Violencia Obstétrica y Aborto Legal en el Mundo: Una Mirada a los Derechos Reproductivos

El acceso al aborto legal y seguro es un componente esencial de cualquier sociedad justa e igualitaria, y cada vez hay un mayor consenso mundial a favor de respetar y garantizar este derecho. Sin embargo, desgraciadamente, no podemos dar por sentados derechos humanos que en los últimos tiempos se han visto en peligro. Hay que volver a recordar que el acceso al aborto legal y seguro es un derecho humano, y que los países que lo penalizan ponen en riesgo no sólo la salud de las mujeres y las niñas sino también su derecho a la autonomía corporal, a la intimidad, a la no discriminación y a igual protección ante la ley.

En el contexto global, la violencia obstétrica y las restricciones al aborto legal representan desafíos significativos para la salud y los derechos de las mujeres. Este artículo examina la situación actual, destacando avances, retrocesos y la lucha continua por los derechos reproductivos en diversas regiones del mundo.

Combatir la violencia obstétrica

Avances Globales en el Acceso al Aborto

En los últimos 25 años, se han acelerado los avances y más de 50 países han modificado su legislación para permitir el acceso al aborto. Asia representa una quinta parte de ellos, y en América Latina la legislación ha avanzado en Chile, Argentina, México, Ecuador y Colombia. Europa es el continente donde el derecho al aborto seguro está más extendido e Irlanda fue el último país en despenalizarlo, a finales de 2018.

Legislación sobre el aborto en el mundo.

Retrocesos y Restricciones

“Países como Estados Unidos, China o Polonia son solo algunos malos ejemplos de Estados que han dado pasos hacia atrás en el acceso al aborto. Sin embargo, el recorrido todavía es largo: Nicaragua, Honduras, El Salvador, República Dominicana, Madagascar, Malta o Andorra, entre otros países, todavía mantienen leyes que prohíben el aborto en todas las circunstancias y, otros países como Polonia, sólo lo permiten en caso de que la vida de la embarazada esté en peligro o en caso de violación. En definitiva, casi el 50% del total de las mujeres en edad reproductiva viven en países donde el abordo está fuertemente restringido”.

Europa

Europa lleva más de 60 años liderando la tendencia mundial a la liberalización de la legislación sobre el aborto y del acceso de las mujeres y otras personas susceptibles de embarazo a un aborto seguro y legal. Es el continente donde el derecho al aborto seguro está más extendido y los avances son continuos.

  • Irlanda: Fue el último país en despenalizarlo a finales de 2018.
  • San Marino: El 26 de septiembre de 2021, una votación popular reformó la prohibición del aborto vigente durante 156 años.
  • España: El Proyecto de Ley Orgánica modifica la Ley Orgánica 2/2010 de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo, permitiendo el acceso al aborto a adolescentes de 16 y 17 años y a mujeres con discapacidad sin autorización de tutores.

Entre los retrocesos más graves en el acceso al aborto legal y seguro en Europa se encuentra el caso de Polonia, cuya legislación sobre el aborto es una de las más restrictivas de Europa desde que en octubre de 2020, el muy cuestionado Tribunal Constitucional de Polonia declaró inconstitucional el aborto por malformación mortal o grave del feto. Además, el país ha empezado a procesar a defensoras de derechos humanos por ayudar a embarazadas que necesitan un aborto sin riesgos como Justyna Wydrinska que se enfrenta a tres años de cárcel. Otro país que ha seguido esta nefasta estela contra los derechos humanos de las mujeres es Hungría, que recientemente ha firmado un decreto que obliga a las embarazadas que quieran abortar a escuchar los latidos del feto, un preocupante retroceso que hará más difícil el acceso al aborto y traumatizará aun más a las mujeres que ya se encuentran en situaciones difíciles.

América

En América la legislación ha avanzado en numerosos países como Chile, Argentina, Ecuador, México y Colombia, pero sigue siendo el continente con mayor número de países que prohíben totalmente el aborto, como El Salvador que el pasado mes de mayo condenó a una mujer a 30 años de prisión por homicidio agravado por sufrir una emergencia obstétrica. Y el reciente y grave retroceso de casi 50 años en Estados Unidos, cuando el pasado 24 de junio de 2022 el Tribunal Supremo dictaminó que dejará de proteger el derecho al aborto y que, por lo tanto, serán los estados los que regulan este derecho.

  • Estados Unidos: El Tribunal Supremo dictaminó que dejará de proteger el derecho al aborto, permitiendo que los estados regulen este derecho.
  • Kansas: Se blindó el derecho al aborto cuando la población votó mayoritariamente a favor de que su legislación siga protegiendo este derecho.
  • Canadá: El acceso al aborto es un procedimiento médico gratuito sin regulación ni barreras específicas.

Asia

En Asia, que representa una quinta parte de los países liberalizadores de los últimos años, el aborto se despenalizó en Corea del Sur en enero de este año, tras un fallo previo del Tribunal Constitucional que declaraba inconstitucional su prohibición. En febrero fue el Parlamento de Tailandia el que reformó el Código Penal para legalizar el aborto durante las 12 primeras semanas de embarazo.

En el lado opuesto se encuentra China, que en 2021 anunció que limitará los abortos con “fines no médicos”. Este país lleva décadas aplicando políticas de reproducción restrictivas de cara a controlar su tasa de natalidad, utilizando el aborto y los anticonceptivos para poder cumplir su política de hijo único. Estas medidas han conducido al país a la menor tasa de natalidad desde el año 1960.

África

Por su parte, en África se encuentran casi la mitad de los países que han avanzado en el derecho al aborto en los últimos 25 años.

Violencia Obstétrica: Una Violación de los Derechos Humanos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la violencia obstétrica como el maltrato y la violencia que sufren las mujeres durante el embarazo, el parto y el postparto en los centros de salud. Esta forma de violencia incluye:

  • Maltrato físico.
  • Humillación y abuso verbal.
  • Procedimientos médicos coercitivos o no consentidos.
  • Falta de consentimiento informado.

En junio de este año, el Parlamento Europeo aprobó la “resolución sobre la situación de la salud y los derechos sexuales y reproductivos en la UE, en el marco de la salud de las mujeres” en la que considera la “violencia ginecológica y obstétrica” como uno de “los obstáculos en materia de salud y derechos sexuales y reproductivos”.

El Caso de España

Medir el número de mujeres que sufren violencia obstétrica en España es complicado, ya que este tipo de maltrato hacia las mujeres se puede dar de muy diversas maneras. Lo que sí es cuantificable son las altas tasas de cesáreas, rasuraciones o inducción de partos, muy por encima del número recomendado, por no hablar del uso de maniobras desaconsejadas y que no cuentan con ningún tipo de respaldo científico para su ejecución.

España ha sido condenada dos veces por la ONU por ejercer este tipo de violencia. El Proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo, conocida como Ley del Aborto, pretende poner en marcha un protocolo común para garantizar el parto respetado y promocionar las buenas prácticas gineco obstétricas.

Ejemplos de Violencia Obstétrica

Las asociaciones de víctimas y las propias afectadas aseguran que la violencia obstétrica se ejerce con una impunidad absoluta a pesar de que las secuelas físicas y psicológicas son duraderas y, en ocasiones, permanentes. Algunos ejemplos incluyen:

  • Maniobra de Kristeller: Presionar la tripa de la madre para empujar al bebé por el canal de parto, prohibida en algunos países europeos.
  • Falta de apego: Romper el vínculo entre la madre y el hijo en las primeras horas tras el nacimiento.
  • Comentarios agresivos: La falta de consentimiento, la agresividad verbal o este tipo de comentarios también son considerados por las asociaciones como violencia obstétrica.

El Rol de los Profesionales de la Salud

Muchos profesionales sanitarios niegan la existencia de estas agresiones y aquellos que lo denuncian se enfrentan a fuertes presiones por parte de sus compañeros. Es fundamental que los profesionales de la salud reflexionen sobre estas prácticas y las denuncien para evitar que se sigan repitiendo.

El Caso de Beatriz en El Salvador

La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó al Estado de El Salvador por "violencia obstétrica" y por "violación al derecho a la salud" de Beatriz, una joven a la que no se le permitió interrumpir su embarazo de alto riesgo en 2013. Beatriz sufría lupus, nefropatía lúpica y artritis reumatoide, y su feto tenía una malformación congénita que impedía el desarrollo del cerebro. A pesar de ello, fue obligada a continuar con su embarazo hasta que se le realizó una cesárea de urgencia a las 26 semanas.

La Corte Interamericana señaló que "las circunstancias médicas de Beatriz imponían un deber especial de protección en su favor", y censuró que "la falta de certeza jurídica sobre el abordaje de la situación de Beatriz obligó a burocratizar y judicializar su caso con diversas solicitudes a diversos órganos estatales que dieron respuestas contradictorias".

Recomendaciones de la OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido recomendaciones para la prevención y erradicación del maltrato durante la atención del parto, advirtiendo que “estas prácticas podrían tener consecuencias adversas directas tanto en la madre como en el bebé”.

Entre las causas de esta violencia la Relatora apunta a “prácticas discriminatorias y estereotipos de género”, “dinámica del poder y el abuso de la doctrina de la necesidad médica”, así como “condiciones y limitaciones de los sistemas de salud”, un cóctel explosivo para la salud física y mental de las mujeres.

Atención respetuosa de la maternidad.

En conclusión, la lucha por el acceso al aborto legal y la erradicación de la violencia obstétrica son componentes cruciales para garantizar la salud y los derechos reproductivos de las mujeres en todo el mundo. Si bien se han logrado avances significativos en muchas regiones, persisten desafíos y retrocesos que requieren una acción continua y coordinada a nivel global.

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