alla tú', las galas de 'Miss España' o el mítico programa del abecedario en rosco lleva un tiempo alejada de la pequeña pantalla.
La comunicadora regresa a la pequeña pantalla con el programa 'La, la, la' después de varios años alejada de los platós. Silvia Jato regresa a la televisión después de más de una década alejada de las pantallas. Lo hace en Telemadrid al frente del programa La, la, la, un formato talent al más puro estilo Operación Triunfo que presentará junto a Ricky Merino. Un formato con el que tratarán de encontrar la mejor voz de Madrid.
Inicios y Ascenso a la Fama
Silvia Jato empezó su carrera como modelo antes de ser una de las caras más icónicas de la televisión. Con 21 años comenzó en la televisión autonómica de Galicia hasta llegar a Antena 3. Jato encabezó programas como 'Noche de impacto' y 'Pelo pico pata'.
Pero su mejor momento llegó en el 2000. Su participación en certámenes como el de Miss España fue rápidamente conocido por todos cuando en el año 2000 se convertía en la flamante presentadora de Pasapalabra. 'Pasapalabra' fue uno de los programas estrella de la casa y Silvia Jato, su cara visible. Un formato al que dio vida durante dos años antes de convertirse en madre y pasar el testigo a Constantino Romero. En mis bajas maternales, lo presentó Constantino Romero, a quien le mando un beso al cielo. Luego Jaime Cantizano y, ya en Telecinco, Christian Gálvez. El programa es como mi hijo y, cuando me marché de Antena 3, fui consciente de que dejaba al hijo. Creo que Christian ha sido el relevo perfecto. Estoy felicísima.
Programa "Miss España 2007"
De 'Pasapalabra' a '¡Allá tú!'
Tras 6 años, finalizó su contrato y se mudó a Telecinco, la encargada de darle un hueco en su parrilla. La modelo sustituyó a Jesús Vázquez en el concurso '¡Allá tú!'.
A partir de ahí, la gallega apareció de manera puntual en varios espacios televisivos sin echar raíces definitivamente en ninguno. De su aparición en el año 2007 en el programa de TVE Por la mañana de Inés Ballester, a su regreso a la televisión gallega dos años después, la visibilidad de Jato siguió cayendo coincidiendo con el punto de inflexión en su vida personal marcado por la separación de su pareja y padre de sus hijos en el año 2012.
A partir de 2010 la presentadora bajó el ritmo de trabajo, era mamá de tres hijos y decidió centrarse más en ellos. Su apariciones en la televisión se concentraron más en las televisiones autonómicas, en Canal Sur, Aragón TV, Región de Murcia y Telemadrid. En esta última presentó también 'Metro a Metro'.
Pero la tierra tira y Jato regresó a su Galicia querida, a la televisión que le vio dar sus primeros pasos. 'Na nosa nube' y 'Boas tardes' fueron los programas que presentó en la cadena autonómica. En 2017 y 2018 fue sustituta en verano de María Casado en 'La mañana de la 1', de TVE. Ha presentado 'Os nosos Sabios' en la Televisión de Galicia hasta mayo de 2019.
Vida Personal y Relaciones
Durante el parón llegó Lucas, su primer hijo fruto de su matrimonio con el piloto Eduardo San Román, y tras el cual la pareja dio la bienvenida a Claudia y Lucía. Después de catorce años de unión, el matrimonio anunció su separación en enero de 2012.
Posteriormente la presentadora mantuvo una breve relación de seis meses con el magistrado del Tribunal Constitucional, Enrique López. La relación entre Silvia Jato y Enrique López, magistrado del Tribunal Constitucional, ha llegado a su fin. “He roto yo porque tenía que romper esta relación”, reconoce la presentadora en conversación con Vanitatis, que además asegura estar “muy contenta con la decisión que he tomado”.
Jato, de 51 años, también se dedica a la presentación de grandes eventos y está casada en segundas nupcias con Alberto Fabra, el hijo del ex presidente de la Generalitat Valenciana. La pareja se dio el 'sí quiero' el año pasado tras seis años de relación en una ceremonia privada y secreta a la que faltaron incluso algunos familiares por culpa de las restricciones anti Covid del momento.
Labor en la Fundación Alcohol y Sociedad
¿La razón? La crianza de sus tres hijos y su trabajo como directora de Relaciones Institucionales de la Fundación 'Alcohol y Sociedad', especialmente concienciada con la prevención del alcoholismo juvenil. Por su preocupación como madre de hijos adolescentes, desempeña una labor importante en la Fundación Alcohol y Sociedad.
Soy Directora de Relaciones Institucionales y Portavocía en la Fundación que surgió hace 20 años. Creemos que la educación es el pilar básico para llegar al menor y convencerle a través de los programas educacionales que el alcohol no le pertenece, que les daña y no les corresponde por edad. Estamos contentos con el trabajo porque conseguimos resultados. Siete de cada diez menores que reciben nuestros cursos cambian su actitud frente al alcohol. Hemos retrasado la edad de inicio en el alcohol en los jóvenes. A todas las madres que tenemos hijos adolescentes nos preocupa esto.
Actualidad y Proyectos Futuros
Dispuesta a dar guerra ("no soy Risto, pero sí soy un poco bruja", explicaba la propia Jato a EL MUNDO), la comunicadora rompe con una ausencia de años en los que muchos de sus admiradores se han preguntado qué ha sido de ella durante este tiempo alejada de los focos.
Actualmente colaboras en el programa de Màxim Huerta. ¿Cómo llevas mostrar públicamente tu opinión? Yo siempre he moderado y me pensé el tener que dar opinión. Además, no sabía ni si a la gente le iba a importar lo que yo pienso. Pero el equipo y los compañeros me lo están haciendo muy fácil. Coincido con Gonzalo Miró, Olga Viza, Carolina Cerezuela y me lo paso muy bien.
Estoy satisfecha con mi camino y lo que me quede bienvenido será, pero a ellos les queda mucho por recorrer y preguntaría por ellos. Yo soy como Rambo, que le preguntan: “¿cómo vivirás?” y él responde: “Day by day” (Día a día). Pues eso es lo único que me preocupa. He visto tantas cosas y he subido y bajado tantos... Yo ya no hago pronósticos de futuro.
