El desarrollo visual en los primeros años de vida es un proceso fascinante y complejo. La visión del ser humano no está completamente desarrollada al nacer. En los primeros meses de vida, el sistema visual tiene un crecimiento acelerado hasta que alcanza su desarrollo completo a los 7-8 años de vida. Desde el nacimiento, los bebés emprenden un viaje de descubrimiento visual, aprendiendo y perfeccionando habilidades clave para su interacción con el mundo.
La mayoría de nosotros en cuanto vemos un bebé recién nacido no podemos resistir la tentación de ir a hacerle carantoñas, ponerle caras o gesticular de forma exagerada delante de ellos. En los primeros meses de vida los bebés se guían principalmente por otros sentidos como el olfato y el oído. Son capaces de reconocer el olor y la voz de sus progenitores. En cambio, la visión es muy reducida. No son capaces de enfocar las imágenes. Lo ven todo en blanco y negro y muy desenfocado. Esto se debe a que al nacer el sistema visual aún está en una etapa de desarrollo.
Etapas Clave del Desarrollo Visual en el Primer Año
Es interesante observar cómo la visión evoluciona durante la infancia, con cambios comunes como el aumento de la hipermetropía. Por ejemplo, un niño de 1ª de primaria es más hipermétrope que el de 5º de primaria. A continuación, se presentan las etapas clave del desarrollo visual en el primer año:
- Recién nacido: Distingue entre luz y oscuridad, reacciona cerrando los ojos ante una luz intensa.
- 1-2 meses: Establece contacto con su madre. Reconoce expresiones faciales. Comienza a seguir objetos brillantes con la mirada. Gira la cabeza hacia la luz.
- 3-4 meses: Percibe los colores. Desaparecen los movimientos oculares involuntarios. Aparece la visión binocular (capacidad de ver en 3D).
- 5-6 meses: Coordina ojos y manos.
- 7-9 meses: Toca su imagen en el espejo. Se asoma para ver objetos ocultos, mostrando curiosidad visual.
- Hacia el año: Es capaz de coger objetos que se caen y toca objetos con los dedos. Los reconoce y juega con ellos.
Desarrollo Visual a los 3 Meses
A partir de los 2 meses el bebé empieza a desarrollar la retina central, lo que le permite fijar mejor la vista. También empieza a ver sus manos e intenta coordinarlas para alcanzar aquello que tiene enfrente. En este periodo se produce una mejora notable de la visión. Coordina mucho mejor los ojos y el enfoque. Aumenta también su percepción de profundidad.
La calidad visual aumenta además por el hecho de que empiezan a aparecer los primeros colores. El bebé ha pasado de una visión casi al 100% en blanco y negro a discernir los colores más llamativos. Por eso es importante que los juguetes sean de colores vivos. Los ojos comienzan a trabajar juntos y las imágenes ya se funden en la retina en una sola. Como consecuencia, los objetos dejan de verse tan borrosos.
Son capaces de mantener la mirada fija con mayor facilidad. La puntería mejora y ya son capaces de golpear los objetos cercanos. Mejora la visión central. Ya es capaz de distinguir una amplia gama de colores e incluso es capaz de adelantarse a la trayectoria de los objetos. Por esta razón empezamos a notar que se excita al vernos entrar a la habitación, porque ya sabe que iremos hacia él.
Hitos Visuales a los 3 Meses
- Acomodación y estereopsis: La capacidad de enfocar objetos cercanos y la percepción de profundidad se desarrollan notablemente.
- Coordinación ocular: Las vergencias y la capacidad de fijación visual se perfeccionan.
- Mejor seguimiento visual: Los bebés mejoran su capacidad para seguir objetos en movimiento con los ojos.
- Interés en patrones y colores: Aumenta su interés por patrones más complejos y colores brillantes.
- Mejora en la coordinación ojo-mano: A esta edad, los bebés perfeccionan la habilidad de usar sus ojos para guiar sus manos.
La combinación entre la adquisición de más fuerza muscular y un aumento en la seguridad, debido a la mejora de la visión, hace que ya se atrevan a desplazarse por sí solos.
Hacia el final de los 3 meses, muchos bebés comienzan a desarrollar lo que se conoce como “sonrisa social”. Responden con sonrisas a rostros y estímulos visuales, lo que indica un reconocimiento y una interacción social temprana.
Estimulación Visual del Bebé
La estimulación visual en bebés consiste en actividades y recursos que ayudan a desarrollar correctamente la vista y las capacidades asociadas a la percepción visual. Durante los primeros meses los bebés ven borroso, distinguen mejor los contrastes y tienen dificultades para enfocar. Este proceso dentro de la estimulación temprana es fundamental porque influye en áreas clave del desarrollo: la motricidad fina, la coordinación ojo-mano, la concentración, el lenguaje y la socialización. No hace falta esperar. La estimulación visual puede empezar desde el primer día de vida, adaptándola a cada fase del desarrollo.
El objetivo de la estimulación visual es acompañarle en su descubrimiento del mundo visual de forma amorosa y progresiva. Cada uno de estos ejercicios está pensado para adaptarse a diferentes edades y niveles de desarrollo. A partir de los 3 - 4 meses, los juguetes rojos, azules o amarillos estimulan la percepción cromática. Ver su reflejo en un espejo despierta la curiosidad y refuerza la atención visual. Leer libros con ilustraciones simples y contrastadas capta su atención. Mueve lentamente un objeto de un lado a otro, a la altura de sus ojos. Puedes crear un mural visual con formas, fotos familiares o tarjetas de contraste.
Hacia los 3 o 4 meses, empiezan a distinguir mejor otros colores como el azul y el amarillo. Juguetes de colores primarios y contrastes marcados. Como la alfombra de gateo y dados de Lémur, los cuales ayudan a desarrollar mayor percepción, atención y coordinación de una forma segura y dinámica, gracias a los optotipos visuales. Todo ello respaldado por el Dr.
Aunque solemos asociar la estimulación visual a los momentos de juego, lo cierto es que el descanso tiene un papel muy importante en este proceso. Mientras duerme, el cerebro del bebé trabaja activamente en organizar la información sensorial recibida durante el día, incluidas las percepciones visuales. Estimular la vista del bebé es una tarea la cual se puede integrar perfectamente en la rutina diaria. No hace falta ser experto ni disponer de materiales complejos. Ya sea mediante móviles de alto contraste, cuentos visuales, juegos con pañuelos o paseos al aire libre, cada pequeño gesto cuenta. Sí, una sobreestimulación puede generar fatiga y estrés.
5 ejercicios para ESTIMULAR A MI BEBÉ de 1 a 3 MESES
Problemas de Visión Frecuentes en Bebés
Es importante estar atento a posibles problemas de visión. Aquí algunos problemas comunes:
- Epífora: Es el lagrimeo excesivo del ojo. La causa más frecuente es la obstrucción del drenaje de la lágrima. Casi siempre se soluciona en los primeros meses de vida.
- Ojo rojo: Es una causa muy frecuente de consulta. La mayor parte la causan los diferentes tipos de conjuntivitis.
- Traumatismos: A veces, los recién nacidos tienen pequeñas hemorragias subconjuntivales.
- Leucocoria: Es el reflejo pupilar blanco. Se puede deber a muchas causas. La pupila es blanca o no presenta el reflejo rojo cuando se ilumina el ojo con una linterna en una habitación a oscuras.
- Catarata: Es la opacidad del cristalino en uno o ambos ojos. Es más común en bebés con bajo peso al nacer.
- Retinopatía del prematuro: Es una patología del ojo que puede afectar a los bebés más prematuros extremos.
- Retinoblastoma: Es un tumor en el ojo. Puede ser hereditario.
- Estrabismo: Es el mal alineamiento de los ojos. En los menores de 6 meses puede ser normal que a veces “tuerza” los ojos hacia dentro. El tratamiento puede incluir gafas, parches o incluso cirugía.
Señales de Alarma: ¿Cómo Saber Si Un Bebé No Ve Bien?
- Fotofobia intensa (le molesta mucho la luz).
- Pupila blanca, opaca o de forma irregular.
- Movimientos involuntarios de vaivén o movimientos oculares erráticos.
- No responde a la cara y a objetos familiares.
- El niño no es capaz de mirar fijamente a las luces brillantes.
- Se frota los ojos con insistencia o muestra incomodidad visual.
Si observas alguna anomalía o dificultad en tu hijo, no dudes en llevarlo al pediatra tan pronto como sea posible.
La Primera Revisión Ocular del Niño
La salud ocular del niño está en manos de los adultos que le rodean, como padres y pediatras, y de ellos dependerá que los problemas oculares del recién nacido puedan ser diagnosticados de forma precoz e instaurar el tratamiento adecuado. A veces es difícil decidir el momento adecuado para ir al oftalmólogo, pero nunca es demasiado pronto para realizar la primera revisión infantil, aunque éstas serán cada vez más completas a medida que el niño sea más mayor y pueda colaborar en la exploración.
Revisión Rutinaria de la Visión Infantil
Aunque no exista ningún problema visual, se aconsejan unas revisiones oftalmológicas rutinarias:
- Primer mes de vida: descartar problemas oculares severos y malformaciones congénitas.
- A los 6-7 meses: diagnóstico del estrabismo.
- A los 18 meses: defectos refractivos.
- Cada 2 años durante la edad pediátrica.
Finalmente, si los padres ven que a una edad mayor de los seis meses su hijo continúa cruzando los ojos, tendrán que acudir inmediatamente al oftalmólogo.
