2 Semanas y 6 Días de Embarazo: Desarrollo del Bebé y Cambios en la Madre

El embarazo es un estado fisiológico de la vida, por lo que la futura mamá puede seguir llevando una vida normal durante el embarazo. El embarazo se suele medir en semanas a partir de la última menstruación, aunque el bebé se haya concebido antes. Es importante entender que las primeras semanas son muy importantes para éste porque aunque todavía siendo un embrión, empieza a desarrollar los cimientos de lo que serán sus órganos, sus rasgos y su sistema nervioso.

Semana 2: Preparación para la Concepción

Si estás en la segunda semana de tu embarazo, te encuentras en un momento clave para concebir. La semana 2 de embarazo es clave para la concepción, ya que se produce la ovulación y el cuerpo se prepara para una posible fecundación. En la segunda semana de embarazo, el cuerpo empieza a prepararse activamente para una posible concepción. Además, es un momento clave para identificar los días más fértiles. Aprovecha para informarte sobre todo lo relacionado con la ovulación y la concepción. Todo lo que debes saber para quedarte embarazada.

Si se tiene en cuenta el primer día de la última menstruación (FUR), la segunda semana de embarazo es aquella en la que la mujer prepara su cuerpo para ello. Esto significa que en la semana 2 de gestación tiene lugar la proliferación del endometrio y la ovulación.

Aún no se ha producido la fecundación ni la implantación del embrión, es decir, la concepción no ha tenido lugar todavía. No obstante, todos los profesionales del mundo de la reproducción toman como referencia el inicio del ciclo menstrual para empezar a contabilizar las semanas de embarazo.

Esta es la razón por la que la primera y segunda semana de embarazo son un tanto especiales en el sentido de que la mujer aún no está embarazada. Algunos especialistas las llaman las semanas previas a la concepción. Durante estas semanas también ocurren cambios importantes en el cuerpo de la mujer que se relacionan con el inicio de la gestación y, por tanto, debemos dedicarles un poco de atención.

Semana 2 de embarazo: ¡Ovulación y fecundación!

¿Qué pasa en el útero y en el ovario?

Como hemos dicho, la segunda semana de embarazo se corresponde con la segunda semana del ciclo menstrual. Concretamente, esta sería la fase folicular del ciclo menstrual, también llamada fase preovulatoria.

Con el inicio del ciclo menstrual en la semana anterior, la hipófisis del cerebro empieza a secretar las hormonas FSH y LH, que son las responsables del funcionamiento del ovario. En la segunda semana, estas hormonas llegan a su máximo, lo cual permite que tengan lugar los siguientes acontecimientos:

Reclutamiento folicular

El aumento de la hormona FSH durante las dos primeras semanas del ciclo menstrual provoca el crecimiento de los folículos ováricos y su migración hasta la superficie del ovario. Al mismo tiempo, este desarrollo folicular hace que el ovario aumente su producción de estradiol.

Los folículos son como unas pequeñas bolsitas llenas de líquido que se encuentran en el ovario. Dentro de cada folículo tiene lugar la maduración de un óvulo.

El estradiol es la hormona sexual encargada de la proliferación del endometrio en el útero. Sus células empiezan a multiplicarse y se forman vasos sanguíneos y las glándulas endometriales.

Justo en el inicio de la segunda semana, se estabiliza el nivel de la FSH debido al efecto inhibidor del estradiol y esto hace que tenga lugar el reclutamiento folicular: solamente uno de los folículos es capaz de responder a la FSH y continuar su desarrollo. El resto de folículos degeneran y sus óvulos se pierden.

El folículo que ha sido capaz de sobrevivir sigue aumentando su tamaño y pasa a convertirse en un folículo preovulatorio o folículo de Graaf.

Ovulación

Al final de esta segunda semana que estamos comentando, se produce otro cambio hormonal importante: el pico de LH. Como consecuencia del aumento de la hormona LH, el folículo de Graaf se rompe y el óvulo que contenía es expulsado hacia la trompa de Falopio. Este fenómeno se conoce como ovulación.

Por último, el folículo roto pasa a convertirse en un cuerpo lúteo, el cual sigue produciendo los estrógenos y la progesterona que actúan sobre el endometrio.

Síntomas en la semana 2 de embarazo

Durante esta segunda semana no existen síntomas de embarazo puesto que éste aún no se ha producido. En cualquier caso, hay mujeres que notan algunos molestias relacionadas con la ovulación. A continuación, se enumeran algunos de los malestares más frecuentes en esta segunda semana:

  • Flujo vaginal abundante y con mayor viscosidad (aspecto clara de huevo).
  • Aumento de la temperatura corporal de 0,2 a 0,5ºC.
  • Aumento del deseo sexual.
  • Dolor abdominal.
  • Hinchazón.
  • Molestias en los senos.
  • Gases.
  • Ligero sangrado en los casos más extremos.

En general, las molestias asociadas a la ovulación son menores y los dolores más suaves en comparación con los que provoca la menstruación.

Las probabilidades aumentan entre los días 12 y 16 del ciclo menstrual. Uno de los síntomas que la madre puede sentir son punzadas en los laterales de su abdomen, un indicador de ovulación, junto a la ternura de sus pechos.

Sí, es un síntoma común de la ovulación, causado por la ruptura del folículo ovárico. Puedes notar un aumento del flujo cervical, una elevación de la temperatura basal y ligero dolor pélvico.

Test de ovulación

Las mujeres que están buscando un embarazo activamente y no son capaces de detectar los síntomas de la ovulación pueden usar este método para averiguar con exactitud cuáles son sus días fértiles.

El test de ovulación consiste en una prueba que venden en la farmacia para identificar el pico de LH en la orina y, por tanto, saber los días del ciclo menstrual donde la fertilidad de la mujer es máxima.

Las relaciones sexuales durante el final de la segunda semana del ciclo menstrual aumentan la posibilidad de conseguir un embarazo debido a que tiene lugar la ovulación.

Cuidados y recomendaciones en la segunda semana

Solamente las mujeres que se encuentran buscando la gestación a corto plazo tendrán en mente practicar buenos hábitos de vida para tener un embarazo saludable.

En cambio, si el embarazo te ha pillado por sorpresa, en el momento de hacer un test de embarazo o ecografía ya estarás de más semanas y no habrás tenido en cuenta nada especial durante la primera y la segunda semana de gestación.

En general, durante la planificación del futuro embarazo, se recomienda llevar un estilo de vida saludable. Estos son algunos consejos que os pueden ayudar:

  • Visita a tu ginecólogo: si estás pensando en quedarte embarazada, lo ideal sería hacer una revisión previa para comprobar que todo está bien.
  • Alimentación: se puede comer de todo, prestando especial atención a los alimentos ricos en proteínas, ácido fólico, calcio, etc. Es posible tomar suplementos alimenticios para un aporte mayor de estos complejos vitamínicos.
  • Café, tabaco y alcohol: es importante que dejes estas sustancias si quieres quedar embarazada. La cafeína, la nicotina y el alcohol son sustancias tóxicas que pueden causar daños en el bebé y aumentar el riesgo de aborto.
  • Antibióticos: no hay problema con tomar antibióticos durante esta segunda semana, sobre todo si existe una infección de orina o cistitis que pueda dificultar la gestación. Para ello, también es recomendable beber mucha agua.

Además de todo esto, los especialistas recomiendan mantenerse informadas en todo momento de los buenos hábitos durante el embarazo y de aquello que es necesario evitar para no correr riesgos. Las revistas, foros fiables y grupos de apoyo pueden ser de gran ayuda.

Desarrollo Embrionario: De la Semana 5 a la 8

El segundo mes de gestación es el periodo que transcurre desde la quinta a la octava semana, por lo que un embarazo de dos meses equivale a 8 semanas. Al inicio de este segundo mes de gestación, la mujer tiene un retraso menstrual que le hace sospechar la posibilidad de embarazo. Esto ya puede confirmarse con un test de orina o sangre. Los síntomas de embarazo son más notorios en esta etapa que en el primer mes.

Después del primer mes de embarazo, el embrión ya se encuentra implantado en el útero de la mujer. Esto provoca que empiecen a aparecer los primeros síntomas, como las náuseas y la ausencia de menstruación. En este momento, el desarrollo embrionario avanza de manera muy rápida y pronto será posible ver las primeras estructuras del embrión en una ecografía de ultrasonido.

Semana 5 de embarazo

La quinta semana de embarazo coincide con la tercera semana del desarrollo embrionario, es decir, han pasado ya 3 semanas desde la fecundación del embrión a partir del óvulo y el espermatozoide. Una vez implantado en el endometrio del útero, el embrión empieza a diferenciarse en el proceso conocido como gastrulación.

Esto consiste en la formación de las tres capas embrionarias primordiales, las cuales darán lugar a todos los órganos y tejidos del futuro bebé. Estas 3 capas embrionarias que forman el disco germinativo trilaminar son las siguientes:

  • Ectodermo: es la capa más externa del embrión y se origina a partir del epiblasto. Dará lugar a distintos tejidos y órganos como el sistema nervioso y la piel.
  • Mesodermo: es la capa intermedia del embrión y se origina a partir del epiblasto. Dará lugar a los músculos, los huesos, el aparato reproductor y el sistema circulatorio, entre otros.
  • Endodermo: es la capa interna del embrión. Se origina a partir del hipoblasto y algunas células que migran del epiblasto. Dará lugar al aparato digestivo, el aparato respiratorio, el hígado y la mayoría de órganos internos.

Tras la gastrulación, se forma la notocorda del embrión, una estructura flexible en forma de vara que actuará de sostén hasta que se forme la columna vertebral. En este momento, el embrión mide entre 1 y 2 mm y su cabeza empieza a ser evidente en uno de sus extremos. Sin embargo, el embrión aún no puede verse por ecografía. El corazón primitivo en desarrollo tiene una sola cámara, aunque aún no es funcional y tampoco podrá escucharse en la ecografía.

Semana 6 de embarazo

En la sexta semana, el embrión mide entre 2 y 4 mm y su tamaño seguirá aumentando rápidamente. Sus órganos primitivos se están formando y continuarán su desarrollo y maduración a lo largo de todo el embarazo. Uno de los grandes cambios en la semana 6 es que el corazón primitivo comienza a latir de forma espontánea. El ritmo cardiaco es mucho más rápido que en un adulto, sobre unos 150 latidos por minuto.

Por otro lado, empiezan a desarrollarse las vesículas ópticas a los lados de la cabeza, que son las estructuras precursoras de los ojos del bebé; y en su parte media se esboza un intestino, origen de todo el aparato digestivo.

Semana 7 de embarazo

El embrión ha duplicado su tamaño cuando llega a la semana 7, pues ya mide casi 1 cm de largo desde la cabeza a la cola. La formación de todos los órganos del futuro bebé avanza rápidamente: se forman las neuronas, el hígado, el páncreas, los intestinos, los bronquios, etc. Asimismo, los aparatos respiratorio y digestivo continúan su desarrollo.

El cordón umbilical, que alimentará al feto durante todo el embarazo, aumenta su tamaño y se une al tracto digestivo. No obstante, la placenta aún no es funcional.

Semana 8 de embarazo

Al final de esta octava semana, el embrión ya mide entre 1,3 y 1,8 cm, y su cuerpo empieza a alargarse. Aparecen las vértebras de su columna vertebral y las costillas y, poco a poco, su esqueleto se va formando. También pueden distinguirse los ojos, los párpados, la boca, las orejas, las piernas, los brazos e incluso los dedos de las manos y los pies.

Se forma la piel del embrión, aunque tan solo es una fina capa translúcida que permite ver los órganos internos. Además, su corazón ya tiene 4 cámaras y es capaz de bombear la sangre muy fuerte, sobre unos 180 latidos por minuto.

Cambios en la Mujer Durante el Segundo Mes

En primer lugar, debido a los fuertes cambios hormonales y todos los procesos que están ocurriendo en el vientre, es posible notar repentinos cambios de humor o un aumento de la sensibilidad y/o irritabilidad.

El síntoma más común en el primer trimestre de embarazo es el mareo y las náuseas que provocan el aumento de la hormona beta-hCG a partir de la semana 5. Además, la embarazada comienza a notar un ligero aumento de peso y posibles molestias como consecuencia del ensanchamiento del útero: pinchazos en el vientre, ardor, calambres en las piernas, dolor ciático, ganas frecuentes de orinar, estreñimiento, etc. También ocurre un aumento en el volumen de su sangre para poder cubrir las necesidades del bebé.

A pesar de esto, todavía es pronto para apreciar externamente el embarazo. A partir del tercer mes, se producirá la salida del útero de la pelvis y el aumento del abdomen.

Por otro lado, el cuello del útero se vuelve más blando y, por ello, es habitual tener un ligero sangrado después de mantener relaciones sexuales. Otro cambio importante que se empieza a notar a partir de este segundo mes de embarazo es el cansancio. En el primer trimestre aumenta el sueño y es común sentirse constantemente agotada y sin energía.

Asimismo, es posible que empiecen a aparecer variaciones en el sentido del gusto, por lo que la mujer puede cambiar sus preferencias por la comida, así como un aumento del apetito y los antojos. El pecho empieza a agrandarse y pueden aparecer molestias o dolor, ya que están más sensibles. También empezarán a distinguirse en la areola del pezón unos pequeños nódulos o granitos llamados tubérculos de Montgomery.

Cuidados y Recomendaciones Durante el Segundo Mes

En el momento en que la mujer descubre que está embarazada, debería empezar a llevar un estilo de vida más saludable y prestar especial atención a los cuidados que va a necesitar su cuerpo en este nuevo estado. Esto le ayudará a combatir los síntomas tan molestos que hemos comentado antes, además de favorecer el correcto desarrollo de su futuro hijo.

Alimentación

Al inicio del seguimiento del embarazo, el médico aconsejará a la mujer tomar suplementos alimenticios de ácido fólico, una vitamina esencial para evitar las malformaciones en el feto. También es muy importante llevar una dieta equilibrada y rica en los siguientes nutrientes: hierro, calcio, yodo, zinc, vitamina D, fibra y ácidos grasos omega 3.

Del mismo modo, hay algunos alimentos que tendrán que evitarse durante todo el embarazo, ya que pueden poner en riesgo la gestación. Éstos son las carnes y pescados crudos, el marisco, los embutidos, la leche y los quesos no pasteurizados, etc. Todos ellos pueden causar toxoplasmosis o listeriosis en la embarazada.

El café y el alcohol están totalmente desaconsejados durante el embarazo, ya que pueden poner en peligro el desarrollo fetal. Además de todo esto, es necesario cuidar la higiene a la hora de preparar la comida: lavarse las manos y los utensilios de cocina, limpiar bien las frutas y verduras antes de comerlas, etc.

Por otra parte, algunos hábitos de comida pueden ayudar a combatir las náuseas y otros síntomas de embarazo. Son los siguientes:

  • Hacer todas las comidas.
  • Picar algo entre horas para no tener el estómago vacío.
  • Tomar alimentos con mucha proteína: carne, pescado y huevos.
  • Beber infusiones de jengibre.

Por último, aunque es muy importante beber agua para mantenerse hidratada, es recomendable no pasarse si la mujer tiene muchas náuseas.

Ejercicio

Es importante que la mujer embarazada no abandone por completo la actividad física. No obstante, los ejercicios deberán amoldarse al estado de cada una y al tiempo de gestación.

A los 2 meses de embarazo, las mujeres que practiquen deporte de manera habitual pueden seguir con su rutina, aunque tendrán que bajar el ritmo de intensidad y evitar traumatismos. No es recomendable hacer ejercicios que impliquen un excesivo trabajo de los abdominales ni tampoco los deportes en equipo que requieran contacto físico.

Los deportes más adecuados durante el embarazo son el pilates, el yoga, la natación, el ciclismo y caminar unos 40 minutos cada 2 días aproximadamente. Aquellas mujeres que no practiquen ningún deporte tendrán que empezar a planteárselo, ya que el ejercicio moderado aporta muchos beneficios para el embarazo: reduce el dolor de espalda, ayuda a dormir, mejora la resistencia para un parto más sencillo, la recuperación postparto será más rápida, etc.

Control del embarazo

La primera visita al ginecólogo suele hacerse en el segundo o tercer mes de embarazo, cuando la mujer averigua que está esperando un bebé. Durante esta primera visita médica, se tomarán las medidas que deben controlarse durante toda la gestación: el peso y la presión arterial. La primera ecografía, como hemos dicho, suele hacerse entre la semana 8 y 12 para poder ver el embrión.

El médico también examinará los pechos de la mujer y solicitará un análisis de sangre y de orina. Con ello, se comprobará si existen anticuerpos de virus como la hepatitis, la toxoplasmosis y la rubeola.

El segundo mes es aún una etapa temprana de la gestación, por lo que la embarazada debe estar atenta a cualquier señal de alarma, como pérdidas abundantes de sangre o dolores intensos. Cualquier síntoma fuera de lo normal podría ser indicativo de una amenaza de aborto o embarazo ectópico.

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