¿Qué dice la Biblia sobre el aborto? Una exploración de versículos clave

En la vida, tomamos decisiones basadas en nuestras creencias, influenciadas por nuestro entorno. Podemos basar nuestros pensamientos en la lógica, la intuición, el consenso o, como cristianos, en lo que dice la escritura. La escritura establece un estándar para nuestras creencias, convicciones y comportamiento ante Dios y la sociedad.

¿Qué dice la escritura sobre la vida en el vientre? Mateo 1:20 nos dice: "Pero mientras pensaba en esto, he aquí que se le apareció en sueños un ángel del Señor, diciendo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque el Niño que se ha engendrado en ella es del Espíritu Santo". Esto sugiere que la vida comienza desde la concepción. María no llevaba un feto o una forma de ser pre-vida, sino su "hijo".

La Anunciación a María, un momento clave en la concepción según la Biblia.

Dios crea esa nueva vida. Salmos 139:13-15 dice: "Porque tú formaste mis entrañas; me hiciste en el seno de mi madre. Te alabaré, porque asombrosa y maravillosamente he sido hecho; maravillosas son tus obras, y mi alma lo sabe muy bien. No estaba oculto de ti mi cuerpo, cuando en secreto fui formado, y entretejido en las profundidades de la tierra".

Es Dios quien está a cargo del milagro de la concepción, formación y nacimiento, no el hombre. Dios conoce cada parte de nuestro cuerpo y su cuidado en nuestra formación es su marca personal. Jugamos a ser Dios cuando decidimos terminar una vida prematuramente.

Dios tiene un plan para cada niño no nacido. El Salmo 139:16 dice: "Tus ojos vieron mi embrión, y en tu libro se escribieron todos los días que me fueron dados, cuando no existía ni uno solo de ellos". Esto incluye quienes seremos, lo que pudiésemos lograr y cuándo será el fin de nuestros días, según el plan de Dios.

El aborto corta el plan de Dios para la vida del no nacido. La Biblia es clara cuando dice que Dios es el autor de la vida y que solo a Él le corresponde decidir cuánto tiempo estaremos en esta tierra. No importa cómo justifiquemos el aborto, el aborto mata lo que Dios creó y dio vida.

Si practiqué aborto ¿Dios me perdona? - Pregúntale al pastor - Enlace TV

El espíritu de adormecimiento y la sangre inocente

Jesús habla en Mateo 25 sobre la parábola de las vírgenes, que representan a la iglesia en el final de los tiempos. El verso 5 dice: "Al tardarse el novio, a todas les dio sueño y se durmieron". Existe un espíritu de adormecimiento en muchas áreas de la iglesia hoy en día. Nosotros, los llamados a levantar nuestra voz sobre lo que la Biblia dice que es correcto o incorrecto, permitimos que el pensamiento de "apatía" defina nuestro proceder como sociedad intelectual y legalmente.

La sangre inocente derramada por los millones de abortos "legales" realizados en Norteamérica y en muchas partes del mundo acarrea inmoralidad y desvalorización del ser humano, trayendo como consecuencia condenación para nuestra sociedad.

Jeremías 22:1-5 dice: "Así dice el SEÑOR: Desciende a la casa del rey de Judá y habla allí esta palabra... Practicad el derecho y la justicia, y librad al despojado de manos de su opresor. Tampoco maltratéis ni hagáis violencia al extranjero, al huérfano o a la viuda, ni derraméis sangre inocente en este lugar... Pero si no obedecéis estas palabras... esta casa vendrá a ser una desolación". El aborto trae consigo condenación, no solo para aquellos que participan en el sino también para todos los que somos parte de la sociedad. Mientras en Norteamérica y el resto del mundo el aborto siga siendo legal, esto afectará nuestras vidas.

Abraham Lincoln, refiriéndose a la injusticia sobre las vidas abusadas y asesinadas en el tiempo de la esclavitud en Estados Unidos, dijo: "Si cada gota de sangre que fue derramada por el látigo de la esclavitud necesita ser repagada por medio de la espada... sea dicho que la Justicia de Dios es verdadera y correcta". Lincoln entendía que la condenación que el país viviría por el derramamiento de sangre inocente tenía que ser pagada de una forma u otra.

La oración en Getsemaní y el despertar de los corazones

En Mateo 26:36-46, Jesús ora en el jardín de Getsemaní antes de ser entregado. Al regresar, encuentra a Pedro, Santiago y Juan durmiendo. Él les dice: "¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora? Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil".

Cuando dormimos, no sabemos en qué hora nos encontramos. Cuando nuestros corazones están adormecidos de lo que pasa, es imposible que seamos la voz que lleve la dirección que Dios quiere para nuestra sociedad. Lo peligroso es que, mientras dormimos, no podemos distinguir lo que pasa a nuestro alrededor. Dios está despertando nuestros corazones como personas que creemos en Dios y su creación para entender los tiempos en que estamos viviendo y la responsabilidad que tenemos de proclamar lo que es justo y verdadero que Dios ha establecido.

Estos son los números reales de abortos realizados solamente en Estados Unidos desde que el asesinato de bebés se legalizó en 1973: 53 millones de abortos han sido practicados, 1.6 millones de abortos cada año, 4,400 cada día, 185 por hora, o 1 aborto cada 20 segundos. (Según estadísticas, el número es de cuatro abortos cada 20 segundos a nivel mundial). Entonces, la pregunta es ¿Quién será la voz de estos bebés? Si no es la iglesia ¿Entonces quién? Hombres y mujeres de fe, es tiempo que nuestros corazones se despierten al clamor de la sangre inocente.

Mateo 2:18 dice cuando el rey Herodes manda a matar a todos los inocentes menores de dos años: "Voz fue oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron". Ramá es conocida por ser tierra de profetas. Es el espíritu del anticristo que quiere callar por medio del aborto la voz aquellos que estaban destinados a llevar el mensaje del evangelio. ¿Cuántos de esos 53 millones y millones más alrededor del mundo eran voces de proclamación del reino de Dios para los no alcanzados?

La Masacre de los Inocentes, un evento bíblico que resuena con la problemática del aborto.

El aborto ha sido justificado queriendo proteger el "derecho a la mujer" de decidir sobre su cuerpo, sin considerar que antes de tener derechos como ciudadanos tenemos obligaciones, siendo una de ellas ser responsables por nuestros actos. Es injusto delante de Dios que una mala decisión de una persona termine con la vida de otra. Lamentablemente, delante de la sociedad, el dilema del aborto recae sobre la mujer, la cual en la mayoría de los casos es la que toma la última decisión, sin responsabilizar de igual manera a los hombres. La responsabilidad sobre una nueva vida debe ser compartida en su totalidad. Mientras los hombres sean más seguros de su llamado social, más cerca estaremos de "injustamente recaer la carga del aborto en las mujeres".

El aborto no es un asunto político, sino de justicia

Dos días después de la toma de posesión, el presidente Obama emitió un memorando presidencial rescindiendo la prohibición para que se otorguen fondos federales a grupos internacionales que efectúan abortos o distribuyan información sobre éstos, al igual que con dinero federal se otorgarán fondos en todo el país a "grupos de ayuda" similares. Refiriéndose al memorando presidencial el presidente dijo: "Durante demasiado tiempo, la ayuda internacional para la planeación familiar ha sido utilizada como un asunto político controversial... no tengo intención de continuar este debate añejo e infructuoso". El presidente agregó que la prohibición era innecesariamente amplia y diezmaba la planeación familiar en los países en desarrollo. La acción de Obama llegó un día después del 36 aniversario del emblemático fallo Roe versus Wade de la Corte Suprema, que legalizó el aborto en Estados Unidos en 1973.

El aborto no es asunto de los derechos de la mujer, tampoco es asunto político, el aborto es un asunto de justicia para todas aquellas voces que han sido silenciadas, es el derecho de Dios de la vida misma. Es una calamidad decidir que un ser humano tiene que morir, para que otros puedan vivir su vida como la desean sin aceptar las consecuencias de sus actos.

¿Cómo podemos ser parte activa y enfrentar el problema del aborto como cristianos?

  • Orar para que Dios abra los ojos de aquellos que directamente han sido parte de este problema y sus corazones sean llevados al arrepentimiento.
  • Pedir a Dios perdón al ser parte de una sociedad que ha corrompido sus estatutos para su propia comodidad y conveniencia.
  • Orar para que nuestras iglesias sean más proactivas en respaldar y difundir iniciativas que ofrezcan alternativas para aquellos que se enfrentan a estos interrogantes.

Votar por gobernantes y representantes que apoyen el derecho a la vida. En momentos en que nos enfrentamos a difíciles situaciones económicas, debemos recordar que es Dios y no un hombre el que siempre va a cuidar de nosotros, que nuestro voto civil sea guiado por Dios para el cumplimiento de lo establecido en su palabra, que podamos como iglesia tener lineamientos claros en lo concerniente a temas como el aborto.

Comprometernos en tiempo y recursos para que de otra forma se cierren todas las puertas a la "salida" fácil que el aborto presenta.

Tabla de estadísticas de abortos en Estados Unidos:

Estadística Número
Abortos desde 1973 53 millones
Abortos por año 1.6 millones
Abortos por día 4,400
Abortos por hora 185
Abortos por minuto (aproximado) 3

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