Los movimientos de tu bebé son un claro indicador de su salud y una forma de comunicar su bienestar. El patrón, la fuerza y la frecuencia de estos movimientos son únicos para cada bebé.
¿Cuándo se empiezan a notar los movimientos del bebé?
El momento de empezar a percibir los movimientos de un bebé es distinto para cada mujer, dependiendo de si eres primeriza o no. Algunas mujeres los notan a partir de las 16 semanas, aunque lo habitual es que la mayoría los perciban entre las semanas 18 y 24. A partir de las semanas 24/26, la madre suele tener claro el patrón de movimientos de su bebé de manera rutinaria.
Importancia de conocer el patrón de movimientos de tu bebé
Es importante que conozcas cómo es el patrón de movimientos de tu bebé, su fuerza y su frecuencia: si la actividad tiene lugar más a lo largo de la mañana, de la tarde o la noche, así como su fuerza y frecuencia.
Si aprecias un cambio en la fuerza o la frecuencia en los movimientos de tu bebé, no esperes al día siguiente para acudir al hospital o contactar con tu matrona. Por sí solo, un cambio en sus movimientos no es información completa sobre cómo está tu bebé, por eso es importante que te valore una matrona/ginecóloga.
Muchas mujeres acuden al hospital porque están preocupadas por los movimientos de su bebé y finalmente todo evoluciona con normalidad. Si vuelves a percibir un cambio en el patrón de movimientos, no dudes en volver al hospital.
Qué NO debes hacer
- Si adviertes un cambio que te preocupe en la frecuencia o fuerza de los movimientos de tu bebé, no uses un detector de latidos fetales para valorar su bienestar.
- Siempre es mejor acudir a tu matrona/hospital en el momento que percibes un cambio o sientes que algo no va bien, no esperes a mañana.
Riesgos de la disminución de movimientos fetales
La muerte intrauterina tardía (a partir de la semana 28 de gestación) es una tragedia para madres, padres y sus familiares que lleva consigo grandes repercusiones psicosociales y que afecta a más de 1.500 familias cada año en España. A menudo, la muerte intrauterina tardía viene precedida de una percepción por parte de la madre de un cambio o una disminución de movimientos fetales (DMF), bien de su fuerza o de su frecuencia.
El estudio STARS Cohert Study, un estudio internacional sobre las experiencias de 1,714 mujeres con muerte intrauterina en el último trimestre del embarazo, publicado en la revisa BMC Pregnancy and Childbirth en 2017, habla de la asociación entre una alteración de los movimientos del bebé en el último trimestre y la muerte intrauterina en el último trimestre.
Semana 38 de embarazo: ¿Qué esperar?
¡Estás en la semana 38 de embarazo! El bebé puede nacer en cualquier momento y es normal que te encuentres agotada. Tu ginecólogo controlará que tienes suficiente líquido amniótico y que tu placenta no ha envejecido demasiado.
Es frecuente tener los tobillos con mucho edema por el acúmulo de líquido, ya que el retorno venoso en estas semanas de gestación está muy dificultado. A veces se produce dolor en el cuarto y quinto dedo de la mano por compresión del nervio mediano, que está en la muñeca. La consecuencia es que se produce el síndrome del túnel carpiano. Este dolor aumenta por las noches. El túnel carpiano remite después del parto.
Te harán una exploración para ver la dilatación del cuello del útero (cérvix) y su grado de borramiento. No es obligatoria y te deben pedir permiso antes de realizarla. A partir de la semana 38 de gestación, te pueden ofrecer en la exploración cervical despegar la membranas de la bolsa amniótica con los dedos para favorecer la aparición de las contracciones. Es la llamada Maniobra de Hamilton.
Si existe dilatación cervical, te realizarán una amnioscopia para ver el color del líquido amniótico: éste debe ser transparente. Si es verde o marrón (por causa del meconio o heces que ha expulsado el feto), indica que el bebé puede estar sufriendo dentro de la madre, por lo que habría que ponerte de parto. La amnioscopia consiste en introducir un tubo por la vagina hasta el cérvix uterino y mediante una luz fría, visualizar la bolsa amniótica.
Cambios y síntomas comunes en la semana 38
En la semana 38 de embarazo, la mujer se encuentra en la recta final de la gestación y en dos semanas llegará la fecha probable de parto. No obstante, solo un pequeño porcentaje de los bebés nacen exactamente en esta fecha estimada. Por ello, la mujer deberá estar atenta a las señales que indican que el momento del parto ha llegado.
Estas dos semanas restantes se pueden hacer un poco largas. El tamaño de la barriga y el encajamiento del bebé en la pelvis materna hará que la mujer esté cada vez más molesta y que tenga ciertas dificultades, incluso, para caminar.
¿Cómo es el bebé en la semana 38 de embarazo?
Debido a la proximidad del final de la gestación, el bebé tiene ya un aspecto muy similar al que tendrá al nacer. El bebé mide unos 49 cm y pesa alrededor de los 3200 gramos en la semana 38 de embarazo. Sin embargo, cada embarazo y cada bebé es diferente y medidas un poco por encima o por debajo podrían estar perfectamente dentro de lo normal.
El tamaño que ya ha adquirido el bebé hace que cada vez la mujer note los movimientos fetales de manera más intensa, por la falta de espacio. El bebé se sigue moviendo hasta el final del embarazo e, incluso, es posible que la madre note como el bebé tiene hipo dentro de su vientre. Esto no debe ser motivo de preocupación, ya que el hipo fetal le sirve como entrenamiento para la respiración.
En la semana 38 de embarazo, la piel del bebé es suave y sonrosada. El lanugo (vello fino) y la vérnix caseosa (una capa grasa y blanquecina) que cubrían su cuerpecito han comenzado a desaparecer. Pese a ello, es posible que el bebé nazca con restos de vérnix caseoso en mayor o menor medida, o con algo de lanugo, el cual terminará cayendo por sí solo.
Por otro lado, en su intestino se está acumulando el llamado meconio, que constituirá sus primeras heces. El meconio es pegajoso, tiene un color verdoso bastante oscuro y está formado, entre otras cosas, por el lanugo desprendido que el bebé ingiere cuando traga líquido amniótico.
Cambios y síntomas en la madre en la semana 38
En la semana 38 de embarazo es habitual que la mujer sienta una mezcla de emociones. Por un lado, la alegría de que queda poco para tener en brazos a su bebé y, por otro lado, los nervios y dudas sobre cómo será el parto y el postparto. A esto se le unirá el cansancio y el agotamiento, ya que en esta recta final del embarazo a la mujer le costará dormir y descansar. Por ello, la embarazada debe aprovechar para descansar siempre que le sea posible para afrontar llena de energía la etapa que está por llegar.
Por otro lado, cuando el bebé encaja su cabecita en la pelvis materna, la embarazada notará que la barriga está más baja. Esto supondrá una mayor presión y molestias en la zona pélvica, así como un aumento en las ganas de orinar. En cambio, la mujer podrá respirar mejor y tendrá menos acidez.
Otros posibles síntomas en la semana 38 de embarazo son:
- Hinchazón en piernas, tobillos, pies y manos. El retorno venoso está más dificultado y se produce retención de líquidos. No obstante, si se hincha de manera repentina la cara y las manos, puede ser síntoma de preeclampsia y se debe acudir cuanto antes al especialista.
- Síndrome del túnel carpiano.
- Aumento del flujo vaginal.
- Secreción de calostro, aunque es posible que este síntoma no aparezca.
- Contracciones de Braxton Hicks más frecuentes.
En este periodo, será especialmente importante diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las contracciones de parto. Las contracciones de Braxton Hicks son irregulares, no dolorosas y no aumentan en frecuencia e intensidad.
Por el contrario, las contracciones de parto son regulares, dolorosas y sí aumentan su frecuencia e intensidad y se deberá acudir al hospital si aparecen, pues el momento del parto ha llegado.
¿Qué cambios y síntomas hay en la madre en la semana 38 de embarazo?
Recomendaciones para la semana 38
En la semana 38 de embarazo, mantenerse activa puede verse dificultado respecto a semanas anteriores. No obstante, será muy útil seguir practicando los ejercicios de preparación al parto. Además, es una buena idea que la persona que vaya a acompañar a la mujer en el momento del parto acuda también a las clases de preparación al parto.
Por otro lado, consultar a los profesionales todas las dudas e inquietudes y manifestar las preferencias respecto al parto ayudará a la embarazada a sentirse más segura.
En cuanto a la alimentación, en la semana 38 de embarazo sigue siendo importante comer alimentos saludables y mantener una buena hidratación. Para hacer las digestiones más livianas, será mejor comer poca cantidad y a menudo.
Finalmente, si no se ha preparado ya, es momento de preparar la bolsa que se llevará al hospital en el momento del parto.
¿Qué hacer si el bebé se mueve menos?
Puede darse la circunstancia de que, un día, el pequeño se mueva menos de lo habitual. Cuando lleguemos a diez movimientos, paramos, aunque hayan pasado tan sólo 30 minutos, y no nos preocuparemos.
Si ha notado movimientos pero se percibe un cambio en el patrón habitual de los movimientos de tu bebé, también se recomienda consultar. En el caso de la ausencia aguda de movimientos fetales, se recomienda consultar en el plazo de las siguientes 2 horas y no más allá de las 24 horas.
Si existen dudas, se recomienda realizar un contaje dirigido del número de movimientos que presenta el bebé y consultar si se cuenta menos de 10 movimientos durante 12 horas o menos de 10 movimientos durante las dos horas siguientes después de las comidas.
El movimiento fetal: un signo de vitalidad
Los movimientos fetales son el primer signo de vitalidad fetal que percibe la embarazada. Aunque existen algunas circunstancias fisiológicas de la madre que pueden alterarlos (sobrepeso, estrés…), en general, notar la ausencia de movimientos fetales o una disminución en su percepción a partir de la semana 24 nos tiene que alertar: el feto podría estar en riesgo.
El movimiento fetal lo realiza el feto como consecuencia de su propia actividad muscular. La actividad locomotora comienza ya en etapas muy precoces de la gestación, concretamente en la etapa embrionaria tardía (6-7 semanas de gestación).
La correcta adquisición de los movimientos fetales en etapas precoces de la gestación nos indica un correcto desarrollo neurológico del feto. En etapas avanzadas del embarazo, los movimientos fetales nos indican un correcto bienestar fetal.
| Semana de gestación | ¿Qué esperar? |
|---|---|
| 16-24 semanas | Primeros movimientos percibidos por la madre. |
| 24-26 semanas | Patrón de movimientos del bebé se vuelve rutinario. |
| 28-32 semanas | Máxima actividad fetal. |
| 38 semanas | Posible disminución de movimientos por falta de espacio, pero deben seguir presentes. |
