Pasión por el mar, espíritu emprendedor y ambición para seguir creciendo son los ingredientes que caracterizan a la saga de los Boluda.
La receta familiar se basa en aprender desde pequeños el negocio para, llegado el momento, incorporarse a la empresa que acabarán heredando.
Remolcadores Boluda en el puerto de Valencia.
La Trayectoria de Vicente Boluda Ceballos
A sus 63 años, el naviero Vicente Boluda relata orgulloso cómo su primogénito, Vicente Boluda Ceballos, lleva casi una década en la división de remolcadores que preside Joaquín Lozano.
Esta división es la principal línea de negocio del grupo, aportando la mitad de su facturación global.
Años después, Ignacio, el hijo mediano, siguió sus pasos y se incorporó en torno a 2012 al área dedicada al servicio de transporte integral y a la gestión internacional de mercancías.
En declaraciones a LAS PROVINCIAS, Vicente Boluda explica que el reparto de responsabilidades fue «por intuición». Al mayor, «más tranquilo», le encomendó los remolcadores y al mediano, «que es más inquieto», le correspondió lidiar con el transporte de mercancías.
«Las líneas de contenedores son muy complicadas y la compañía se ha duplicado, va como una moto, ya le pierdo la estela», subraya el naviero sobre la gestión del negocio que preside Alfonso Serrat.
Según explica Vicente Boluda, su hija menor se encuentra en período de formación dentro de los servicios centrales de la compañía.
Él asegura sentirse «muy cómodo, encantado» de que sus hijos asuman responsabilidades mientras él ve las cosas «cada vez más desde arriba».
El Legado Familiar
Vicente Boluda Marí (1904-1998), procedente de una familia de artesanos curtidores, al año de morir su padre comenzó a trabajar en la estiba con un tío suyo y fue ahí donde detectó la necesidad de remolque que tenía el transporte de mercancías en el puerto de Valencia.
La falta de dragado impedía a los barcos acceder a la zona de amarres y las mercancías, naranjas sobre todo, se cargaban en unas barcas planas (pontonas) para llevarlas hasta los barcos.
Cofundador del Levante, Vicente Boluda Marí es recordado por su compromiso con la sociedad valenciana, cercanía y generosidad.
Su espíritu emprendedor se vio reforzado con el de su hijo Vicente Boluda Crespo (1929-2007), padre del actual presidente y responsable de la expansión nacional de la firma.
En 1982, una enfermedad hizo que Vicente Boluda Fos tomase las riendas a los 27 años, con una decidida apuesta por la internacionalización y la diversificación del negocio, convertido hoy en la segunda empresa remolcadora del mundo.
Después de multiplicar con creces el negocio que heredó, sus objetivos son convertirse en el primer remolcador del mundo, mediante compras como las protagonizadas en las últimas décadas, y «ver crecer» la compañía de líneas regulares.
Boluda valora el desempeño de sus sucesores, pero descarta dar un paso atrás: «no se da nunca, llegará un día en que me cuenten las cosas, como hacía yo con mi padre o mi abuelo».
De momento, sigue como administrador único «por lo que pueda pasar».
Con Bodegas Fos, nacida en 2006, Boluda no gana dinero pero tampoco lo pierde. Según explica, es «un juguete» gestionado por sus hijos que reporta satisfacciones como «ver tu propio vino en un restaurante de París».
Vicente Boluda Fos preside, desde 2011, la asociación que agrupa a un centenar de destacados empresarios como Juan Roig, Araceli Císcar o Adolfo Utor.
La Nueva Generación Boluda
En 2024, Nacho Boluda asumió también la administración de Boluda Inversiones SA, consolidando el relevo generacional en una de las grandes sagas empresariales españolas.
Verónica Boluda, hija de Vicente Boluda y responsable de servicios corporativos del grupo Boluda, estudió en las universidades de Tongji (Shanghái) y Maryland (EEUU) y tiene un posgrado en Economía Marítima.
Con edades comprendidas entre 20 y 45 años, todos tienen un apellido ilustre a sus espaldas, cuentan con una formación privilegiada -hablan varios idiomas y la mayoría de ellos han estudiado en universidades internacionales-, son totalmente digitales y están muy concienciados con la sostenibilidad y el medio ambiente.
Nada menos que 350 jóvenes miembros de las mayores familias empresarias tuvieron ocasión de dialogar e intercambiar experiencias e inquietudes en el Fórum Familiar.
De la importante relevancia del Fórum Familiar da idea la composición de su junta directiva.
